miniatura|Busto de Teofrasto, considerado como el padre de la botánica.
La historia de la botánica es la exposición y narración de las ideas, investigaciones y obras relacionadas con la descripción, clasificación, funcionamiento, distribución y relaciones de los organismos pertenecientes a los reinos Fungi, Chromista y Plantae a través de los diferentes períodos históricos.
Desde la antigüedad, el estudio de los vegetales se ha abordado con dos aproximaciones bastante diferentes: la teórica y la utilitaria. Desde el primer punto de vista, al que se denomina botánica pura, la ciencia de las plantas se erigió por sus propios méritos como una parte integral de la biología. Desde una concepción utilitaria, por otro lado, la denominada botánica aplicada era concebida como una disciplina subsidiaria de la medicina o de la agronomía. En los diferentes períodos de su evolución una u otra aproximación ha predominado, si bien en sus orígenes —que datan del — la aproximación aplicada fue la preponderante.Arber, A. 1987. Herbals. Their Origin and Evolution. A Chapter in the History of Botany 1470-1670. Cambridge University Press, New York., 358 p. ISBN 0-521-33879-4
La botánica, como muchas otras ciencias, alcanzó la primera expresión definida de sus principios y problemas en la Grecia clásica y, posteriormente, continuó su desarrollo durante la época del Imperio romano.Tormo Molina, R. «Historia de la Botánica. La antigüedad clásica».. Lecciones hipertextuales de Botánica. Universidad de Extremadura. Accedido el 20 de julio de 2009 Teofrasto, discípulo de Aristóteles y considerado el «padre de la botánica», legó dos obras importantes que se suelen señalar como el origen de esta ciencia: De historia plantarum [Historia de las plantas] y De causis plantarum [Sobre las causas de las plantas]. Los romanos contribuyeron poco a los fundamentos de la botánica, pero hicieron una gran contribución al conocimiento de la botánica aplicada a la agricultura. El enciclopedista romano Plinio el Viejo aborda las plantas en los libros XII a XXVI de sus 37 volúmenes de Naturalis Historia.
Se estima que en la época del imperio romano entre 1300 y 1400 plantas se habían registrado en el oeste.ver Sengbusch Tras la caída del Imperio en el , todas las conquistas alcanzadas en la antigüedad clásica tuvieron que redescubrirse a partir del , por perderse o ignorarse buena parte de ellas durante la alta Edad Media. La tradición conservadora de la Iglesia y la labor de contadas personalidades hicieron avanzar, aunque muy lentamente, el conocimiento de los vegetales durante este período.Valderas Gallardo, J.M. 1920. «Formación de la teoría botánica: del medioevo al renacimiento», Convivium. Revista de Filosofía 8: 24-52.
En los siglos y la botánica se desarrolló como una disciplina científica, separada de la herboristería y de la Medicina, si bien continuó contribuyendo a ambas. Diversos factores permitieron el desarrollo y progreso de la botánica durante esos siglos: la invención de la imprenta, la aparición del papel para la elaboración de los herbarios, y el desarrollo de los jardines botánicos, todo ello unido al desarrollo del arte y ciencia de la navegación que permitió la realización de expediciones botánicas. Todos estos factores conjuntamente supusieron un incremento notable en el número de las especies conocidas y permitieron la difusión del conocimiento local o regional a una escala internacional.Ogilvie, B.W. 2003. «The Many Books of Nature: Renaissance Naturalists and Information Overload». Journal of the History of Ideas, Vol. 64, No. 1 pp. 29-40
Impulsada por las obras de Galileo, Kepler, Bacon y Descartes, en el se originó la ciencia moderna. Debido a la creciente necesidad de los naturalistas europeos de intercambiar ideas e información, se comenzaron a fundar las primeras academias científicas. Joachim Jungius fue el primer científico que combinó una mentalidad entrenada en la filosofía con observaciones exactas de las plantas. Tenía la habilidad de definir los términos con exactitud y, por ende, de reducir el uso de términos vagos o arbitrarios en la sistemática. Se lo considera el fundador del lenguaje científico, el que fue desarrollado más tarde por el inglés John Ray y perfeccionado por el sueco Carlos Linneo.
A Linneo se le atribuyen varias innovaciones centrales en la taxonomía. En primer lugar, la utilización de la nomenclatura binomial de las especies en conexión con una rigurosa caracterización morfológica de las mismas. En segundo lugar, el uso de una terminología exacta. Basado en el trabajo de Jungius, Linneo definió con precisión varios términos morfológicos que serían utilizados en sus descripciones de cada especie o género, en particular aquellos relacionados con la morfología floral y con la morfología del fruto. No obstante, el mismo Linneo notó las fallas de su sistema y buscó en vano nuevas alternativas. Su concepto de la constancia de cada especie fue un obstáculo obvio para lograr establecer un sistema natural ya que esa concepción de la especie negaba la existencia de las variaciones naturales, las cuales son esenciales para el desarrollo de un sistema natural. Esta contradicción permaneció durante mucho tiempo y no fue resuelta hasta 1859 con la obra de Charles Darwin. Durante los siglos y también se originaron dos disciplinas científicas que, a partir de ese momento, iban a tener una profunda influencia en el desarrollo de todos los ámbitos de la botánica: la anatomía y la fisiología vegetal.
