miniatura|Estatua que representa a Isis-Perséfone con un sistro, hallada en el templo de los dioses egipcios de Gortina y conservada en el Museo Arqueológico de Heraclión. 180-190 d. C.

En la mitología griega, Perséfone o PerséfonaLa grafía «Perséfona» se encuentra, por ejemplo, en Homero: Odisea (1993), volumen 48 de la Editorial Gredos. ISBN 84-249-0302- 1. (en griego antiguo y moderno: Περσεφόνη)En latín: Persephone es la hija de los dioses Zeus y Deméter. Es conocida asimismo por el nombre de Core (Κόρη, Kórē), que significa «muchacha» o «doncella». Según el mito más difundido, Perséfone fue raptada por el dios Hades para convertirla en su esposa, tras lo cual pasó a ser la reina del inframundo. En la mitología romana recibió el nombre de Proserpina.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Perséfone» Esta forma latina procede de una variante dialectal del nombre griego Προσερπίνη (Proserpínḗ) documentada en las ciudades eolias y dorias de la Magna Grecia.Las inscripciones en cerámica y las tabillas votivas (como los famosos pínakes hallados en la Locri italiana) demuestran que las colonias de origen dorio (como Tarento o Siracusa) y de influencia eolia modificaban la pronunciación estándar del dialecto ático (Perséphone). En estos dialectos coloniales, la aspiración de la consonante phi (φ) y la estructura de las sílabas derivó en formas intermedias como Προσερπίνα (Proserpína) o Προσερπίνη (Proserpínē), las cuales eliminaban la vibrante interna original para suavizar la pronunciación. Los primeros poetas y traductores de la literatura latina —muchos de ellos provenientes precisamente de la Magna Grecia, como Livio Andrónico— fueron quienes formalizaron e introdujeron por primera vez en sus versos la forma transcrita Proserpina, consolidándola de manera definitiva en el suelo de Roma.

El núcleo del culto de Perséfone posee un carácter tanto agrícola como ctónico. En su origen, Perséfone fue una diosa asociada a la semilla y el grano; posteriormente, este trasfondo vegetal se manifestó simbólicamente en el mito del ciclo anual de las estaciones. Junto con Deméter, Perséfone desempeña además un papel fundamental en los misterios de Eleusis, uno de los cultos mistéricos más importantes en la antigua Grecia.

La concepción popular de que Perséfone pasa el invierno en el inframundo es, en gran medida, una reinterpretación literaria impulsada por los poetas romanos como Ovidio. En la Grecia clásica, el descenso de Perséfone al inframundo simboliza el verano, cuando la semilla se sepultaba en silos tras la cosecha. Su regreso a la superficie en otoño representa la siembra y el renacimiento de los campos.Martin P. Nilsson: Die Antike Religion und die Entstehung der Wissenschaft y de forma más extendida en Greek Folk Religion (1940). Autores como Walter Burkert en Religión griega arcaica y clásica (1977) también apoyan esta idea. Karl Kerényi, en su monografía Eleusis: Imagen arquetípica de la madre y la hija (1962) analiza el calendario de los rituales eleusinos. Los Grandes Misterios de Eleusis se celebraban precisamente a mediados del mes de Boedromión (finales de septiembre o principios de octubre). Este festival sagrado conmemoraba el regreso de Perséfone a la superficie (ánodos), lo cual coincidía de manera exacta con la apertura de los silos subterráneos para extraer el grano y proceder a la siembra otoñal, rompiendo por fin el periodo de aridez del verano.

Etimología y variantes dialectales La diosa es reconocida con dos nombres distintos no relacionados etimológicamente: Perséfone y Core. La forma Core («Κόρη») es simplemente el nombre común kore (κόρη) para designar a una doncella o mujer joven, lo que evidentemente guarda relación con el significado del nombre de su madre Deméter.Liddell, H. G. y R. Scott, A Greek-English Lexicon s.v. Cornuto, no obstante, dice que a la hija de Deméter la llamaron Perséfone (Persephónen) porque el trabajo comporta afanes y es causa de fatigas, o porque de los afanes (pónón) surge (phéresthai) la capacidad de soportar.Cornuto: Compendio de teología griega, 55

