Pedro Bernardo es un municipio y localidad española de la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. El término municipal cuenta con una población de . Tiene el título de villa.

Símbolos El escudo heráldico y la bandera que representan al municipio fueron aprobados el . El escudo se blasona de la siguiente manera: izquierda|120px|Representación heráldica de acuerdo con el blasón escrito aprobado

La descripción de la bandera es la siguiente:

Geografía miniatura|izquierda|Vista parcial de Pedro BernardoEl municipio de Pedro Bernardo (Ávila) se encuentra enclavado en el Valle del Tiétar, concretamente en la ladera sur del risco de la Sierpe, en las estribaciones del sector oriental de la sierra de Gredos. Desde esta localización se puede observar el paisaje del Valle, la Sierra de San Vicente, el valle del Tajo e incluso los Montes de Toledo. Es por esta razón por la que se le conoce como Mirador o Balcón del Tiétar.

La localidad está situada a 801 m sobre el nivel del mar y se encuentra a 9 km de Lanzahíta —que es el pueblo más cercano dentro del Valle del Tiétar—, a 30 km de Arenas de San Pedro, a 108 km de Ávila y a 125 km de Madrid.

Pedro Bernardo limita al norte con Serranillos, al este con Gavilanes, al sur con Buenaventura —cuyos términos quedan demarcados por las orillas del río Tiétar—, al suroeste con Lanzahíta y al noroeste con San Esteban del Valle.

Esta demarcación territorial data del , cuando Pedro Bernardo obtuvo su independencia del yugo feudal del Estado de Mombeltrán. Se conserva en la carta de villazgo la narración del deslinde y amojonamiento, que nos deja un término municipal muy similar al originario. En la década de 1990 se desligó una parte del territorio con la vecina localidad de Lanzahíta en la zona suroeste de la jurisdicción de Pedro Bernardo, por la que parte de los parajes forestales y agrícolas de Macapillo, La Llanaílla y San Juan de Lanzahíta (entre otros) pasaron a pertenecer a la jurisdicción lanzahiteña.

Noroeste: San Esteban del Valle Norte: Serranillos Noreste: Gavilanes Oeste: San Esteban del Valle y Mombeltrán 75px Este: Gavilanes Suroeste: Lanzahíta Sur: Buenaventura (provincia de Toledo) Sureste: Almendral de la Cañada (provincia de Toledo)

Numerosos son los riscos que rodean al pueblo (Sierpe, la Vela, el Fraile, el macizo de la Abantera). En el municipio también se encuentran el mirador del puerto de Pedro Bernardo o el collado de Lagarejo; las piedras caballeras (el Canto de la Nariz y el Canto de la Tapadera); la garganta de la Eliza, su piscina natural, y la Chorrera del Hornillo (de 12 m de altura). En el extremo oriental, ya en el límite con Gavilanes, se encuentra la Chorrera Hondonera, salto de agua natural sobre el arroyo Pichón.

Altitudes Ayuntamiento: 806 Risco de Miravalles: ~2100 Garganta de La Eliza: ~400

Historia

La existencia de monumentos megalíticos dentro del término municipal revela la presencia de asentamientos humanos en la zona en tiempos prehistóricos.

Las primeras referencias históricas al municipio se remiten al de la mano de fray Diego de Jesús, natural de la localidad, en su obra Historia de la antigua fundación é cosas memorables del lugar de Nava la Solana. El autor se refiere al encargo que el rey Alfonso XI hizo en el a Gil Blázquez de reparar y repoblar aquella localidad levantada por Blasco Gimeno el Chico, siguiendo órdenes del concejo abulense en los inicios del .

El nombre originario de la localidad que aparece en el título de la obra de Diego de Jesús, «Nava de la Solana», sería posteriormente abandonado a favor del de «Pedro Bernardo». Según parte de la doctrina, esto se habría producido a consecuencia de la conciliación entre dos importantes cabecillas de la contienda entre habitantes originarios y los más posteriores repobladores de origen leonés: Pedro Fernández y Bernardo Manso en el . No obstante, está teoría ha sido puesta en tela de juicio por el historiador Juan Antonio Chavarría que afirma que el municipio aparece ya con el apelativo de “Pero Bernaldo" en Libro de la Montería de 1348.

