Clemens August Graf von Galen (Castillo de Dinklage, 16 de marzo de 1878 – Münster, 22 de marzo de 1946) fue obispo de Münster y cardenal de la Iglesia católica, de origen nobiliario. Educado por los jesuitas, luego de su ordenación trabajó en la iglesia San Matías, en Berlín, donde conoció y trabó amistad con el nuncio Eugenio Pacelli (futuro papa Pío XII). Criticó abiertamente el régimen nazi, realizó fuertes denuncias públicas del programa nazi de asesinatos masivos de discapacitados y de la persecución a la Iglesia católica, haciendo de él una de las voces internas más visibles de oposición a los nazis. Se ganó el apodo de “El León de Münster”. El 9 de octubre de 2005, el papa Benedicto XVI lo declaró beato, en el 47.º aniversario de la muerte de Pío XII (1958).

Primeros años thumb|left|230px|Von Galen fue uno de los trece hijos de una antigua familia aristocrática en Burg Dinklage Clemens von Galen pertenecía a una de las más antiguas y distinguidas familias nobles de Westfalia,Von Galen Family y nació en el Sur Católico del Ducado de Oldenburg (Oldenburger Münsterland, cerca de la frontera con los Países Bajos), en el Burg Dinklage, en el actual estado de la Baja Sajonia. Era hijo del Conde Ferdinand Heribert von Galen, miembro del parlamento del Imperio Alemán (Reichstag) por el Partido de Centro Católico y de Elisabeth von Spee.Heinrich Portmann, Kardinal von Galen Aschendorff, Münster, Westfalen, 1948 9-35

Recibió su educación básica en la exclusiva escuela jesuita Stella Matutina en Austria, donde solo podían conversar en latín. No era un estudiante modelo, de acuerdo con lo que su superior jesuita escribió a sus padres: “La infalibilidad es el principal problema de Clemens, quien bajo ninguna circunstancia admitirá que pueda estar equivocado. Están mal siempre sus profesores y educadores.”Maria Anna Zumholz, Die Tradition meines Hauses. Zur Prägung Clemens August Graf von Galens in Elternhaus, Schule und Universität. In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 18, ISBN 3-7923-0636-0.

Debido a que Prusia no reconocía los grados austriacos, Clemens pasó los últimos años de su formación cerca de casa. Con motivo de su graduación, sus compañeros escribieron en su anuario: “Clemens no hace el amor ni bebe, no gusta de los placeres mundanos.” En 1897 empezó a estudiar todo tipo de temas, literatura, historia y filosofía. En 1899 conoció al papa León XIII en audiencia privada y tras ello decidió ser sacerdote. Estudió en Innsbruck y Münster y recibió el Sacramento del orden de manos de su obispo Hermann Jakob DingelstadCatholic Hierarchy en 1904. Al principio trabajó para un familiar, el Obispo auxiliar Maximilian Gereon de Münster como capellán.Gottfried Hasenkamp: Der Kardinal – Taten und Tage des Bischofs von Münster Clemens August Graf von Galen. Aschendorff, Münster, 2. Aufl. 1985, ISBN 3-402-05126-5, S. 9 f.

Poco después se mudó a Berlín donde trabajó como párroco en San Matías.In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 32 f. ISBN 3-7923-0636-0 En ese tiempo ocurrió un evento memorable que cambiaría su vida, cuando, al predicar su sermón, notó la presencia del nuncio papal entre los fieles presentes. Perdió el hilo de sus pensamientos y comenzó a tartamudear. Desde entonces fueron amigos muy cercanos. Eugenio Pacelli sabía cómo gastarle una broma: Cuando Galen le invite, en un bello día soleado, a disfrutar de la naturaleza e interrumpir el trabajo para variar la rutina, Pacelli le respondió con una carcajada: “Antes de hacer eso debo desarrollar mucha humildad y ser párroco de San Matías, para así también poder atascarme en un sermón.” Ambos recordaron este incidente y rieron cuando el ahora papa Pío XII elevó a von Galen al Sacro Colegio Cardenalicio. Pascalina Lehnert, Ich durfte Ihm dienen, Würzburg, 1988, 41.

