miniatura|300px|Cuatro de las claves más comunes. 1. Clave de sol en segunda (soprano) 2. Clave de do en tercera (alto) 3. Clave de do en cuarta (tenor) 4. Clave de fa en cuarta (bajo) 350px|miniatura| Do central representado en las claves más comunes. La clave en notación musical es el signo cuya función es indicar la altura de la música escrita,Michels, Ulrich. Atlas de música. Alianza, 2009 , p. 67.Grabner, Hermann. Teoría general de la música. Akal, 2001, pp. 11–13. asignando una determinada nota a una línea del pentagrama, que se toma como punto de referencia para establecer los nombres del resto de las notas.Pérez Gutiérrez, Mariano. Diccionario de la música y los músicos, vol. 1. Akal, 1985 pp. 282–283. Se ubica al principio de cada pentagrama, aunque puede cambiarse en cualquier momento durante el transcurso de la obra si se requiere. Los tres símbolos actuales utilizados para representar las distintas claves —la clave de do, la clave de fa y la clave de sol— son el resultado de la evolución histórica de tres signos representados respectivamente por la letra «C», «F» y «G» conforme a la notación alfabética que se empleaba antiguamente.Michels, Ulrich. Atlas de música. Alianza, 2009 , pp. 114–115.
Existe una serie de casos en los que se emplean signos de clave especiales, o bien, signos sustitutivos. Este es el caso de las claves de transposición de octava, que añaden una cifra (8 o 15) por encima o por debajo del signo de clave para indicar cuántas octavas y hacia dónde debe transportarse la música que aparece escrita en ese pentagrama. Entre los signos sustitutivos, está la clave neutral o clave de percusión, que a diferencia del resto de claves, se trata de una convención que indica que lo escrito a continuación en el pentagrama es para percusión y asigna a las diversas líneas y espacios instrumentos de percusión de altura no determinada en vez de alturas o notas musicales. Otro signo sustitutivo de la clave es el que se utiliza en la música para instrumentos con trastes que suele escribirse en tablaturas. Se señala que es una tablatura mediante las letras TAB representadas en sentido vertical al principio del pentagrama.
Historia
La música inicialmente se transmitía oralmente, pero con el tiempo surgió la necesidad de anotarla para poder recordarla y transmitirla. Los primeros sistemas de notación eran bastante primitivos y solo indicaban la dirección ascendente o descendente de la voz. Uno de los problemas básicos era nombrar y representar por escrito los sonidos que se cantaban, de manera que la clave, cuyo origen se remonta al ,De Candé, Roland. Nuevo diccionario de la música, vol. 1. Grasindo, 2002 p. 74. fue uno de los primeros signos musicales en aparecer.
En los siglos y ya se usaban claves al inicio de los tetragramas.Randel, Don Michael. The Harvard Dictionary of Music. Harvard University Press, 2003, pp. 188–189. Al principio, en lugar de un signo específico de clave, la línea de referencia del pentagrama se etiquetaba solo con el nombre de la nota que debía aparecer, conforme a la notación alfabética. Estas claves de letras (litterae-clavis o claves signatae) eran las más frecuentes en la notación del canto gregoriano:
350px|miniatura|Evolución de la clave de do. 350px|miniatura|Evolución de la clave de fa. 350px|miniatura|Evolución de la clave de sol.
«C» (do): representaba la clave de do, es la más antigua. La «c» se dibujaba en minúscula, ya que la «C» mayúscula representaba una octava más baja. «F» (fa): representaba la clave de fa. En algún momento de su evolución, el signo estaba formado por tres pequeños cuadrados negros (la clave de do más un punto adicional). «G» (sol): representaba la clave de sol, que se unió con posterioridad a las otras dos claves. Aparecía escrita como una «g» minúscula.