La historia de Pedro Bernardo tiene un importante hito en 1679 cuando el rey Carlos II concedió al municipio el título de villa logrando sus habitantes su objetivo de independizarse administrativamente de la villa de Mombeltrán.

miniatura|Rollo de justicia

El comprende uno de los períodos de mayor crecimiento demográfico, recibiendo importantes flujos migratorios. Así, atraídos por el clima y las posibilidades de desarrollo que ofrecían las riquezas de la zona, Pedro Bernardo se vio favorecido por la llegada de familias procedentes de Galicia (principalmente de la zona de Lugo y Orense), y en menor medida de comarcas limítrofes: las Tierras de Talavera, el norte de La Mancha, la Campana de Oropesa, Tierra de Guadalupe y Villuercas, o los valles extremeños de Ibores, de la Vera y del Jerte. También procedían de algunos pueblos serranos de la actual provincia de Ávila. En consecuencia, el es uno de los períodos de mayor auge de la economía local, ya que el crecimiento demográfico y, por ende, el urbanístico, se hicieron notar en la economía cucharera.

Algunos barrios, como el de Los Adobes, fueron ampliados a lo largo del como atestiguan la mayoría de las fechas grabadas en alguna de las piedras de las casas. También así lo apunta Juan González Robles Villanueva, que erigió la casa-curato en 1721 detrás de la iglesia parroquial y relató con gran detalle una buena descripción del estado de las distintas barriadas de la villa. Otra prueba más del auge de la economía y de la población de la villa se refleja en las fervientes actuaciones de ampliación y mejora del templo parroquial, a menudo sufragadas por los crecientes pobladores del lugar. En esta época se instalan también la mayoría de las industrias de la villa: molinos aceiteros y harineros, fábricas de paños, batanes, telares y otros artesanatos.

Tras el aumento poblacional del , venía por delante un fructífero , que sabría dar buen uso a la herencia de los primeros emprendedores industriales del , ampliando incluso las edificaciones anteriores y creando otras nuevas, como el horno de pan que ocupa hoy una de las posadas de Pedro Bernardo. En el se mejoran algunas infraestructuras de comunicación y se trazan proyectos que, de haberse culminado, hubieran dado por fruto un Valle del Tiétar más desarrollado que el que conocemos, como el proyectado y nunca ejecutado ferrocarril que uniría Madrid con la Tierra de Plasencia.

Uno de los personajes que más contribuyó al desarrollo de Pedro Bernardo en el sería Rufino Martín-Romero, autor de la valiosa Reseña Histórica de la Villa de Pedro Bernardo (1899), quien tras la desamortización de Madoz y Mendizábal promovió la recuperación de las dehesas boyales para el común. Lo hizo mediante la recaudación de una pequeña (o gran) aportación pecuniaria a los vecinos, con la que se encargó de comprar la dehesa a los terratenientes catalanes que la poseían, devolviendo estas tierras a todo el pueblo de Pedro Bernardo para el uso de sus pastos y tierras de labranza. Hasta hoy ha perdurado este régimen de propiedad común, de donde se dice aquello de que «todos los de Pedro Bernardo tienen un trozo de tierra en la Dehesa».

A mediados del , el lugar tenía contabilizada una población de 2110 habitantes. La localidad aparece descrita en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Incendios forestales El municipio de Pedro Bernardo ha sufrido cuatro grandes incendios forestales en los montes que lo rodean. El primero de ellos, que comenzó en las Cinco Villas, se produjo en 1986 y arrasó aproximadamente 8.000 hectáreas. El incendio se cobró la vida de un concejal de 39 años, miembro de la Comisión de Montes, que colaboraba en las labores de extinción.

