Israel ( Yisra'el; Isrā'īl), oficialmente Estado de Israel (, AFI: ; , AFI: ), es un estado soberano de Asia occidental ubicado en la región de Oriente Próximo, en el Levante mediterráneo. Limita al norte con el Líbano, al noreste con Siria, al este con Jordania, Cisjordania (Palestina) y el mar Muerto, al oeste con la Franja de Gaza (Palestina), al suroeste con la península del Sinaí (Egipto) y al sur con el golfo de Áqaba, en el mar Rojo. Con una población de casi 10 millones de habitantes, la mayoría de los cuales son judíos, Israel es el único Estado judío del mundo. Es también el hogar de árabes musulmanes, cristianos, drusos y samaritanos, así como otros grupos religiosos y étnicos minoritarios. La capital —con reconocimiento internacional limitado—, sede del gobierno y mayor ciudad del país es Jerusalén. El principal centro económico y financiero se encuentra en la ciudad de Tel Aviv, y el mayor centro industrial se localiza en Haifa.
El Estado de Israel identifica sus raíces con la antigua Tierra de Israel ( Eretz Yisraˈel), un concepto central para el judaísmo desde hace más de 3000 años. Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y durante la partición del Imperio otomano, la Sociedad de Naciones aprobó el Mandato británico de Palestina con la intención de crear un «hogar nacional para el pueblo judío». En 1947, las Naciones Unidas aprobaron la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y uno árabe. El 14 de mayo de 1948, el Estado de Israel declaró su independencia, que fue seguida por la Guerra árabe-israelí de 1948 con los vecinos países árabes, que se negaron a aceptar el plan de la ONU. Las sucesivas victorias de Israel en una serie de guerras posteriores ampliaron las fronteras del Estado judío más allá de lo dispuesto en el Plan de Partición de las Naciones Unidas. Desde entonces, Israel ha mantenido numerosos enfrentamientos armados con muchos de los países árabes vecinos, en lo que se conoce como conflicto árabe-israelí.
Desde su fundación, las fronteras de Israel e incluso el derecho a existir del propio Estado han estado sujetos a controversias, especialmente entre sus vecinos árabes."And underlying all of the questions dividing Israel and its Arab neighbors, one issue is central: Does Israel have a right to exist?" (Farrell, James Thomas, It has come to pass, 1958) Israel ha firmado tratados de paz con Egipto y Jordania, y se han hecho esfuerzos para alcanzar un acuerdo permanente con la Autoridad Nacional Palestina. En enero de 2020, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó junto al entonces primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, un plan de paz unilateral para resolver el conflicto, que fue ampliamente rechazado por el mundo árabe. Desde octubre de 2023 Israel está involucrado en una nueva guerra local, declarada principalmente contra Hamás, y en la que cuenta con el respaldo de Estados Unidos.
Israel es una democracia representativa con un sistema parlamentario y sufragio universal. El primer ministro actúa como jefe de Gobierno y la Knéset como cuerpo legislativo. En términos de producto interior bruto su economía está situada en el puesto 26.º, y en el puesto 16.º en PIB per cápita según el Fondo Monetario Internacional. Israel ocupa el puesto más alto en Oriente Medio en los índices de desarrollo humano, nivel de vida, riqueza media por adulto y esperanza de vida. En 2021 es el país más desarrollado de Oriente Medio y uno de los más desarrollados del mundo, siendo también uno de los más avanzados y tecnológicos del mundo. Israel es el tercer país más rico de Asia por PIB nominal per cápita y por riqueza media por adulto.
Etimología miniatura|izquierda|La Estela de Merenptah () de origen egipcio, contiene la primera mención del nombre «Israel». Durante los últimos tres mil años, Israel ha identificado, en el uso común y en el religioso, tanto la Tierra de Israel (Eretz Yisraˈel) como todo el pueblo judío, quien ha seguido refiriéndose a la anterior como su patria, Tierra Santa o la Tierra Prometida, pese a que posteriormente los romanos cambiaron la denominación del territorio por la de Siria Palestina tras aplastar la rebelión de Bar Kojba.
