JátivaTopónimo en castellano, de acuerdo con la RAE. Cf. (oficialmente ) es un municipio y una ciudad de España, en la Comunidad Valenciana. Situada en el sur de la provincia de Valencia, en el norte de las Comarcas Centrales y capital de la comarca de La Costera. Posee el mayor número de enclaves de toda España, con un total de veintiséis.Estudio sobre el Registro de Entidades Locales - Ministerio de Política Territorial Su población es de .INE - Relación de unidades poblacionales La ciudad constituye junto con una decena de municipios muy próximos a ella un área urbana integrada (AUI) que contaba con  habitantes en 2023.Julia Salom. Procesos territoriales y transformaciones recientes del sistema urbano valenciano. Universidad de Barcelona (2011)

Históricamente, Játiva fue una de las poblaciones más importantes del Reino de Valencia, rivalizando incluso con Valencia y Orihuela, las otras dos ciudades más importantes en la época foral. Fue cuna de los papas Borja y conserva un importante patrimonio artístico, a pesar de que fue quemada en 1707 por las tropas borbónicas como represalia por apoyar a las tropas austracistas durante la Guerra de Sucesión. En 1822 se convirtió en capital de la provincia de Játiva, que desapareció a raíz de la división territorial de España en 1833.

A finales de los años 70, debido a su situación geográfica e histórica y para evitar los recelos de Alicante hacia Valencia, se propuso para que fuera la capital de la nueva comunidad autónoma que iba a crearse.

Toponimia Játiva es una de las pocas ciudades españolas que ha conservado un topónimo prerromano. Los iberos la conocieron como Saiti, lo que derivó en latín a Saitabi o Saetabis. En árabe evolucionó a (madīnat Šāṭibat) y de ahí al . En 1707 Felipe V cambió el nombre de la ciudad por el de San Felipe. Las Cortes de Cádiz restituyeron el nombre en 1811 en su forma castellanizada Xátiva que posteriormente se adaptó a la ortografía académica con la grafía Játiva y volvió a cambiar oficialmente a su forma valenciana Xàtiva por Decreto del Consejo del 7 de enero de 1980.

Geografía Integrado en la comarca de La Costera, se sitúa a 62 km de la capital valenciana. El término municipal está atravesado por la autovía del Mediterráneo (A-7) y por las carreteras autonómicas CV-620 (antigua N-340 entre los pK 838 y 847) y CV-41 (Alcira-Játiva), además de por otras carreteras locales que permiten la comunicación con Vallés, Novelé, Genovés, Barcheta, Lugar Nuevo de Fenollet, Énova, Manuel y Llosa de Ranes. miniatura|izquierda|Vista de la ciudad y el castilloEl municipio de Játiva está situado entre las cuencas del río Albaida y de su afluente el río Cáñoles, en el estratégico corredor de Montesa. Tiene un perímetro muy desigual y cuenta con varios enclaves territoriales, fruto de las segregaciones habidas en su término histórico, que estaba compuesto por más de sesenta pueblos.

Se distinguen al menos cuatro unidades bien diferenciadas en el relieve. En la zona septentrional se alza la sierra de Santa Anna, un afloramiento de naturaleza triásica que alcanza los 230 m de altitud. Al sur de esta sierra, entre la Llosa de Ranes y Játiva, se extiende un amplio valle de fondo casi plano, con una altitud media de 80–100 m y cubierto de sedimentos cuaternarios. Está surcado en dirección oeste-este por el río Cáñoles y el barranco de Carnissers, y en dirección sur-norte por el río Albaida, con cuyas aguas se riega la fértil huerta de Játiva. Al este del Albaida se alza la mole del Puig (309 m), en cuya cima está las ruinas de la ermita de Nuestra Señora del Puig. Al sur de la huerta el relieve se vuelve abrupto por medio de un anticlinal de paredes casi verticales y agudas calizas, conocido como sierra de Bernisa, que alcanza los 454 m de altitud. Al sur de esta sierra se abre el valle de Bisquert, colorido por las tierras albarizas. Por el sur de Bisquert se levanta la Serra Grossa, que conforma el límite con el Valle de Albaida, que llega a los 498 m en el municipio.

