La Armada de República Dominicana (abreviada como ARD) es una de las tres ramas en que se divide las Fuerzas Armadas de República Dominicana, junto con el Ejército de República Dominicana y la Fuerza Aérea de República Dominicana.

Historia La Separación Dominicana en Santo Domingo a mediados de 1850.|left|thumb La goleta Separación Dominicana en la batalla de Tortuguero, por Adolfo García Obregón|left|thumb

Esta institución, que de acuerdo al texto constitucional de 1844 se denominó Armada Nacional, nace también con la República, pues sus fundadores se encontraban comprometidos con el proyecto de la creación de la nación dominicana.

La noche del 27 de febrero de 1844, en ausencia del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, sus discípulos y partidarios proclaman la Independencia de la República en la Puerta de la Misericordia y la Puerta del Conde, donde se encontraban entre otros marinos: Juan Alejandro Acosta, José Antonio Sanabia, Joaquín Orta, Teodoro Ariza, Pedro Tomas Garrido y Fermín González. La Junta Central Gubernativa presidida por Tomás Bobadilla, ordenó la toma del Puerto de Santo Domingo y de todas las embarcaciones haitianas, y al mismo tiempo designó una comisión para que partiera de inmediato a Curazao, a bordo de la goleta Leonor al mando de Juan Alejandro Acosta, en busca de Juan Pablo Duarte, siendo esta la primera embarcación oficial de la República y la primera unidad que enarboló la bandera dominicana en ultramar.

La trilogía de héroes navales dominicanos la integran los comandantes Juan Bautista Cambiasso, Juan Bautista Maggiolo y Juan Alejandro Acosta. Cambiasso, responsable y fundador de la Armada Naval Nacional, recibió de la Junta Central Gubernativa el encargo de organizar la Marina de Guerra Nacional. Durante la campaña de 1844, la incipiente armada dominicana apoyó las actividades militares del improvisado ejército dominicano, mediante el transporte de personal y de abastecimiento, previo a los combates que se desarrollarían en el sur del país. Sin embargo la acción que la consagra y en la cual obtiene el bautismo de fuego es la batalla naval de Tortuguero, llevada a cabo el 15 de abril de ese año, donde tres goletas, la Separación Dominicana (insignia), comandada por Juan Bautista Cambiasso, la María Chica, por Juan Bautista Maggiolo, y la Leonor, por Juan Alejandro Acosta, derrotaron una escuadra haitiana que operaba en aguas del Mar Caribe. Esta fecha ha sido elegida para conmemorar el aniversario de la actual Marina de Guerra.

Durante su lucha por independencia, las goletas dominicanas General Santana, la Separación Dominicana y la María Chica hicieron huir tres buques de guerra haitianos cerca de Azua e intercambiaron disparos con baterías de tierra durante la batalla de Tortuguero, el 15 de abril de 1844. Aparentemente los Haitianos perdieron un barco por haberse encallado. El 27 de septiembre de 1845 Haití declaró un bloqueo de todos los puertos dominicanos y ese mismo día sus buques atacaron un escuadrón dominicano cerca de Mari-Baru.

El 21 de diciembre las goletas haitianas Union, Dieu Protège y Guerrière accidentalmente quedaron encalladas cerca del Puerto Plata y los Dominicanos tomaron 149 prisioneros sobrevivientes. Siguió una breve pausa en la lucha.

El 1 de marzo de 1849 el corsario dominicano Veintisiete de Febrero transportó 200 hombres hacia Azua. Buques dominicanos capturaron la goleta Caridad el 29 de octubre, además de una cantidad de pequeñas embarcaciones en Aquin, Haití. Luego la flota dominicana bombardeó el pueblo de Pétit Rivière. El 6 de diciembre la goleta haitiana Picolet luchó con dos buques dominicanos y un poco más tarde la goleta haitiana Avant-Garde y la corbeta dominicana Oliva intercambiaron disparos, pero estas acciones no tuvieron consecuencias.

