El monasterio de Santa María de Moreruela fue un monasterio perteneciente a la orden cisterciense ubicado en las cercanías del municipio Granja de Moreruela, en el noroeste de la provincia de Zamora (comunidad autónoma de Castilla y León, España). El monasterio se halla en un lugar apartado de los núcleos de población, junto a la denominada Vía de la Plata. Se considera uno de los primeros monasterios cistercienses edificados en la península ibérica. El patronazgo inicial correspondió a los herederos de Ponce Giraldo de Cabrera (Príncipe de Zamora) y tuvo su auge económico hasta el . El auge se tradujo en posesión de tierras circundantes, expansión de la red monástica mediante establecimiento de prioratos. A este periodo dorado le sobrevino una serie de siglos desde el al caracterizados por la racionalización y ahorro de los recursos obtenidos durante la Edad Media. La comunidad de monjes inicial que vivía en el conjunto se supone fue de doscientos, cifra que se vio enormemente rebajada en los siglos posteriores a poco más de una veintena, a lo sumo una treintena. Es posible que tuvieran una cantidad similar de criados diversos entre mozos de cuerda, pastores, vaqueros, hortelanos, cocineros, etc.

Los edificios que componen el monasterio fueron sufriendo diversas reformas desde los inicios medievales, llegando a convivir todos ellos con una hospedería reciente creada a finales del . El devenir y la exclaustración de los monjes se producen a mediados del debido a una serie de leyes desamortizadoras que se iniciaron durante la guerra de Independencia española. Estas sucesivas desamortizaciones finalizaron definitivamente con la actividad del convento en octubre de 1835. El rigor de los elementos y de los actos de rapiña causan su estado ruinoso en apenas varias décadas. El abandono convirtió el conjunto finalmente en una ruina. Las ruinas controladas que pueden observarse a comienzos del se erigieron en un periodo que va desde el hasta el . Se declaró como Monumento Histórico Artístico el 3 de junio de 1931 por decreto publicado por el Gobierno provisional de la Segunda República. A pesar de ello las ventas posteriores de terrenos circundantes incluían algunos edificios del monasterio. Acto que obligó al Ministerio de Cultura a iniciar expropiaciones forzosas en el año 1981, siendo un conjunto protegido en 1995 en propiedad de la Junta de Castilla y León. Se han realizado varias intervenciones parciales a finales del , comienzos del .

Desde la publicación de Fray Ángel Manrique a mediados del se ha creído que el de Moreruela era el primer monasterio cisterciense hispánico. Datándose su incorporación en 1131. Esta creencia se mantuvo en pie hasta que en 1959 en el transcurso de la Segunda Semana de Estudios Monásticos el estudioso del Císter comienza a ponerlo en duda retrasando la fundación entre 1153 y 1158, apuntando a Santa María de Fitero datado en 1140. Esta afirmación abrió un debate entre los académicos que continúa existiendo en la primera década del . El conjunto que puede observarse a comienzos del es una mezcla de estilos arquitectónicos que van desde el románico tardío, pasando por el gótico y finalizando en una arquitectura del .

Entorno geográfico miniatura|Palomar en el cercano complejo lacustre de Villafáfila, los palomares eran propiedades de los monasterios que proporcionaban rentas a los monjes

El entorno y área de influencia del monasterio ha ido variando y fluctuando a lo largo del tiempo desde el . Suele considerarse como área de influencia del monasterio la comprendida por las cuencas de los ríos Esla y Valderaduey, ambos afluentes del Duero. El río dominante en la zona es el Esla que desde comienzos del se encuentra embalsado, primero por la presa de Ricobayo (desde 1926) y posteriormente por la presa de Santa Eulalia (comienzos del ). Esta situación cambió la morfología del entorno con respecto a la inicial del monasterio. Esta área presenta características muy similares de flora y fauna. Esta zona se considera a comienzos del como Tierra de Campos, caracterizada por su suelo arcilloso en el que abundan los cultivos de cereal y los árboles más habituales son los quejigales, los encinares formando dehesas, y ya desde mediados del los pinares (pinus pinea). El paisaje que rodea el monasterio es llano, abundan las suaves elevaciones (denominadas tesos) que no sobrepasan los 750 metros de altitud sobre el nivel del mar. Algunos de estos parajes quedan reflejados en la documentación existente, dispersa del monasterio. En muchos casos este entorno formaba parte de la explotación ganadera y maderera del entorno de la comunidad. En muchas ocasiones se ha ce referencia al monte, emplazado al este del cenobio.

