Sánchez Magallanes (oficialmente Villa y Puerto Coronel Andrés Sánchez Magallanes) es una localidad del municipio de Cárdenas, Tabasco, México. Se encuentra ubicada en la Barra de Santa Ana, que es una pequeña península entre el Golfo de México y la Laguna del Carmen. En 2020 contaba con una población de 9 787 habitantes, junto con el Ejido Pedro Sánchez Magallanes (con quien comparte territorio en la Barra de Santa Ana); ejido que es administrado de facto por la Delegación Municipal de la Villa y esta, a su vez, por el Ayuntamiento del Municipio de Cárdenas. Siendo la segunda población más importante del municipio, y un importante puerto pesquero del Estado de Tabasco, al ser el principal productor de ostión, y uno de los principales productores de este molusco en México.
Esta Villa se encuentra comunicada por vía terrestre y marítima con comunidades y otra Villas contiguas.
Actualmente, Sánchez Magallanes está sufriendo un cambio significativo gracias a la llegada de empresas locales, nacionales e internacionales. Los yacimientos de petróleo en las costas tabasqueñas, cercanas a las costas santaneras, ha provocado que la sociedad del Puerto de Sánchez Magallanes esté progresado e incrementando su demografía, esto ha dado como resultado un cambio considerable en infraestructura y un crecimiento exponencial en la llegada de comercio.
En los últimos años, Sánchez Magallanes ha incrementado su influencia basado en el repunte en los ingresos per cápita, esto ha llamado la atención de localidades cercanas e incluso, al día de hoy, el ejido San Rafael es considerada como una Colonia más de la Villa y Puerto. El mencionado ejido está ubicado la Este de Sánchez Magallanes y es conectado con la Villa a través de vía marítima o desde el Puente "Carlos Colorado Vera", la cual se extiende por unos 255 metros de longitud (sin contar los accesos carreteros), pasando por encima del Boca "Santa Ana" que conecta al Sistema lagunar Carmen–Pajonal–Machona con El Golfo de México. San Rafael cuenta con aproximadamente 300 habitantes, en su gran mayoría dedicados a la pesca y en los últimos años al cultivo y cosecha de coco, pero lo que hace más llamativo a este sitio es la Bahía "Acapulquito", playa más popular para Sánchez Magallanes.
Historia Primeros registros Los primeros habitantes de esta región fueron tribus de origen nahua que se asentaron en el territorio, estableciéndose en una población a la que llamaron Ayahualulco (‘Tierra rodeada de agua’ en náhuatl). Hacia 1518, los conquistadores españoles al mando del capitán Juan de Grijalva pasaron navegando por esta zona, observaron que los indígenas agitaban banderas y hacían sonar tambores y caparazones de tortugas para ahuyentarlos. Al ingresar, decidieron nombrar al lugar como La Rambla, un nombre adecuado, puesto que el sitio se inundaba con facilidad al caer la lluvia. Finalmente, en 1568 don Diego de Quijada decidió dejar el nombre que el capitán Grijalva había impuesto.
Entre 1680 y 1689, debido a las incursiones de piratas ingleses al mando del Capitán Laureen Graff alias Lorencillo, los agualulcos tuvieron que abandonar la Barra de Santa Ana e internarse tierra adentro fundando aldeas y pueblos, como San Felipe Río Nuevo (hoy, Poblado Gutiérrez Gómez) y en terrenos del hoy municipio de Huimanguillo.
Ya en la época independiente de México, los pobladores renombraron a este sitio como la Barra de Santa Ana. Históricamente, el pueblo se fundó un 26 de julio, fecha en que la Iglesia católica festeja a Santa Ana (madre de María) y además, esta Santa ayudó con el proceso de evangelización a los misioneros dominicos en 1538 a los indígenas que permanecieron en la actual península, por lo que ya existía un apego desde entonces. El Gobernador Fernández Mantecón, en 1822 hizo oficial el nombre del pueblo.
