El Sistema de Parques Nacionales de los Estados Unidos («National Park System», NPS) es un sistema federal de áreas protegidas de los Estados Unidos que comprende la colección de todas las unidades gestionadas por el Servicio de Parques Nacionales («National Park Service», también, confusamente, NPS), no siendo necesario que el título o denominación de la unidad incluya el término «parque» —de hecho, muchos no lo hacen. El sistema incluye todas las áreas designadas parques nacionales («National Parks») y la mayoría de los monumentos nacionales («National Monuments»), así como otros tipos de áreas protegidas de los Estados Unidos —memoriales, parques militares, vías parque, áreas de recreo y costas, riberas y senderos nacionales, además de otros elementos—.Lee, Ronald F.; Family Tree of the National Park System, A Chart with Accompanying Text Designed to Illustrate the Growth of the National Park System 1872-1972; 1972
El sistema en su conjunto se considera un tesoro nacional y a veces, a algunos de los más famosos parques nacionales y monumentos nacionales se les llama metafóricamente las «joyas de la corona» («crown jewels»).
Aunque todas las unidades del Sistema de Parques Nacionales, incluidos los propios parques nacionales, son responsabilidad de un solo organismo, todos ellos son gestionados en virtud de una autorización legislativa individual —o, en el caso de algunos monumentos nacionales, son creados por promulgación también individual del presidente en virtud de la ley de Antigüedades de 1906 («Antiquities Act»)— que establece cual es el régimen de funcionamiento y de los usos admisibles. Por ejemplo, el parque nacional Congaree es casi en su totalidad terreno virgen, y sin embargo, el parque nacional de Yosemite tiene dentro de sus límites el área esquiable «Badger Pass Ski Area» y la central hidroeléctrica «O'Shaughnessy Dam» y el parque nacional del Valle de la Muerte tiene actividades mineras en su interior.
A principios de 2008, en el Sistema de Parques Nacionales había 391 «unidades» de las que 58 eran parques nacionales —la cifra de unidades es un tanto engañosa, ya que, por ejemplo, el «Parque Nacional y Reserva de Denali» se cuenta como dos unidades, mientras que el monumento nacional de Fort Moultrie no se contabiliza como unidad, ya que se considera parte del monumento nacional de Fort Sumter —. El sistema comprende aproximadamente 338.000 km², de los que más de 17.000 km² son de propiedad privada. La unidad más grande es el parque nacional y reserva Wrangell-St. Elia, en Alaska (con 53.000 km², más del 16% del Sistema) y la más pequeña es el monumento nacional Tadeo Kosciuszko, en Pensilvania (con solo 80 m²).
Historia
thumb|200px|right|Half Dome Widfoss por Gunnar (1922). Se pueden distinguir en el desarrollo del Sistema de Parques Nacionales de los Estados Unidos cuatro etapas: una primera etapa de comienzos (1864-1916), que se inicia con la cesión de Yosemite a California para su preservación, en la que se protegen áreas naturales y elementos arqueológicos de forma individual, mediante la declaración de parques nacionales (y desde 1906 monumentos nacionales). Finaliza esta etapa el 25 de agosto de 1916, cuando el presidente Woodrow Wilson firmó una ley del Congreso, la ley Orgánica del Servicio de Parques nacionales («National Park Service Organic Act») por la que se autorizaba a crear el Servicio de Parques nacionales («National Park Service»).El breve texto completo de la ley puede consultar en el artículo de la Wikipedia inglesa .
Una segunda etapa de establecimiento y crecimiento (1916-33), en la que sigue aumentando el número de áreas protegidas, que son cada vez más diversas y que finaliza el 10 de junio de 1933 cuando el presidente Franklin D. Roosevelt estableció un único «Sistema de Parques Nacionales» («National Park System»), consolidando en él todos los parques nacionales y monumentos nacionales, los parques militares nacionales, los once cementerios nacionales, los memoriales nacionales y el parque Capital Nacional.
una tercera etapa de consolidación (1933-66), en la que el sistema se enriquece y en el que cada vez hay más elementos históricos y áreas de recreo, y que finaliza en 1966 cuando es aprobada la ley de Preservación Histórica Nacional («National Historic Preservation Act»).
una última etapa de madurez (1966-2009) en la que el sistema no varía sustancialmente.