Paisaje El clima de la zona corresponde a una zona mediterránea continentalizada de inviernos fríos y lluviosos, de veranos cálidos y extremadamente secos. La pluviometría indica que la lluvia es escasa y apenas ronda los 500 mm anuales que se reparten entre los meses de otoño e invierno. Desde el punto de vista geológico los materiales que se encuentran corresponden a periodos Terciarios y Cuaternario. Se encuentra en las cercanías el complejo lacustre de Villafáfila, ubicado sobre suelos salinos. Uno de los pocos que producía sal en todo el reino de León, durante los inicios del monasterio. El área de las lagunas es, desde el año 1986, calificado como reserva natural.Ley 8/1991, de 10 de mayo, de Espacios Naturales de la Comunidad de Castilla y León, en el Decreto 7/2005, de 13 de enero, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural de Lagunas de Villafáfila y en los demás instrumentos de planificación y normas que se desarrollen en aplicación de lo dispuesto en la citada Ley. La vegetación posee una escasa variabilidad, los árboles cercanos al monasterio corresponden a fresnos (Fraxinus angustifolia), al álamo blanco (Populus alba), al chopo (Populus nigra) y al negrillo (Ulmus minor). El paisaje agrario dominante corresponde a cultivos de secano explotados mediante labor intensiva: principalmente trigo y cebada. El cultivo de la vid era muy habitual hasta finales del . Respecto de la fauna autóctona ligada al agua se puede afirmar que hay barbos (barbus bocagei) en las cuencas de los ríos embalsados, la existencia de lampreas hoy en día es muy escasa (esta especie da nombre a una zona cercana al monasterio). En el terreno de las aves se encuentra la avutarda (otis tarda), el sisón (Tetrax tetrax), la ortega (Pterocles orientalis), el alcaraván (Burhinus oedicnemus), el halcón peregrino, la codorniz, e innumerable cantidad de pequeñas aves. Una de las constantes de la arquitectura popular que se encuentra en las zonas cercanas al monasterio son los palomares.

Uno de los fundamentos de la economía de la zona a comienzos del es la agricultura y la ganadería. En la ganadería es la oveja una de las principales fuentes de ingresos. La presencia de vacuno se incrementó en la década de los años 1970 debido a la introducción de la vaca frisona. La presencia de industria en los municipios de la zona es casi inexistente. La zona sufre desde finales del un fuerte despoblamiento. La población en los municipios envejece paulatinamente, y los jóvenes buscan puestos de trabajo en las grandes ciudades.

Áreas de influencia El monasterio se encuentra tradicionalmente en las cercanías de las ruinas del desmantelado castillo de Castrotorafe, importante baluarte medieval de la época. Así como por el ambiente lacustre de la reserva natural de Lagunas de Villafáfila. Ya desde el la Confederación Hidrográfica del Duero realiza obras primero en el salto de Ricobayo (desde 1926) y posteriormente por la presa de Santa Eulalia (comienzos del ). Estas últimas actuaciones han cambiado el entorno y paisaje del monasterio tal y como se ha concebido inicialmente en la época medieval.

Historia mini|izq|La girola es la parte más antigua del edificio, data de 1126

El origen del monasterio es objeto de debate entre los historiadores de comienzos de la primera década del . No queda clara en las referencias documentales la posición de la primera fundación, como tampoco resulta clara la fecha en la que fue creada la primera comunidad de monjes. Las excavaciones arqueológicas y la investigación documental del monasterio son las únicas fuentes existentes en la determinación del monasterio primigenio. La primera referencia documental del monasterio se encuentra en un comentario encontrado en el Codex biblicus legionensis de la catedral de León en el que se menciona la vida del santo Froilán de Juan Diácono.Julio de Prado Reyero (1994), Siguiendo las huellas de San Froilán, capítulo 10, Editorial San Esteban, Salamanca. Esta biblia del es una copia de 920 realizada de otra que se encuentra en el monasterio de Albares de la Ribera. En esta descripción se menciona como el obispo Froilán inaugura mediante los consejos de Alfonso III el Magno un monasterio en Salvador de Tábara y el de Moreruela a la ribera del Esla.

Mención de la que se obtiene la simultaneidad de ambos monasterios fundados por Froilán, que el de Moreruela se funda con casi doscientos monjes bajo una regla monástica. La mención junto al río no da precisiones acerca de que orilla fue la fundacional. Las indagaciones arqueológicas muestran que quizás fuese la primera fundación en el lugar donde se encuentra la iglesia de San Miguel Arcángel en Moreruela de Tábara. es decir en la margen derecha del río Esla (flumen Stole).Maurilio Pérez González, Fernando Regueras Grande, (1997), Cenobios tabarenses. Sobre un nuevo epígrafe hallado en Tábara (Zamora), Brigecio: revista de estudios de Benavente y sus tierras, ISSN 1697-5804, Nº 7, págs. 65-90 La aceptación de esta hipótesis obliga a creer que el monasterio tuvo que cambiar de ubicación debido a las campañas militares de Almanzor en el norte de la península a finales del . Las referencias documentales de comienzos del siguen mencionando la existencia de un cenobio en la ribera del Esla, pero igualmente se olvidan de mencionar la orilla. Durante los siglos posteriores al la zona norte de la provincia de Zamora genera una tupida red de monasterios. En opinión de algunos autores,Iñaki Martín Viso (2000), Poblamiento y estructuras sociales en el norte de la península ibérica, Ediciones Universidad de Salamanca. como parte de la política regia de repoblamiento de la zona tras las razzias de Almanzor. A pesar de estos intentos regios, y de las donaciones de los nobles, los núcleos poblacionales no crecieron suficientemente y muchos de ellos no lograron tener una población considerable. Esto fue una de las causas para que muchos de los monasterios de la zona, al final no sobrevivieran al periodo de reinado. A pesar de todo Moreruela si logró salvarse de esta primera selección debido al establecimiento de una zona de influencia debido a las múltiples posesiones que iba acumulando a lo largo del .

Primeras noticias: Santiago de Moreruela