Eglantyne Jebb (Ellesmere, Shropshire, Gran Bretaña, 25 de agosto de 1876 – Ginebra, Suiza, 17 de diciembre de 1928) fue una activista social británica, fundadora de Save the Children. No solo creó una de las organizaciones de desarrollo más importantes del mundo, sino que su labor desembocó además en la promulgación de los “Derechos del Niño” por parte de Naciones Unidas.
Eglantyne fue una estudiante aplicada. Cuando abandonó la universidad, ingresó en la Escuela Superior para Profesores (Stockwell), a pesar de que era muy poco usual que alguien de una procedencia como la suya se convirtiera en profesora.
En 1899 empezó a dar clases a estudiantes de primaria. Sin embargo, Eglantyne sentía que estaba fracasando como profesora. Estaba convencida de que tenía que haber otras formas para poder ayudar a los niños.
En 1913 viajó a los Balcanes. Su tarea consistía en repartir dinero recaudado para paliar la tragedia. Allí vio el terrible sufrimiento y el desplazamiento de los refugiados. De vuelta a Inglaterra, empezó una campaña política y de recaudación de fondos, sin embargo, con poco éxito. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, se convirtió en pacifista convencida.
El 15 de abril de 1919, la hermana de Eglantyne, Dorothy, consiguió crear ese amplio grupo de presión política para acordar la constitución de un “Save the Children Fund” independiente. Su objetivo consistiría en proporcionar ayuda real a los niños en toda Europa. El 19 de mayo, Eglantyne dirigió, apoyada por su hermana, una importante reunión en el Albert Hall para anunciar la creación del Fondo.
Poco después de aquella intervención, Eglantyne fue detenida por haber repartido fotos de niños hambrientos de Viena (Austria había sido uno de los países más afectados) durante su campaña a favor del levantamiento del bloqueo. Una vez detenida, acabó convenciendo al fiscal para que hiciera una donación al Save the Children Fund.
La creación del Fondo fue un gran éxito, en su conjunto. El dinero empezó a llegar de todas partes del país. A las pocas semanas de su creación, Save the Children ya repartía ayuda en Berlín y Austria.
Eglantyne es venerada como santa por la Comunión anglicana. Su festividad es el 17 de diciembre.
Biografía Eglantyne Jebb nació en una familia campesina acomodada en Shropshire (Inglaterra). Fue una de los 6 hijos de Arthur Jebb de Shropshire y su esposa Eglantyne, que casualmente también provenía de una familia Jebb de Killiney (Irlanda). Para entender a Eglantyne es necesario conocer su origen y su educación recibida en el seno de su familia. A continuación, citamos algunos comentarios sobre Eglantyne, extraídos de la página web de Save the Children (Reino Unido): “Era una niña muy viva, dirigía a sus hermanos y hermanas en batallas imaginarias en el jardín y solía fascinarles con historias salidas de su imaginación. Le encantaba montar a caballo, prefería ir a caballo con hombres, ya que, según decía, las mujeres se cansaban demasiado rápido. Además, le gustaba nadar e ir en barco y habría podido pasarse años leyendo en la extensa biblioteca de su padre. Sin embargo, su madre tenía miedo de que permaneciera soñando despierta demasiado tiempo”.
Los niños crecieron en el encanto y el amor de una vida en el campo. A Eglantyne le gustaban las carreras solitarias, la vida modesta y las caminatas solitarias por el campo. Quería a las personas normales y odiaba las consecuencias de un sistema de clases: “El respeto hacia ellas [las personas] no debe depender de la forma en la que pasen su tiempo de trabajo. En el sentido social solo debería existir una clase: la gran clase de la humanidad. Eglantyne era muy desinteresada y prefería vestir de forma simple, con ropa barata”.