Comienzos (1864-1916)
La protección de elementos naturales y áreas en las que existían importantes restos arqueológicos e históricos se inició en los Estados Unidos de forma individualizada, cristalizando en un sistema de áreas protegidas que se articulará sobre la idea de los parques nacionales, aunque ese concepto fue ampliándose con el tiempo para dar cobijo a una gran variedad de áreas y elementos protegidos.
Parques nacionales (1864-91)
La idea de crear un parque nacional ha sido atribuida al artista George Catlin. En 1832 Catlin viajó al norte de las Grandes Llanuras de Estados Unidos y comenzó a preocuparse por la destrucción de la civilización india, de la vida salvaje y las áreas naturales cuando los asentamientos se propagaran hacia el Oeste. Catlin escribió:
La visión de Catlin no tuvo un efecto inmediato. En el este, la imagen romántica de la naturaleza de James Fenimore Cooper y Henry David Thoreau y de los pintores Thomas Cole y Frederick Edwin Church comenzó a competir con la opinión predominante de la vida salvaje como un desafío a superar. Poco a poco, la naturaleza virgen y espectacular de los espacios naturales del Oeste llegó a ser mejor conocida y la idea de salvar tales lugares comenzó a interesar.
En California, varios líderes trataron de proteger el Valle de Yosemite. En 1864, el senador John Conness de California, patrocinó y actuó para que se transfiriese el valle (y el cercano bosque de sequoias gigantes de Mariposa Big Tree) al estado californiano para que puedan «ser utilizados y conservados para el beneficio de la humanidad» («be used and preserved for the benefit of mankind»). El presidente Abraham Lincoln firmó esta ley del Congreso el 30 de junio de 1864. Se concedió el valle y el bosque a California, a condición de que «fuese para uso público, recursos y recreo... inalienables para siempre» («be held for public use, resort, and recreation... inalienable for all time»).
La región de Yellowstone fue «oficialmente» explorada por vez primera por David E. Folsom, Henry D. Washburn y Ferdinand Hayden en 1869-71. Casi al final de la primera expedición, el debate alrededor de la fogata en el campamento entre varios de los miembros llevó a sugerir que la zona se destinará a uso público y que no se permitiese que fuese vendida a los particulares. Uno de los primeros aliados en la promoción de una reserva fue la Compañía del Ferrocarril del Pacífico Norte («Northern Pacific Railroad Company»), que estaba buscando los principales pasos para su ruta a través de Montana.
Monumentos nacionales (1906-16)
thumb|250px|right|La torre del Diablo, una torre rocosa vertical de más de 180 m de altura, fue el primer monumento nacional de los EE. UU. El énfasis inicial en la conservación había estado en la creación de parques nacionales, pero había otro movimiento que trataba de preservar las viviendas en los acantilados, las ruinas pueblo y las antiguas misiones en todo el Oeste y Suroeste. A menudo, los ganaderos locales trataban de proteger el saqueo de estas ruinas, pero los cazadores-olla (pot-hunters) destrozaban muchos sitios. El esfuerzo se inició en Boston y se extendió a Washington, Nueva York, Denver y Santa Fe, durante los años 1880 y 1890. Lacey John Fletcher, representante de Iowa y Henry Cabot Lodge, senador de Massachusetts, crearon la ley de Antigüedades de 1906 («Antiquities Act»).