Las ideas esenciales de la teoría de la evolución por selección natural de Darwin influirían notablemente en la concepción de la clasificación de los vegetales. De ese modo, aparecieron las clasificaciones filogenéticas, basadas primordialmente en las relaciones de proximidad evolutiva entre las distintas especies, reconstruyendo la historia de su diversificación desde el origen de la vida en la Tierra hasta la actualidad. El primer sistema admitido como filogenético fue el contenido en el Syllabus der Planzenfamilien (1892) de Adolf Engler y conocido más tarde como sistema de Engler cuyas numerosas adaptaciones posteriores han sido la base de un marco universal de referencia según el cual se han ordenado (y se siguen ordenando) muchos tratados de floras y herbarios de todo el mundo, si bien algunos de sus principios para interpretar el proceso evolutivo en las plantas han sido abandonados por la ciencia moderna.
Los siglos y han sido particularmente fecundos en las investigaciones botánicas, las que han llevado a la creación de numerosas disciplinas como la ecología, la geobotánica, la citogenética y la biología molecular y, en las últimas décadas, a una concepción de la taxonomía basada en la filogenia y en los análisis moleculares de ADN y a la primera publicación de la secuencia del genoma de una angiosperma: Arabidopsis thaliana.Scagel, E.R.; R. J. Bandoni, G. E. Rouse, W. B. Schofield, J. R. Stein & T. M. C. Taylor. 1987. El Reino Vegetal. Omega, Barcelona. 778 pág. ISBN 84-282-0774-7.
Introducción
La botánica (; ) y la zoología son, históricamente, las disciplinas centrales de la biología cuya historia está estrechamente asociada con las ciencias naturales, la química, la física y la geología. Se puede hacer una distinción entre la ciencia botánica en sentido puro, como el estudio de las plantas mismas, y de la botánica como ciencia aplicada, que estudia el uso humano de las plantas. La historia natural temprana dividía la botánica pura en tres corrientes principales: morfología-clasificación, anatomía y fisiología, es decir, forma externa, estructura interna y operación funcional. Los temas más obvios en la botánica aplicada son la horticultura, la silvicultura y la agricultura, aunque hay muchos otros como la ciencia de las malezas, la patología de las plantas, la floristería, la farmacognosia, la botánica económica y la etnobotánica que se encuentran fuera de los cursos modernos de botánica. Desde el origen de la ciencia botánica ha habido un aumento progresivo en el alcance del tema a medida que la tecnología ha abierto nuevas técnicas y áreas de estudio. La moderna sistemática molecular, por ejemplo, implica los principios y técnicas de taxonomía, biología molecular, informática y más.
Dentro de la botánica hay una serie de subdisciplinas que se centran en grupos particulares de plantas, cada una con su propia gama de estudios relacionados (anatomía, morfología, etc.). Aquí se incluyen: ficología (algas), pteridología (helechos), briología (musgos y hepáticas) y paleobotánica (plantas fósiles) y sus historias se tratan en sus propios artículos. A esta lista se puede agregar la micología, el estudio de los hongos, que alguna vez fueron tratados como plantas, pero ahora se clasifican como un reino único. Conocimiento antiguo
Las sociedades nómadas de cazadores-recolectores transmitieron, por tradición oral, lo que sabían (sus observaciones empíricas) sobre los diferentes tipos de plantas que usaban como abrigo, alimento, venenos, medicinas, ceremonias y rituales, etc. Los usos de las plantas por estas sociedades pre-literarias influyeron en la forma en que se nombraban y clasificaban las plantas: sus usos estaban integrados en taxonomías populares, la manera en que se agrupaban según su uso en la comunicación cotidiana. El estilo de vida nómada cambió radicalmente cuando se establecieron comunidades asentadas en una docena de centros a lo largo del mundo durante la Revolución Neolítica, que se extendió desde hace unos a dependiendo de la región. Con esas comunidades llegó el desarrollo de la tecnología y de las habilidades necesarias para la domesticación de plantas y animales y el surgimiento de la palabra escrita brindó evidencias para el paso al conocimiento sistemático y la cultura de una generación a la siguiente.
Conocimiento de plantas y selección de plantas
thumb|La hoz de un segador sumerio fechada en el
Durante la Revolución Neolítica, el conocimiento de las plantas aumentó más obviamente a través del uso de plantas como alimento y medicina. Todos los alimentos básicos de hoy en día fueron domesticados en tiempos prehistóricos a medida que se llevó a cabo un proceso gradual de selección de variedades de mayor rendimiento, posiblemente sin saberlo, durante cientos o miles de años. Las legumbres se cultivaban en todos los continentes, pero los cereales constituían la mayor parte de la dieta regular: el arroz en Asia oriental, el trigo y la cebada en el Medio Oriente y el maíz en América Central y del Sur. Por la época grecorromana plantas alimenticias populares de hoy, incluidas uvas, manzanas, higos, y aceitunas, se enumeraban como variedades nombradas en los primeros manuscritos. La autoridad botánica William Stearn ha observado que «las plantas cultivadas son el patrimonio más vital y precioso de la humanidad desde la antigüedad remota».
También es del Neolítico, alrededor del , cuando aparecen las primeras ilustraciones conocidas de plantas y se leen descripciones de impresionantes jardines en Egipto. Sin embargo, la protobotánica, el primer registro escrito precientífico de las plantas, no comenzó con la comida; nació de la literatura médica de Egipto, China, Mesopotamia e India. El historiador botánico Alan Morton señala que la agricultura era la ocupación de los pobres y sin educación, mientras que la medicina era el reino de los socialmente influyentes, chamanes sacerdotes, boticarios, magos y médicos, quienes tenían más probabilidades de registrar sus conocimientos para la posteridad.
Botánica temprana India antigua Los escritos védicos de la India mencionan plantas que poseen propiedades mágicas. El Sushruta Samhita menciona específicamente alrededor de 700 plantas que se utilizaron con fines medicinales. El texto enfatiza la importancia del uso de plantas para tratar diversas dolencias y brinda una comprensión integral de la medicina herbal en la India antigua.