Para 1854 ambos países estaban otra vez en guerra. Durante mayo la fragata dominicana Cibao y la goleta Buenaventura comandadas por el General Juan Alejandro Acosta, hicieron un crucero por la costa sur de Haití, destruyendo el comercio y haciendo desembarcos en la costa. En noviembre el bergantín dominicano Veintisiete de Febrero y la goleta Constitución capturaron al buque haitiano Clarisé y bombardearon L'Anse à Pitre y Sale Trou. Durante el huracán del 26 al 27 de agosto de 1855, los dominicanos perdieron los buques de guerra Las Carreras, Buenaventura y la Constitución en el río Ozama y la goleta Mercedes en Puerto Plata. La lucha terminó en 1856.

Durante la campaña de 1845, la contribución de la flotilla nacional a las actividades del Ejército Dominicano se llevó a cabo en el Océano Atlántico, siendo decisiva su intervención en el triunfo obtenido en la Batalla de Beller. La flotilla nacional, compuesta por la fragata Cibao, al mando del Coronel Cambiasso; la goleta General Santana, del Comandante Juan Alejandro Acosta; el bergantín San José, del Comandante Juan Evertz; el bergantín Libertad; la goleta Mercedes, del Comandante Simón Corso; la goleta Separación, del Comandante Juan Bautista Maggiolo; la goleta 27 de Febrero, del Comandante José Antonio Sanabia; la goleta María Luisa; del Comandante Ramón González; la goleta 30 de Marzo, del Comandante Alejandro Belén; y la goleta Esperanza, del Comandante Julián Balduín, atacaron las costas de Fort Liberté y Cabo Haitiano, interpretándose que se trataba de una invasión y motivando que un contingente que iba a reforzar las tropas haitianas que se encontraban defendiendo el fuerte de Beller, no pudiera hacerlo, ya que se contempló enfrentar la invasión con el mismo, contribuyendo al resonante triunfo de las armas dominicanas. Para 1846 la flota dominicana estaba compuesta de 10 buques, siete del Estado y 3 tomados en requisición y armados por el Gobierno: la fragata Cibao, con 20 cañones; el bergantín goleta San José, 5 cañones; el bergantín goleta La Libertad, 5 cañones; la goleta General Santana, 7 cañones; la goleta La Merced, 5 cañones; la goleta Separación, 3 cañones; la goleta 27 de Febrero, 5 cañones. Los tomados en requisición: la goleta María Luisa, 3 cañones; la goleta 30 de Marzo, 3 cañones; y la goleta Esperanza, 3 cañones.

La flota nacional prestó importantes servicios al Ejército en el desarrollo de la campaña de 1849, ayudando a ese cuerpo armado a lograr el triunfo en las batallas de El Número y Las Carreras, mediante la ubicación de los buques en línea de batalla frente a Playa Grande, lo cual al tiempo que evitaba el abastecimiento de las tropas haitianas surtas en tierra, impediría que las mismas tomaran el camino de la playa, obligándolas a avanzar a través de las escarpadas montañas del El Número.

Con motivo de la revuelta iniciada el 7 de julio de 1857 en Santiago contra el presidente Buenaventura Báez, quien dicho sea de paso había ordenado el establecimiento de la primera Escuela de Marina en 1853, la flotilla se dividió en dos facciones: una al mando del General Juan Alejandro Acosta, quien contando con las goletas: 7 de Julio, Libertad y 19 de Marzo, las que puso a las órdenes del gobierno revolucionario instalado en Santiago, encabezado por el General José Desiderio Valverde; y la otra parte, comandada por el General de Marina Simón Corso y compuesta por las goletas Mercedes, Libertador y Victoria, la cual permaneció con su personal leal al gobierno de Buenaventura Báez.

Las fuerzas navales tuvieron un rol muy pequeño en la guerra civil dominicana de 1857/58. Los buques gubernamentales bombardearon Matanzas el 11 de septiembre de 1857 y la corbeta rebelde Desolación capturó varias goletas costeras.

La Marina de Guerra para el 1866, constaba solamente de: 1 Jefe Superior de la Marina y Comandante del Puerto de Santo Domingo (General de Marina Simón Corso), 1 Secretario; 1 Mayor; 1 Subteniente; 2 Prácticos; 8 Remeros, y la goleta Capotillo con una dotación formada por un Comandante (General de Marina Juan Alejandro Acosta), 1 Capitán; 1 Teniente; 1 Subteniente; 1 Contador; 2 Cocineros; 1 Camarero; 1 Dispensero; 12 Marineros; 2 Contramaestres; 1 Práctico, y Galafate. Además de las Comandancias de Puertos Subalternas de Samaná, Azua, Puerto Plata y Montecristi.

