Norberto Osvaldo «Beto» Alonso (Florida, Buenos Aires, 4 de enero de 1953) es un exfutbolista argentino. Se destacó principalmente en Club Atlético River Plate, y también jugó en Olympique de Marsella y Vélez Sarsfield, siendo considerado como uno de los grandes jugadores sudamericanos de su generaciónhttps://www.rsssf.org/miscellaneous/sampoy72.htmlhttps://www.rsssf.org/miscellaneous/sampoy75.htmlhttps://www.rsssf.org/miscellaneous/sampoy76.html "Alonso, ex campeón de la Copa Libertadores, la Copa Intercontinental y la Copa Mundial de la FIFA, fue considerado regularmente como uno de los mejores jugadores sudamericanos en el mundo durante la década de 1970" - https://www.imdb.com/es-es/name/nm5336625/bio/?ref_=nm_ov_bio_sm. y uno de los más importantes talentos surgidos en la historia del fútbol argentino.Maradona: "Con Bochini y Alonso, ¿Quién nos ganaba?" http://www.espn.com.co/video/clip/_/id/2725035 http://www.lanacion.com.ar/2097556-el-gol-con-la-pelota-naranja-y-el-que-no-pudo-hacer-pele-7-momentos-inolvidables-del-beto-alonso-en-river-en-el-dia-de-su-cumpleanoshttp://www.tiempodetortuguitas.com.ar/index.php?EL-CUMPLEA-OS-DE-UN-DOLO-4987

En el club millonario ganó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, ambas en el año 1986, además de lograr en siete oportunidades el Campeonato de Primera División, incluyendo un bicampeonato y un tricampeonato. Por estos méritos, es considerado como uno de los máximos ídolos del club.

Zurdo, armador de juego y goleador, jugaba generalmente como volante ofensivo o enganche, posición de la que fue uno de sus grandes exponentes. Conformó junto con Diego Maradona y Ricardo Bochini la trilogía de los más destacados «número 10» del fútbol argentino durante los años setenta y ochenta.

Se consagró campeón del mundo con la selección argentina, tras la conquista de la Copa Mundial de la FIFA en 1978.

Fue nombrado como el segundo mejor futbolista sudamericano en el mundo de 1975, y en 1989 la revista especializada El Gráfico, en motivo de su 70.º aniversario, lo ubicó cuarto entre los jugadores más virtuosos en la historia del fútbol argentino detrás de Maradona, José Manuel Moreno y Ángel Clemente Rojas.

En febrero de 2023 fue nombrado embajador deportivo de River Plate.

Orígenes y formación futbolística

Biografía Nació en Florida, partido de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires el 4 de enero de 1953, pero vivió su infancia en Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas, donde encaró su carrera profesional jugando en los potreros de la localidad.

Inicios en el fútbol Llegó a River Plate a los nueve años, de la mano de Carlos Palomino, delegado de las divisiones inferiores que se encargaba de organizar partidos en barrios para encontrar talentos.

En sus comienzos actuaba como wing izquierdo, hasta que encontró su posición de volante ofensivo, posición que lo distinguía mejor debido a su calidad con la pelota.

Trayectoria en clubes Primer etapa en River (1971-1976)

Debut y primeros pasos De la mano del técnico riverplatense en aquel entonces, Waldir Pereira «Didi», hizo su estreno no oficial contra Chaco For Ever en un amistoso jugado en 1970.

Entrado en 1971, debutó por el Campeonato Metropolitano el 8 de agosto, a los 18 años. Fungió en la posición del lesionado Oscar Más, actuando como titular, pero sería más tarde reemplazado por Carlos Morete, en la derrota frente a Atlanta por dos goles a uno en Villa Crespo.

Convirtió su primer gol cinco fechas más tarde, ante Chacarita Juniors, en el empate a dos de visitante.

