Ficus obliqua, comúnmente conocida como la higuera de hojas chicas (small-leaved fig), es una especie arbórea de la familia Moraceae, nativa del este de Australia, Nueva Guinea, este de Indonesia hasta Sulawesi, e islas en el sudoeste del océano Pacífico. Previamente conocida durante muchos años bajo el nombre de Ficus eugenioides, es un baniano del género Ficus, el cual incluye alrededor de 750 especies en todo el mundo ubicadas mayormente en zonas de clima cálido, de entre las cuales la más conocida por su valor comercial es Ficus carica (la higuera común). La forma más usual de propagación de F. obliqua es a partir de su semilla, depuesta por las aves en el follaje de otras plantas o en las rocas; en el primer caso desarrolla una plántula epifita, en el segundo una litófita.El término litófito surge en la clasificación ecológica de Warming (1909), para designar a plantas propias de suelos físicamente secos por consistir en roca viva. F. obliqua puede crecer hasta 60 m de alto, y la proyección del ancho de su copa puede alcanzar un orden de magnitud similar. En la base del tronco, sus raíces fúlcreas se desarrollan frecuentemente en muro o contrafuerte. El tronco es gris pálido y las hojas son de color verde brillante. Los frutos pequeños, verdes mientras están inmaduros, tornan primero en amarillos y luego en rojos durante la maduración. El proceso de maduración ocurre en cualquier época del año, aunque el pico de maduración se produce en otoño e invierno (abril a julio en su zona de distribución). Conocido como sicono, el fruto es en realidad una inflorescencia compuesta por un receptáculo cóncavo, en cuyo interior hueco se dispone un complejo de cimas muy contraídas con flores unisexuales. F. obliqua es polinizada por dos especies de avispas de los higos -Pleistodontes greenwoodi y P. xanthocephalus. Muchas especies de aves, incluyendo palomas y tórtolas, loros y varios paseriformes, consumen la fruta. La distribución de F. obliqua se extiende a lo largo de la costa oriental de Queensland, a través de Nueva Gales del Sur, como integrante leñoso de la selva, de la sabana, de los bosques esclerófilos y de los bosques de galería. Se utiliza como árbol de sombra en parques y espacios públicos, y se adapta con facilidad para su uso como planta de interior o como bonsái. Todas las partes del árbol se emplearon como medicina tradicional en Fiyi.
Taxonomía thumb|Georg Forster, naturalista alemán que describió a Ficus obliqua por vez primera. Retratado por Johann Heinrich Wilhelm Tischbein. Vulgarmente conocida como higuera de hojas pequeñas o higuera de hojas chicas, Ficus obliqua fue descripta por el naturalista alemán Georg Forster en 1786 sobre la base de material tipo recolectado en Vanuatu. El botánico holandés Friedrich Anton Wilhelm Miquel la describió como Urostigma eugenioides de la isla Albany en Queensland en 1861, y fue reclasificada en 1867 por Ferdinand von Mueller, botánico del estado de Victoria, como Ficus eugenioides. Así se la designó durante muchos años. Sin embargo, prevaleció finalmente el nombre impuesto por Forster, ya que por regla se le otorga prioridad al nombre más antiguo. El epíteto específico deriva del adjetivo latino obliquus, que significa «oblicuo», aunque el atributo al cual se refiere no está claro.
En 1906, Frederick Manson Bailey describió Ficus tryonii, considerado en la actualidad como F. obliqua, a partir de una colección obtenida de localidades elevadas de la isla Middle Percy (), cercana a la costa del centro de Queensland. Recolectada de la isla Booby () por Joseph Banks y Daniel Solander, se la denominó Ficus virginea en 1770, nombre considerado sinónimo de F. obliqua por William Philip Hiern en 1901.
