La República de Yucatán fue un Estado soberano existente durante dos períodos del . La primera República, fundada el 29 de mayo de 1823 tras la independencia de Yucatán, se unió voluntariamente a la federación mexicana como República Federativa de Yucatán el 23 de diciembre de 1823, siendo uno de los estados fundadores de la nación. La segunda República se separó del país en 1840 en respuesta a la instauración de la República Centralista de México y se reintegró definitivamente a la nación en 1848.

La segunda República de Yucatán nunca llegó a ser totalmente constituida como tal, aunque sí fue proclamada mediante el Acta de Independencia de Yucatán y conducida de facto por una fracción del poder legislativo del Yucatán decimonónico, la Cámara de Diputados que a la sazón radicaba en Mérida, a diferencia de la Cámara de Senadores que residía en la ciudad de San Francisco de Campeche, cada una de ellas controlada por distinta facción política. La facción correspondiente a Campeche, encabezada por Santiago Méndez Ibarra no aprobó la proclamación de independencia que habían realizado sus pares legislativos desde Mérida. Esta República fue una entidad en ciernes de mediados del que abarcó los actuales estados mexicanos de Campeche, Quintana Roo y Yucatán (la integridad de la porción mexicana de la península de Yucatán), los que en tiempos de la dominación española habían constituido gran parte de la Capitanía General de Yucatán.

Generalmente al hablar de la República de Yucatán se hace referencia a la segunda época que fue de 1840 a 1848. Durante este período se dio una separación de facto entre el estado de Yucatán y la república mexicana. En este período de relativa autonomía uno de los logros más importantes del legislador yucateco fue redactar una de las constituciones más avanzadas de su tiempo, aunque no se llegó a aplicar, la Constitución de Yucatán de 1841, que emplea desde aquella época términos y conceptos aún vigentes: las garantías individuales, la libertad religiosa y la figura jurídica del amparo. Durante el período de esta llamada "II República" se vivió una terrible crisis originada por la denominada Guerra de Castas, que obligó a los gobernantes yucatecos –élite conformada por criollos blancos y mestizos– a pedir ayuda militar a México a cambio de la reincorporación de Yucatán a la soberanía mexicana.Un cuarto de siglo de constitucionalismo en Yucatán (1825-1850) Anuario Mexicano de Historia del Derecho

Época virreinal en Yucatán e independencia de España

thumb|left|300px|Intendencia de Yucatán En el año de 1617 Yucatán fue considerada una Capitanía General, que dependía de Nueva España, pero debido a su situación geográfica se mantuvo con ciertas libertades. Durante el virreinato español la provincia y capitanía de Yucatán abarcaba los territorios actuales de Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán, también le correspondían nominalmente los territorios del norte del Petén y el actual Belice. En 1786 la Corona Española implementa el régimen de intendencias y el territorio cambia su nombre a Intendencia de Yucatán conservando sus mismos territorios.

Por su lejanía geográfica del centro de Nueva España, en especial de la Ciudad de México, Yucatán no se vio afectado militarmente por la guerra de independencia de México, aunque ya había un espíritu libertador en los yucatecos ilustrados. Lorenzo de Zavala, uno de los sanjuanistas, en 1820 formó la Confederación Patriótica, dentro de esta hubo un cisma y quedaron dos grupos: quienes apoyaban al gobierno español y la Constitución de Cádiz y otro encabezado por Zavala buscaba la independencia absoluta de España. Mariano Carrillo de Albornoz, en ese entonces gobernador, pidió, antes de entrar en disputa con ellos, a Zavala y Manuel García Sosa a ser diputados de las Cortes y los envió a Cádiz, mientras los otros liberales eran puestos en prisión sin que Zavala se diera cuenta.

Mientras esto ocurría en Yucatán se proclamó el Plan de Iguala y Juan María Echeverri, sucesor de Carrillo de Albornoz, proclamó la independencia de la península y envió a dos representantes a negociar la incorporación de Yucatán al Imperio Mexicano. La incorporación al Imperio ocurrió el 2 de noviembre de 1821.

Una vez declarada la independencia del Imperio Mexicano, Agustín de Iturbide fue nombrado Presidente de la Regencia; debido a su gran popularidad y prestigio y la Junta Provisional le dio autoridad plena. Las elecciones para el Congreso Constituyente se realizaron en diciembre de 1821 y enero de 1822. No existe un registro exacto de cuántos diputados fueron elegidos, se dan cifras de 126, pero como Guatemala, Honduras, Nicaragua, Chiapas y Yucatán se habían adherido al plan de Iguala se les dieron unos 52 diputados.

José Joaquín Fernández de Lizardi, El Pensador Mexicano, propuso el derecho de Agustín de Iturbide de ser emperador. El 19 de mayo de 1822 Valentín Gómez Farías presenta una propuesta firmada por 42 diputados para proclamarlo emperador, aduciendo los extraordinarios servicios del libertador. Las masas también apoyaban el nombramiento. Lorenzo de Zavala, republicano y liberal se opuso y señaló que los partidarios de Iturbide fueron: el clero, la nobleza del país, el ejército en su mayoría y el pueblo que no veía en él más que al libertador. Su coronación se llevó a cabo el 21 de julio de 1822 en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Primera República de Yucatán y el pacto federal con México right|thumb|300px|Movimientos separatistas generados por la disolución de la República Federal.

Aún antes de que México se declarara independiente, un grupo de notables ciudadanos yucatecos se reunía en la iglesia de San Juan, ubicada en Mérida, Yucatán, para comentar las noticias referentes a la guerra de independencia que se desarrollaba en el centro de México. A este grupo se le denominó los Sanjuanistas.Historia de la República de Yucatán, en un extracto de conferencia sostenida por el escritor Fernando Espejo Méndez el 31 de agosto de 2000 en Mérida (México).

