miniatura|250px|Sacerdote etíope en una procesión
La Iglesia ortodoxa de Etiopía o Iglesia tewahedo ortodoxa etíope (), también conocida simplemente como Iglesia etíope, es una Iglesia ortodoxa oriental autocéfala que sigue la tradición litúrgica alejandrina, usando como lengua litúrgica el ge'ez y el amárico. Es presidida por el patriarca-catolicós de Etiopía,El título completo es patriarca-catolicós de Etiopía, abad de la Sede de San Tekle Haymanot y arzobispo de Axum. quien es llamado abuna (en ge'ez: አቡነ, «nuestro padre») y tiene su sede en Adís Abeba. La Iglesia cuenta con unos 40 millones de fieles, un 33% de la población de Etiopía.
Dependió de la Iglesia copta ortodoxa (de Egipto) desde que esta se separó de la Iglesia católica y ortodoxa por causa del Concilio de Calcedonia de 451. Su doctrina se fundamenta en los tres primeros concilios ecuménicos, su reflexión teológica ha sido formada y orientada desde la escuela de Alejandría y su cristología se basa en la fórmula del patriarca Cirilo de Alejandría de «una sola naturaleza del Verbo encarnado». La Iglesia incluyó en su nombre la palabra ge'ez täwahedo (ተዋሕዶ) que significa literalmente «unificado» o «llegar a ser uno» (una traducción adaptada a la gramática del español sería "unificacionista"), emparentada con el árabe tawhid, que es el endónimo para los seguidores de la doctrina miafisita en una naturaleza de Cristo, en la que se unen completamente las naturalezas divina y humana.La Biblia etiope cuenta con 81 libros canónicos y algunas ampliaciones, incluyendo el famoso Libro de Enoc, el salmo 151 o Macabeos III, entre otros, siendo la Biblia con el mayor número de libros canónicos.
Historia
Origen La tradición religiosa etíope atribuye la fundación de su Iglesia a Felipe el Diácono, quien habría logrado la conversión del tesorero de la reina de Etiopía, tras encontrarse con él cuando el etíope regresaba de una peregrinación a Jerusalén.Esto dista mucho de ser un hecho probado.
Donde ahora está Etiopía, en el había el reino de Axum. Se trataba de uno de los centros de civilización en el mundo antiguo y como consecuencia de su actividad económica tuvo un estrecho contacto con otras culturas. Sobre todo con pueblos del mar Rojo, pero también con Egipto y otros países de África subsahariana. Ha habido comunidades cristianas en el reino de Axum a partir de 340 d. C. ya que en las rutas de comercio el cristianismo se expandió muy temprano por comerciantes y soldados. Las fuentes históricas que tenemos son de tiempos posteriores a la conversión de la familia real, pero a diferencia de muchas otras regiones la conversión en Axum sucedió desde arriba hacia abajo.
Hay tres fuentes importantes que nos ayudan a ubicar en el tiempo la cristianización del Reino de Axum.
El relato del historiador Rufino de Aquilea. Rufino cuenta la historia de dos niños siriacos, llamados Frumencio y Aedesius. Según Rufino, el filósofo Meropius quería viajar a la India en búsqueda de sabiduría. A la vuelta, el barco llegó a un puerto africano en el mar rojo, donde los atacaron y mataron a todos los viajeros menos a los dos niños. Fueron llevados hacia el rey y empezaron a trabajar para él. Cuando Frumencio creció empezó a buscar a comerciantes cristianos bizantinos. A partir de esto Frumencio empezó a promover el cristianismo y la construcción de iglesias en Etiopía. Unos años después, probablemente en 342, fue a Alejandría para avisar al obispo Atanasio que en Etiopía había una buena oportunidad de evangelización. En vez de mandar a alguien nuevo a Etiopía, Atanasio consagró a Frumencio mismo como obispo de Axum. A la vuelta Frumencio evangelizó a más gente, incluyendo el rey Ezana. Está considerado un santo por la iglesia etíope hasta hoy en día, le llaman Abba Sälama o Kassate Berhan, lo que significa “padre de la paz” y “portador de luz. Una Carta de Constancio II a Ezana en reacción a los sucesos anteriores. Constancio II le escribió para avisarle de que la consagración que había recibido Frumencio por Atanasio no era válida, porque no era arriana. Por eso, propuso que Frumencio debe ser consagrado de nuevo por un obispo arriano, en concreto por Jorge de Capadocia. La carta no solo confirma que Ezana se convirtió y que Frumencio fue obispo, sino también muestra la importancia del asunto. Monedas de la época. Hay monedas anteriores a la conversión real que muestran al rey Ezana con unos símbolos precristianos y otros que le muestran con una cruz e inscripciones griegas que dicen que el rey pone su fe en el padre, hijo y espíritu santo y en Jesús quien le salvó.
