right|300px|thumb|Árbol sintáctico, para una oración simple ( Motēuczōma ōquīmmictih 'Moctezuma los mató', en orden SOV). right|300px|thumb|Árbol sintáctico, para una oración simple (Ōquīmmictih Motēuczōma 'Los mató Moctezuma', en orden OVS). El náhuatl o idioma mexicano es una lengua aglutinante, formada por raíces normalmente monosílabas o bisílabas (raramente más largas), que se combinan en expresiones largas. Su gramática es similar a la de otras lenguas utoaztecas meridionales. Tipológicamente es, además, una lengua de núcleo final, en el que el modificador suele preceder al núcleo modificado (regens ante rectum).

Gramática del náhuatl clásico Características generales thumb|right|Portada de Arte de la Lengua mexicana con la declaración de todos sus adverbios El náhuatl es una lengua aglutinante, flexiva —las raíces reciben prefijos y sufijos—, polisilábico y polisintético. Tipológicamente presenta rasgos típicos de lenguas núcleo final como tener:

Incorporación verbal N+V, compuestos Adj+N. El auxiliar va detrás del verbo léxico. Estos rasgos son típicos también de otras lenguas utoaztecas. Se considera que, dentro de las lenguas utoaztecas, el huichol y el cora son las lenguas más cercanas al náhuatl, aparte del extinto pochuteco. Las lenguas más cercanas al náhuatl en la flexión verbal serían el mayo o el pima, ya que el cora y el huichol han innovado mucho en la flexión verbal.

Además, el náhuatl presenta innovaciones más recientes respecto a otras lenguas utoaztecas de más al norte, que lo acercan en parte a lenguas de núcleo inicial, esto se debería a la influencia de otras lenguas mesoamericanas (presumiblemente las lenguas otomangue o las totonaco-tepehua).

La flexión nominal es bastante simple, aunque la conjugación verbal es bastante más compleja debido a la cantidad de morfemas aspectuales, modales, temporales, de sujeto, de objeto, direccionales, de número e incluso los elementos incorporados que puede llegar a tener. No existe una diferencia entre los verbos estativos y los adjetivos, e incluso puede afirmarse que no existe diferencia formal entre nombres y verbos, ya que la mayoría de las formas nominales pueden tomar varios morfemas verbales.

La analogía El náhuatl recurre a la composición de sustantivos con otras palabras para obtener nuevos vocablos, nuevos sustantivos que designan aves, plantas, personas u objetos.

La relación entre el género y la especie, la relación entre la parte y el todo, la relación entre una especie y otra se basan en la analogía. Así de palabras compuestas como xopantototl, que quiere decir 'ave de la época de lluvias' y que designa a cierto pajarillo,Maynez, 2014. o de tochcalli, que quiere decir 'conejera', se extrae una regla general según la cual el sustantivo que va pospuesto nos indica que hablamos de un tototl 'ave' o de una calli 'casa'. Si el nombre simple designa a una categoría amplia —o género—, el nombre compuesto designa una subcategoría —o especie—. Otros ejemplos:

Michin 'pez', término genérico → Xalmichin 'pez arena, cierto pez' término específico. Quilitl 'hortaliza' (en composición), término genérico → Huitzquilitl 'cardo, hortaliza de espinas'Sahagún, 1946: 413, tomo II. término específico. Miztli 'puma, felino' → Cuamiztli 'cierto felino del bosque, quizá el denominado «onza»'Sahagún, 1946: 323, tomo II. Tepetl 'montaña, monte, cerro' → Tletepetl 'volcán, montaña de fuego'

En atención a lo dicho, algunos autores dicen que el náhuatl es una lengua de núcleo final. Para ellos el núcleo es el sustantivo pospuesto. El xal-michin es un pez y el huitzquilitl es un quelite, una hortaliza.

No hay composición en las siguientes construcciones. In popoca 'que humea' (oración relativa) → In popoca tepetl 'cerro que humea' —nombre propio que designa cierto volcán—. Iztac 'blanco' (adjetivo) → Iztaccihuatl "mujer blanca" —nombre propio que designa por metáfora a cierto volcán—. Pero otras veces ocurre lo contrario, un segundo tipo de construcciones compuestas en que la parte designa al todo —figura retórica que se conoce como «sinécdoque»— y el núcleo antecede. El término que antecede suele ser una «parte» del cuerpo.

