Cariñena es un municipio y localidad española de la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Perteneciente a la comarca del Campo de Cariñena, el término municipal cuenta con una población de . Es el centro de la región vitivinícola de la denominación de origen Cariñena.
Geografía Integrado en la comarca del Campo de Cariñena, de la que ejerce de capital, se sitúa a 47 km de Zaragoza. El término municipal está atravesado por la autovía Mudéjar (A-23) y por la carretera N-330 entre los pK 446 y 455, además de por las carreteras autonómicas A-220 (La Almunia de Doña Godina-Belchite) y A-1504, que conecta con Aguarón. Además, una carretera local permite la comunicación con Encinacorba.
Cariñena se asienta en la zona central del valle medio del Ebro a 591 m sobre el nivel del mar, en la región de contacto entre las primeras elevaciones del sistema Ibérico y los relieves propios de la depresión del Ebro. La altitud oscila entre los 750 m en el extremo suroccidental, cerca de la sierra de Algairén, y los 480 m al norte, a orillas de la rambla de Cariñena.
Su precipitación media anual es de 590 mm, preferentemente distribuida en los meses de primavera y otoño. Las temperaturas son similares a las de la depresión del Ebro, siendo la media anual 12,8 °C, con elevadas amplitudes térmicas (17,8 °C).
Toponimia El topónimo Cariñena tiene su origen en la época romana. Plinio, procurador de la Hispania Tarraconense, llamó Carae a este poblado romano, y el sufijo -iniana, formando Cariniana, es característico de muchas fincas rústicas romanas.
Cariniana significa «la alquería», mansión situada en la antigua Carae y hace referencia a su propietario Carinius. A partir del , una imparable tendencia a la concentración de la propiedad en pocas manos, provocará la aparición de los grandes latifundios cuyos propietarios dieron nombre a lugares como este. Ya en la Edad Media, el topónimo evolucionará hasta convertirse en el actual Cariñena.
Historia Edad Antigua Aunque no se han encontrado restos del asentamiento original, algunos indicios señalan que ya habitaban los celtíberos en la zona en el
La romanización del lugar comenzó tras la caída de Numancia y la incorporación de la región a los dominios romanos. Posteriormente, la fundación de la colonia inmune de Caesaraugusta entre el 24 y el 12 a. C. convirtió la población en un creciente asentamiento rural que abastecía de vino, principalmente, a la nueva ciudad.
Alta Edad Media Tras la caída del reino visigodo en 711, la villa es ocupada por los musulmanes en el 714, quedando dentro de la Marca Superior de al-Ándalus con capital en Saraqusta. Formó parte de la posterior Taifa de Zaragoza hasta su caída tras la toma de Zaragoza por Alfonso I en 1118.
Incorporación a la Corona de Aragón Cariñena fue sitiada y tomada en 1119, incorporándose al Reino de Aragón. La ciudad le fue entregada al caballero Pedro Ramón mediante una carta puebla en 1124 como recompensa por su ayuda en la conquista de la misma y con intención de llevar a cabo la repoblación de la zona.
En 1248, por privilegio de Jaime I, este lugar se desliga de la dependencia de Daroca, pasando a formar parte de Sesma de Langa en la Comunidad de Aldeas de Daroca, que dependían directamente del rey, perdurando este régimen administrativo hasta la muerte de Fernando VII en 1833, siendo disuelta ya en 1838.
Durante la guerra de Pedro IV contra la Unión 1347-1348, Cariñena, junto con la Comunidad de Daroca, se mantiene leal al rey, convirtiéndose la villa en lugar de reunión y negociaciones entre el Justicia y el monarca.