Sabemos entonces que en el siglo cuatro se forma la iglesia cristiana en Etiopía con la iglesia copta como iglesia madre. Etiopía y Egipto tenían conexiones políticas, económicas y culturales y el patriarcado de Alejandría fue el centro de la vida eclesiástica en toda la región. Por lo tanto, podía dar liderazgo y apoyo a iglesias nuevas. Empezando por Frumencio se crea la tradición de que los obispos etíopes fueron consagrados por el obispo de Alejandría y que eran además egipcios por nacimiento. Rey Ezana y el nuevo obispo Frumencio además trabajaron juntos y compartieron el liderazgo de la iglesia. Este liderazgo compartido continuó en diferentes variantes hasta el fin de la monarquía etíope en 1974. Destaca también que tanto el rey que el obispo atribuyeron su autoridad a algo fuera del país: El rey a su conexión con el rey Salomón y el obispo mediante su consagración al patriarca de Alejandría. Estas dos fuentes de autoridad daban la iglesia su lugar en la sociedad.
En el siglo siguiente, se produjo la llegada a Etiopía de los Nueve Santos, monjes miafisitas que huían de las persecuciones en el norte de Mesopotamia y Palestina que siguieron al Concilio de Calcedonia, y que tienen un papel capital en la historia de la Iglesia etíope. Fundaron numerosos monasterios, apoyaron los esfuerzos de evangelización de la población y tradujeron al Ge'ez la Biblia de los Setenta.
Es el , cuando probablemente se hizo las primeras traducciones de la Septuaginta y del Nuevo Testamento al idioma oficial del reino de Axum: el Ge’ez. Como no había palabras en Ge'ez para todos los nuevos conceptos cristianos, la traducción del griego utiliza en parte un vocabulario prestado de otros idiomas como el arameo y siriaco. Se trata de una de las primeras traducciones de la biblia cristiana.
Desarrollo La unión con la Iglesia copta continuó después de la conquista árabe de Egipto. Expedientes de Abu Saleh fechados en el muestran que el patriarca siempre envió dos cartas al año a los reyes de Abisinia y Nubia, hasta que Al Hakim paró la práctica. Cirilo, LXVII patriarca de Alejandría, envió a Severo como obispo, con las órdenes a poner fin a la poligamia y hacer cumplir la observancia de la consagración canónica en todas las Iglesias. Estos ejemplos demuestran las relaciones estrechas de la sede patriarcal de Alejandría con las dos Iglesias concurrentes durante la Edad Media.
Entre los años 600 y 968 se habla de un período oscuro de la Iglesia etíope. En el , Abune Takla Haymanot de Etissa inició una época de renacimiento ortodoxo. Fundó la orden monástica de Debre Libanos y convirtió a varias tribus paganas del sur del país.
En 1439, en el reinado de Zara Yaqob, un despacho religioso entre Abba Giyorgis y un visitante francés habían conducido al envío de una embajada etíope a la Ciudad del Vaticano.
Misiones jesuitas
A principios del , el intento jesuita de predicar el catolicismo en Etiopía produjo una insurrección popular en defensa de la ortodoxia. En el período jesuita, la Iglesia ortodoxa etíope, bajo la influencia de esta orden, rompió la conexión con la Iglesia copta y comenzó un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia. La iniciativa católica en las misiones en Etiopía fue tomada, no por Roma, sino por Portugal, como consecuencia de la lucha en común contra el Imperio otomano y el Sultanato de Adal, naciones islámicas. Los portugueses intervinieron porque deseaban para sí el control de la ruta comercial a la India a través del mar Rojo.
