thumb|277px|José Moñino y Redondo, I conde de Floridablanca, secretario del Despacho de Estado de los reyes Carlos III y Carlos IV y presidente de la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino. Retrato atribuido a Goya, 1782-83.

El condado de Floridablanca es un título nobiliario español, de Castilla, que desde 1809 goza de grandeza de España de primera clase. Fue creado por el rey Carlos III, con el vizcondado previo de Moñino y mediante Real Decreto del 12 de octubre de 1773 y Real Despacho del 7 de noviembre siguiente, en favor de José Moñino y Redondo, su embajador en Roma y ministro del Consejo y Cámara de Castilla, que después fue secretario del Despacho de Estado (1777-1792) y presidente de la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino (1808), con tratamiento de Alteza Serenísima y honores de infante de España.

A la muerte del primer conde, la Junta Central concedió la grandeza de España de primera clase para agregar a este título por «Real Decreto» del 5 de enero de 1809 y «Real Despacho» del 9 de marzo siguiente, dados en nombre del rey Fernando VII en cabeza de la segunda titular: María Vicenta Moñino y Pontejos.La grandeza de España de primera clase para agregar al condado de Floridablanca fue creada por «Real» Decreto de la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino, dado en nombre del rey Fernando VII el 5 de enero de 1909 y obrante en el AHN, Estado, leg. 1, n.º 239 (imagen 45-46). Este Decreto no era nominativo sino a favor del «heredero» del difunto conde. Poco después, Vicenta Moñino y Pontejos —sobrina y sucesora designada del I conde— ya se titulaba condesa de Floridablanca, y en su nombre la marquesa de Casa Pontejos —su madre, tutora y curadora— solicitó el título de dicha grandeza, rogando a la Junta que supliese a la Cámara de Castilla que debería despacharlo. Ante dicha solicitud, Martín de Garay, primer secretario de Estado de la Junta Suprema, pidió a la Secretaría Central el Decreto original de concesión de la grandeza, mediante oficio dado en Sevilla el 22 de febrero de 1809 (obrante en el mismo legajo, n.º 249, imagen 61-62). Días después ordenó al secretario de Estado y del Despacho de Gracia y Justicia que se despachase el título de grandeza de España de 1.ª clase, libre de lanzas y medias annatas, mediante otro oficio dado en Sevilla el 3 de marzo de 1809 (obrante en el mismo legajo, n.º 250, imagen 63-64). Y el 9 de marzo se dictó el diploma o «Real Despacho» de concesión a favor de Vicenta. Terminada la guerra de la Independencia, en 1819 su marido suplicó a S.M. que revalidase la merced (AHN, Consejos, leg. 9.903, exp. 2), pero al parecer no se estimó necesario.

Condes de Floridablanca <small>Titular <small>Periodo Creación por Carlos IIIIJosé Moñino y Redondo 1773-1808IIMaría Vicenta Moñino y Pontejos 1809-c.1845IIIJosé María de Castillejo y Moñino 1851-1892IVJuan Bautista de Castillejo y Sánchez de Teruel 1898-1919VJosé María Castillejo y Wall 1919-1962VIJuan Bautista Castillejo y Ussía 1963-1973VIIJosé María Castillejo y Oriol 1975-hoy Árbol genealógico <div align=center style="padding: 0.5em; font-size:90%;">

