thumb|344x344px|El Tiempo salvando a la Verdad de la Falsedad y de la Envidia, tela de François Lemoyne, 1737.La verdad (o veridicidad) se entiende, tanto en filosofía como en el uso ordinario, como la propiedad por la cual ciertos contenidos —las llamadas unidades portadoras de verdad (truth-bearers)— guardan acuerdo con los hechos o con la realidad. Dichas unidades suelen contarse entre creencias, proposiciones y oraciones declarativas con significado estable.
Lejos de ser un tecnicismo, la noción articula prácticas sociales y epistémicas de amplio alcance —desde la investigación científica, el periodismo y el derecho hasta la teología, el arte y la semiótica— y figura como norma de la aserción (según la cual, al afirmar, se pretende decir algo verdadero), aun si otras normas competidoras como la del conocimiento han sido defendidas.
En la literatura contemporánea, el mapa teórico se organiza en varias familias:
Las teorías sustantivas, entre ellas las correspondentistas —que explica la verdad por un ajuste entre contenido y mundo, ya sea postulando hechos/estados de cosas o, de modo más austero, recurriendo a referencia y satisfacción—; las coherentistas, que la hace depender del encaje de creencias en un sistema holista; y las pragmáticas, que vinculan lo verdadero con el fin autocorrectivo de la indagación o con la utilidad verificada en la práctica. Las corrientes constructivistas y de consenso, que subrayan la dimensión social e histórica de los criterios de aceptación. Los enfoques deflacionarios/minimalistas, que tratan “es verdadero” como dispositivo lógico-expresivo más que como propiedad robusta. El pluralismo de la verdad (o pluralismo alético), que sostiene la realización múltiple del rol funcional de lo verdadero según dominios (e.g., correspondencia en lo fáctico y asertabilidad garantizada en lo normativo). Los enfoques formales, que estudian la verdad con herramientas lógicas y semánticas: la concepción semántica de Alfred Tarski (Convención T, definiciones recursivas por referencia/satisfacción), las lógicas no bivalentes asociadas a oraciones “no fundamentadas”, y la semántica de hacedores de verdad (truthmakers), donde ciertos estados de cosas sirven de verificadores o falsificadores hiperintensionales.
Estas familias se entrecruzan con el debate realismo/antirrealismo, i.e., toda vez que se polemiza sobre cuestiones como la bivalencia, la objetividad de la referencia o la verificabilidad; y con teorías del significado basadas en condiciones de verdad o en su crítica. En conjunto, el panorama actual concibe la verdad como un nodo donde convergen mundo, lenguaje y práctica, susceptible de modelarse rigurosamente y, a la vez, de modularse según el tipo de discurso en cuestión.
Etimología miniaturadeimagen|Veritas por Walter Seymour Allward, 1920.|267x267px En latín la palabra usada es veritās, de la cual derivan la palabra española verdad y sus afines en otras lenguas romances, como verità en italiano o vérité en francés. En griego el término usado es alétheia (αλήϑεια), cuyo significado etimológico es: sin velos, desvelada. Para el hebreo clásico el término אֱמוּנָה emuná significa primariamente «confianza», «fidelidad». El término hebreo אמת eméth (relacionado directamente con אֱמוּנָה/ emunah [actualmente se pronuncia emuná] ), a menudo traducido “verdad”, puede designar aquello que es firme, digno de confianza, estable, fiel, un hecho veraz o establecido.Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen II.
Los portadores de verdad thumb|456x456px|Verdad (Truth) por Olin Warner en la Puerta de bronce en la entrada de la Biblioteca del Congreso, Edificio Thomas Jefferson, 1896.Cuando decimos que algo «es verdad», ¿qué tipo de entidad es ese algo? Esto es: ¿qué tipo de entidades son las portadoras de verdad? Suelen considerarse como tales:Véase la sección «Truth-bearers» en los hechos y las cosas, las creencias, las oraciones-caso, las proposiciones.