Posteriormente se emplearon las claves de do y fa, que se podían situar en distintas líneas, en la segunda, tercera y cuarta del tetragrama. Este periodo se asocia a Guido d'Arezzo, que sentó las bases de la notación y el sistema musical actual, si bien con anterioridad ya hubo otro intento de notación propuesto por Hucbaldo. Más tarde, se utilizaron también para marcar las tesituras en las que cantaban las diferentes voces cuando se empezó a usar un sistema musical polifónico. Con el tiempo, esas letras se fueron estilizando hasta conformar las grafías actuales de las claves. Empezaron a modificarse durante la Edad Media y Renacimiento, pero sobre todo es a partir del año 1600 cuando se empieza a usar la grafía actual.
Muchas otras claves fueron empleadas, sobre todo en los primeros tiempos de la notación de canto. Entre ellas están la mayoría de las notas desde la baja Γ (gamma, la nota que hoy se escribe en la primera línea de la clave de fa en cuarta) hasta la nota G (sol) por encima del do central, representada mediante una g minúscula. También se incluyen dos formas de b minúscula para la nota por debajo del do central, representada con una b redonda para si bemol (B♭) y una b cuadrada para si becuadro (B♮). Estas claves fueron, en orden de frecuencia de uso: F, c, f, C, D, a, g, e, Γ, B y b redonda/cuadrada.Smits van Wasberghe, Jos. «The Musical Notation of Guido of Arezzo». Musica Disciplina, 5:15–53, 1951, p. 33.
Claves individuales
En la notación musical actual se emplean tres tipos de clave (do, fa y sol), que pueden estar colocados en diferente línea dentro del pentagrama. Las claves suplen las carencias del pentagrama, ya que el número de alturas que pueden representarse en este —incluso con líneas adicionales— no es ni remotamente cercano al número de notas que puede producir una orquesta. Los criterios para usar una clave u otra son básicamente dos: que la tesitura del instrumento que lo va a interpretar se adecue al rango de notas que impone la clave, y que sea lo más claro y sencillo posible para facilitar la lectura de la partitura al músico. Así pues, la clave determina la tesitura: la clave de sol para tesituras agudas asigna el sol4; la clave de fa para tesituras graves asigna el fa3 y la clave de do para tesituras intermedias asigna el do4.Baxter, Harry & Baxter, Michael. Cómo leer música. Robinbook, 2007, pp. 13–14. Cuanto más abajo en el pentagrama se sitúa una clave, más aguda será la tesitura que represente; por el contrario, cuanto más arriba esté la clave, representará una tesitura más grave. Al conjunto de las tres claves y las siete posiciones se le denomina «septiclavio».Asioli, Bonifazio. Principios elementales de música. Almacén de Música de Juan Budó, 185?, p. 10.
En teoría, dado que hay cinco líneas en el pentagrama y tres claves, podríamos disponer de quince claves posibles. No obstante, seis de estas claves son redundantes. Por ejemplo, una clave de sol en tercera sería exactamente igual que una clave de do en primera. Eso deja nueve claves, todas las cuales han sido históricamente utilizadas: dos para la clave de sol, tres para la clave de fa y cuatro para la clave de do. Incluso la clave de do en quinta llegó a ser utilizada, aunque es redundante al ser igual que la clave de fa en tercera. Por ello, la clave de do se ganó el nombre de «clave de do móvil». En cualquier caso, actualmente solo cuatro claves se emplean con regularidad: sol en segunda, fa en cuarta, do en cuarta y do en tercera; de las cuales las dos primeras son las más frecuentes. centrado|650px|miniatura| 1. Clave de sol en primera 2. Clave de sol en segunda
3. Clave de do en primera 4. Clave de do en segunda 5. Clave de do en tercera 6. Clave de do en cuarta 7. Clave de do en quinta
8. Clave de fa en tercera 9. Clave de fa en cuarta 10. Clave de fa en quinta
Clave de sol El símbolo empleado para representar esta clave proviene de una versión estilizada de la letra G, que en notación musical alfabética representa la nota sol. En concreto, el signo se basa en una espiral parecida a una G, que va unida a una especie de S. Esta clave sitúa en el pentagrama a la nota sol4 (según el índice registral científico), G4 (según la notación anglosajona) o sol3 según el índice registral franco-belga. Se trata de la nota sol que se encuentra cuatro teclas blancas a la derecha del do central del piano. La clave de sol, generalmente utilizada para representar sonidos agudos,Abromont, Claude et al. Teoría de la música. Fondo de Cultura Económica, 2005, pp. 38–40. puede presentar dos posiciones: en segunda y primera línea. Tal colocación viene determinada por el inicio de la espiral de esta clave, si bien en notación moderna la última de ellas ha caído en desuso.