En la actualidad, se califica la especie como monotípica. Hasta 2001 se reconocieron tres variedades de Ficus obliqua —F. obliqua var. petiolaris, F. obliqua var. obliqua, y F. obliqua var. puberula, de Australia Occidental. Sin embargo, una revisión del grupo llevó a la conclusión de que F. obliqua var. petiolaris correspondía en realidad a la especie Ficus rubiginosa.
F. obliqua var. puberula resultó estar emparentada más lejanamente con F. obliqua que con F. rubiginosa, razón por la cual se la reclasificó como una especie separada, Ficus brachypoda.
Con más de 750 especies, Ficus es uno de los géneros más numerosos dentro de las Angiospermas. Basándose en caracteres morfológicos, el botánico inglés E. J. H. Corner dividió el género en cuatro subgéneros, lo que más tarde se expandió a seis. En esta clasificación, F. obliqua se ubicó en la subserie Malvanthereae, serie Malvanthereae, sección Malvanthera del subgénero Urostigma (subgénero que se asocia sistemáticamente con el término «baniano»). En su reclasificación de la sección Malvanthera australiana, el botánico australiano Dale J. Dixon modificó las delimitaciones de la serie dentro de la sección, pero dejó esta especie en la serie Malvanthereae.
En un estudio publicado en 2008, Nina Rønsted y colaboradores analizaron por primera vez a nivel molecular las relaciones filogenéticas en la sección Malvanthera, mediante el uso de tres marcadores moleculares: los espaciadores transcritos internos y externos del ADN ribosómico (conocidos por sus siglas en inglés, ITS y ETS) y el gen codificante de la enzima gliceraldehído-3-fosfato deshidrogenasa. Se encontró que F. obliqua estaba más estrechamente emparentada con tres especies del árido Territorio del Norte australiano (F. platypoda, F. subpuberula y F. lilliputiana) y la clasificaron en la nueva serie Obliquae, en la subsección Platypodeae. F. obliqua permaneció como una especie de la selva de transición mientras que las especies emparentadas se difundieron hacia regiones más secas.En la serie Obliquae, el primer linaje divergente resultó ser F. obliqua, que se presenta tanto como una hemiepifita como una litófita en toda su área de difusión, mientras que el resto de las especies de esta serie son todas litófitas. Esos resultados son consistentes con el patrón de difusión de los miembros de la serie Obliquae, que se extiende desde la selva a los hábitats más secos de Australia, con una transición que varía desde especies arbóreas hemiepifitas altas hasta árboles pequeños y arbustos.
Descripción morfológica y anatómica
thumb|225px|Ejemplar de Ficus obliqua con una altura estimada que supera los 50 m (Parque nacional Montes de la Frontera, Nueva Gales del Sur, Australia).
Ficus obliqua es un árbol cuyo porte varía según el hábitat en el que vive. Puede alcanzar entre 15 y 60 m de altura, con una copa de diámetro similar. En distintas reservas ecológicas australianas se observan ejemplares de casi 50 m de altura, como en Mary Cairncross Scenic Reserve (Maleny, Queensland), o en Illawara Escarpment State Conservation Area (Wollongong, Nueva Gales del Sur). En cambio, el ejemplar ubicado en Mick Ryan Park, un parque abierto sito en Milton (Nueva Gales del Sur), es 2,7 veces más ancho que alto. [Ver su imagen en la ficha].
F. obliqua presenta una corteza grisácea, lisa y delgada, con lenticelas de color más claro, y raíces fúlcreas que pueden alcanzar los 3 m de diámetro. Al igual que otras especies de su género, F. obliqua es una planta productora de látex, a partir de laticíferos no articulados.
Las hojas de color verde brillante son elípticas a oblongas y miden 5–8 cm de largo por 2–3,5 cm de ancho, con pecíolos de 1–2 cm. Están dispuestas de forma alterna en los tallos. Los frutos de forma redondeada se disponen de a pares. Al madurar cambian su color verde por el amarillo para luego virar a un color anaranjado o rojo-anaranjado, salpicado a veces de rojo más oscuro. Los frutos alcanzan un diámetro medio de 6–10 mm durante la maduración en abril a julio, aunque el árbol también puede fructificar en otras épocas del año.
