miniaturadeimagen|Lámina N°II del libro La expresión de las emociones en el hombre y los animales de Charles Darwin.

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas relevantes en la memoria. Los sentimientos son el resultado de las emociones, son más duraderas en el tiempo y pueden ser verbalizados (palabras). Fisiológicamente, las emociones organizan rápidamente las respuestas de distintos sistemas biológicos, incluidas las expresiones faciales, los músculos, la voz, la actividad del SNA y la del sistema endocrino, pudiendo tener como fin el establecer un medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo.

Los diversos estados emocionales son causados por la liberación de neurotransmisores (o neuromediadores) u hormonas, que luego convierten estas emociones en sentimientos y finalmente en el lenguaje.

Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con respecto a nuestro entorno y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones, ideas y nos alejan de otros. Las emociones actúan también como depósito de influencias innatas y aprendidas. Poseen ciertas características invariables y otras que muestran cierta variación entre individuos, grupos y culturas (Levenson, 1994).Levenson, R.W. (1994). Human emotion. A functional view. In P. Ekman & R.J. Davidson (Eds). The nature of Emotions: Fundamental Questions (pp. 123-126). New York: Oxford University Press.

Hoy en día, la mayor parte de la investigación sobre las emociones en el contexto clínico y del bienestar se centra en la dinámica de las emociones en la vida diaria, predominantemente en la intensidad de las emociones específicas y su variabilidad, inestabilidad, inercia y diferenciación, y si las emociones aumentan o se amortiguan entre sí y cómo lo hacen, tiempo, y las diferencias en estas dinámicas entre las personas y a lo largo de la vida.

Clasificación y modelos

Emociones básicas izquierda|miniaturadeimagen|253x253px|Rueda de Plutchik, un modelo con ocho emociones básicas, además de distintas intensidades para cada una y sus posibles combinaciones.

Los modelos de emociones básicas proponen la existencia de emociones atómicas o discretas, a veces permitiendo que varíen en intensidad y que se combinen para generar emociones más complejas y matizadas.

Paul Ekman y colaboradores (1983) propusieron patrones para seis emociones básicas que parecen ser biológicamente básicas y universales en todas las culturas:

sorpresa (surprise) asco (disgust) tristeza (sadness) ira (anger) miedo (fear) alegría / felicidad (happiness) Esta lista de emociones básicas se convirtió en la propuesta con mayor aceptación, recibiendo el nombre de Las Seis Grandes Emociones ("The Big Six") (Prinz, 2004). Se consideraron básicas en dos formas: 1. psicológica y 2. biológicamente, debido a que no contienen otras emociones con prelación, y a que son innatas. Ekman y colaboradores (1983) influyeron en la investigación subsecuente, en la búsqueda de patrones de la emoción con diferentes respuestas en el sistema nervioso autónomo, que dieron soporte al punto de vista de las emociones básicas. Sin embargo, estudios posteriores señalan que el grado de especificidad del sistema nervioso autónomo puede ser dependiente del contexto, por lo que persiste el debate, incluso acerca la existencia misma de emociones básicas (Barrett, 2006).

Los resultados de un metaanálisis sugieren que las emociones negativas y positivas pueden ser diferenciadas en el sistema nervioso autónomo, pero no necesariamente emociones específicas (Cacioppo et al., 2000, en Friedman, 2010). En contraste, otro metaanálisis mostró una considerable especificidad autonómica del miedo frente a la ira (Stemmler, 2004, en Friedman, 2010).

Otro modelo popular de emociones básicas es la "rueda de las emociones" de Robert Plutchik, con ocho de ellas.

Teorías dimensionales miniaturadeimagen|Mapa de emociones sobre un plano. La dimensión horizontal representa si la emoción es placentera o desagradable. La vertical representa si es excitante o calmante.

Otros psicólogos han empleado análisis de dimensionalidad, como el análisis factorial, para estimar la dimensionalidad intrínseca del espacio de las emociones. Las teorías dimensionales postulan que toda la variedad de emociones puede ser mapeada a un espacio continuo de unas cuantas dimensiones, comunes a todas las respuestas emocionales. Usualmente, las primeras dos dimensiones que se descubren corresponden a la valencia hedónica (si tiene valor positivo/placentero o negativo/aversivo) y al arousal (intensidad o nivel de excitación).

Historia y teorías de psicobiología

El caso Phineas Gage Phineas Gage (Harlow, 1848; Harlow, 1868 en Neylan, 1999) fue un obrero de ferrocarriles que, debido a un accidente, sufrió daños severos en el cerebro, específicamente en parte del lóbulo frontal. Gage sufrió cambios notorios en su personalidad y temperamento, lo que se consideró como evidencia de que los lóbulos frontales eran los encargados de procesos relacionados con el comportamiento emocional, la personalidad y las funciones ejecutivas en general.

El caso de Gage es uno de los más famosos e influyentes de la neurociencia, debido a que jugó un papel crucial en el descubrimiento de los síndromes de comportamiento resultantes de la disfunción del lóbulo frontal (Neylan, 1999).

Darwin Charles Darwin, en su libro La expresión de las emociones en hombres y animales (1872), supuso que las respuestas faciales humanas evidenciaban estados emocionales idénticos en todos los seres humanos. Relacionaba la expresión de la emoción con otras conductas y a todas ellas las hacía resultado de la evolución; a partir de ahí intentó compararlas en diversas especies.