Clave de sol en segunda 80px miniatura|250px|Escala diatónica de do en clave de sol en 2.ª. La clave de sol situada sobre la segunda línea del pentagrama se denomina clave de sol en segunda o simplemente clave de sol. En el período barroco era conocida como «clave italiana». Actualmente en inglés y alemán se llama respectivamente «treble clef» («clave para agudos») y Violinschlüssel («clave de violín»).
Al ser apropiada para representar sonidos agudos, aparece en la música para los instrumentos con tesituras más altas; sobre todo el oboe, la flauta, el violín, algunos instrumentos de percusión y la mano derecha del piano (a diferencia de la mano izquierda, que suele estar en clave de fa).Sembos, Evangelos C. Principles of Music Theory. Lulu Press, 2006, pp. 23–26. En música vocal, las voces de soprano y contralto están en esta clave; si bien, en sus orígenes no era así, porque cada una tenía una clave propia. La clave de sol es la más usada en la actualidad.
Clave de sol en primera (en desuso) 80px miniatura|250px|Escala diatónica de do en clave de sol en 1.ª. La clave de sol situada sobre la primera línea del pentagrama se denomina clave de sol en primera o antiguamente «clave francesa» y «clave de violín», puesto que se utilizaba en las partituras para violín. Hoy en día ha caído en desuso, pero durante los siglos y sobre todo en Francia, era costumbre escribir la música para violín o flauta en la clave de sol en primera, ya que daba la posibilidad de representar en el pentagrama sonidos un poco más agudos.Hiley, David. «Clef (i)». Grove Music Online. Consultado el 22-10-2022. (requiere suscripción) https://doi.org/10.1093/gmo/9781561592630.article.05927 Esta clave asigna a las notas el mismo nombre que la clave de fa en cuarta, pero en una tesitura más aguda.
Clave de fa El símbolo empleado para representar esta clave proviene de una versión estilizada de la letra F, que en notación alfabética representa la nota fa. Esta clave sitúa en el pentagrama a la nota fa3 (F3 en notación científica americana y fa2 en notación franco-belga). La línea a la que se refiere se delimita con dos pequeños puntos, uno encima del otro, que se colocan a la derecha de la clave. Esta clave puede presentar tres posiciones: en cuarta, tercera y quinta línea. Si bien, en notación moderna las dos últimas han caído en desuso. Generalmente se emplea para representar sonidos graves.
Clave de fa en cuarta 80px miniatura|250px|Escala diatónica de do en clave de fa en 4.ª. La clave de fa situada en la cuarta línea del pentagrama se denomina clave de fa en cuarta y antiguamente «clave de bajo», ya que la música para la voz de bajo se escribía en esta clave. En la actualidad, la usan sobre todo los instrumentos más graves de la cuerda frotada, (violonchelo, contrabajo); junto con los más graves del viento metal (tuba, trombón) y del viento madera (fagot, contrafagot). Puede encontrarse igualmente en el pentagrama inferior del arpa o instrumentos de teclado como el piano, así como en la música para percusión (principalmente usada para timbales, aunque en ocasiones también para otros instrumentos como caja, bombo o platillos). Se trata de la clave en uso que permite escribir sonidos más graves sobre el pentagrama.
Clave de fa en tercera 80px miniatura|250px|Escala diatónica de do en clave de fa en 3.ª.