thumb|Fragmento del manuscrito que contiene las Homilías de Organyà, primer texto extenso escrito en idioma catalán. La literatura en catalánEl nombre de literatura catalana se ha evitado porque existe una cierta confusión entre el concepto de "catalán" como lengua hablada en Cataluña, Valencia, Baleares, etc. y el concepto de "catalán" como perteneciente a la Comunidad Autónoma de Cataluña. En el primer caso, autores como Jordi de Sant Jordi, valenciano de nacimiento, estaría incluido; en el segundo no. En cambio, en el segundo caso se incluirían autores de Cataluña que escriben en castellano, como Eduardo Mendoza o Manuel Vázquez Montalbán. Análogamente se podría aplicar lo mismo para la denominación de literatura valenciana. o en valenciano está constituida por el conjunto de producciones literarias escritas en catalán / valenciano.

Las Homilías de Organyà están consideradas el primer texto extenso manuscrito en este idioma y la novela caballeresca Tirante el Blanco, escrita por Joanot Martorell, su obra cumbre. Esta última fue escrita durante el Siglo de Oro literario de esta lengua: el Siglo de Oro de las letras valencianas.

Entre sus máximos exponentes destacan los autores de las Cuatro grandes crónicas; el escritor medieval mallorquín Ramon Llull; los escritores del Siglo de Oro valenciano: Ausiàs March, Jaume Roig, sor Isabel de Villena o, el ya mencionado, Joanot Martorell, entre otros; los autores de la Renaixença i la Renaixença valenciana; y los contemporáneos: Mercè Rodoreda, Joan Sales, Vicent Andrés Estellés, Llorenç Villalonga, Josep Pla, Carles Riba, Carmelina Sánchez-Cutillas, Salvador Espriu, Enric Valor o Joan Fuster, entre muchos otros.

Actualmente, con el reconocimiento de las lenguas cooficiales de España tras el fin de la dictadura franquista, la literatura en catalán / valenciano se ha generalizado y se han establecido nuevas editoriales, premios y publicaciones literarias, apareciendo reconocidos escritores como: Joan Francesc Mira, Jaume Cabré, Baltasar Porcel, Isabel-Clara Simó, Carme Riera o Quim Monzó.

Lírica medieval: los trovadores right|300px|thumb|El trovador Guillem de Berguedan con dos damas

Aunque ya se encuentran a lo largo del algunos documentos de carácter feudal en los que se utiliza la lengua romance catalana, en su totalidad o mezclada con un latín deficiente, como los Greuges de Guitard Isarn, senyor de Caboet,Josep Moran y Joan Anton Rabella, Textos anteriors a les Homilies d'Organyà el primer testimonio de uso literario de la lengua son las Homilías de Organyà de finales del o principios del , que consisten en fragmentos de un sermonario destinado a la predicación del Evangelio. La literatura en catalán vio sus primeras grandes obras antes en prosa que en verso.Sanchí Guarnier, Manuel (1985) pp 135/142. Esto se debió a que los poetas cultos, hasta el , preferían utilizar el provenzal literario en vez de la variedad autóctona, como en el caso de Alfonso II, llamado "el Trovador", Cerverí de Girona o Guillem de Berguedan y otros de obra menos conocida, como Guillem de Cabestany, Guerau de Cabrera, Thomás Périz de Fozes, Ponç de la Guàrdia, Gilabert de Próixita, Guillem de Masdovelles ,Hermenegil de Berga o Raimon Vidal de Bezaudun. Todos estos, y muchos más, aparecen cuidadosamente compilados, traducidos, estudiados y anotados en los tres volúmenes antológicos que les dedicó el gran erudito y medievalista Martín de Riquer (Los trovadores, Barcelona: Planeta, 1975; reimpresos posteriormente varias veces en Barcelona: Editorial Ariel).

Cabe destacar, sin embargo, que existían pocas diferencias entre la lengua catalana y las diversas variedades occitanas (provenzal, lenguadociano, lemosín, gascón...), muchas menos en la Edad Media, ya que durante esa época y en siglos posteriores se consideraban la misma lengua. Sin embargo, en el caso de los poetas catalanes, la variedad de provenzal u occitano utilizado era una koiné literaria, o lengua común procedente de la unificación o mezcla de diversas variedades dialectales, de tipo áulico, cultivada también en las antiguas cortes y feudos-estado de Occitania y parte del norte de Italia.

Las primeras manifestaciones en poesía culta en Europa en una lengua moderna fueron escritas por los trovadores, quienes seguían unas normas estrictas y codificadas para elaborar su poesía, utilizando los códigos de la literatura trovadoresca como el amor cortés. Los trovadores y poetas catalanes participaron de esta cultura trovadoresca. La gran proximidad política, lingüística y cultural entre los condados catalanes y los antiguos feudos de Occitania (Aquitania, Tolosa, Provenza...) hizo posible compartir una variedad literaria común trovadoresca, de tipo cortesano, que se mantuvo en la Corona de Aragón hasta el para escribir poesía hasta la aparición del valenciano Ausiàs March, el primer poeta que abandona la influencia de la koiné literaria occitana y los principales elementos de este tipo de poesía. Por este motivo, en la historia de la literatura catalana medieval se incluye toda la nómina de trovadores conocidos, ya sean propiamente catalanes u occitanos. La poesía en la variedad catalana estrictamente territorial era utilizada por los juglares en sus espectáculos ante públicos populares, sin que se conserve, a la actualidad, ningún ejemplo. En el aparecen también las primeras traducciones de textos jurídicos, como la de Liber iudiciorum (Llibre dels Judicis o Llibre Jutge).