Sánchez Magallanes en La Revolución mexicana en Tabasco Antecedentes El primer levantamiento armado en Tabasco se dio el 5 de abril de 1910, mucho antes de que estallara en el país la revolución, cuando Ignacio Gutiérrez Gómez se levantó en armas en la Chontalpa, en contra de la dictadura de Porfirio Díaz y del gobernador Abraham Bandala Patiño, sin embargo, su movimiento no tuvo éxito y la rebelión fue sofocada rápidamente por el gobernador Bandala.
Presionado por los acontecimientos, el gobernador Abraham Bandala, decide dejar el poder, por lo que el 16 de octubre de 1910, se realizaron en el estado, elecciones para gobernador, resultando ganador don Policarpo Valenzuela, quien era el candidato apoyado por Bandala y Porfirio Díaz. Sin embargo, esto no tranquilizó el clima político en Tabasco, ya que los revolucionarios de la Chontalpa no estaban dispuestos a abandonar la lucha hasta no ver derrocado al antiguo régimen.
Tal era la situación en Tabasco, cuando el 20 de noviembre de 1910, Aquiles Serdán fue asesinado en Puebla y con su muerte, el pueblo entero se sintió agredido y estalló finalmente la lucha armada.
Sánchez Magallanes entra a la escena Revolucionaria Unos meses después de su primer levantamiento armado, Ignacio Gutiérrez Gómez, reorganizó su ejército y secundando el movimiento revolucionario en el estado, el día 19 de diciembre de 1910 se levantó en armas en San Felipe Río Nuevo (hoy poblado Ignacio Gutiérrez, Cárdenas). Gutiérrez Gómez, el 20 de diciembre, planteó sitiar el poblado de Santa Ana (hoy Sánchez Magallanes) y tomó el lugar como centro de operaciones y planeación de estrategias para la toma de la villa de Cárdenas (Cabecera municipal del municipio homónimo).
Una vez establecidos en la Barra de Santa Ana, los revolucionarios se prepararon para atacar la villa de Cárdenas la noche del 23 para el 24 de diciembre.
Sánchez Magallanes durante la Guerra Cristera Antecedentes En 1928, Tomás Garrido Canabal inició una campaña antirreligiosa, siendo aún gobernador Ausencio Cruz, a instancias de Garrido. Se pretendía desfanatizar al pueblo, intentando erradicar por completo el dogmatismo religioso.
El objetivo, según el mismo Garrido, era "buscar la libertad de las personas". La campaña inició con el cierre de los templos, muchas iglesias fueron demolidas por completo, otras se transformaron en escuelas o cuarteles, los sacerdotes fueron expulsados del estado y se les prohibió oficiar misas, las imágenes religiosas eran amontonadas en las plazas y parques de las comunidades y eran incineradas, los hogares eran allanados por brigadas garridístas llamadas Camisas Rojas con el objetivo de incautar todos los objetos e imágenes religiosos y se advertía que quien las tuviera en sus casas sería encarcelado. Muchos fieles sacaron las imágenes del estado, para ser escondidas en otros lugares como Chiapas. Algunos sacerdotes oficiaban misas a escondidas en comunidades apartadas.
Erradicar las creencias religiosas se volvió una verdadera obsesión para Garrido. Se prohibió el uso de cruces sobre las tumbas; las fiestas religiosas fueron sustituidas por ferias regionales; se cambió la designación de todas las rancherías, pueblos, villas y ciudades que llevaran nombres religiosos y se les puso el nombre de héroes, maestros, libertadores regionales, artistas, sabios; se prohibieron todos los escritos que hicieran alguna referencia a Dios.
La villa entra a la Cristiada En 1928, la villa contaba con serenidad y la población se encontraba en un momento de crecimiento económico. Sin embargo, aún Garrido en el poder y estallada la Guerra Cristera, el pueblo decidió apoyar a los Cristeros, sin armas ni de manera bélica sino como sitio de abastecimiento de alimentos, al ser un puerto muy prolífico para aquellas épocas, enviando cientos de kilos de comida a los cristeros en Cárdenas y Villahermosa y a zonas del estado vecino de Veracruz. También fungió como recinto de recuperación, recibiendo a Cristeros heridos por vía marítima desde las costas de Comalcalco y de Puerto México (hoy Coatzacoalcos).