La altitud oscila entre los 498 m al suroeste (Serra Grossa) y los 50 m a orillas del río Albaida. La ciudad se alza a 120 m sobre el nivel del mar y está enclavada a los pies del cerro del castillo cuyas laderas llegan a ocupar algunas casas, extendiéndose hasta la parte más llana de la vega.

El término municipal de Játiva limita con las localidades de Anna, Estubeny, Cárcer, La Granja de la Costera, Rotglá y Corbera, Sellent, Alcántara de Júcar, Benegida, Énova, Puebla Larga, Villanueva de Castellón, Barcheta, Llosa de Ranes, Carcagente, Lugar Nuevo de Fenollet, Manuel, Rafelguaraf, Simat de Valldigna, Llanera de Ranes, Cerdá, Enguera, Novelé, Torrella, Vallés, Genovés, Alcudia de Crespins, Montesa, Canals, Bellús, Guadasequies, Benigánim y Ollería.

Clima El clima de Játiva es Clima mediterráneo típico (Csa en la clasificación climática de Köppen). En esta población los inviernos se pasan con temperaturas templadas, mientras que los veranos son muy calurosos, con temperaturas máximas que en ocasiones pueden superar los 40 °C. Las heladas son raras, y la nieve muy rara. En otoño se puede producir la gota fría.

Historia miniatura|Moneda de Saetabi del miniatura|Moneda Saetabi Bilingüe auténtica

Prehistoria y Antigüedad Los testimonios del poblamiento en el término de Játiva son de los más antiguos en toda la fachada mediterránea, como atestiguan los hallazgos de la Cova Negra, pertenecientes al Paleolítico Medio. La ciudad se remonta a la cultura ibérica y ha conservado su topónimo, que originalmente fue Saiti (aunque existieron las variantes Ibi o Tibi). Dado que el poblamiento se ha extendido durante más de 2300 años en una misma área geográfica se hace muy difícil encontrar restos antiguos, ya que los materiales han sido reutilizados una y otra vez, motivo por el que se explica la escasez de restos ibéricos. No obstante, el poblado original se ha identificado en el lugar en que actualmente se levanta el Castillo Menor.

La romanización se inició en el , en el que Saitabi floreció y acuñó moneda propia, en la que se representaba una estrella de tres puntas en las 8, las 12 y las 4, con cierto parecido al actual logotipo de Mercedes. Fue elevada a la categoría de municipio romano con el nombre de Saetabis Augusta, en honor al emperador Octavio César Augusto. Durante toda la época romana Játiva fue un importante nudo comercial, al estar situada al pie de la Vía Augusta, y fue conocida en el Imperio por la producción de lino y la fabricación de textiles. El poeta romano C. Valerius Catullus menciona los 'lintea' o 'sudaria' Saetaba ex Hiberis, regalos de sus amigos Veranius y Fabullus, objeto de su poema 12. (Catulli Veronensis 'Carmina' Henricus Bardon, ed. Bibliotheca Latina Teubneriana, 1973: p. 15.) Los restos de la ciudad, sin embargo, apenas son visibles, ya que sus piedras se reutilizaron para construir edificaciones en el casco actual, y el solar fue objeto de una intensa ocupación agrícola. Se conservan, sin embargo, más de una docena de aljibes. Durante el Bajo Imperio, Saetabis se convirtió en sede episcopal y sus obispos asistieron a los concilios de Toledo, ya en época visigoda (siglos y ). En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la archidiócesis de Toledo que comprendía la antigua provincia romana de Cartaginense en la diócesis de Hispania.

