Juan de Villarroel fue un capitán y conquistador extremeño del . Fue parte de los primeros españoles que explotaron las minas de plata del Cerro Rico de Potosí, en Bolivia.
Biografía Aunque se desconoce el nombre de sus padres y su fecha de nacimiento, se sabe que nació en Alcántara (Cáceres), y que se alistó desde muy joven en la milicia, sirviendo como soldado de los famosos tercios españoles que pelearon en Europa. Al cabo de algún tiempo, pidió la baja y volvió a España con la intención de dirigirse a las Indias americanas.
Llegó a Sevilla, donde obtuvo el permiso preceptivo para embarcar alrededor de 1520 hacia la isla de Cuba. Como veterano de los tercios españoles, consiguió entrar al servicio del gobernador insular Diego Velázquez de Cuéllar. Después de una temporada, Villarroel participó en la conquista de Centroamérica.
Conquistas centroamericanas Después de las conquistas de Tenochtitlan y otros señoríos mesoamericanos, en 1523 Hernán Cortés dirigió sus esfuerzos a la conquista de las Hibueras (actual Honduras), comisionando la misión a Cristóbal de Olid. Sin embargo, el gobernador de Cuba, Diego Velázquez de Cuellar (el otrora compadre de Cortés devenido en su enemigo), consiguió convencer a de Olid de cambiarse de bando, ofreciéndole el cargo de gobernador de Honduras. Juan de Villarroel, hombre de confianza de Velázquez, se embarcó en esta expedición bajo las órdenes de Olid.
Ocho meses habían transcurrido desde que Olid partió de México cuando Hernán Cortés se enteró de su traición. Enfurecido, envió a su primo Francisco de Las Casas a castigar a Olid, quien se había aliado con Gil González Dávila. Las fuerzas de Cortés se impusieron a las de Olid y este fue apresado, enjuiciado y condenado a muerte. Villarroel, al ser partidario de Olid, tuvo que esconderse y huir a Panamá para escapar del castigo.
La leyenda de la montaña de plata Cerro Rico de Potosí Después de un periodo en el que se desconocen las actividades de Villarruel, se tiene noticia de que en 1545 se instaló en la villa de Porco, provincia altoperuana de Charcas; una zona que comenzaba a cobrar relevancia por sus actividades mineras.
A todo esto, Villarroel tenía un criado indio, llamado Huallpa, y este un día se fue hasta el monte a procurar una llama que se le había escapado. Después de encontrar al camélido, como se le hizo de noche y el frío arreciaba en aquel desértico y gélido paraje, el indio arrancó unas matas, hizo fuego y se proporcionó calor para pasar la noche. Con el calor de la fogata, la veta de plata se derritió y a la mañana siguiente descubrió que unos hilillos de reluciente metal discurrían por la acentuada pendiente del cerro. Al cabo de unos días, el indígena le contó a Villarroel que tenía ciertas desavenencias con un amigo con quien había descubierto un filón de plata, a unas 6 leguas de Porco, y que ambos lo estaban explotando en secreto.
En vista de aquel hallazgo, Villarroel convenció al criado para que le enseñara el yacimiento y después de curiosear durante varios días las faldas del despoblado cerro del Potosí, con inusitado alborozo, descubrió que en aquella empinada montaña había grandes cantidades de plata por doquier. Entonces Villarroel se convenció de que había materializado su sueño de ser inmensamente rico cuando el 21 de abril de 1545 registraba la explotación minera en sociedad con el criado que le reveló el secreto. Como ha pasado en otros casos, la imaginación popular y las especiales características del cerro, dieron lugar a numerosas y curiosas leyendas como esta.
Posesión del Cerro Rico Sin embargo la realidad se impuso y las evidencias históricas se destaparon y dieron lugar a conocer los documentos asentados en los protocolos de la época descubridora del llamado “Cerro Rico”. Como se observa, por la redacción del documento, además de Juan de Villarroel, varios conquistadores se asociaron legalmente y emprendieron la explotación sistemática del Cerro rico.
Yo don Diego de Centeno, Capitán de S. M. I. Señor Don Carlos V en estos reinos del Perú, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y a nombre del muy Augusto Emperador de Alemania, de España y de estos Reinos del Perú, Señor Don Carlos V y en compañía y presencia de los capitanes Don Juan de Villarroel, Don Francisco de Centeno, Don Luís de Santandía del Maestre de Campo Don Pedro de Cotamito y de otros Españoles y naturales que aquí en número de 65 habemos, tanto señores de vasallos como vasallos de señores, posesióname y estaco de este Cerro, y sus contornos y de todas sus riquezas, nombrado por los naturales este Cerro Potosí y haciendo las primeras casas para nos habitar en servicio de Dios nuestro Señor en provecho de su muy Augusta Majestad Imperial señor Don Carlos V”. A primero de abril de este año del Señor de Mil e Quinientos y Cuarenta y Cinco: Capitán Don Diego de Zenteno, Capitán Don Juan de Villarroel, Capitán Don Francisco de Centeno, capitán Don Luís Santandía, maestre de campo, Don Pedro de Cotamito. No firman los demás, por no saberlo hacer, pero lo signan con este signo "+" . Pedro de Torres. Licenciado”.
Y con el aval oficial de este documento, el 21 de abril fue registrada la primera mina en la zona altoperuano con el nombre de la "Descubridora", la que después cambió por el nombre de "Centeno", en homenaje al justicia de Chuquisaca que era precisamente Diego Centeno. Poco después se descubrieron nuevas vetas, siendo las primeras cuatro: La Centeno, la Estaño, la Rica y la Mendieta, hasta llegar a miles de bocas-minas que horadaron el Cerro Rico en todas direcciones. Dos años después, Carlos I concedía una cédula real nombrando a Juan de Villarroel descubridor del cerro argentífero y fundador de la villa Imperial de Potosí.
Aquel enorme cerro, en escasos años dio trabajo a miles de personas de todas las clases sociales que acudían al brillo de la plata, y en los primeros años del , Potosí se convertía en una de las ciudades más populosas del Mundo, llegando a albergar 160.000 habitantes. Esta urbe tan enorme, donde todos sus habitantes obtenían buenas ganancias, el boato y el lujo se observaba por doquier, al igual que las intrigas y los enfrentamientos entre los miembros de aquella sociedad que competía entre sí por alardear de sus riquezas.
Bibliografía , Vicente (1978); ”La epopeya de la raza extremeña en Indias”, Mérida. ISBN 84-400-5359-2 ”Indianos cacereños”, Publio Hurtado, Biblioteca Virtual Extremeña
Referencias
Categoría:Exploradores de España del siglo XVI Categoría:Conquistadores españoles de Perú Categoría:Nacidos en Alcántara