El término narcoestado o narcoeconomía (con la partícula narco-: "droga";narco- en el Diccionario de la lengua española. Consultado el 9 de diciembre de 2021. y más específicamente: "asociado con el tráfico ilegal de drogas"),narco- en el Oxford English Dictionary. Consultado el 9 de diciembre de 2021. es un neologismo económico y político que se aplica a aquellos países cuyas instituciones políticas se encuentran influenciadas de manera importante por el poder y las riquezas del narcotráfico, cuyos funcionarios gubernamentales, amparados por sus facultades e influencias, son además miembros de las redes ilegales del tráfico de drogas y cuyas fuerzas de seguridad no son efectivas en el combate al narcotráfico. Se trata de países donde las organizaciones ilegales que producen, transportan o venden drogas controlan las instituciones legítimas mediante la fuerza, el soborno o el chantaje. Desde finales de la década del 2010 también se ha hecho uso del término narcodictadura para referirse a Venezuela.
Actualmente no existe ninguna institución u organismo que establezca criterios medibles para definir qué es un narcoestado. Sin embargo, el término se usa en el discurso político y mediático sobre la base de la situación de un país, y está en ocasiones influido por tendencias partidarias.
El término se comenzó a usar con la aparición de poderosos carteles de la droga en Colombia. Con el tiempo, el mercado de la cocaína se expandió a Europa, lo que llevó al descubrimiento de nuevas rutas desde Colombia a través de Brasil o Venezuela y África Occidental. Estas nuevas rutas demostraron ser más rentables y exitosas que el envío desde América del Norte y convirtieron a estados africanos como Nigeria, Ghana y (más tarde) Guinea-Bisáu en verdaderos narcoestados.
Uso miniaturadeimagen|251x251px|Foto policial de Pablo Escobar El uso del término comenzó a implantarse en los años 1980 con la aparición de poderosas organizaciones mafiosas en Colombia (los carteles de Medellín, Cali y del Norte del Valle), siendo particularmente notable el caso de Pablo Escobar, fundador del cartel de Medellín, quien había logrado convertirse en representante de Medellín ante el Congreso en 1982. Escobar logró tomar el control de la mayoría de las fuerzas policiales en Medellín y sus alrededores mediante sobornos y coerción, lo que le permitió expandir su negocio del narcotráfico. También se estima que el Cartel de Cali logró influir en la campaña presidencial de Ernesto Samper.Panorama Digital. «“Narcoestado y narcoterrorismo”». Consultado el 21 de septiembre de 2010.
Para el Dr. Paul Rexton Kan, los narcoestados se pueden dividir en cinco categorías según su nivel de dependencia en el comercio de narcóticos y la amenaza que el narcotráfico en dicho país representa para la estabilidad nacional e internacional. Estas cinco categorías son: incipiente, en desarrollo, serio, crítico y avanzado. En su libro Tráfico de droga y Seguridad Internacional (2016), Kan ofreció ejemplos para cada categoría, colocando a Afganistán, Birmania, Guinea-Bisáu y Corea del Norte en la categoría de «avanzado». También clasificó a los países según su papel en el narcotráfico en: fuente, de transporte e híbrido.. (Ver tabla completa)
Pierre-Arnaud Chouvy dice en su artículo El mito del narco-estado que el uso reciente del término ha sido cuestionado por ser aplicado de manera demasiado amplia y sin un criterio claro, en particular luego de la atención mediática hacia Guinea-Bisáu, catalogado como "el primer narcoestado del mundo" en 2008, y más bien el término debería referirse solo a aquellos países en los que el comercio de narcóticos está patrocinado por el estado y constituye la mayoría del PIB general de un país. Además, algunos académicos han argumentado que el término "narcoestado" es demasiado simplificado, debido a las redes subyacentes que dirigen las organizaciones del narcotráfico. Por ejemplo, el Cártel de Guadalajara en México, logró combinar varias pequeñas familias de narcotraficantes en un solo cártel que controlaba la producción de marihuana en las zonas rurales de México mientras traficaba cocaína colombiana a los Estados Unidos al mismo tiempo.
Los debates actuales dividen a los académicos en grupos separados, que afirman o niegan la similitud entre los narcoestados y los estados fallidos. Según las características que se asignen a la definición de estado fallido, esta se ajusta a la del narcoestado. Si bien la mayoría de los narcoestados muestran altos índices de corrupción, violencia y homicidios, características que también se asignan a los estados fallidos, no siempre está claro si la violencia se puede atribuir al narcotráfico.
Países actualmente señalados como narcoestados Instituciones, organizaciones, funcionarios, analistas y comentaristas nacionales o extranjeros han usado el término «narcoestado» para referirse a la situación de un país, o para alertar sobre la posibilidad de que el mismo se convierta en uno.
Afganistán miniaturadeimagen|Opio incautado en Afganistán, 2005 Tras la caída del régimen de Talibán con la invasión de una coalición internacional liderada por Estados Unidos en octubre de 2001, el país se convirtió rápidamente en el principal productor de opio del mundo. En 2004 la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito advertía sobre la posibilidad crítica de Afganistán de convertirse en un «narcoestado», país que entonces proveía el 90 % de la heroína consumida en Europa. En 2019 Afganistán fue la fuente del 90 % de la heroína consumida a nivel mundial, con alrededor de 354 000 personas trabajando a tiempo completo en el negocio de la droga y ganancias que representan el 7 % del PIB de ese país. Ese año el inspector general Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR), un ente vigilante del Congreso de los Estados Unidos, alertó sobre el riesgo de que el país «se convierta en narcoestado», aunque por su situación, Afganistán ya es mediáticamente considerado un narcoestado.