La mejor biografía de Eglantyne es la obra 'Rebel Daughter of a Country House' (“Hija rebelde de una casa de campo”), escrita por Francesca Wilson (George Allen & Unwin, 1967), quien analizó cientos de cartas y documentos familiares. Citamos de dicha obra:
“Eglantyne era la más ingeniosa de los hijos. Sus dos hermanos menores acudían incondicionalmente a sus interminables juegos de soldados, las caminatas, las instrucciones, los juegos de bandas y los asaltos a las fortificaciones del Segundo Regimiento Lyth de la Caballería Ligera. Tenía una personalidad tan fuerte que fue capaz de arrastrar a los mayores: Bun [su tía, sobre la que hablaremos más adelante], siempre dispuesta a la diversión, se convirtió en mariscal de campo, Em y Lill [sus hermanas] fueron, a veces, ascendidas a capitanes y, otras veces, degradas a lugartenientes”.
La biografía señala también que existían muchos estímulos intelectuales e influencias “modernas” para la joven Eglantyne. Por ejemplo, a la edad de tres años, la pequeña Eglantyne editaba la revista familiar donde incluía constantemente y con paciencia artículos (cartas, poesías y ensayos) de toda la familia.
Oxford Desde que empezó en 1895 su estancia en Oxford, fue una estudiante apasionada y una enérgica participante en debates. Cuando llegó por primera vez a la residencia Lady Margaret Hall, sacó todo el mobiliario de su habitación ya que lo creía demasiado pretencioso para una “simple estudiante”. Únicamente el vicedirector logró convencerle para que volviera a poner las cosas en su sitio por razones estéticas. Disfrutaba inmensamente de las clases magistrales de ciencias políticas de A.L. Smith, en cierto sentido una leyenda universitaria. Eglantyne se convirtió asimismo en la preferida de la Directora, la señora Wordsworth (la gran sobrina del poeta).
Cuando abandonó la universidad, la viuda de Toynbee ayudó a convencerla para que ingresara en la Escuela Superior para Profesores (Stockwell) en 1898. Esto, ya de por sí era otra vez “diferente”, además de ser poco común que alguien de una procedencia como la de Eglantyne se convirtiera en profesora. Ella reconoció que su época en la Escuela Superior fue difícil. Además, le impresionaron las malas condiciones de los profesores en prácticas. Por otra parte, se sentía feliz porque la enseñanza en la escuela era progresista y respetuosa con los niños.
La enseñanza En 1899 empezó a dar clases a estudiantes de primaria en Marlborough (Wiltshire). El sitio resultó ser una escuela bastante progresista que utilizaba la “Metodología Fröbel” y otros métodos avanzados de enseñanza. Eglantyne se sorprendió bastante de que los niños jugaran a juegos bélicos y no llegó a comprender que, aparentemente, no mostraran ningún horror a luchar y matar. Los niños eran, en aquel entonces, una especie de cantera para la Guerra de los Bóer. Ella siempre pretendía crear desafíos para los niños e intentaba alejar a sus alumnos de los libros para que aprendiesen desde la observación y la experiencia. Para su sorpresa, sus estudiantes la querían, al igual que sus directores.
Sin embargo, Eglantyne sentía que estaba fracasando como profesora. Estaba convencida de que tenía que haber otras formas para poder ayudar a los niños.
Cambridge En 1903, la señora Keynes contrató a Eglantyne en el COS, donde entró por primera vez en contacto real con el trabajo de caridad y obtuvo la oportunidad de escribir un libro sobre la pobreza en la ciudad, con el título: “Cambridge: A Social Study” (“Cambridge: Un estudio social”) (Macmillan, 1906), que tuvo muy buena acogida. En dicha obra se explican ideas y pensamientos progresistas y recomendaciones prácticas, lo que creó la base de la gran preocupación de Eglantyne por la educación y los programas continuos de desarrollo como instrumentos claves para la ayuda a los desfavorecidos. A través de la preparación de ese libro y su trabajo en COS obtuvo buenos conocimientos sobre el funcionamiento de una organización benéfica. Eglantyne estuvo trabajando en COS hasta primavera de 1908. Una de sus más fieles compañeras y ayudantes durante esos años fue la hija de la señora Keynes, Margaret, que se casó más tarde con A.V. Hill. Hill llegó a ser miembro de la Royal Society y obtuvo el Premio Nobel. Margaret fundó 8 casas para “personas mayores” en Londres y escribió un muy reconocido libro titulado 'An Approach to Old Age and Its Problems' (“Una visión sobre la vejez y sus problemas”) (Oliver & Bond, 1961). Estos fueron los círculos en los que Eglantyne se movió durante toda su vida.