La ley de Antigüedades de 1906 fue diseñada para proteger las antigüedades y objetos de interés científico en el dominio público. Se autorizaba al Presidente «para declarar, por proclamación pública, lugares históricos, estructuras históricas y prehistóricas y otros objetos de interés histórico o científico» («to declare by public proclamation historic landmarks, historic and prehistoric structures, and other objects of historic or scientific interest») que existiesen en tierras públicas de los Estados Unidos. La ley establecía que estos sitios debían de ser declarados monumentos nacionales. Se prohibía la excavación o remoción de objetos en tierras federales a menos que hubiese sido expedido un permiso autorizando las excavaciones emitido por el departamento al que correspondiese la gestión del lugar. (Entre 1906 y 1933 tres agencias federales, de los Departamentos de Interior, Agricultura y de la Guerra, iniciaron y administraron por separado grupos de monumentos nacionales.)
El presidente Theodore Roosevelt firmó la ley de Antigüedades el 8 de junio de 1906. Ya en 1889, el Congreso había autorizado al presidente a reservar los terrenos en los que estaban localizadas las bien conocidas Ruinas de Casa Grande. En 1904, Edgar Lee Hewett, arqueólogo y antropólogo, hizo una revisión de todas las ruinas indígenas en tierras federales en los estados de Arizona, Nuevo México, Colorado y Utah, recomendando muchos sitios para su protección. Basándose en el informe de Hewett y en muchos otros informes individuales requeridos para otros lugares localizados por todo el Oeste, entre 1906 y 1916, el Departamento del Interior recomendó y los presidentes Roosevelt, William Howard Taft y Woodrow Wilson proclamaron veinte monumentos nacionales.
El 24 de septiembre de 1906 el presidente Roosevelt proclamó la Torre de los Diablos como el primer monumento nacional. La Torre de los Diablos es un hito natural localizado en Wyoming, una alta y aislada torre de roca de 180 m de altura visible desde casi 100 millas (160 km) que ha sido desde siempre una guía para orientarse y un lugar con gran significado religioso para las tribus nativas. En diciembre de ese mismo año se establecieron otros tres monumentos nacionales más. Uno fue El Morro, en Nuevo México, es un antiguo camino en las tierras del escabroso desierto utilizado por colonos indios y viajeros durante siglos como un abrevadero y un lugar para dejar sus firmas. El sitio incluye petroglifos prehistóricos y cientos de inscripciones, que van desde las realizadas por los exploradores españoles en el hasta las inscripciones de los emigrantes y colonos estadounidenses en el . Otro fue el Castillo de Montezuma, en Arizona, es uno de los acantilados con viviendas mejor conservados. El último, el Bosque Petrificado, también en Arizona, es mundialmente conocido por su madera petrificada, por las ruinas indígenas y los petroglifos.
Tres de los primeros monumentos nacionales originales se convirtieron, más tarde, en el núcleo de nuevos parques nacionales. Mukuntuweap se convirtió en Zión; Sieur de Monts creció en Acadia, y el Bosque Petrificado, que fue ampliado por el Congreso, se convirtió en un parque nacional del mismo nombre. Tres de las áreas más pequeñas fueron posteriormente abolidas (las Cavernas de Lewis y Clark, Caverna Shoshone y Papago y Saguaro).
Aguas termales (1832-1916) thumb|200px|Baños de Quapaw, de una imagen de HABS.
Los manantiales de aguas termales habían sido utilizados por sus propiedades medicinales desde tiempos antiguos. En 1800, lugares como Saratoga Springs (Nueva York), Berkeley Springs y White Sulphur Springs (Virginia Occidental) y French Lick (Indiana) se estaban convirtiendo en centros turísticos muy populares. En 1832, Hot Springs (Arkansas) se reservó como una reserva federal para proteger los 47 manantiales de aguas calientes. En 1870, la zona fue protegida por el Congreso como Reserva de Hot Springs y en 1921 se creó un parque nacional. El parque nacional Hot Springs es un balneario y un spa más que el característico lugar natural de gran belleza paisajística.