Cada una con sus ventajas y sus problemas. La postura adoptada a favor de una u otra dependerá, a veces, de inclinaciones filosóficas más generales:
Los que rechazan la posibilidad de un conocimiento verdadero tenderán a rechazar cualquier sentido de verdad que no sea la experiencia en sí misma y para sí mismo.Tal postura representaría el escepticismo radical, si es que éste es posible, o el empirismo extremo. Los que rechazan la existencia de entidades mentales tenderán a rechazar a las creencias como portadoras de verdad; Los que simpatizan con el nominalismo tenderán a simpatizar con las oraciones-caso como portadoras de verdad; Los que rechazan la existencia de entidades abstractas tenderán a rechazar las proposiciones como portadoras de verdad.Willard Van Orman Quine, op. cit. Los que valoran la verdad moral sobre la mentira, tienden a considerar la verdad como ejercicio de virtudes tales como la fidelidad, la honestidad, la sinceridad en el decir, etc.; una persona es veraz en cuanto que muestra su autenticidad en la coherencia de su modo de existir en el mundo y su interpretación histórica cultural.
Cuando hablamos de cosas, de realidades, hablamos fundamentalmente de ontología. Y nuestro criterio deberá ser la verdad ontológica.Sea posible o no acceder a la verdad de lo real, la pretensión del conocimiento siempre será acercarse lo más posible a ello, aunque sea de manera asintótica mediante falsaciones, como dice Karl Popper. Nuestro pensamiento en sus afirmaciones de verdad, de manera implícita, siempre buscará la condición de ser en realidad.
Cuando hablamos de proposiciones, hablamos fundamentalmente de lógica. Y nuestro criterio deberá ser la verdad formal.
Cuando hablamos de creencias, hablamos fundamentalmente de epistemología y nuestro criterio deberá ser la verdad lógica y semántica como verdad epistemológica.
Cuando hablamos de moralidad hablamos de la veracidad de una persona. Hablamos de una virtud moral. La verdad como tarea de un hacer individual como también social e histórico.
Cuando hablamos de oraciones-caso, hablamos fundamentalmente de afirmaciones de creencias expresadas por medio del lenguaje cultural y social y nuestro criterio deberá incluir, además de todo lo anterior, las normas de la gramática: de la sintaxis en cuanto al sentido lógico; de la semántica en cuanto al sentido epistemológico; y de la pragmática en cuanto al sentido antropológico, cultural y social y aplicación al caso concreto.Lo que nos abre al mundo de las ciencias sociales, así como del comportamiento humano, de las tradiciones etc. Véase Pragmática
La verdad cabalga entre todos estos campos del conocimiento y por medio de todas sus posibles relaciones; lo que hace comprensible la enorme dificultad de definir un concepto unívoco.
Como suele suceder con los grandes conceptos y las palabras que los expresan, todos sabemos lo que son y sabemos usar los términos que los significan, con tal que no tengamos que explicarlo. El concepto de verdad es en este sentido paradigmático.