Durante algún tiempo, Eglantyne confesaba en sus diarios que estaba enferma, aunque también apuntaba: “Mi fatiga es síntoma de la costumbre de fatiga y como tal seguramente debería someterse a una cura mental. Tengo que hacer ese propósito e intentar ser más fuerte”. En realidad, Eglantyne padecía un problema de tiroides que más tarde desembocó en bocio.
Una novela En 1910, la madre de Eglantyne, Tye, también enfermó una vez más y decidió irse a vivir durante un tiempo fuera de Inglaterra. Por esta razón, Eglantyne recorrió Europa con su madre durante dos años, visitando varios balnearios. Aunque no lo disfrutó, el viaje le dio la oportunidad de escribir una larga novela, “The Ring Fence” (“La valla de círculo”), que contenía una serie de apuntes autobiográficos y una descripción detallada de la vida rural inglesa. En dicho libro critica duramente las actitudes de las “clases gobernantes” y analiza las miserias de un trabajador manual de aquellos tiempos. Como obra literaria resultó demasiado larga y prosaica y, por lo tanto, no tuvo éxito, lo que afectó su autoestima. A posteriori se puede constatar que servía de empujón para la trayectoria futura de Eglantyne.
Los Balcanes Durante 1913, Eglantyne, viajó, animada por Charles Buxton, el marido de Dorothy, a los Balcanes (Skopie y Prizren) para ayudar en el Fondo de Auxilio Macedonio. Su tarea consistía en repartir dinero recaudado para paliar la tragedia. El objetivo era ayudar no solo a los victoriosos serbios y a sus aliados, sino también a los albaneses, en su mayoría musulmanes, que, como aliados de los turcos, habían perdido. La complicada situación de los Balcanes, llena de rivalidades ancestrales y discrepancias religiosas, impresionó fuertemente a Eglantyne. La biografía de Wilson cita las siguientes palabras de Eglantyne:
"Desgraciadamente, la religión se ha enredado con la política. Las nacionalidades están demasiado mezcladas, de forma que la religión de una persona es la mejor manera para expresar a qué parte pertenece. (...) Ser católico romano significaba, por lo tanto, no ser serbio de sangre, estar en contra de Serbia y estar en favor de cualquier avance que su poderoso vecino (es decir, Austria) pudiera emprender contra él".
Vio el terrible sufrimiento y el desplazamiento de los refugiados y, en un momento de lucidez durante un horrible ataque de delirio, causado por una gripe, dijo: “Tengo que volver a Inglaterra. La gente se muere sin parar”.
De vuelta a Inglaterra, empezó una campaña política y de recaudación de fondos, aunque con poco éxito. Fue en aquel entonces, cuando su hermana Lill le dio su siguiente trabajo como directora de la revista de AOS “The Plough”.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, se convirtió en pacifista convencida. En 1915 se vio obligada, por su mala salud, a dejar la dirección de la revista de AOS, dedicándose a sus diarios. Resulta interesante observar que en sus anotaciones parecía casi ignorar la Guerra y sus sufrimientos.
El “Cambridge Magazine” En 1915, su hermana Dorothy comenzó a inquietarse por la situación de los periódicos británicos que solo transmitían “una cara de la guerra”. Ella consiguió un permiso del Gobierno para importar periódicos “enemigos” y publicó un periódico en el que establecía un equilibrio entre los hechos. Existen rumores según los cuales Dorothy fue a negociar dicho permiso directamente con Lloyd George, el entonces primer ministro, tan grande fue su determinación. En total, importó más de 100 periódicos de toda Europa. Tras la