Consolidación como pilar del equipo miniaturadeimagen|334x334px|Alonso durante el Campeonato Metropolitano de 1972. Su primer estelar actuación como jugador fue en la victoria 5-3 ante Vélez Sarsfield. El Beto convirtió tres goles en el triunfo de River, que había arrancado ganando, pero más tarde fue remontado parcialmente 2-3. Sería, sin embargo, un torneo irregular del conjunto millonario.

En el segundo semestre, tuvo uno de sus más recordados partidos ante Independiente, en un 7-2 a favor en el Estadio Monumental. Alonso convirtió dos goles, y uno de ellos se recuerda como "el gol que Pelé no pudo hacer": corriendo desde la izquierda hacia el centro, y ganándole la espalda a los defensores, seguía un pase de Jorge Dominichi. El arquero Miguel Ángel Santoro se encontraba adelantado, y él corrió por el lado contrario de la pelota, para luego ir a buscarla dando una vuelta alrededor del arquero rival que, mareado, no pudo evitar que Alonso, tocándola apenas, la metiera en la red.

Pese al nivel del Beto durante aquel año, River no logró salir campeón, tras finalizar cuarto en el Metropolitano, torneo donde fue el segundo goleador del equipo, y subcampeón en el Nacional. Convirtió doce y nueve tantos respectivamente, que cerraron un año muy destacado a nivel individual.

En el Metropolitano de 1973 River finalizó quinto, sin grandes destellos de Alonso. Aun así, logró marcarle a Boca Juniors en el superclásico, en la victoria 2-1.

Tras la disputa de la zona "A" del Nacional, River clasificó a la rueda final junto a San Lorenzo, Rosario Central y Atlanta. River nuevamente quedaría segundo, tras ganar, perder, y empatar, respectivamente.

Fin de la sequía de títulos actuando como figura Dejando atrás un 1974 olvidable, al año siguiente asume Ángel Labruna en River. La designación del ídolo riverplatense fue fundamental para Alonso: tras presentársele la opción de intercambiarlo con el brasileño Rivelino, Labruna insistió en quedarse con el mediapunta argentino, y le dio sus frutos: con veinte goles durante el Metropolitano, fue el segundo máximo goleador del equipo, detrás de Carlos Morete, y el cuarto máximo goleador del campeonato.miniaturadeimagen|Alonso en 1975.|312x312pxDiversas actuaciones durante la primera rueda denotan al Beto como la figura del River campeón que cortó los 18 años sin títulos. Entre sus más destacadas, el doblete ante Vélez en la segunda fecha, el tanto de la victoria ante Huracán —que terminaría siendo el subcampeón—, y el gol de tiro libre ante Boca en condición de visitante. Sin embargo, de cara a los desquites, el conjunto millonario empeora su rendimiento, y es allí cuando surgiría el partido clave del torneo.

Tras insultar al juez de línea y ser sancionado con seis fechas, Alonso vuelve al rodaje en la antepenúltima jornada. El 3 de agosto, River se enfrentaba a San Lorenzo y, ganando, quedaba al borde de la consagración, tras cuatro fechas sin victorias que mantenían el torneo en suspenso. Con sus dos goles, River se impuso 2-0 y confirmó una fecha después la conquista.

Durante el Torneo Nacional y en una nueva conquista de River, Alonso firma siete tantos más y, nuevamente, se posiciona en el segundo lugar en la tabla de goleadores del equipo. Con 27 goles en el año, fue reconocido por el diario El Mundo como el segundo mejor futbolista sudamericano del año por detrás del defensa chileno Elías Figueroa, y superando en la votación oficial a figuras como Fernando Morena de Peñarol, Nelinho y Jairzinho de Cruzeiro, Ricardo Bochini de Independiente, Teófilo Cubillas del Porto y Rivelino del Fluminense, entre otros.

Ya en 1976, anota ante Portuguesa de Venezuela en el 4-1 por la fase de grupos de la Copa Libertadores. River terminaría llegando a la final del torneo continental, perdiendo 3-2 el partido desempate frente a Cruzeiro, y tras un Metropolitano que resulta en la obtención de un cuarto puesto, cierra su primera etapa en River con 72 goles, producto de 184 partidos.