Poco antes de la guerra de los Dos Pedros, por orden de Pedro IV en las Cortes de Cariñena de 1357 se refuerza la muralla de la villa ante el temor a que desde Castilla se lancen incursiones contra la zona. Pese a esa previsión, las tropas castellanas conquistan la ciudad el 16 de abril de 1363, arrasándola durante la ocupación, dando lugar a la leyenda que asegura que todos sus habitantes fueron mutilados cortándoles la nariz y las orejas. El historiador Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere la toma de Cariñena en los términos siguientes: «Y entre tanto se entró Cariñena por combate y fuerza de armas; y —según don Pedro López de Ayala escribe— mandó el rey de Castilla pasar a cuchillo a todos los que estaban en su defensa. Y en otras memorias de aquella guerra se afirma que se señaló más allí el rey de Castilla en mandar ejecutar el castigo y venganza cruelísimamente que en otra parte». El rey de Aragón, como recompensa por la lealtad de la villa, concede el uso de un blasón que después dará lugar al escudo y bandera de la ciudad (lo que explicaría que su escudo incluya un rostro humano con dichos apéndices de otro color).
Finalmente la localidad regresa a manos aragonesas reconstruyéndose el anillo amurallado del que, en la actualidad, solo queda el llamado Torreón de las Monjas.
Edad Moderna La situación de la villa en la ruta que unía Madrid con Barcelona, a través de Zaragoza, y a su vez su emplazamiento en el camino entre esa ciudad y Valencia la convierte en lugar de paso obligado de las distintas comitivas reales de los Austrias. Así, en 1585, Felipe II, cuyo confesor fray Juan Bernal provenía de una familia de la villa, visita la localidad en su camino hacia las Cortes de Monzón, ofreciéndose en su honor dos fuentes llenas de vino (uno blanco y otro tinto) que darían lugar a la tradición del llenado de la Fuente de la Mora durante la Fiesta de la Vendimia.
En 1599, es el nuevo monarca, Felipe III, el que visita la ciudad, concediendo a la villa diversas prerrogativas judiciales por medio de la mejora de su carta puebla que le conceden una elevada autonomía sobre Daroca.
Sin embargo, la decisión de expulsar a los moriscos en 1609, se convierte en un auténtico problema para Cariñena ya que una parte considerable de la población estaba integrada por este grupo. Su salida a lo largo de los siete años siguientes reduce drásticamente la mano de obra disponible en los campos y el total de la población del lugar, provocando una crisis demográfica de la que tardaría varios años en salir.
En 1701, al inicio de la guerra de sucesión española, Cariñena se declaró favorable al archiduque Carlos de Austria; sin embargo Felipe de Anjou, en su viaje a Zaragoza para jurar los fueros de Aragón hizo una parada en la villa. Carlos III visitó la villa en 1759.
Edad Contemporánea
Carlos IV visitó Cariñena en 1802, poco antes del inicio de la guerra de la Independencia española. Su hijo, Fernando VII, en su regreso desde Bayona tras la caída de Napoleón, se detuvo en Cariñena en 1814.
Durante la guerra de la Independencia, en 1808, siguiendo órdenes del general Palafox, se formó en la villa una compañía de escopeteros para reforzar la guarnición de Zaragoza y asegurar la llegada de suministros desde el suroeste. En 1809 se creó el Batallón de Cazadores del Campo de Cariñena, con tropas reclutadas en toda la comarca, comandadas por el teniente coronel Ramón Gayán, nacido en el vecino pueblo de Paniza. miniaturadeimagen|Vista de Cariñena hacia 1875 durante la tercera guerra carlista En 1838, durante la primera guerra carlista, se constituye en Cariñena uno de los cuarteles de caballería que el general Marcelino Oráa creó en Aragón para hacer frente a la insurrección carlista que tenía su epicentro en Morella. La ciudad fue tomada durante unas horas en junio de 1875 por las tropas carlistas asentadas en Cantavieja, durante el trascurso de la tercera guerra carlista.
Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de 1845, describe a Cariñena en los términos siguientes:*
El 3 de junio de 1909, Alfonso XIII concedió el título de ciudad a Cariñena por dos motivos: su importancia histórica y su adhesión a las instituciones, especialmente por su participación en la guerra de la Independencia (1808-1814); y su participación en la lucha contra la filoxera, que arrasaba los viñedos españoles
Durante toda la Guerra Civil Cariñena estuvo en la zona rebelde. Se instaló en la ciudad un hospital militar en el Colegio de las Monjas de Santa Ana, donde se atendió por igual a heridos de ambos ejércitos, destacando en esa labor la hermana Matilde, de la comunidad de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, quien pidió que, al morir, fuese enterrada con los muertos de ambos bandos que se encuentran en las distintas fosas comunes del cementerio municipal.
Durante la batalla de Belchite (1937), Cariñena se convirtió en un punto de reagrupamiento y abastecimiento esencial en el flanco sur del bando sublevado. Igualmente, durante la ofensiva de Aragón (1938), fue en esta localidad donde se agruparon distintas unidades del general José Solchaga en la nueva ofensiva sobre Belchite.
El 23 de septiembre de 2008, los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, visitaron la ciudad con motivo de la celebración del 75 aniversario de la constitución del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Cariñena.
Demografía Cariñena cuenta con una población de .
+ Nacionalidad en Cariñena (2022) Nacionalidad Hombres Mujeres Total % Proporción Española72,5 % Extranjera27,4 %
De acuerdo al censo de España de 1875, la población de Cariñena era de 3488 habitantes, siendo ya entonces el núcleo de población más importante del partido judicial de Daroca.Censo de 1857. Zaragoza (INE) En 1970 eran 2873 los habitantes con que contaba la ciudad, cifra inferior a los que poseía a principios de siglo (3427), como resultado de la emigración en la década de 1950 y 1960. No obstante, el trajo consigo la recuperación demográfica del municipio: 3536 habitantes en 2005 y 3457 en 2014.
Economía Vino de Cariñena
miniatura|Viñedo en Cariñena. El municipio cuenta con nueve bodegas dentro de la D.O. Cariñena (2013)Denominación de Origen Cariñena. Bodegas. miniatura|Viñedos en invierno Desde antiguo, la historia del municipio ha estado estrechamente relacionado con mundo del vino; el cultivo de la vid en esta zona se remonta a época romana. La visita a la localidad del monarca Felipe II en 1585, se relaciona con la tradición del llenado de la Fuente de la Mora en la Fiesta de la Vendimia, siendo el rey agasajado con «dos fuentes de vino, rica de pan, abundante de fruta y olivares». Ya en 1696, se aprobó en la villa de Cariñena el llamado «Estatuto de la Vid», con el fin de limitar las plantaciones en función de la calidad de la tierra donde fueran a ubicarse los viñedos.Denominación de Origen Cariñena. Historia. No obstante, es en el cuando se roturaron nuevas tierras debido al aumento de la población.
Pero fue a finales del cuando el sector vinícola cobró fuerza debido a la crisis de la filoxera francesa. Además, la inauguración del ferrocarril de vía estrecha Cariñena-Zaragoza (1887), permitió distribuir las producciones de la zona. En 1932, coincidiendo con la creación de las denominaciones de origen, se inauguró la Estación Enológica de Cariñena, desde donde se promovieron nuevas técnicas de cultivo y elaboración, si bien la Guerra Civil y la posguerra retrasaron el giro hacia la calidad hasta los años 1970. No sería hasta la siguiente década cuando se produjo el salto cualitativo en la elaboración del vino con la introducción de nuevos sistemas de cultivo, la inversión en tecnología y la adopción de nuevas prácticas enológicas.
Administración y política
Distribución histórica del Pleno del AyuntamientoPartido político1999200320072011201520192023EdilesEdilesEdilesEdilesEdilesEdilesEdilesPartido de los Socialistas de Aragón (PSOE-Aragón) 4 3 3 6 6 6 5Partido Popular de Aragón (PP) 6 5 4 3 3 3 3Vox — — — — — — 2Chunta Aragonesista (CHA) — 1 2 1 1 1 1Partido Aragonés (PAR) 1 2 1 1 1 1 0Grupo Independiente de Cariñena (GIC) — — 1 — — — —Total de concejales 11 11 11 11 11 11 11