El Guerrero del Antifaz es una obra clásica de la historieta española, creada por Manuel Gago García para Editorial Valenciana y publicada en 1944. Junto con Roberto Alcázar y Pedrín, es la serie más popular e influyente de los años 40, y una de las de mayor duración de la historia del cómic español, con un total de 668 cuadernos en 21 años.Vázquez de Parga, Salvador en "El comic realista español desde 1950 hasta los últimos años 60" para Historia de los Comics, 1983, p. 500, de Toutain Editor.
Trayectoria editorial Precedentes El autor, según sus propias declaraciones, se inspiró para la realización de su obra en la novela Los cien caballeros de Isabel la Católica (1934), de Rafael Pérez y Pérez. Tras leer esta novela realizó un tebeo titulado El juramento sagrado, que puede considerarse el germen del futuro Guerrero del Antifaz, nombre al parecer tomado de un filme de la época. Este tebeo fue publicado por Editorial Valenciana en 1943, cuando el autor no había cumplido aún diecisiete años.
Serie original (1944 - 1966) Aunque algunas fuentes dataron el inicio de la publicación en octubre de 1943,Tadeo Juan, Francisco en "Análisis de una obra maldita: El Guerrero sin Antifaz", 2002, F T J Ediciones. investigaciones posteriores retrasaron la fecha un año, fijando en octubre de 1944 el arranque de los cuadernillos de El Guerrero del Antifaz por Editorial Valenciana, convirtiéndose en poco tiempo en el más famoso de los héroes de tebeo creados en España hasta la fecha (en el futuro, sólo sería superado en popularidad -y en ventas- por El Capitán Trueno). Llegaría a alcanzar tiradas de más de 200 000 ejemplares en los años 50.Porcel (2002), 156.
Se editaba en cuadernillos inicialmente de dieciséis páginas (posteriormente fueron doce, con dibujos más reducidos), en formato apaisado y en blanco y negro. Además de ocuparse de los guiones, en los que fue auxiliado por su hermano Pablo y su cuñado Pedro Quesada, Gago asumió en solitario la realización gráfica de la serie hasta el número 420, en que cedió los lápices al dibujante Matías Alonso, quien se encargaría de los dibujos hasta el número 503 de la publicación.Cuadrado (2000), pp. 816-817. En el número siguiente Gago volvió a ocuparse del dibujo, y así siguió hasta la finalización de la serie, en 1966. El último cuadernillo fue el número 668.