Albania En 2017, un reporte de la Open Society Fundation sobre Albania decía que las organizaciones criminales del país «controlan territorios, producen inversiones sustanciales y activamente influencian la política albanesa». Mientras que un informe de marzo de 2018 del Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo que «Albania produce y exporta una significativa cantidad de marihuana, especialmente a Europa», y lo calificó como un país con «corrupción desenfrenada, instituciones jurídicas y gubernamentales débiles y control fronterizo laxo». Albania es considerado «el primer narcoestado de Europa» por algunos analistas, así como por el político de oposición Sali Berisha, quienes señalan al primer ministro Edi Rama —gobernante desde 2013— como uno de los responsables.
Bolivia Bolivia es considerado por varios opinólogos nacionales y extranjeros como un narcoestado, los cuales señalan como principal responsable al gobierno de Evo Morales (2006-2019). Otros argumentan que esa imagen es una construcción mediática que han hecho líderes opositores y diversos medios de comunicación nacionales y extranjeros. En 2011, fue condenado en Estados Unidos un excomandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de Bolivia; por el contrario, en años posteriores la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito ha felicitado los esfuerzos del país en la lucha contra el narcotráfico, aprobando el gobierno boliviano varias leyes y regulaciones orientadas a combatir el lavado de dinero.
Ecuador Ecuador fue catalogado como un narcoestado por la publicación de noviembre de 2024 titulada “Un viaje a través del narcoestado más nuevo del mundo”, de la revista 1843, propiedad de The Economist. El artículo, escrito por Alexander Clapp, describió la situación de algunas ciudades del país fuertemente permeadas por el crimen organizado y los asesinatos, y apuntó a las falencias de las fuerzas de seguridad para combatir el narcotráfico y los crímenes vinculados. El adjetivo fue visto como una exageración por expertos en seguridad. Por su parte, el general ecuatoriano Alberto Molina Flores, envió una carta pública a The Economist rechazando el calificativo: «etiquetar a Ecuador como narcoestado es una grave estigmatización y un daño significativo [a Ecuador]».
Guatemala Ya desde 2010 y 2011 El Pentágono y fiscales guatemaltecos advertían del alto riesgo de que Guatemala se convirtiera en un narcoestado. En junio de 2019, analistas en seguridad, todos exfuncionario de agencias de seguridad estadounidenses, advirtieron que Guatemala está a las puertas de convertirse en un narcoestado debido a la infiltración de estructuras criminales en instituciones de seguridad y de partidos políticos, donde candidatos con señalamientos por nexos con el crimen organizado resultaron elegidos en las elecciones generales de 2019. La misma opinión comparte Carlos Menocal, exministro de Gobernación de Guatemala. También el actual ministro de Defensa, Luis Miguel Ralda, dijo que Guatemala está próximo a ser un narcoestado y reconoció que el dinero del narconegocio invade las instituciones estatales y financia a candidatos. Tal fue el caso del excandidato presidencial Mario Estrada, arrestado en Estados Unidos bajo cargos de solicitar financiación política al Cartel de Sinaloa y conspirar para asesinar rivales políticos.
Guinea-Bisáu En 2008 la ONU llamó a Guinea-Bisáu «el primer narco-estado de África» y la Casa Blanca lo catalogó como un refugio de narcotraficantes. A partir de 2005 se constató un aumento del tráfico de droga proveniente de Sudamérica con rumbo a Europa, debido a la apertura de nuevas rutas de tráfico de drogas a través de la región de África Occidental.Según agentes estadounidenses, esto se debió al reforzamiento policial en las rutas tradicionales a través del Caribe y al incremento del poder de los carteles mexicanos en Centroamerica. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) el valor del tráfico de droga superaba los ingresos nacionales. En 2007 la ministra de Justicia Carmelita Pires constató en una conferencia internacional sobre narcotráfico la implicación de políticos, policías y militares involucrados en narco-actividades,Francesc Relea (28 de junio de 2009). «En el corazón del 'narcoestado'». El País. Consultado el 17 de junio de 2019. lo que le costó serias amenazas de muerte.El País «El 'narco' se instala en Guinea-Bissau» Consultado el 21 de septiembre de 2010.
En 2019 un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos catalogó a Guinea-Bisáu como un centro del transporte de droga en la región, con la complicidad de los más altos niveles políticos y militares. Como prueba de ello, el informe menciona que en 2010 ese departamento designó a José Américo Bubo Na Tchuto, jefe de personal de la Marina, y a Ibraima Papa Camara como cerebros del tráfico de la droga; sin embargo el primero fue recibido por el primer ministro como “héroe de la revolución” en 2016, tras pasar tiempo en una prisión de Estados Unidos; mientras que Papa Camara se mantuvo hasta 2017 en su cargo como jefe de personal de la Fuerza Aérea. El país ha sido mencionado como un ejemplo de un narcoestado, etiqueta con la que aún es referido en ocasiones.
Líbano El tráfico de drogas ilegales ha dominado el Líbano desde la década de 1960. En 2014, las autoridades libanesas incautaron 25,4 millones de tabletas de Captagon en el aeropuerto y el puerto de Beirut. En abril de 2015, el Consejo Europeo declaró que Líbano se convirtió en un país de tránsito para el tráfico de drogas.