En la literatura épica, el primer nombre tiene, en dialecto jónico, las formas Perséfone (en griego antiguo Περσεφόνη) y (especialmente en Homero) Persefonea (Περσεφονεία,Homero, Odisea X,494. Persephoneia). En otros dialectos, el nombre tiene distintas formas que no son simples variantes dialectales: Persefasa (Περσεφάσσα), Persefata (Περσεφάττα), además de Perifona (Πηριφόνα) y Fersefasa (Φερσέφασσα). Toda esta variedad de formas sugiere que los propios griegos tenían dificultad en pronunciar su nombre, y por lo tanto tendría un origen pregriego.Nilsson, M. P. (1967), Die Geschichte der Griechische Religion, vol. I, C.F. Beck Verlag, p. 474. En el Crátilo, Platón la llama Ferepafa (Pherepapha, Φερέπαφα), y lo explica con una etimología ad hoc «porque es sabia y toca lo que se mueve».Platón, Crátilo 404-D. Clemente usa la forma Ferefata.Clemente de Alejandría: Protréptico II 33, 8.

Persefata (Περσεφάττα) se interpreta como «la que avienta el grano», relacionándola con el sánscrito parsa, «haz de grano» y un segundo elemento que tendría en indoeuropeo la forma *-gʷʰn-t-ih} de la raíz *gʷʰen "golpear".Beekes, R. S. P., Etymological Dictionary of Greek, Brill, 2009, p. 1179. Otra etimología propone explicarlo como 'φέρειν φόνον', pherein phonon, «(la que) trae la muerte».Smith, «Perse'phone.»

Naturaleza y funciones

Sobre la tierra: diosa de las semillas El mito del rapto de Perséfone posee un gran poder emocional que le ha otorgado una gran popularidad: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto y el regreso de su hija. También es citada con frecuencia como un paradigma de los mitos que explican procesos naturales, con el descenso y el regreso de la diosa provocando el cambio de estación. La historia según la cual Perséfone pasaba una parte del año en el mundo inferior y otra en el mundo de la superficie convirtió su figura, ya en tiempos antiguos, en el símbolo de la vegetación que brota en primavera y cuyo poder se retira de la tierra en otras estaciones del año.Escolio a Teócrito: Idilios III, 48 De esta manera Plutarco la asocia como una diosa de primavera y Cicerón la denomina como «simiente de los frutos del campo».Cicerón: De natura deorum, II, 26; Lido: De Mensibus, 90, 284; Porfirio: De antro nympharum, 118

Bajo la tierra: reina del inframundo Pero los griegos también conocían otra faceta de Perséfone. Ella era, además, la terrible reina del inframundo, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como la «Doncella». En la Odisea de Homero, cuando Odiseo viaja al inframundo, alude a ella como «Reina de Hierro». Su mito central, aun con toda su familiaridad emotiva, era también el contexto tácito de los extraños ritos iniciáticos secretos de regeneración de los misterios eleusinos, que prometían la inmortalidad a sobrecogidos participantes: una inmortalidad en el mundo subterráneo de Perséfone, en un banquete con los héroes bajo su pavorosa mirada.Kerényi (1960).

Estudios sobre la naturaleza de Perséfone

La dialéctica del grano y el sacrificio Walter Burkert sostiene que Perséfone y su madre Deméter operan en la práctica como una sola entidad fragmentada (las Dos Diosas). Representan las dos caras del ciclo de los cereales: la madre es la abundancia del grano maduro en la superficie, mientras que la hija es la fuerza vital latente que debe desaparecer bajo el suelo en los silos subterráneos o pithoi.Burkert: Religión griega arcaica y clásica, 1977 Para él, el rapto violento de Core no es una mera alegoría meteorológica, sino el reflejo mítico del rito de iniciación femenino en Grecia. El matrimonio era entendido socialmente como una "muerte" simbólica de la condición de doncella (Kóre) para renacer en una nueva realidad adulta.Burkert: Cultos mistéricos antiguos, 1987