Historia genealógica El padre del concesionario fue • José Moñino y Gómez, natural de Guadalupe de Macías Coque en la Huerta murciana y bautizado el 3 de abril de 1702 en la parroquial de Santa María de Guadalupe de dicha pedanía de la ciudad de Murcia. Era hijo de labradores del lugar, y tras enviudar se ordenó sacerdote. Fue notario mayor diocesano en Murcia, y falleció en esta ciudad el 10 de marzo de 1786.La muerte de de este señor acaeció poco después de la del Infante Don Gabriel. A causa de ello, su hijo el ministro, que andaba ocupado en organizar las exequias del Infante, «tuvo grandes dificultades para poder asistir al importante funeral que se le dedicó a su fallecido padre en la Iglesia de San Juan de Murcia.» (J.L. Pardos, op. cit., p. 64). Casó en Murcia el 4 de febrero de 1728 con Francisca Redondo (o Arredondo) y Bermejo, nacida en Sigüenza el 5 de enero de 1701 y fallecida en Murcia el 28 de julio de 1746. Este matrimonio tuvo por hijos a José Antonio Nolasco Moñino y Redondo, el I conde de Floridablanca, que sigue; Manuela Moñino y Redondo, que casó con Carlos Salinas; Gregoria Moñino y Redondo, mujer de Antonio Robles; Fulgencio Moñino y Redondo, nacido el 2 de octubre de 1740, que murió el 3 de abril de 1778, siendo maestrescuela de la Catedral de Murcia; Francisco Antonio Moñino y Redondo, nacido el 9 de junio de 1742. Por la prematura muerte del anterior, era el inmediato sucesor de su hermano el conde, con quien estuvo muy vinculado y a quien premurió el 15 de diciembre de 1808. Fue ministro plenipotenciario de S.M.C. ante el gran duque de Toscana y el sultán de Marruecos, y su embajador en la Serenísima República de Venecia. A finales de 1786 fue nombrado embajador en Lisboa, pero no llegó a servir el puesto porque al año siguiente fue promovido a gobernador del Consejo de Indias. Perdió este cargo en 1792, al caer Floridablanca, y como él también sufrió destierro de la corte y confinamiento en el reino de Murcia, donde los Moñino tenían vastas propiedades. Los dos hermanos se retiraron inicialmente a Hellín, a la casa de Francisco, y aquí permaneció éste varios años antes de volver a Madrid, mientras que el mayor se estableció en Murcia, su ciudad natal, donde edificó el palacio de su título. Casó en la iglesia madrileña de San Sebastián el 23 de diciembre de 1786 con María Ana de Pontejos y Sandoval, IV marquesa de Casa Pontejos (desde 1807) y VIII condesa de la Ventosa (desde 1801), bautizada en dicha parroquia el 11 de septiembre de 1762. Esta señora casó dos veces másSu segundo marido fue el sevillano Fernando de Silva Meneses y Ascarza, oficial de Guardias de Corps y caballero de Carlos III, que falleció a principios de 1817. Y ese mismo año casó en terceras nupcias con Joaquín Vizcaíno y Martínez Moles (1790-1840), caballero de Santiago y también militar, con quien se exiló a París durante la Década Ominosa. La marquesa murió en 1834, al poco de regresar a España, y su viudo fue después corregidor de Madrid, jefe político de la provincia y fundador del Ateneo, la Caja de Ahorros y el Asilo de San Bernardino de la villa y corte, donde aún dura la grata memoria del marqués viudo de Pontejos. Sólo hubo descendencia del primer matrimonio. y falleció en Madrid el 18 de julio de 1834. Era hija de Antonio Bruno de Pontejos y Sesma, III marqués de Casa Pontejos, y de María Vicenta de Sandoval y Blasco de Orozco, VII condesa de la Ventosa, naturales de Madrid. Fueron padres de José Moñino y Pontejos, primogénito, que murió adolescente. Llevó el nombre de su ilustre tío y padrino de pila, quien le profesaba gran cariño y aludía a él como el Soldado en su correspondencia. El conde de Floridablanca cifraba en este sobrino la continuación de su linaje, pero no quiso que heredase su título, pues ya estaba llamado a poseer los de su madre. Por tanto, en virtud de la facultad para designar sucesor que tenía como concesionario, en su testamento de 1805 llamaba a suceder en el condado de Floridablanca —después de su hermano Francisco— a su sobrina Vicenta, y en previsión de que faltase la descendencia de José, dispuso que este título sería incompatible con el mayorazgo de Pontejos.José Luis Pardos, El Modernizador: una aproximación a Floridablanca (Murcia: Universidad, 2012), pp. 333-338. Previsión que se cumplió por la prematura muerte del mozo. María Vicenta Moñino y Pontejos, que seguirá como II condesa, y María Ana Moñino y Pontejos, que casó con Francisco de Castillejo y Ahumada, hijo de José de Castillejo y Varona de Alarcón y de Josefa Teresa de Ahumada y Urbina. Fueron padres de María de la Soledad de Castillejo y Moñino, nacida en 1825. Casó con Juan Manuel Herreros de Tejada y Negro Valdivieso, caballero de la Orden de Malta, que nació en Granada el 17 de diciembre de 1821 y casó en segundas con María del Carmen Méndez López. Con prole. Y José María de Castillejo y Moñino, que seguirá como III conde de Floridablanca. Andrés Moñino y Redondo, nacido el 18 de noviembre de 1744 y murió siendo párvulo el 6 de enero de 1748.

