thumb|Los técnicos preparan un cuerpo para la criopreservación en 1985. La criónica (del griego κρύος [kryos] que significa "frío", "helado", "gélido") o criogenización es la preservación de seres vivos a bajas temperaturas (criopreservación), cuando la medicina actual ya no puede hacer nada por ellos. Así, estas personas se conservarán hasta que haya nuevas formas de tratarlos médicamente y revivirlos.

Comúnmente se confunde con varios términos como criobiología, criogenia y criopreservación. La criobiología es una rama de la biología que estudia los efectos que producen las bajas temperaturas en los organismos vivos, por lo que las investigaciones realizadas en este campo representan la base biológica de la criónica. La base física se establece por la criogenia, el conjunto de técnicas empleadas para la obtención de temperaturas iguales o inferiores a la ebullición del nitrógeno; es decir, la relación se limita a la dada por la tecnología usada. Los dos campos anteriores modelan las premisas indispensables de la criónica: la criopreservación, que se refiere al proceso por el cual los tejidos u organismos son congelados; y el desarrollo tecnológico en reparación y descongelamiento.

La criónica es vista con escepticismo dentro de la comunidad científica y no forma parte oficial de la medicina. No se sabe si será posible revivir a un cadáver humano criopreservado. La criónica depende de la creencia de que un cuerpo congelado no ha sufrido la muerte teórica de la información (es decir, destrucción del tejido cerebral humano (o cualquier estructura capaz de constituir a la persona) y de la información contenida en él de forma tan extensa, que la recuperación de la personalidad original se vuelve teóricamente imposible por cualquier medio físico). Tales creencias son consideradas especulativas por parte de la ciencia.

Actualmente, la criopreservación de personas o grandes animales no es reversible; no sucede así con organismos inferiores, llegándose inclusive a demostrar la persistencia de la memoria en el Caenorhabditis elegans como modelo experimental. Otros animales como las ranas pueden sobrevivir durante algunos meses en un estado parcialmente congelado con ciclos sucesivos de congelación-descongelación. Por ejemplo, Lithobates sylvaticus, la rana de la madera puede sobrevivir en condiciones naturales durante 7 meses a temperaturas inferiores a –18 °C. Hyla japonica, la rana arbórea japonesa (antes llamada rana de la madera), es considerada la especia anfibia más resistente al frío, llegando a soportar temperaturas máximas de –30 °C a -35 °C durante cuatro meses.

A pesar de los avances que se han desarrollado, la criónica es un tema tratado con escepticismo por determinadas partes de la comunidad científica, tachándola de pseudociencia. Las críticas sostienen que la práctica actual tiene limitaciones debido a la tecnología; sin embargo, los crionicistas responden que la demostración de la reversibilidad de la preservación no es necesaria para alcanzar el objetivo actual de la criónica, que es la preservación del cerebro, suficiente para prevenir la muerte teórica de información hasta que sea posible repararla en el futuro. Entre los crionicistas se encuentran científicos de diversas disciplinas como la biología, la ética, la teología, la física, la nanotecnología, la computación y la neurociencia.Scientists' Open Letter on Cryonics . Retrieved on 2007-08-18 El apoyo se basa en proyecciones de tecnología futura, especialmente de nanotecnología molecular y de nanomedicina; se espera que en algunas décadas o siglos sean posibles la reparación y regeneración a nivel molecular de los órganos y tejidos dañados.Donaldson, Thomas (1988) 24th Century Medicine. Davis Publications. Retrieved on 2006-03-17

De acuerdo a la ley, las prácticas criónicas solo se puede efectuar después de la muerte legal del paciente, dictamen que habitualmente suele basarse en el paro cardíaco (solo en contadas ocasiones se basa en mediciones de actividad cerebral).

En 2018 se desarrolla un nuevo proceso, la vitrifixation o aldehyde-Stabilized cryopreservation, pero según los expertos falta el mantenimiento del umbral de excitabilidad de las sinapsis. En 2023 la urgencia es pues orientar las investigaciones hacia la conservación del umbral de excitabilidad de las sinapsis durante la vitrifixation.https://www.infobae.com/america/vice/2018/04/12/quiero-preservar-mi-cerebro-para-que-mi-mente-sea-descargada-a-una-computadora/https://cmte.ieee.org/futuredirections/2018/05/08/jumping-into-the-void-vitrifixation/ https://www.medicalnewstoday.com/articles/321235https://www.fightaging.org/archives/2018/03/large-mammal-brain-preservation-prize-won-using-a-method-of-vitrifixation/

Fundamentos

La criónica se basa en la preservación de las células y tejidos del paciente, a través de procedimientos que tratan de evitar cualquier mínimo daño; sin embargo, en la actualidad todavía los procesos conllevan a lesiones que no son reversibles con la tecnología presente, de ahí que será necesario un desarrollo y mejoramiento conjunto de los métodos y tecnologías usadas.

Teoría

Aunque en la práctica aún no es posible la reversibilidad de la criopreservación en seres humanos, los crionicistas argumentan que teóricamente es posible. La compresión de la estructura y función celular, y cómo esta es afectada por el entorno, son indispensables para ello. Así mismo, los avances en nanotecnología podrían ser usados para reparar los daños producidos por el congelamiento y para la adecuada descongelación.