La soberana del límite y el pánico estructural Jean-Pierre Vernant explica que Perséfone no es una reina pasiva, sino una deidad ctónica temible. Vincula su figura con el horror que infunde la cabeza de la Medusa (la Gorgona), la cual custodia los secretos del Hades. La sola mención de Perséfone evoca el límite absoluto que separa el mundo de la luz, el lenguaje y las formas legibles, del reino oscuro de las sombras y el olvido irreversible.Vernant: La muerte en los ojos, 1985 También analiza el mito del rapto como el arquetipo de la institución matrimonial griega (gamos), la cual se estructuraba como un rapto consentido entre hombres (el padre y el yerno) que violentaba y desarraigaba afectivamente a la mujer de su núcleo materno para integrarla a un linaje extraño.Vernant: Mito y sociedad en la Grecia antigua, 1974

El arquetipo psicológico de la Madre y la Hija Carl Kerényi propone que el núcleo secreto de los misterios de Eleusis no era la muerte, sino la constatación de que la vida es indestructible. Al regresar del inframundo, Perséfone engendra espiritualmente un hijo (Brimo/Pluto). Esto demuestra que el paso por la oscuridad uterina de la tierra es un requisito indispensable para el renacimiento de la existencia y la superación del miedo a la finitud humana.Kerényi: Eleusis: Imagen arquetípica de la madre y la hija, 1962

La sacralidad cósmica del sufrimiento agrario Mircea Eliade explica que el dolor de Deméter y el descenso de Perséfone muestran que el cosmos griego está "vivido" de forma humana. La agricultura no era una técnica laica, sino un misterio religioso donde la vulnerabilidad de la mujer y la fertilidad de la tierra compartían el mismo destino de muerte y resurrección periódica.Eliade: Historia de las creencias y de las ideas religiosas, Vol. I, 1976

Ascendencia y descendencia +ascendenciaa) Zeus y Deméter;Hesíodo: Teogonía, 912, Himno homérico 2 (a Deméter); Ovidio: Las metamorfosis V, 501; Nono de Panópolis: Dionisíacas V, 562 b) Zeus y Estigia; c) Zeus y Rea (versión órfica); d) Cronos (versión fenicia)descendenciaNinguna (estéril); con Hades: las Erinias; con Zeus: a) Melínoe, b) Eubuleo, c) Zagreo, d) Yaco, e) Liber, f) Dioniso

Nacimiento

miniatura|300px|Pínax con el rapto de Perséfone, c. 460-450 a. C., procedente del santuario de Perséfone de Locros Epicefirios, conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Regio de Calabria. thumb|right|300px|Grabado de 1690, obra de Johann Ulrich Krauß (1655-1719): Las compañeras de Perséfone son transformadas en sirenas.

La mayoría de las fuentes clásicas consideran a Perséfone como hija de Zeus y Deméter, no obstante, la Biblioteca mitológica de Apolodoro recoge una versión alternativa que indica que era hija de Zeus y Estigia.Apolodoro, Biblioteca mitológica I,3,1. Probablemente Apolodoro esté refiriéndose a Daera, hija de Océano y hermana de Estigia, que es identificada con Perséfone según Esquilo.Ferécides, fr. 277; Licofrón: Alejandra 710 (con escolio); Etymologycum Magnum, 244, 34. Las versiones órficas tienen una versión diferente. Dicen que Zeus quería yacer con su propia madre Rea y que, tras el rechazo de esta, Zeus resolvió transformarse en serpiente y así la violó. De esta unión nacería Perséfone.Atenágoras, Apología 20, 2 (fr. órfico, 58 Kern) Despena, venerada en Arcadia, pudiera ser simplemente otro nombre local de Perséfone.Pausanias: Descripción de Grecia VIII 37, 5-6 Cicerón opina que Prosérpina (Perséfone) y Liber (Dioniso) eran hermanos e hijos de Júpiter (Zeus), a su vez hijo de Éter.Cicerón: De Natura deorum, III 21, 53 Sanjuniatón dice que Perséfone y Atenea eran hijas de Crono, rey de Biblos.Sanjuniatón, teología de los fenicios, citado por Eusebio de Cesarea, Preparatio Evangelica

Descendencia