El segundo se produjo en 2000, también como el anterior en el monte de la Abantera. Calcinó 3.100 hectáreas y provocó otra víctima moral: un vecino de Lanzahíta —municipio también cercano al foco del incendio— que participaba en una de las cuadrillas para la extinción del fuego. El pueblo tuvo que ser evacuado parcialmente.

El de 2019 se produjo en otra zona, en el monte entre Gavilanes y Pedro Bernardo. Se perdieron aproximadamente 1.400 hectáreas de ambos términos municipales.Tras este incendio se anunció en 2020 el concierto benéfico Pedro Bernardo Siempre Verde para la recaudación de fondos destinada a la limpieza y la reforestación de los montes. Sin embargo, tuvo que ser aplazado hasta el 28 de mayo de 2022 por la pandemia de la COVID-19.alt=Incendio de Pedro Bernardo en 2022. Al fondo se encuentra el monte de la Abantera ardiendo y hay un humo negro y espeso. Delante se observan las últimas casas del pueblo|miniaturadeimagen|Incendio de 2022 Los artistas que actuaron en el festival fueron Miss Caffeina, Niños Mutantes, Second, Mikel Erentxun, Lori Meyers, Luz Casal, Elyella, Angel Stanich, Anni B Sweet, Kuve y Alis, así como los grupos locales Aldea Sonora, Gustavo Redondo y Emilia, Pardo y Bazán. Tras los conciertos, también participaron varios DJ, entre ellos Virginia Díaz, que ha presentado programas como “180 Grados” (Radio 3) y “Cachitos de Hierro y Cromo” (La 2) y que pasó parte de su infancia en Pedro Bernardo.

El último se produjo en agosto de 2022. Comenzó en Santa Cruz del Valle y se extendió hacia otros términos municipales como los de Lanzahíta o Pedro Bernardo, volviendo a calcinar el monte de la Abantera. La urbanización El Picadero, que se encuentra a seis kilómetros del pueblo, tuvo que ser desalojada ante el avance del fuego.

Demografía

Pedro Bernardo cuenta con una población de .

Economía

Agricultura La agricultura local siempre fue rica en especies y en calidades, debido a las condiciones microclimáticas y a la fertilidad del suelo. La configuración climática y edafológica de Pedro Bernardo permiten el desarrollo de cultivos que van desde el agrícola subtropical hasta el forestal atlántico.

Destaca como principal la higuera, con el higo mirlo o "cuello de dama" como variedad destacada. Otras de las variedades autóctonas es la higuera sayuela.

Las viñas de uva ligeruela se restringen a la producción doméstica de vino. De su fermentación se obtiene el vino ligeruelo.

Igualmente es importante la industria olivarera de Pedro Bernardo. De su aceituna cornatilla, albar y reondilla, se obtiene el aceite de oliva virgen extra.

Aunque estos cultivos de la vid, el olivo, y la higuera son los más importantes, en Pedro Bernardo se produce además fruta y verdura. En sus campos crecen por igual las cepas de kiwi, los naranjos, limoneros y mandarinos, los granados, almendros y azufaifos, así como los más comunes frutales como melocotoneros, albaricoques, manzanos, ciruelos y perales, o los productores de frutos secos.

Ganadería En la cabaña bovina, la variedad autóctona de vacuno "morucho" se ha ido sustituyendo paulatinamente por especies foráneas más selectas de carne y leche, en pequeñas explotaciones en régimen de semiestabulación. Adicionalmente, existen contados rebaños de ovejas y cabras, también para consumo familiar y local.

En Pedro Bernardo primó siempre la cabaña caprina por la disposición de su orografía y de su vegetación, que creaba condiciones ideales para el pastoreo de cabras. La cabra aprovechaba en el monte recursos que la oveja no podría aprovechar. No obstante, la ganadería ovina fue también de gran peso para la economía local, no tanto por la carne o la leche como por la lana. Como veremos más adelante, la industria de la pañería otorgó a la localidad mucha fama y no menos recursos para subsistir. El ganado vacuno tuvo menos impronta, sin dejar de ser reseñable en la economía cucharera.