La parroquia que nunca fue miniaturadeimagen|308x308px|Antiguo Santuario de Nuestra Señora Santa Ana durante su reconstrucción (1942) Para 1932, Sánches Magallanes contaba con la Ermita - Santuario - Oratorio de Nuestra Señora Santa Ana que constaba de una pobre edificación de pilares hechos con madera de cocotero y techado con palmas del propio árbol. Sin embargo, la feligresía quería un templo más adecuado y de mayor importancia. Se mandó entonces a construir una templo con estilo neobarroco con una altura de 60 metros en su primera torre (llegando a ser una de las más altas del estado de Tabasco). En 1934, Garrido siendo por tercera ocasión Gobernador del estado, realizó una expedición a la costa grande tabasqueña. Los camisas rojas pasando por el Pueblo de San Carlos (hoy Villa Benito Juárez) llevaron a cabo una matanza donde murieron aproximadamente 20 personas y otras fueron heridas. Al llegar a La Barra de Santa Ana, la brigada garridísta pidió detener la construcción y cometió nuevamente atrocidades en la población, matando a casi 50 personas, hiriendo a otros más, agredieron a mujeres e incluso niños que se oponían a la quema y destrozo de imágenes religiosas de propiedad popular. Se mandó a ocultar la imagen de Santa Ana a las afueras del Puerto, siendo enterrada en las playas magallanenses y llevadas a Tonalá, Veracruz. Una vez tomado el templo, lo convirtieron en su cuartel a la espera de Garrido, quién días después mandó a sepultar a los fallecidos a los pies del edificio religioso, instruyendo que ese sería el panteón municipal y posteriormente, por decreto ídem renombró a la Barra de Santa Ana como Pueblo Andrés Sánchez Magallanes. El archivo eclesial fue destruido y el Templo nunca llegó a concluir su construcción, la Ermita fue elevada a Parroquia el 11 de marzo de 1952, siendo Obispo de Tabasco José de Jesús A. Del Valle.
Demolición del antiguo Templo y edificación de la actual Sede Parroquial miniaturadeimagen|247x247px|Torre más alta y campanario de la antigua Parroquia. Al fondo, la construcción de la actual Parroquia (1976). Para los años 70, la feligresía (con el apoyo de la Diócesis de Tabasco) se decidió construir una nueva parroquia con un estilo modernista, muy de moda para la época; cómo la actual Basílica de Santa María de Guadalupe pues, en edificación son contemporáneas.
Motivo de la demolición La antigua Parroquia seguía en pie y la torre más alta sirvió de campanario hasta el año 2005. Durante el fallecimiento de SS Juan Pablo II el 2 de abril de ese año, se mandó a tocar la campana 84 veces en señal de luto por la muerte del romano pontífice. Mientras que en México eran las 2:23 a. m. (GMT-6) del día 8 de abril, vía televisiva los fieles santaneros seguían atentamente los funerales del Papa, en El Vaticano eran las 10:23 a. m. Se reportó que en ese instante la campana principal de la antigua parroquia (misma que había repicado 84 veces) cayó desde lo más alto de la torre sin explicación alguna, puesto qué, la campana estaba fijada no solamente de soga de uso rudo sino de alambrón soldado a un monten de acero inoxidable. Por la mañana, de ese mismo 8 de abril, se comunicó que la campana principal de unos 150 años, no habría sufrido rupturas de tan basta caída, lo que atrajo grandes incógnitas dentro de la población. La campana principal y la secundaria estaban en buenas condiciones, pero la estructura de la antigua parroquia sufrió grandes daños tras la caída de la esquila habría quedado muy débil, por lo que se declaró zona de alto riesgo y se prohibió el paso total a orillas de la edificación. Al año siguiente, la antigua parroquia se demolió por completo y las campanas fueron colocadas en el actual campanario de la parroquia, hecho totalmente de acero.
El mejor momento de Sánchez Magallanes