Aurelio Espinosa Pólit (Quito, 11 de julio de 1894-Quito, 21 de enero de 1961), fue un sacerdote, ensayista, poeta, crítico literario, traductor y catedrático universitario ecuatoriano. Sirvió como sacerdote de la orden de la Compañía de Jesús, fue cofundador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador e iniciador de la actual Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit.

Biografía Nació en Quito el 11 de julio de 1894. Sus padres fueron Aurelio Espinosa Coronel y Cornelia Pólit Laso. Según su difundió el rumor, su nacimiento tuvo lugar en la biblioteca de su tío Manuel María Pólit y Laso, por lo que Aurelio solía decir, cuando viejo "Nací entre libros". Su padre fue un político alineado con los conservadores desde la época de García Moreno, profesor de la Universidad central desde el año 1885. Fue Consejero Municipal en 1888, Diputado por la provincia de Carchi en 1890. Su madre venía de una familia religiosa y sería hermana del que luego sería Arzobispo de Quito. Juntos eran dueños de la hacienda "La Armenia" que se encuentra a las afueras de la ciudad de Quito en el valle de los Chillos. Expatriado con su familia a la edad de 4 años, a raíz de la revolución liberal de 1895, fue a Europa donde haría la primaria en el Colegio St. Michel de los padres Saint Viateur, después viviría un tiempo en Suiza donde estudiaría en la Ecole Libre en Friburgo, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Después estudiaría el bachillerato Namur (Bélgica).

Educación y ordenación sacerdotal Decidiría dedicar su vida a la religión por lo que ingresaría a la Compañía de Jesús. Después iría a Granada (España) porque sería destinado al Noviciado de aquella ciudad, donde estudiaría Filosofía. Allí mismo ejerció la docencia en la cátedra de Literatura, desde 1917 a 1921. Desde 1922 estudia teología en Sarriá (Barcelona) y el 31 de diciembre de 1924 recibe la ordenación sacerdotal de manos de su tío materno Mons. Manuel María Pólit Lasso, Arzobispo de Quito. Desde entonces el carácter sacerdotal se convierte en él, en vivencia íntima permanente. En 1927, se especializó en humanidades clásicas en la Universidad de Cambridge. Para entonces su formación en letras era completa y hablaba griego y latín, así como también inglés, francés e Italiano, además de su lengua materna el castellano.

Regresó al Ecuador, en 1928 y fue destinado por sus superiores a hacerse cargo de la dirección de estudios en el Colegio Noviciado que la Compañía de Jesús tenía en Cotocollao, un pueblo al norte de Quito. Dos años más tarde se celebraría el bimilenario nacimiento de Virgilio en 1930 por lo que publicaría a ese propósito "En el Bimilenario" un primer ensayo en 13 páginas que delinearía la dirección que tomaría su vida consagrada al estudio y difusión de las letras clásicas. Al siguiente año publicaría traducciones y estudios del poeta romano en 245 páginas titulado simplemente "Virgilio". Además del cultivo de las letras clásicas buscaría la creación del canon literario para Ecuador.

El Centro Cultural Aurelio Espinosa Pólit

miniaturadeimagen|Fachada de la Biblioteca Aurelio Espinosa Pólit Así pues empezaría en 1930 una Biblioteca de Autores Nacionales en el Colegio jesuita en Cotocollao. Esto con el pasar de los años crecería hasta convertirse en la actual Biblioteca Ecuatoriana Aurelio Espinosa Polit, una de las más importantes de autores de ese país. Empezó como una biblioteca enfocada en las humanidades clásicas hasta que su tío, Manuel María Pólit quien para ese entonces era ya el arzobispo de Quito, le entregó un "legado documental" repleto de temas ecuatorianos que incluía además uno de los únicos tres originales de la Constitución de Ecuador de 1830. Desde ahí le daría un giro al proyecto para generalizar su enfoque a todas las letras de dicho país y consolidar un acervo nacional. En la actualidad esta biblioteca además de su especialidad en autores ecuatorianos, también reúne libros de autores internacionales que han estado vinculados a la historia de dicho país. Sobre la biblioteca se creó un "Centro cultural" que exhibe al público libros antiguos, pinturas de autores como Antonio Salas o Víctor Mideros, restos arqueológicos de la cultura Cotocollao (donde se erige el edificio), las investigaciones botánicas del padre Luis Sodiro, los mapas de Francisco Piñas y reliquias como los manuscritos del Himno Nacional escrito por Juan León Mera.

Estudios Humanísticos miniaturadeimagen|194x194px|Virgilio, a quien traduciría y estudiaría durante su bimilenario|izquierda Dos años más tarde haría otro estudio de Virgilio en 1932 que lo publicaría bajo el título de “Virgilio el poeta y su misión providencial” en un total de 546 págs. Esta es considerada como una de sus más profundos estudios del poeta y sería prologada por el poeta Remigio Crespo Toral. Aportaría con tres sonetos propios al respecto en 1933 que se llamaron “La Ascensión espiritual de la crítica Virgiliana”, “Musicalismo en Virgilio” y “La idea madre de las Geórgicas”. También se dedicaría a estudiar a Horacio por lo que en 1935 escribió “Las poesías Latinas del padre Manuel José Proaño”, “En el bimilenario Horaciano” y un año después “Una nueva traducción horatiana”. Esto lo complementaría con el estudio del poeta José Joaquín de Olmedo en 1937 y publicaría un ensayo titulado “Olmedo y Horacio, las dos águilas”. Después publicaría “Doce Odas de Horacio”, traducciones al español y en verso. Además también dedicaría esfuerzos al estudio de Sófocles con la traducción del “Edipo Rey” en 1935. Su influencia en Ecuador dio frutos y empezarían a representarse estos clásicos de la literatura. El Edipo Rey sería presentado con la música coral de Belisario Peña Ponce, con mucho éxito. Vería una segunda edición de su traducción en 1945. Dedicaría varias publicaciones a temas religiosos. En 1936 publicó “Coloquios con Jesús en el Santísimo Sacramento” y el año siguiente tradujo del inglés “Siete poesías sagradas de Florence Bennett Anderson”. Después escribiría una tragedia titulada “Edipo en el Colono y el Colegio de Cotocollao". Publicaría después cuatro tomos de poesía titulados “Alma Adentro” a propósito de la memoria de su padre, con versos de carácter religioso. A su madre en cambio le dedicaría “En el mismo laúd”. Se preocuparía por la enseñanza de las letras para lo cual escribiría los importantes ensayos “La Cooperación de los padres en la educación” y “Los Clásicos de la Literatura ecuatoriana”. Su obra religiosa continuaría con la publicación en 1940 del libro “La dicha en que vivimos”.