Con el triunfo de la revolución y el consiguiente derrocamiento del presidente Báez, la Armada volvió a unificarse. En enero de 1869, el General Gregorio Luperón adquirió el vapor Telégrafo, al cual le instaló piezas de artillería con la intención de utilizarlo en su lucha contra el gobierno de los seis años de Báez.

En 1893, siendo presidente de la República Ulises Heureaux, se llevó a cabo una importante reestructuración de la Armada Nacional. Se creó la Academia de Náutica, para la cual trajo instructores españoles de artillería, navegación y máquinas, dirigidos por el entonces Teniente de Navío de la Real Armada Española Luis Martínez Viñalet, a quien lo sustituye Gerardo Jansen, quien fue el primer dominicano en llevar un buque con bandera dominicana a Europa (Hamburgo) cargado de azúcar, llamado el Jorge Estela, convirtiéndose luego en buque de guerra bajo el nombre de Capotillo y posteriormente nombrado Montecristi.

El 18 de abril de 1893, el presidente Ulises Heureaux de la República Dominicana y Florville Hyppolite de Haití se unieron en sus respectivos buques en la Bahía de Manzanillos, terminando décadas de hostilidades.

Para el año de 1900, la Armada Nacional solo operaba dos cruceros, el Presidente y el Independencia. La dotación de estos cruceros era la siguiente: 1 Comandante, 1 Primer Oficial de Derrota, 1 Segundo Oficial de Derrota, 1 Contador, 1 Contramaestre, 1 Carpintero Calafate, 1 Capitán Instructor de Artillería, 3 Alféreces, 2 Cabos de Mar, 2 Cocineros, 4 Mozos, 1 Camarero y los servicios de marinería y maquinaria eran suplidos por el apostadero del puerto de Santo Domingo. El mando de la armada lo ostentaba el Comandante del puerto y apostadero de Santo Domingo este era asistido por un ayudante y un secretario. Además tenía bajo su mando la guarnición del apostadero formada por: 1 Capitán de Marina, 2 Tenientes, 4 Alféreces, 1 Instructor, 1 Sargento Primero, 4 Sargentos Segundos, 4 Cabos, 1 Habilitado, 3 Cornetas, 70 Marineros y las Capitanías de Puerto de Monte Cristi, San Pedro de Macoris, Sánchez, Puerto Plata, Azua, Samana, Barahona, Estero Balse y Puerto Juanita.

En 1917, la Marina de Guerra tenía un personal de 42 efectivos para tripular los tres buques en operación de una flota compuesta por el crucero Independencia y dos cañoneros, ya que su desaparición gradual se había iniciado en virtud de la Orden Ejecutiva n.º 47, del 7 de abril de 1917, del Gobierno Militar de Santo Domingo, pues mediante esa orden se disolvieron las Fuerzas Armadas y se creó la Guardia Nacional Dominicana como institución de reemplazo del Ejército, la Marina de Guerra, y la Guardia Republicana. Como una consecuencia de esta acción, todavía en el año 1933 la Marina de Guerra funcionaba como un destacamento del Ejército, y sus miembros vestían uniforme caqui con zapatos amarillos y corbata caqui, para diferenciarse de los miembros de esa institución, y el Comandante del Destacamento de Marina lo era el entonces Coronel McLughlin.

En su informe sobre las actividades realizadas durante el año 1933 el titular de la cartera de Guerra y Marina, Don Teódulo Pina Chevalier, decía al Presidente General Rafael Leónidas Trujillo lo siguiente: “Carecemos de Marina de Guerra, y es plausible el propósito de Vuestra Excelencia de restablecerla, pues las condiciones geográficas de nuestro país la reclaman. No tiene dudas esta Secretaría de Estado de que V.E. con su vibrante espíritu de progreso y atento siempre a las necesidades perentorias de la República logre en el futuro próximo restaurar nuestra extinta Marina de Guerra, y aun superarla, para la defensa de nuestros mares, puertos y costas nacionales”.