En 1507, el trono de Etiopía había enviado a Matheus, un religioso de la corte originario de Armenia, a Portugal para pedir ayuda contra el Sultanato de Adal. En 1520, el Reino de Portugal abrió una embajada en territorio etíope. Una historiografía interesante de la misión portuguesa, que duró varios años, fue descrita de cerca por Francisco Álvares, el capellán. thumb|300px|Pintura religiosa etíope. Más adelante, Ignacio de Loyola deseaba tomar la tarea de la conversión, pero le fue prohibida. En su lugar, el papa envió a Núñez Barreto como patriarca de las Indias orientales, con Andrés de Oviedo como obispo; y de Goa los envíos fueron a Etiopía, seguidos por Oviedo mismo, para asegurar la adhesión del monarca etíope a Roma. Después de faltas repetidas, se lograron algunos éxitos bajo el emperador Susenyos, pero hasta 1624 el emperador no profesó la sumisión formal al papa romano. El emperador Susenyos hizo del catolicismo la religión oficial de Abisinia, pero fue reprendido por su elección y tuvo que abdicar finalmente en 1632 en su hijo, Fasilides, que restauró puntualmente la ortodoxia cristiana tradicional. Como venganza, en 1633 expulsó a los jesuitas del país, y en 1665, ordenó la quema de todos los libros que dejaron éstos en las bibliotecas etíopes. Además, confirmó su adhesión al patriarca de Alejandría y a la Iglesia ortodoxa copta.
Autonomía
Durante la ocupación italiana, por presión del régimen fascista el obispo Abraham fue proclamado arzobispo el 30 de noviembre de 1937, mientras el Abune Cirilo, nombrado por el patriarca de Alejandría, estaba exiliado en Egipto, lo que provocó la separación de la Iglesia copta. Después de la Segunda Guerra Mundial y por presión del negus Haile Selassie I, los ortodoxos coptos y etíopes llegaron a un acuerdo el 13 de julio de 1948 que condujo a la autonomía de la Iglesia ortodoxa etíope. Así, el 25 de julio, cinco monjes que habían sido propuestos desde 1946 fueron consagrados obispos por el papa copto de Alejandría, con autorización para elegir a un metropolitano. El 14 de enero de 1951, tras la muerte de Abune Cirilo, el último arzobispo egipcio de Etiopía, el papa copto José II confirmó la elección de Abune Basilios como arzobispo. El 28 de junio de 1959, el papa Cirilo VI coronó a Abune Basilios como el primer patriarca de Etiopía, consolidando la autocefalia de la Iglesia ortodoxa etíope. A su muerte, en 1971, fue sucedido por el Abune Tewophilos.
Tras la abdicación de Haile Selassie I en 1974, se instauró en Etiopía un Estado socialista, que acababa con miles de años de monarquía absoluta y, como la doctrina marxista afirma, llegó la separación entre Iglesia y Estado.
En 1976, el patriarca Abune Tewophilos fue ejecutado por orden del Derg, el régimen militar instaurado por los comunistas. Bajo presiones gubernamentales fue elegido un nuevo patriarca llamado Abune Tekle Haymanot, que no fue reconocido por el papa de Alejandría ni por el resto de los coptos. En 1988 falleció Abune Tekle Haymanot y fue sucedido por Abune Merkorios, diputado del Parlamento etíope, que fue obligado a abdicar por el FDRPE cuando cayó el régimen de Mengistu Haile Mariam. El 11 de julio de 1992 fue elegido Abune Paulos; sin embargo, Abune Merkorios proclamó, desde el exilio, que su abdicación había sido forzada y que continuaba siendo el legítimo patriarca, lo que provocó un cisma que fue secundado por algunas comunidades ortodoxas de la diáspora etíope en Europa y América.
En 1993, con la independencia de Eritrea, la Iglesia copta permitió también la creación del Patriarcado de Eritrea por iniciativa y autoridad del entonces papa copto, Shenouda III.