Crónicas históricas thumb|Llibre dels fets. La lengua catalana fue utilizada también en la narración de las gestas y crónicas de los soberanos, en particular las llamadas Cuatro grandes crónicas: el Llibre dels feits de Jaume I, la Crònica de Bernat Desclot, la Crònica de Ramón Muntaner y la Crònica de Pere el Ceremoniós.

Aunque la primera versión de la Gesta comitum barchinonensium fue escrita en latín a finales del , la siguiente edición revisada de la obra, conocida como "versión intermedia", fue escrita en catalán alrededor de 1268 o 1269 y publicada en Barcelona.Gestes dels Comtes de Barcelona i Reis d'Aragó, edición a cargo de Stefano Maria Cingolani, Universidad de Valencia, Valencia, 2008, págs. 7-9.

Existe consenso filológico en que la primera versión del Llibre dels feits de Jaime I fue escrita en catalán y en su mayor parte poco antes de la muerte del rey, es decir, en una fecha anterior a 1276.Llibre dels fets: La crònica del rei Jaume, edición de Jordi Bruguera, Ed. Proa, Barcelona, 2008, págs. 23-25. El Llibre del rei en Pere d'Aragó e dels seus antecessors passats, más conocido como Crónica de Bernat Desclot, escrito alrededor de 1290, narra diversos hechos notables de los reinados de Jaime I, Pedro el Grande, Alfonso el Liberal y Jaime II. La Crónica de Ramon Muntaner fue escrita por este autor entre 1325 y 1332 y destaca por su vívida descripción de las expediciones de los almogávares. Finalmente, la Crónica de Pedro el Ceremonioso fue escrita por orden de este rey para glorificar sus acciones y las de su padre Alfonso el Benigno.

Esplendor medieval

El mallorquín Ramon Llull (), figura capital de la literatura catalana, es considerado el padre de la prosa en catalán, también escribió poesía de tipo cortesano en koiné occitana, aunque su obra fue destruida por el propio autor al considerarla banal y superficial. Entre sus obras cabe destacar su novela Blanquerna, un libro místico: Llibre d'amic e amat, el Libro del gentil y los tres sabios, el Libro del Orden de Caballería, poesías como el Cant de Ramon ("Canto de Raimundo") o Lo desconhort ("El desconsuelo") o su autobiografía, Vida coetània, Les cents noms de Déu ('Los cien nombres de Dios', 1289), el Libro de los mil proverbios y Félix o Libro de las maravillas (que incluye el Libro de las bestias), entre muchas obras de carácter ante todo científico, filosófico o teológico.

Destacan autores influidos ya en cierto modo por el humanismo, como Pere March, Jaume Gassull, Bernat Fenollar, Bernat Hug de Rocabertí o el poeta misógino Pere Torroella (algunos de ellos pertenecientes a la generación del Siglo de Oro de la literatura valenciana) entre muchos otros. Paralelamente destacaron autores religiosos como Francesc Eiximenis, sin duda uno de los autores en valenciano más leídos en su época; san Vicente Ferrer y el pícaro fraile franciscano converso al islam Anselm Turmeda, que escribió igualmente en árabe.

En el mismo filo entre los siglos y surgen poetas que escribieron en la koiné literaria occitana o en un catalán occitanizado, a menudo siguiendo las pautas trovadorescas, fueron Jordi de Sant Jordi y Andreu Febrer, traductor este último de la Divina comedia de Dante Alighieri al catalán. El notario y prehumanista Bernat Metge escribió en 1381 el Llibre de Fortuna e Prudència («Libro de Fortuna y Prudencia»), poema alegórico en el que se debate la cuestión de la Providencia divina al más puro estilo de la tradición medieval, fundándose en el precedente inevitable del De consolatione philosophiae del romano Boecio. También realizó la traducción del relato de Valter y Griselda, última de las novelle del Decamerón de Boccaccio, pero no la hizo a partir del original italiano, sino de la traducción en latín de Petrarca (el Griseldis). La importancia de la traducción de Metge se debe, además de a su elegante prosa, a la carta introductoria que acompaña al relato, pues supone la primera muestra de admiración por Petrarca que se conoce en España. Su obra maestra fue Lo Somni («El sueño»), redactado en 1399, donde se le aparece Juan I en el Purgatorio. Lo escribió en la cárcel, tras caer en desgracia y ser encarcelado por la nueva reina María de Luna junto al resto de colaboradores del difunto monarca. El valenciano Ausiàs March, "hombre de asaz elevado espíritu" según la Carta e proemio al Condestable don Pedro de Portugal del Marqués de Santillana, es considerado el poeta del apogeo de la literatura valenciana del (); abandona ya los tópicos y elementos propios de los trovadores y crea su propio sistema de imágenes y conceptos amorosos, en un estilo austero y grave de feroz introspección que nada debe a las florituras italianas. Sus obras principales se reparten en tres grupos, los Cantos de amor, los Cantos de muerte y el Canto espiritual.