Yacatl (nariz) → Yacapatlahuac → De pico ancho o «Pico Ancho», nombre común que designa a cierta ave que habita en el agua

Yacatl (nariz) → Yacahuitztli → De nariz como espina o «Puntiagudo», nombre propio de Yohualteuctli, cierta deidad

Tzontli (pelo, por extensión cabeza) → Tzonyahyauhqui → De cabeza negra o «Cabeza Negra», nombre común que designa a cierta ave que habita en el agua

Xoitl (pie) → Xopoztecqui (Cojo),Siméon 1988: 780 lo escribe como "xopuztecqui". nombre común.

Cuanacatl (cresta) → Cuanaca (gallo), nombre común.

Algunos epítetos no son verdaderos nombres sino apelativos, sobrenombres o motes.

Yacatl (nariz) → Yacametlapiltic → De nariz como «metlapilli»Mano de mortero, pieza alargada para machacar alimentos en el molcajete. o «Narigón».

Tlantli (diente) → Tlancapotztic → Diente Negro (cierto mote).

Los epítetos son adjetivos que designan personas, objetos o plantas —funcionando como nombres—. Encontramos en el clásico muchos de ellos para dar nombre a multitud de cosas.

La sinécdoque no es exclusiva de las palabras en composición.

Neuhcayotl (sustento) —género— → Neuhcayotl (pan) —especie—.

E incluso hay un tercer tipo de construcciones compuestas. Puede ocurrir que un nombre común —que hace de núcleo de la palabra compuesta— admita un vocablo pospuesto. Son construcciones que se basan en la analogía.

Xoxocoyolli (cierta acedera, una planta) —una especie perteneciente al género «rumex»— → XoxocoyolpapatlacSahagún, 1946: 414, tomo II. (otra acedera que se hace ancha), cierta planta. —otra especie distinta, quizá perteneciente al mismo género—.

Xoxocoyolli (cierta acedera) —una especie— → XoxocoyolhuihuilaSahagún, 1946: 41, tomo II. (otra hierba comestible), cierta planta. —otra especie distinta de la anterior—.

Xochitl (flor, término de comparación) → Xochiquetzal (Flor preciosa), cierta diosa.

La determinación de cuál es el núcleo de una palabra compuesta y su posición varía en las tres construcciones compuestas y depende del tipo de palabra concreta a que estemos haciendo referencia.

Es característico de la lengua el uso de recursos retóricos, como la metonimia, la sinécdoque, el símil o la metáfora.

En la metáfora se designa una cosa con el nombre de otra con la que se compara.

Xochitl (flor, término de comparación) → Xochiquetzal (Flor preciosa), cierta diosa.

En el último ejemplo no estamos ante una flor sino ante un árbol, por mucho que el núcleo de la palabra sea el término «flor».

En el símil se designa una cosa por su parecido con otra.

EloquilitlSahagún, 1946: 412, tomo II. (cierta hierba) → EloquilticSahagún, 1946: 418, tomo II. (cierta hierba que se asemeja a la anterior).

Cuauheloquilitl (cierta planta) → Cuauheloquiltic (otra planta que se asemeja a la anterior).Sahagún, 1946: 427, tomo II.

Iztacquilitl (hierba que se come cruda) → Iztacquiltic (raíz medicinal.Sahagún, 1946: 424, tomo II.

La terminación -tic indica semejanza. Dicho sufijo puede ir pospuesto a los dos términos de la palabra compuesta o solo a uno.

Metlapiltic (semejante el metate) → Yacametlapiltic.

Y el símil no siempre requiere dicho sufijo «-tic».

Xoxocoyolli (cierta acedera) → Xoxocoyolpapatlac (otra acedera que se hace ancha), cierta planta.

Chimalli (escudo, término de comparación) → Chimalxochitl (girasol, cierta planta y flor).Sahagún, 1946: 135, tomo II..

Mazatl (felino, término de comparación) → Mazamiztli (cierto felino que se asemeja al «mazatl»).

Coatl (serpiente) → Mazacoatl (cierta serpiente que se asemeja al «mazatl».

El mazamiztli es un felino que se asemeja al venado o al ciervo, porque sus orejas puntiagudas se asemejan a los cuernos de estos. Quizá sea un lince o un felino parecido al lince canadiense.