Tal como sucede en todas las especies del género Ficus, el higo –una clase de fruto compuesto al que se denomina sicono– es en realidad una inflorescencia constituida por un receptáculo cóncavo cerrado sobre sí mismo, en cuyo interior hueco se dispone un complejo de cimas muy contraídas con flores unisexuales. F. obliqua es una planta monoica –las flores masculinas y femeninas son producidas por la misma planta y, de hecho, en el interior del mismo sicono. Dentro de un fruto dado, las flores femeninas maduran y se vuelven receptivas varias semanas antes que suceda la maduración del polen en las masculinas. Es polinizado por avispas de los higos del género Pegoscapus.
Históricamente ha habido cierta dificultad para diferenciar a F. obliqua de otra especie estrechamente emparentada, F. rubiginosa. Sin embargo, F. obliqua puede distinguirse por sus frutos más pequeños sostenidos por pedúnculos más cortos, como así también por sus hojas glabras, tanto en su cara adaxial (superior) como en la abaxial (inferior); además, los pecíolos, las estípulas y las brácteas basales presentan solamente pelos hialinos ascendentes. Solo algunas formas de F. rubiginosa tiene las hojas y pecíolos glabros, mientras que otras los tienen cubiertos por una fina pilosidad. Como se señaló antes, los siconos de F. obliqua son de menor tamaño: según Dixon, poseen 4,3–11,9 mm de largo y 4,4–11 mm de diámetro en el plano ecuatorial; en cambio, los de F. rubiginosa poseen 7,4–17,3 mm de largo y 7,6–17,3 mm de diámetro. También se diferenciaron Ficus platypoda y Ficus leucotricha, otras especies estrechamente asociadas pertenecientes al subgénero Urostigma.
Distribución y longevidad En Australia, F. obliqua se presenta desde el monte Dromedary (también llamado monte Gulaga; 36° S), al sur de Nueva Gales del Sur, hacia el norte a lo largo de la costa y la Gran Cordillera Divisoria, hasta el extremo de la península del Cabo York en el norte de Queensland. Fuera de Australia, F. obliqua se encuentra en Nueva Guinea y en las islas del litoral, desde donde se extiende por el este de Indonesia hasta la isla de Célebes; y a través de Melanesia hasta las islas del sudoeste del Pacífico: se la halla en Nueva Caledonia, Fiyi, Tonga, Samoa y Vanuatu. Se pensó que su localización alcanzaba el oeste de Australia, pero en el presente se identifican esas colecciones con Ficus brachypoda.
Dentro de los estados de sucesión vegetal, se considera que Ficus obliqua es una especie de fase secundaria (es decir, no pionera) tardía, de vida prolongada, que persiste durante la etapa de madurez de la selva. Algunas estimaciones señalan para los individuos de esta especie una duración posible de unos 500 años o más.
Ecofisiología Requerimientos ambientales A F. obliqua le resultan más propicios aquellos suelos con elevada dotación de nutrientes y de agua (suele localizarse en lugares con precipitaciones de 1200-1400 mm anuales), pero también vegeta en suelos de areniscas o de latitas como los de la región de Sídney. Se cuenta entre las especies con requerimiento de luz moderadamente elevado. Su hábitat es la selva templado-cálida a subtropical húmeda y suele ubicarse en laderas escarpadas y barrancos. Los ejemplares de mayor envergadura pueden sobresalir por encima del dosel como árboles componentes del «estrato emergente», es decir, aquel que crece sobre todos los restantes estratos.
Mecanismos de adaptación thumb|300px|left|Planta joven de Ficus obliqua, desarrollando como hemiepifita en Wilson River, Nueva Gales del Sur. thumb|Planta adulta de Ficus obliqua que desarrolló inicialmente como hemiepifita. Se ubica en la reserva natural Boorganna, en Taree, Nueva Gales del Sur.