Fundación de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador miniaturadeimagen|311x311px|Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), sede en la ciudad de Quito, donde sería su primer rector y participaría en su fundación.Después sería miembro fundador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y posteriormente en 1946 fundó la Pontificia Universidad Católica con Julio Tobar Donoso y el Arzobispo Carlos María de la Torre. Sería además su primer rector para lo cual se dedicaría a la enseñanza de griego y literatura griega. El proyecto sería presentado junto a Julio Tobar Donoso. Fue aprobado por el presidente Velasco Ibarra el 2 de julio de 1946, y se hizo un decreto de ley que entraría ese mismo año al Registro Oficial. Actualmente esta institución en su honor otorga el Premio Nacional de Literatura, al considerarlo uno de los principales filólogos y humanistas de América Latina. Además, dentro de sus principales discípulos se encuentra el prolífico escritor Hernán Rodríguez Castelo, quien le llevaría la posta en los estudios humanísticos y el rescate de las letras de ese país.

La Biblioteca Ecuatoriana Mínima Después dedicaría su vida a la historia por lo que en 1953 formaría parte de la Academia Nacional de Historia. Allí haría también el prologó de la importante publicación “La iglesia modeladora de la nacionalidad” de Julio Tobar Donoso. Después publicaría un libro propio al año siguiente titulado “Temas Ecuatorianos” en 362 páginas con una serie de ensayos acerca de las letras y la historia de dicho país. Además tradujo la Antígona de Sófocles en versos castellanos, y a esta publicación griega lo que complementaría con la latina “Roma y nuestro mundo americano”. Desde en año 1956 lideraría el proyecto “Biblioteca Ecuatoriana Mínima” que se convertiría en la práctica en el restablecimiento del canon literario de dicho país con el rescate y puesta en relieve de autores desde el hasta la actualidad. Dentro de los autores importantes fueron Antonio de Bastidas, Jacinto de Evia, Juan Bautista Aguirre, Juan de Velasco y Gaspar de Villarroel.

Últimos años y fallecimiento Sus últimos años los dedicaría a escribir “Autores Españoles” en la Colección Biblioteca del Estudiante, y en 1960 publicaría “El laicismo, la herejía del día”. Autorizó que se edite una segunda edición de Virgilio, con el título de “Síntesis Virgiliana” pocos días antes de su muerte. Falleció en Quito, el 21 de enero de 1961, cuando tenía sesenta y seis años. En 1961, después de su muerte la biblioteca que había formado tomó su nombre. Después de 66 años de que empezó la biblioteca, su importancia fue reconocida y en 1995, el Congreso de Ecuador promulgó una ley en la que se la consideraba "como obra de interés nacional", le otorgó fondos propios y la declaró archivo del Depósito Legal del Libro y Publicaciones Ecuatorianos. Esto siguió en los años posteriores y en 1999 la biblioteca ganó el Premio Nacional Eugenio Espejo, además también recibió el Premio Pío Jaramillo Alvarado otorgado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en abril de 2000. Por último la UNESCO otorgó un certificado por custodiar la Memoria Científica de América Andina por lo que fue incorporada en el registro de la Memoria del Mundo de América Latina y del Caribe en septiembre de 2002.

Resumen de su obra Maestro y escritor, derramó prolíficamente el tesoro de su saber y de sus vivencias sacerdotales en las sucesivas generaciones de alumnos jesuitas, al principio y más tarde, de universitarios de la Universidad Católica del Ecuador, de la que fue su fundador y primer Rector vitalicio. De su pluma fueron brotando con prodigalidad sus escritos, sus libros, sus opúsculos, sus conferencias, sus discursos, los que al fin de su vida pudieron consignarse en una extensa bibliografía de más de 600 títulos, muchos de los cuales corresponden a libros de gran volumen y de excepcional valor y trascendencia literaria e histórica, como la traducción en verso castellano de las obras completas de los poetas latinos Virgilio y Horacio y del dramaturgo griego Sófocles o el magnífico y original estudio crítico: "Virgilio, el poeta y su misión providencial", premio nacional de literatura, Cuenca 1933, que se impuso a la atención de la crítica literaria universal.

O las ediciones críticas de la Vida de Santa Mariana de Jesús por el P. Jacinto Morán de Butrón, de la Historia del Reino de Quito por el P. Juan de Velasco, de los escritos de los jesuitas del extrañamiento decretado por el Rey Carlos III de España; de las obras y epistolario de Olmedo, autor al que también dedicó un hermoso libro: "Olmedo en la Historia y en las letras". Autor de la canción "Dios de Amores" dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.

Estudio sobre José Joaquín de Olmedo miniaturadeimagen|José Joaquín de Olmedo a quien dedicaría dos libros para su poesía y prosa respectivamente. |273x273px