El condado fue creado en 1773 en favor de • José Moñino y Redondo, I conde de Floridablanca. Nacido en Murcia el 21 de octubre de 1728, falleció el 30 de diciembre de 1808.Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España y Títulos del Reino. Guía de títulos . Consultada el 5 de noviembre de 2019.<p> Fundó mayorazgo.Manuel de Pando, conde de Floridablanca por su reciente matrimonio con Vicenta Moñino y Sandoval, la II condesa de este título, y en su representación, se dirigió al fiscal de Corte el 24 de marzo de 1814 pidiendo que se aprobase la fundación del mayorazgo que el difunto conde había pactado con su hermano Francisco Moñino, padre de la actual, y se le dispensase del pago del 15% de los bienes heredados. AHN, Estado, leg. 1, n.º 254 (imagen 94-102).

En 1809 sucedió su sobrina (hija de su hermano Francisco) • María Vicenta Moñino y Pontejos (1795-1867), II condesa de Floridablanca, concesionaria de la grandeza, V marquesa de Casa Pontejos y IX condesa de la Ventosa,La anterior marquesa de Casa Pontejos y condesa de la Ventosa, su madre, falleció en 1834. Pero a causa de los pleitos sobre la incompatibilidad con la casa de Floridablanca, a Vicenta no se le despachó real carta de sucesión en estas mercedes hasta el 25 de junio de 1848 (AHN, Consejos, leg. 8.982, a. 1848, exp. 79), una vez que hubo renunciado al condado de Floridablanca. dama de la reina Isabel II y de la Orden de María Luisa, presidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito de la Sociedad Económica Matritense,GOE 1866, p. 720. Esta institución benéfica se había fundado en 1787 a iniciativa de la condesa de Montijo y de la IV marquesa de Casa Pontejos (la madre de Vicenta). Años después llegaría a ser de naturaleza pública y dependiente de la Diputación Provincial. que nació en Hellín el 24 de abril de 1795 y falleció en Madrid el 14 de febrero de 1867, a los 72 de edad, en el palacio de Miraflores. Esta señora ostentó el condado de Floridablanca durante más de treinta años,Figura, por ejemplo, como marquesa de Miraflores y condesa de Floridablanca en la GOE de 1842, p. 81. pero a raíz de la muerte de su madre, anduvo en pleitos con su hermana Mariana sobre la incompatibilidad de la casa de Floridablanca con las de Pontejos y la Ventosa. Parece ser que Vicenta pretendía que esta incompatibilidad, establecida por el I conde de Floridablanca, no afectaba al condado y señorío de la Ventosa y vínculos de los Sandoval, que incluían mucha hacienda en la comarca de Huete. La elección de los apellidos Moñino y Sandoval que usaba Vicenta en su juventud trasluce con claridad su pretensión respecto a estas casas. Sólo cuando quedó judicialmente establecido que la casa de la Ventosa también era incompatible con la de Floridablanca, decidió renunciar a esta última, que era la de menor importancia patrimonial, y quedarse con lo de su madre. Y así lo hizo hacia 1845 en favor de su sobrino José María de Castillejo y Moñino.<p>