A partir de la promulgación de la constitución de Cádiz en 1812, el grupo creció y se integró con el fundado por don Vicente María Velázquez, capellán de la iglesia de San Juan, Manuel Jiménez Solís, Lorenzo de Zavala y don José Matías Quintana, padre de Andrés Quintana Roo.

En 1814, cuando el rey Fernando VII abolió la constitución de Cádiz, quienes se reunían en la iglesia de San Juan fueron perseguidos y algunos de ellos capturados. Los «sanjuanistas» capturados fueron Lorenzo de Zavala, José Francisco Bates y José Matías Quintana.

Las circunstancias de Yucatán eran similares a las de la capitanía general de Guatemala. Ambas capitanías decidieron adherirse al imperio de Iturbide para obtener su independencia de España. Poco después, sin embargo, el imperio fue combatido por un caudillo veracruzano llamado Antonio López de Santa Anna, que defendía la causa republicana. Agustín I se vio obligado a abdicar y abandonó el país. Cuando el imperio mexicano fue disuelto y se conformó la república, Yucatán decidió sumarse al nuevo pacto federal mexicano ya de una manera más seria y menos interesada. Al sumarse, lo hizo condicionado a que la nueva república mexicana tuviera una organización federal y que cada estado conservara un régimen de soberanía y libertad para «no afectar la felicidad de los yucatecos».

A Lucas Alamán le extrañó que Yucatán condicionara su unión, y calificó el condicionamiento de anarquista. La respuesta de los yucatecos fue que solamente de esa manera se unirían a la federación y de ninguna otra.

En 1823, Tabasco se separó de Yucatán, al que había sido anexado desde el virreinato, y el 7 de febrero de 1824 se incorporó a la federación por su lado como uno de los estados fundadores de los Estados Unidos Mexicanos.

Yucatán asumió su libertad natural y política para deliberar soberanamente el 27 de abril de 1823, seguido del establecimiento de la república de Yucatán el 29 de mayo de 1823 por decreto de la diputación provincial. Se unió a la Primera República Federal como república federada el 23 de diciembre de 1823 tal como aparecen en los decretos del Congreso Yucateco. Entonces fueron 19 estados los que integraron la república naciente de México.

thumb|right|250px|División política de la Primera República de Yucatán.

El término «república», sin embargo, aplicado al territorio de Yucatán, apareció por primera vez en la constitución política de Yucatán de 1825:

Al adoptar México un gobierno centralista, en 1835 desapareció la condición de república federada que correspondía a Yucatán, y desapareció la primera república de Yucatán. Esto trajo gran descontento a la población de la península. Se empezó a pensar la posibilidad de una segunda república, pero ya independiente de México, sin depender en forma alguna de este (ni como estado, provincia, territorio o república federada).

Antecedentes de la República de Yucatán Caso texano Texas fue parcialmente colonizado desde la época del virreinato por colonos anglosajones. La autorización para que esto se diera en paz se dio mediante decreto que fue expedido para tratar de poblar los territorios del norte de la Nueva España. La condición que la Corona Española puso, que los colonos fueran católicos. El país de origen de estos colonos era la Unión Americana aunque un cierto número de ellos provenía directamente de Irlanda, país católico. Al independizarse México de España, Texas pasó a formar parte de México, pero tenía un gran número de colonos de origen estadounidense que fue aumentando, legal e ilegalmente, en la medida que los intereses de los grupos esclavistas del sur de Estados Unidos ampliaban su zona de influencia para desarrollar las actividades primordialmente agrícolas que venían expandiéndose desde los estados algodoneros sureños que habían sido anteriormente adquiridos a España.

Por ese tiempo el gobierno de Estados Unidos estaba ya convencido de la doctrina Monroe (América para los americanos), y pugnaba por expandir sus territorios al sur y al oeste. Coincide por esa época que México adopta, contra la noción original de la nación, una política centralista. Esto no agradó a los texanos anglosajones, quienes decidieron pedir ayuda militar a Estados Unidos para independizarse.

En México, en ese entonces en la anarquía y la desorganización, se luchaba mientras tanto facciosamente por el poder político. En esas circunstancias y con apoyo estadounidense se consumó la independencia de Texas que se erigió como república. El primer vicepresidente de la República de Texas fue Lorenzo de Zavala, un mexicano nacido en Yucatán y antiguo miembro de los Sanjuanistas en su tierra natal, diputado por Yucatán en las Cortes de Cádiz y ministro de Hacienda con Vicente Guerrero.

A la postre y por maniobras de los grupos esclavistas estadounidenses, la República de Texas acabaría adhiriéndose a los Estados Unidos de América como un estado más. Fue este hecho el que detonó la guerra con los Estados Unidos en 1847 e inmediatamente después la primera intervención estadounidense en México.

Caso de Centroamérica Cuando Nueva España obtuvo su independencia de la Corona española en 1821, surgió el I Imperio Mexicano, y fue coronado emperador Agustín de Iturbide. Aprovechando la inercia libertadora, algunas regiones se incorporaron al nuevo Imperio como Centroamérica (Provincias Unidas de Centroamérica), para separarse poco tiempo después.

Este fue el caso de Guatemala, aunque la región de Chiapas, incluyendo el Soconusco, que pertenecían a la Capitanía General de Guatemala después de una votación, se incorporaron a la nación mexicana.

Federalistas y centralistas en disputa por el poder en México. La Constitución Federal mexicana de 1824, fruto del gobierno republicano que surgió después del imperio iturbidista, satisfacía plenamente los ideales yucatecos, pues definía a los estados como entidades soberanas y con poder de autogobierno, aunque reunidos en la nación mexicana.