Sus ideas principales eran que las expresiones de la emoción evolucionan a partir de conductas, que dichas conductas si son beneficiosas aumentarán, disminuyendo si no lo son, y que los mensajes opuestos a menudo se indican por movimientos y posturas opuestas (principio de antítesis).

Teoría de James-Lange miniaturadeimagen|250x250px|Línea del tiempo con algunos de los modelos del sistema emocional más influyentes en neurociencia afectiva.William James y Carl Lange propusieron simultáneamente, pero de forma independiente, en 1884 una teoría fisiológica de la emoción. La teoría de James-Lange propone que la corteza cerebral recibe e interpreta los estímulos sensoriales que provocan emoción, produciendo cambios en los órganos viscerales a través del sistema nervioso autónomo y en los músculos a través del sistema nervioso somático.

Hipótesis del hemisferio derecho La hipótesis del hemisferio derecho fue propuesta a principios del por Charles K. Mills (1912), quien afirmaba que la emoción y la expresión emocional están más representadas en el hemisferio derecho. Para Mills (1912), tanto la emoción como la expresión emocional se encontraban representadas en la corteza cerebral, la emoción por un lado en la región prefrontal, y la expresión emocional en la región mediofrontal. Este punto de vista, en el cual el hemisferio derecho está involucrado en todos los procesos de la emoción creatividad y sentimientos, fue posteriormente retomado por Sackeim y Gur (1978) y otros. Actualmente se cree que la especialización del hemisferio derecho se limita a su expresión y percepción (Adolphs, Damasio, Tranel, & Damasio, 1996).

Teoría de Cannon-Bard Propuesta por Walter Cannon como alternativa a la teoría de James-Lange, Phillip Bard la amplió y la difundió. Según esta teoría, los estímulos emocionales tienen dos efectos excitatorios independientes: provocan tanto el sentimiento de la emoción en el cerebro, como la expresión de la emoción en los sistemas nerviosos autónomo y somático.

Circuito de Papez thumb|Circuito de Papez

En 1937, James Papez sugirió un esquema anatómico para el circuito neural de la emoción, conocido como el circuito de Papez (Papez, 1937). El circuito comienza cuando un estímulo emocional se presenta, este llega directamente al tálamo, de donde va a la corteza sensorial y al hipotálamo. Cuando la información proveniente de estas dos estructuras es integrada por la corteza cingulada ocurre la experiencia emocional, es decir, las sensaciones se convierten en percepciones, pensamientos y recuerdos. Papez demostró que la corteza cingulada y el hipotálamo están interconectados mediante el núcleo anterior del tálamo, el hipocampo y los cuerpos mamilares, y que estas conexiones son necesarias para el control cortical de la expresión emocional.

Síndrome de Klüver-Bucy En 1937, H. Klüver y P. C. Bucy,Klüver, H., & Bucy, P. C. (1937).'Psychic blindness' and other symptoms following bilateral temporal lobectomy. American Journal of Physiology, 119, 352-353. demostraron el papel fundamental de las estructuras del lóbulo temporal en las emociones. Les retiraron a monos rhesus los dos lóbulos temporales, y se produjeron una serie de conductas (síndrome de Klüver-Bucy): a) incremento del comportamiento de exploración; b) pérdida de la reactividad emocional; c) hipersexualidad, d) tendencia a examinar objetos con la boca; y e) coprofagia (ingestión de heces).

Reacción defensiva afectiva Hess y Brügger acuñaron, en 1943,Schenberg, L., Bittencourt, A., Murari E. & Vargas, L. (2001). Modeling panic attacks. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 25, 647-659. el término reacción defensiva afectiva para describir los comportamientos producidos por la estimulación del hipotálamo en gatos, en particular: a) enjorobarse, b) aplanar las orejas, c) mostrar los dientes, d) gruñir, e) sacar las garras, f) piloerección (erizamiento de los pelos) y g) midriasis (abertura de la pupila) marcada. Hess y Brügger sugirieron que, así como la defecación y el vuelo eran manifestaciones típicas del miedo, la reacción de defensa era la expresión de la ira.

La importancia de los estudios de Hess y Brügger radica en que demostraron que, si se estimula el hipotálamo eléctricamente, se pueden obtener reacciones emocionales.

El sistema límbico El sistema límbico de MacLean se inspiró en el circuito de Papez. El modelo de MacLean integró las ideas de Papez y Cannon y Bard, con los hallazgos de Klüver y Bucy.

Para MacLean (1970 en Dalgleish et al., 2009), la arquitectura del cerebro consiste en tres sistemas cerebrales, que caracterizan un desarrollo evolutivo:

El primer sistema, consiste en el cerebro reptiliano (complejo estrial y los ganglios basales), con el cual se pueden observar emociones primitivas como la agresión y el miedo. El segundo sistema es el antiguo cerebro de mamífero, el cual aumenta las respuestas emocionales del cerebro reptiliano como la agresión; además de elaborar las emociones sociales, este sistema cerebral incorpora componentes del circuito de Papez (hipotálamo, tálamo, hipocampo y la corteza cingular) con estructuras importantes como la amígdala y la corteza prefrontal. El tercer sistema, el nuevo cerebro de mamífero, consiste en la neocorteza, la cual representa la interfaz de la emoción con la cognición.

MacLean propuso que las sensaciones producen cambios corporales. Estos cambios regresan al cerebro, donde son integrados con la percepción y se generan las experiencias emocionales, una postura que puede considerarse neojamesiana.

La amígdala y Weiskrantz