Aspectos biológicos

La criopreservación tiene como objetivo el mantenimiento de la viabilidad y función celular a bajas temperaturas, por lo general, entre –133 °C a –196 °C (Punto de ebullición del nitrógeno). Estas técnicas se han usado para la conservación biológica de células madre, embriones, espermatozoides, óvulos entre otras células desde hace varias décadas. La dificultad no es la conservación a bajas temperaturas, ya que no existe fenómenos de difusión o térmicos que deriven en reacciones perjudiciales; sino, más bien, se encuentra en los procesos de congelación-descongelación. La membrana celular es una de las principales estructuras afectada debido al congelamiento. Su estructura está representada por una bicapa lipídica, que sufre una transición líquido-sólido al disminuir la temperatura, volviéndola extremadamente frágil. Los lisosomas también pueden verse afectados por las temperaturas, y en consecuencia contribuir a la inestabilidad de la célula que puede finalizar en la apoptosis. A pesar de que se han definido protocolos específicos para la conservación del material biológico son, en su mayoría, subóptimos; las características que determinan el destino de la célula son sus propiedades físico-químicas, tipo y estadio. Existen varios métodos de criopreservación: congelación lenta-descongelación lenta, congelación lenta-descongelación rápida, congelación ultrarrápida, vitrificación. En el caso de la criónica la vitrificación es el proceso usado más comúnmente, en el que se evita la formación de hielo debido al uso de crioprotectores, como el glicerol. Se preservan los tejidos en estado vítreo en lugar de en estado congelado. Las moléculas se acercan e inmovilizan, organizadas primitivamente en forma líquida, a una transición sólido-líquido por debajo de la temperatura de transición vítrea.

Algunos criobiólogos critican de manera acérrima a los crionicistas mencionado que el hielo que se forma durante el congelamiento producen daños en las células y en las estructuras celulares hasta el punto de hacer que cualquier reparación futura sea imposible; sin embargo, gracias a la vitrificación se puede inhibir la formación de cristales de hielo. Esta objeción se había venido discutiendo desde el cambio de milenio, cuando los criobiólogos Greg Fahy y Brian Wowk, del Twenty-First Century Medicine, desarrollaron grandes mejoras en la tecnología de la criopreservación, incluyendo nuevos crioprotectores y nuevas combinaciones, mejorando notablemente la viabilidad de la vitrificación y dando como resultado la práctica eliminación de la formación de cristales de hielo en el cerebro. La Alcor Life Extension Foundation ha estado investigando el uso de estos crioprotectores junto con un nuevo método de enfriamiento más rápido para la vitrificación de cerebros humanos (neurovitrificación). Para la vitrificación el Cryonics Institute (CI), utiliza una solución desarrollada por su criobiólogo el Dr. Yuri Pichugin; también han desarrollado cápsulas de enfriamiento controladas por ordenador que aseguran un enfriamiento rápido por encima de la Tg (temperatura de transición vítrea) y lento por debajo de la Tg (para reducir las fracturas debidas a la tensión térmica).

Las soluciones que se usan actualmente han permitido vitrificar cerebros y recuperarlos térmicamente sin daños por cristales de hielo.Lemler, J., Harris, S. B., Platt, C., Huffman, T. M. (2004). «The arrest of biological time as a bridge to engineered negligible senescence.», 1019:559-63, Annals of New York Academy of Sciences. Retrieved on 2006-03-31Lemler, J., Harris, S. B., Platt, C., Huffman, T. M. (2004). The Arrest of Biological Time as a Bridge to Engineered Negligible Senescence. Alcor Life Extension Foundation. Retrieved on 2006-03-31Lemler, J., Harris, S. B., Platt, C., Huffman, T. M. (2004). Alcor Presentation at Cambridge University. Alcor Life Extension Foundation. Retrieved on 2006-03-31 No obstante, si la circulación cerebral se encuentra comprometida los crioprotectores no podrán llegar a las todas las áreas cerebrales lo que dificultará la recuperación posterior; se ha propuesto que en el futuro estos daños podrían ser reparados tecnológicamente o que la administración de una mayor concentración de crioprotectores podría ser una solución, pero esto último no se muestra posible debido al efecto tóxico de los mismos.

Obstáculos

Los principales daños que se producen a nivel celular son los siguientes: Lesión por isquemia. Es el primer daño que se produce, se debe a la disminución del riego sanguíneo con la consecuente disminución del oxígeno disponible a nivel celular (hipoxia). Las consecuencias de ello son disminución de la fosforilación oxidativa, y por ende de la producción del ATP; generación de especies reactivas de oxígeno y otros radicales libres; aumento de la producción de productos proinflamatorios y reducción de otras sustancias, como la óxido nítrico sintasa constitutiva y la trombomodulina. Una lesión isquémica durante el desarrollo del sistema nervioso puede conducir a alteraciones en la organización cerebral y la mielinización. Daño osmótico, choque y lesión por frío. Estas formas de daño son debidas al congelamiento. El daño o shock osmótico es el resultado del rápido cambio en las concentraciones de solutos intracelulares, lo que puede conducir a la muerte celular si no se corrige a tiempo. El choque o shock y lesión por frío son términos sobre los cuales existe confusión debido, sobre todo, a la falta de esclarecimiento de los mecanismos subyacentes. El choque por frío hace referencia a la disminución de la viabilidad celular, por una disminución rápida o grande en la temperatura; afecta la conformación de las proteínas y de los ácidos nucleicos, pero su mayor efecto es en la membrana celular. La susceptibilidad depende de la especie y del contenido de colesterol y la relación de ácidos grasos polinsaturados/saturados; observándose una mayor resistencia en espermatozoides humanos en comparación con mamíferos ungulados, y al aumentar el porcentaje del colesterol. La lesión por frío, en cambio, se refiere al daño producido por temperaturas críticas menores a las cuales las células funcionan normalmente.