Del mismo modo que en castellano denominamos «león» al «león marino» y «vaquita» a la «vaquita marina», en náhuatl encontramos los términos como el que sigue.

Cuitlamiztli (cierto lobo).

En el náhuatl clásico encontramos los siguientes nombres propios, que constituyen metáforas.

Ixtlilxochitl (Flor de la vainilla).

Xochitl (Flor).

Ello es posible porque la lengua distingue con claridad entre nombres propios y nombres comunes. Los primeros se aplican a individuos o entes individuales dentro de una clase. Los segundos designan a una clase o categoría.

Otros nombres metafóricos.

Chimalpopoca (escudo humeante, nombre propio de persona) → Chimalpopoca (sol).

Otros ejemplos de metonimia, entendida en un sentido amplio como la designación de una cosa con el nombre de otra.

Ilhuitl (día) —causa— → Ilhuitl (fiesta, festividad) —efecto— <Iilhuiuh in Tonatiuh → El día dedicado al Sol, la festividad del Sol>.

Tonalli (calor) —efecto— → Tonalli (sol) —causa— <Onechihtlacoh in tonalli → Me hizo daño el calor, el sol>.

Tonalli (sol) —causa— → Tonalli (día) —efecto— <Ihcoac oquiz in tonalli → Cuando salió el sol, el día>.

Tonalli (día, signo calendárico )—causa— → Tonalli (porvenir, destino, futuro) —efecto— <Nicpiya ce cualli tonalli → Tengo un buen día, tengo un buen porvenir>.

Y no se debe confundir la metonimia, recurso retórico que pertenece a la analogía figurada —y a la sintaxis figurada— con la sinonimia, figura que explica el sentido propio de las palabras, muchas veces coincidente con el de otras. Así cuando el dueño de la barrica introduce el vino en la barrica, no dice que introduce la «copa», por mucho que entre «vino« y «copa» pueda establecerse una relación que permita la metonimia en determinados contextos aplicando sentidos figurados y no propios.

Beber una copa → Beber vino (metonimia —relación entre contenedor y contenido—).

Esto es importante, porque las palabras «ilhuitl» y «tonalli» no son siempre intercambiables, no son sinónimos.

A veces, por la profusión de figuras retóricas, es muy difícil encontrar el sentido exacto de un término y la determinación de cuál es el núcleo.

Quechtli (cuello) → Maquechtli (muñeca, donde se adelgaza la mano).

Coztli (Cosa amarilla) → Coztic (amarillo claro) → Ixcoztic (ojiazul, de ojos claros).

Toztli (amarillo muy vivo) → Toztli.Sahagún, 1946: 339, tomo II. (cierto papagayo de plumas muy amarillas).

Su origen puede ser onomatopéyico.

Chacha, chuchu, chala... (canto de cierta ave) → Chalalactli (nombre de cierta ave)

Por tal razón, los aprendices de la lengua suelen decir que los cognados se extienden en exceso. Es una consecuencia de la abundancia de figuras retóricas.

La gramática se ocupa, entre otras cosas, de deslindar cuál es la categoría gramatical de las palabras, atendiendo a su composición, estructura, etimología y en función de los recursos retóricos que concurren.

Sintaxis. Una lengua pronominal

Hay tres clases de lenguas:

Las lenguas prepositivas, aquellas que utilizan preposiciones. Es el caso de las lenguas romances, como el castellano. Se considera «anfibología» —falta de claridad— la supresión de la preposición de la preposición en expresiones como la que sigue: «el ratón muerde el gato» —por «el ratón muerde al gato»—. Las preposiciones ayudan a reconocer qué palabra designa al sujeto y cuál al complemento.

Las lenguas declinativas, aquellas que suplen las preposiciones utilizando casos mediante los cuales declinan los sustantivos. Ocurre así en el alemán o en el latín. El sujeto y el atributo se expresan en caso nominativo. El complemento directo normalmente en caso acusativo. El complemento indirecto normalmente en caso dativo. Los complementos circunstanciales en caso ablativo, dativo o acusativo.

Las lenguas pronominales, aquellas que suplen las preposiciones y/o las declinaciones con los pronombres. Es el caso del náhuatl. En este caso, la originalidad del náhuatl es espléndida.

El sujeto, cuando se expresa separadamente, se introduce mediante giros pronominales (giros de énfasis). No hay caso nominativo.