Obispo de Münster thumb|left|Clemens August Graf von Galen fue consagrado obispo de Münster el 28 de octubre de 1933. En la fotografía se observa la procesión solemne hacia la catedral del cardenal arzobispo de Colonia Karl Joseph Schulte, el obispo Franz Rudolf Bornewasser y el obispo Hermann Wilhelm Berning. Von Galen fue nombrado obispo de Münster en 1933. Documentos en el Archivo Apostólico Vaticano, abiertos en 2003, indican que von Galen fue elegido solo después de que otros candidatos rechazaron la oferta y a pesar de la protesta del Nuncio Ogregino al en ese momento cardenal Eugenio Pacelli, expresando su opinión de que “von Galen es mandón y paternalista en sus manifestaciones públicas".Ludger Grevelhörster: Kardinal Clemens August Graf von Galen in seiner Zeit. Aschendorff, Münster 2005, ISBN 3-402-03506-5, S. 57

Una vez electo, contra el totalitarismo nazi del Nacionalsocialismo en la educación, pidiendo a los padres que insistieran en la enseñanza católica en las escuelas. Exitosamente usó el reciente acuerdo del Reichskonkordat, que garantizaba a la Iglesia el derecho de determinar su propia instrucción religiosa, para forzar a los nazis a permitir que continuara la instrucción religiosa. Fue una de las primeras instancias donde el concordato fue utilizado por la Iglesia como instrumento legal contra el gobierno de Alemania, la cual era una de las intenciones del papa Pío XI.Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 46 f. ISBN 3-506-79840-5; vgl. auch Rudolf Willenborg: „Katholische Eltern, das müßt ihr wissen!“ – Der Kampf des Bischofs Clemens August Graf von Galen gegen den totalen Erziehungsanspruch des Nationalsozialismus. Wirkungen auf Partei und Staat unter besonderer Berücksichtigung des oldenburgischen Teils der Diözese Münster. In Joachim Kuropka (Hrsg.): Neue Forschungen zum Leben und Wirken des Bischofs von Münster. Regensberg, Münster 1992, S. 101, 102 f. ISBN 3-7923-0636-0

Poco después, von Galen empezó a atacar la ideología racial del nuevo régimen, en parte haciendo burla de ella y en parte criticando sus ideas, fundamentalmente las publicadas por Alfred Rosenberg. Declaró que era inaceptable atacar el Antiguo Testamento debido a la condición judía de sus autores y limitar la moralidad y la virtud de la utilidad a una raza particular.Rudolf Morsey, Clemens August Kardinal von Galen – Bischöfliches Wirken in der Zeit der Hitler-Herrschaft. Landeszentrale für politische Bildung, Düsseldorf 1987, S. 14

Denuncia del programa nazi de asesinatos masivos de los deficientes mentales Aktion T-4

La conferencia de los obispos alemanes celebrada en Fulda el 11 de agosto de 1940 protestó por los asesinatos de las personas discapacitadas que estaba teniendo lugar en Alemania mediante una carta enviada a Hans Heinrich Lammers, jefe de la Cancillería del Reich, acompañada de la amenaza de hacer público el programa (que sería conocido por su nombre en clave Aktion T-4), si este no se detenía. Al no obtener respuesta intervino el Vaticano que el 2 de diciembre hizo público un decreto en el que se declaraba: «No está permitido matar directamente a una persona inocente por sus defectos mentales o físicos… [Hacerlo es] contrario a la ley natural y al precepto divino». Pero los obispos consideraron desaconsejable emprender más acciones pues podrían «acarrear en la práctica las consecuencias más deletéreas para los asuntos pastorales y eclesiásticos». Sin embargo, el obispo von Galen, decidió no seguir la recomendación de los otros obispos.