Edad Media Tras la conquista musulmana en 711, la ciudad se denominó (madīnat Ŝāţibat, transcrito generalmente como Medina Xátiba). Durante este periodo se fortificaron los castillos y la ciudad ganó importancia como plaza fuerte. De hecho, el geógrafo al-Idrisi () loa la belleza y solidez de los castillos de Játiva. Perteneció primero al reino de Toledo para pasar luego al de Córdoba. Perteneció posteriormente al de Almería, el de Denia y finalmente el de Murcia. En 1094 sirvió de refugio para las tropas almorávides derrotadas por el Cid en la batalla de Cuart. Esta vinculación con la figura del Cid hace a Játiva formar parte del denominado Camino del Cid. A comienzos del era cabeza de un pequeño estado musulmán dependiente de Valencia que abarcaba desde el río Júcar por el norte hasta Biar por el sur. Xáteba destacó asimismo por ser la pionera de la fabricación de papel en Europa Occidental.

miniatura|izquierda|Carta Puebla de Játiva (1252)miniatura|División administrativa del Reino de Valencia entre los siglos a miniatura|izquierda|Retrato de Felipe V colgado del revés en el Museo de la Ciudad

Tras conquistar Valencia en 1238, Jaime I puso sitio a Játiva en 1240, aunque lo levantó al llegar a una tregua con el alcaide musulmán de la ciudad. Sin embargo, problemas entre este alcaide y los castellanos, obligaron a Jaime I a intervenir militarmente de nuevo, conquistando la ciudad en 1244, al poco de firmar el tratado de Almizra con Alfonso X. Al rendir la ciudad, Jaime I respetó la mezquita, que no se derribó hasta el . Bajo el dominio cristiano la ciudad, ya con el nombre actual de Xàtiva, se convirtió en la segunda ciudad más importante del Reino de Valencia y, si bien no alcanzó a recuperar su posición como sede episcopal, sí fue cabeza de una lugartenencia homónima. La población morisca se expulsó del recinto amurallado y se redistribuyó entre las zonas rurales y el arrabal de San Juan, mientras que los judíos conservaron su judería (call) intramuros, en las proximidades del porta de Santa Tecla. El castillo y las murallas se reforzaron y ampliaron entre 1287 y 1369, adquiriendo una forma muy similar a la actual, a la vez que se mejoraba el abastecimiento de agua mediante la construcción de los acueductos de Bellús y del Agua Santa. En 1347 el rey Pedro IV le concedió el título de ciudad.

Edad Moderna miniatura|Aguafuerte de Juan Fernando Palomino titulado Vista septentrional de la ciudad de San Felipe. Biblioteca Nacional de España A finales del la ciudad tenía unos 8000 habitantes y se encontraba cerca de su punto álgido. Su función administrativa se extendía en primer nivel sobre un extenso término municipal, que hoy corresponde a 37 municipios, y en segundo nivel por una gobernación que abarcaba desde el río Júcar hasta el enclave de Caudete, Biar, Castalla, Jijona y Villajoyosa, con una extensión de 4750 km². Además de sus funciones administrativas, tenía otras de tipo militar (al ser su castillo el más fuerte del Reino de Valencia), económico y comercial. Sin embargo, la expulsión de los moriscos supuso la pérdida de casi la mitad de los habitantes de la gobernación, quedando despoblados más de 100 de sus núcleos. Esta crisis demográfica vino seguida de otra de tipo económico y ambas se vieron agravadas por las epidemias de peste que se sucedieron a mediados del , lo que hizo disminuir aún más la población, incluso en la propia ciudad.

Durante la guerra de sucesión española, Játiva tomó partido por el archiduque Carlos, y padeció duros asedios por parte de las tropas borbónicas comandadas por Asfeld. Sufrió grandes destrozos, gran parte de la ciudad fue saqueada y buena parte de su población masacrada el resto de población fue desterrada. Tradicionalmente se ha dicho que la ciudad fue incendiada durante un año entero (de ahí el apelativo de socarrats, «chamuscados», que se da popularmente a los setabenses). Sí hubo, no obstante, un proyecto para derribar gran parte del casco urbano y construir nuevas calles, pero la remodelación no se llevó a cabo por problemas técnicos y de propiedad. Con todo, la mayor afrenta para la ciudad fue la desmembración de la antigua gobernación, la merma de funciones civiles y la negación de su condición de ciudad histórica, que se reflejó en el cambio de su nombre por el de Colonia Nueva de San Phelipe, o simplemente San Felipe.

Edad Contemporánea