Una distinción fundamental
Cuando hablamos de realidad decimos de ella que es verdadera frente a ser aparente, ser inexistente, etc.Ferrater Mora. op. cit. p. 3397 y ss.Interesante replanteamiento de la "verdad necesaria" (¿metafísica?) a posteriori en el conocimiento de lo real en Kripke, op. cit. conferencia 3. como predicado que pretende expresar una propiedad de la realidad de referencia, como verdad ontológica.Ontología revisada:Padilla Gálvez, J. op. cit. p.65.Tal concepto de verdad actúa como postulado que dinamiza el progreso del conocimiento; no se trata de una verdad reconocida como tal de forma definitiva y eterna, de una vez por todas. Toda verdad conocida lo es siempre referente a una realidad en tanto que conocida. El problema de la verdad ontológica es la relación entre lo real como tal y realidad conocida. ¿Quedará siempre un ámbito de realidad desconocida (como concepto de Universo) respecto a la realidad conocida (Mundo)? Puesto que la metafísica no puede ser admitida como conocimiento científico, por estar más allá de la ciencia, es decir, del ámbito de la experiencia posible, tal verdad es hoy día poco considerada y más bien es rechazada tal como ya estableció de manera definitiva Kant. Pero la consideración del conocimiento como producto de un sistema complejo y evolutivo hace posible la aceptación del conocimiento como verdad objetiva con suficiente garantía de realidad. Como dice Zubiri de los conceptos en tanto que pueden ser considerados verdaderos: "No es concepto de realidad" sino "realidad en concepto". Zubiri.Inteligencia y logos, pág.101. Véase Teoría causal de la referencia y Designador rígido
En los demás casos decimos de una creencia, de una proposición, de un enunciado, que es verdadero. La atribución y referencia es la posesión de una propiedad, como predicado de la creencia, proposición o enunciado, no de lo real. Predicamos que la creencia, proposición o enunciado es conforme o correspondiente o....(?) en relación a la realidad conocida.Por esto es fundamental tener en cuenta que una oración es una combinación de signos lingüísticos conforme a unas reglas. Un enunciado es cuando un hablante profiere una oración en una ocasión determinada y con un significado asertórico. Una proposición es el contenido lógico de un enunciado en tanto que expresa un posible valor de verdad o un posible valor de falsedad. Así puede ocurrir que dos hablantes diferentes o un mismo hablante en situaciones diferentes pueden hacer una misma afirmación usando enunciados diferentes y oraciones diferentes (por ejemplo en lenguas diferentes) que son una misma proposición. Una oración asimismo, como enunciado, puede representar afirmaciones (valores de verdad diferentes) como proposiciones diferentes según determinado contexto de situación.
Concepciones sobre la verdad
Antigüedad Se configuran tres orientaciones fundamentales acerca de la verdad:Ferrater, op. cit.
La verdad como seguridad y confianza en el mundo hebreo. La verdad como "desocultamiento del ser" o alétheia en el mundo griego. La verdad como veracidad, del latín verus que expresa confianza en la correspondencia entre lo que se cree y lo que se dice, y lo que es.
Para los hebreos la verdad (emunah) es, ante todo, la seguridad o la confianza; verdadero es lo que es fiel a sí mismo, y por eso digno de confianza porque da seguridad. Dios es por eso la Verdad, porque es lo único verdadero, porque es fiel. La verdad no es estática porque no se halla en el presente sino en el futuro donde Dios manifiesta su promesa. Por eso el sentido de la verdad es decir אמן ( amén, así sea). La verdad es producto de la voluntad de ser fiel a la promesa.
Platón y Aristóteles
thumb|250px|Platón y Aristóteles, por Raffaello Sanzio (detalle de La escuela de Atenas, 1509), como representantes de dos grandes filosofías orientadas a la búsqueda de la verdad.Para los griegos, en cambio, la verdad es idéntica a la realidad, y esta última era considerada como identidad que consiste en lo que permanece por debajo de las apariencias que cambian. Tal es el arché o arjé (ἀρχή), es decir principio entendido de diversas formas: la materia,Bien sea el agua, el aire, o unos cuantos elementos. Cfr. Presocráticos los números,Pitágoras y su escuela los átomos,Demócrito y los atomistas entre los cuales habría que contar, referente a lo material, al mismo Platón. ideasPlatón y todo el aristotelismo en todo lo referente a lo formal a costa del contenido de lo material etc. que permanecen por debajo de lo sensible de la experiencia concreta, por lo que solo es conocido por el pensamiento como función o facultad del alma: el entendimiento. La verdad es concebida como alétheia o descubrimiento del ser que se encuentra oculto por el velo de la apariencia. Pero los griegos también tuvieron la consideración acerca de la verdad como propiedad de los enunciados.