El 13 de julio de 1941, von Galen atacó públicamente al régimen por las tácticas de la Gestapo: desapariciones sin juicio, clausura de instituciones católicas sin razón alguna y miedo impuesto a todos los alemanes. La poderosa Gestapo, declaraba Galen, reduce a todos, incluso a los ciudadanos más decentes y leales, al miedo de terminar en una prisión subterránea o en un Campo de concentración. Estando el país en guerra, el obispo rechazó la idea de que él estuviera minando la solidaridad o unidad alemana con sus discursos. Citando a su amigo Pío XII, Opus Justitiae Pax and Justitia fundamentum Regnorum, la paz es obra de la justicia y la justicia es la base del dominio, acusó al régimen de minar la justicia, la creencia en la justicia y de llevar al pueblo alemán a un estado de miedo permanente, incluso cobardía. Concluía: «Como alemán y como ciudadano decente, exijo justicia para el indefenso».Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 843 ff. ISBN 3-506-79840-5

En un segundo sermón del 20 de julio de 1941, von Galen informó a los fieles de que todas las protestas por escrito contra las hostilidades nazis eran inútiles. Las confiscaciones a las instituciones religiosas no disminuían. Los miembros de las órdenes religiosas eran deportados o encarcelados. Dado que los cristianos no son revolucionarios, le pedía a sus oyentes paciencia y entereza. El pueblo alemán está siendo destruido no solo por el bombardeo aliado desde fuera, sino por fuerzas negativas desde dentro.Peter Löffler (Hrsg.): Bischof Clemens August Graf von Galen – Akten, Briefe und Predigten 1933–1946. Ferdinand Schöningh, Paderborn/München/Wien/Zürich, 2. Aufl. 1996, S. 855 ff. ISBN 3-506-79840-5 thumb|Interior de la Iglesia de San Lamberto (Münster). En esta iglesia fue donde el obispo Galen pronunció su sermón del 3 de agosto de 1941 en el que denunció el asesinato de enfermos mentales y de discapacitados que estaban llevando a cabo los nazis (el programa secreto Aktion T4). El impacto del sermón fue tan enorme que Adolf Hitler se vio obligado a suspender las matanzas. El sermón más importante y el que tuvo mayor impacto lo pronunció el 3 de agosto de 1941, tras recibir la visita secreta del padre Heinrich Lackmann, capellán del Psiquiátrico de Mariental, cercano a Münster, quien le pidió que hiciera algo para impedir que los pacientes del centro fueran sacados de allí para matarlos. Así en esa fecha pronunció un sermón en el que denunció abiertamente que en Alemania se estaba asesinando a los deficientes mentales: «Existe una sospecha general que roza la certeza de que esas numerosas muertes de personas con enfermedades mentales no se producen por sí solas sino que se provocan deliberadamente, que se está siguiendo la doctrina de acuerdo con la cual ha de destruirse la llamada “vida indigna”, es decir, matar a personas inocentes si uno considera que sus vidas no son ya útiles para la nación y para el estado». Tras mencionar algunos casos individuales, dijo que el doctor Leonardo Conti, médico jefe del Reich, «hablaba sin andarse por las ramas sobre el hecho de que en Alemania realmente se ha matado ya de manera deliberada a un gran número de enfermos mentales y más que van a morir en el futuro». Añadió que si a los seres humanos se les tratara como a los caballos o a las vacas sacrificadas cuando dejaban de ser útiles, «en ese caso fundamentalmente el camino queda expedito para el asesinato de todas las personas improductivas, de los enfermos incurables, de los incapacitados para el trabajo o para la guerra, en ese caso el camino queda expedito para el asesinato de todos nosotros cuando nos volvamos viejos y débiles y por tanto improductivos». «¿Quién va a ser capaz ya de confiar en su médico? Puede muy bien denunciar a su paciente como “improductivo” y recibir instrucciones de matarle. Es imposible imaginar el grado de depravación moral, de desconfianza general que se propagaría hasta dentro de las familias si esta doctrina espantosa se tolerase, se aceptase y se aplicase». Además dijo a sus feligreses que había enviado la información de lo que estaba pasando en el psiquiátrico de Mariental al fiscal del estado.