El sustantivo procede de un pasaje del Tanaj, la Biblia hebrea, donde el patriarca bíblico Jacob provocó la admiración de un ángel tras vencerlo en una lucha que duró toda una noche; este le bendijo y le cambió su nombre por el de Yisra'el. "El nombre Israel significa propiamente Dios lucha. La frase has luchado con Dios es una expresión popular, que pone a Dios como la persona con la cual se lucha." Las tribus confederadas que se reconocían como descendientes de Jacob se llamaron a sí mismas «Hijos de Israel» o «israelitas». En cuanto a la arqueología, la mención más antigua que se conoce del nombre Israel, distinta a un nombre personal, es un relato épico grabado en la estela de Merenptah del Antiguo Egipto, que data del año 1210 a. C., donde es empleado como un gentilicio, designando a un pueblo o grupo de gente sin asociación con un lugar geográfico concreto.. "The Merneptah Stele... is arguably the oldest evidence outside the Bible for the existence of Israel as early as the 13th century BCE."
Al establecerse el nuevo Estado judío a mediados del se barajaron varios nombres para el mismo, como «Eretz Israel», «Sion», «Judea» y «Nueva Judea», que fueron finalmente desestimados. El nombre moderno que adoptó el país fue Medinat Yisraˈel en hebreo, el idioma oficial, y Dawlat Isrā'īl en árabe, un idioma con «estatus especial», con el mismo significado de «Estado de Israel». El gentilicio del país en español es israelí y su plural israelíes, adoptado por su gobierno pocas semanas después de la independencia. El término israelita suele utilizarse en español en referencia a los antiguos habitantes del Reino de Israel, aunque también se emplea como sinónimo de judío o hebreo, e incluso erróneamente de israelí.
Historia
Raíces históricas
El actual Israel ocupa parte de la antigua tierra de Canaán, situada al suroeste del llamado Creciente Fértil, fue desde la antigüedad tierra de tránsito y punto intermedio entre las florecientes civilizaciones del río Tigris y el Éufrates, por un lado, y el valle del Nilo por el otro. La región estuvo dividida en pequeñas ciudades-Estado o reinos locales independientes, como Moab, Edom, Judá, Israel, Aram o Fenicia, que hubieron de hacer frente a las sucesivas invasiones tanto de imperios limítrofes (Egipto, Asiria o Babilonia), como de nómadas arábigos o los Pueblos del Mar como los filisteos. En esa tierra se encuentra la considerada ciudada más antigua del mundo (Jericó), en plena revolución neolítica, así como uno de los primeros puertos del mundo, la antigua Jaffa, y en ella vieron la luz el alfabeto semítico, y el monoteísmo del que proceden las religiones abrahámicas.
La religión judía afirma, siguiendo el libro del Génesis, que Canaán fue prometida por Yahveh a los tres Patriarcas del pueblo hebreo como su patria;
Siempre según la Biblia hebrea, estas tribus hebreas, que tenían el mismo origen que los amorreos y hablaban un dialecto de la misma lengua semítica que ya se hablaba en Canaán, cruzaron el río Jordán y conquistaron Jericó, desde donde se extendieron por las regiones montañosas de la zona, adoptando el alfabeto semítico y muchos otros aspectos de la cultura cananea. Según la tradición, Saúl estableció el primero de una serie de reinos israelitas en Canaán.. "Por mil años Jerusalén fue la sede de la soberanía judía, el señorío de sus reyes, la localización de sus consejos legislativos y cortes." En una fecha que no está clara, se establecieron dos reinos, Israel y Judá, que llegaron a formar una monarquía unida en oposición militar a los filisteos y otros pueblos limítrofes. La Biblia hebrea da los nombres de tres gobernantes del reino unido: Saúl, David y Salomón, cuya existencia histórica es disputada. La estela de Tel Dan podría ser la única evidencia arqueológica de la existencia de la dinastía de David. miniatura|izquierda|Relieve del Arco de Tito que muestra los tesoros expoliados por los romanos tras el Sitio de Jerusalén del año , entre ellos la menorá.