Olympique de Marsella (1976-1977) Tras haber sido operado de los meniscos, Alonso es transferido a Francia para jugar en el Olympique de Marsella, a cambio de 330.000 dólares. Durante esta etapa, donde estuvo dos veces lesionado, jugó veinte partidos y convirtió cuatro goles en cuatro meses. Aduciendo un bajo contrato y con la intención de volver a ser convocado a la selección, ya que el entrenador César Luis Menotti no convocaba a jugadores del extranjero, regresó al país.

Segunda etapa en River (1977-1981)

Regreso de Francia y retome del carácter goleador miniaturadeimagen|En la tapa de El Gráfico en 1978. Tras finalizar la temporada con el conjunto francés, fue contactado por un allegado de Alberto J. Armando, que le explayó el deseo del entonces presidente de Boca Juniors de que jugase para el club, pero rechazó el ofrecimiento y pactó su regreso al millonario para la disputa del Torneo Nacional, en el cual anotó seis goles que lo posicionaron como el máximo anotador del equipo.

A pesar de tener un excelente arranque goleador en 1978, River no se mantuvo con chances de cara a la recta final del Metropolitano, dado que sus figuras estuvieron ausentes durante gran parte del mismo debido a la disputa de la Copa del Mundo, entre ellas Alonso.

Recién volvió a estar disponible para el segundo torneo del año. Anotó el gol que le dio el pase a la final a su equipo frente a Unión de Santa Fe, pero perdió con Independiente en la final, y de la mano de la caída en la Copa Libertadores en segunda fase unos meses antes, River se quedó con las manos vacías.

El rendimiento del Beto, no obstante, fue descomunal: anotó 23 veces en 31 encuentros de liga, disputados en un lapso únicamente de seis meses, y siendo el máximo artillero del equipo en ambos torneos, con quince en catorce partidos, y ocho en 17, respectivamente.

Vuelta a las consagraciones A pesar de sus cada vez más crónicas lesiones en la rodilla, fue figura del River que bicampeonó en 1979, al ganar el Campeonato Metropolitano y el Nacional.

Brilló en la semifinal del primer torneo, disputada contra su verdugo del certamen anterior, Independiente. Anotó tres goles en la serie, dos en la ida para la victoria 4-3, y el restante en el desquite, ganando 2-1 como visitante. En la final ante Vélez, marcó el tanto inicial en la vuelta, que dio el puntapié a la goleada 5-1 que cerró el global de aquella cita, tras la victoria en el primer partido. Con ocho goles, se estableció en lo más alto de la tabla de goleadores de River.

En el tramo complementario del año tuvo una participación más discreta, pero apareció nuevamente en la final, marcando el único gol de la serie ante Unión, al último minuto. Aquel tanto le concedería el título a River, que tras empatar a cero en la vuelta, se benefició de la regla del gol de visitante. miniaturadeimagen|Disputando la pelota ante la marca de Víctor Binello, de Talleres, en 1980. En 1980, River consigue el tricampeonato con la conquista del Metropolitano. El Beto tiene una aparición más resaltante en el Nacional, sin embargo, y como goleador del equipo: su presencia en la fase eliminatoria no decepciona, pero a pesar de sus dos goles, queda eliminado en cuartos de final ante Newell's Old Boys, tras un infame partido de vuelta.

Un año más tarde ganaría también el Torneo Nacional de 1981, pero tras enfrentarse con el entonces técnico Alfredo Di Stéfano, fue privado de disputar la final del campeonato.

Más tarde, tendría nuevamente problemas, esta vez con el presidente de River, Rafael Aragón Cabrera. Tras conocer su plan de renovar el plantel, y sabiendo que una de sus acciones fue desvincular a Ángel Labruna, fiel mentor del Beto, pidió ser traspasado. Finalizó esta segunda etapa en River con 64 goles en 162 partidos.

Vélez Sarsfield (1981-1983) miniaturadeimagen|Equipo de Vélez en 1983. Alonso, en el medio de la fila hincada.