Posteriormente, bajo los sucesivos dominios extranjeros de Asiria, Babilonia, el Imperio aqueménida, Macedonia, y el Imperio seléucida, la presencia de judíos en Canaán se vio sustancialmente disminuida a consecuencia de las sucesivas expulsiones de que fueron objeto, principalmente el exilio a Babilonia. La conquista de la región por el imperio persa permitió a los judíos que lo desearon regresar a Canaán. En el periodo del exilio y la dominación persa, la religión judía evolucionó al monoteísmo y se pusieron por escrito los libros de la Torá.
Tras los persas, dominó la región de los antiguos Judá e Israel el imperio seléucida. Tras este, se hizo con el poder en los región la dinastía asmonea, una oligarquía formada por la familia sacerdotal de los Macabeos, que gobernó desde el año 164 a. C. Los asmoneos se anexionaron Idumea y Galilea y obligaron a sus poblaciones a convertirse al judaísmo. En 63 a. C. el país fue sometido a Roma por Pompeyo. El siglo siguiente, estalló en la Judea romana una rebelión que condujo a la primera guerra judeo-romana (66 a 73). El futuro emperador Tito puso fin a esta guerra con la conquista de Jerusalén y la destrucción del Segundo Templo. Unas décadas antes había tenido lugar la predicación de Jesús de Nazaret, de la que surgiría el cristianismo.
Hubo una segunda revuelta judía contra el imperio romano, la rebelión de Bar Kojba que duró de 132 a 135 y fue aplastada por el emperador Adriano. Este expulsó a los judíos de Jerusalén, ciudad que reconstruyó como colonia romana con el nombre de Aelia Capitolina. La provincia de Judea fue fusionada con la vecina de Siria para denominarse Siria Palestina o simplemente Palestina, un nombre derivado de los antiguos filisteos. La Mishná y el Talmud, dos de los textos más importantes del judaísmo rabínico, fueron escritos a partir de esta época.
Edades Media y Moderna miniatura|Sitio de Jerusalén (1099) durante la Primera Cruzada. Ilustración del . Tras la división del Imperio romano, Palestina estuvo bajo el dominio de Bizancio hasta el año 639, en que se produjo la conquista árabe. La dinastía Omeya (661-750), a pesar de los muchos problemas que planteaba la complejidad social y étnica del territorio que dominaban, no registró ni grandes problemas nacionales (entre las distintas etnias del imperio, y especialmente entre los árabes y las demás) ni tampoco choques entre comunidades religiosas, ni entre los no musulmanes y el poder central. El califato Abasí (750-1258), también conocido como Califato de Bagdad, sucedió al omeya, siendo sustituido finalmente por la dinastía Selyúcida (1071).
Entre 1096 y 1244 motivados por el fervor religioso, la pérdida de poder bizantino ante los turcos y la imposibilidad de peregrinar a Jerusalén, la nobleza europea promovió varias Cruzadas. La Primera Cruzada tuvo lugar en 1099 y finalizó con la conquista de Jerusalén y el establecimiento de cuatro Estados Cruzados en oriente próximo, entre ellos el Reino de Jerusalén. Durante la toma de Jerusalén los cruzados realizaron una cruenta matanza, que no respetó judíos ni musulmanes.Gesta Francorum A lo largo de las siguientes décadas de dominio cristiano se produjo el asentamiento de colonos europeos, sobre todo italianos y francos y un notable incremento comercial impulsado por las Repúblicas marítimas. La ciudad de Jerusalén fue conquistada en el año 1187 por Saladino, fundador de la dinastía ayubí, en aquel momento sultán de Egipto y Siria. La Tercera Cruzada permitió la supervivencia del Reino de Jerusalén, si bien fue confinado a una estrecha franja de tierra próxima a la costa. La dinastía Ayubí fue sustituida por la de los Mamelucos en 1250, quienes con la toma de Acre en 1291 acabaron con el Reino de Jerusalén.