Las Guerras de los Magnates de Moldavia hacen referencia al periodo entre finales del y principios del XVII cuando los magnates de la Mancomunidad de Polonia-Lituania intervinieron en los asuntos de Moldavia, entrando en conflicto con los Habsburgo y el Imperio otomano por el dominio e influencia sobre el principado. Guerras de los magnates (1593–1617) Causas
Jan Zamoyski, el gran canciller de la Corona y jefe militar (gran hetman de la Corona) polaco, conocido por su oposición a los Habsburgo, era un partidario convencido de la expansión de la Mancomunidad hacia el sur. Ya en tiempos del rey Esteban I Báthory, Zamoyski apoyó los planes de este para la guerra contra los otomanos, viendo en ellos una buena estrategia a largo plazo para la Mancomunidad. Cualquier política enfocada a combatir a los otomanos tenía el beneplácito de la Santa Sede, por lo que el papa Sixto V había expresado su apoyo a la guerra entre la Mancomunidad y los otomanos. Tres poderosas familias de magnates de la Mancomunidad, los Potocki, Korecki y Wiśniowiecki, estaban ligados al hospodar moldavo (príncipe o voivoda) Ieremia Movilă (Jeremi Mohyła), y, después de su muerte en 1606, respaldaron a sus descendientes. thumb|El canciller Jan Zamoyski. thumb|left|upright=1.5|La Mancomunidad en su máxima extensión, tras la Paz de Deulino (1618).
Alrededor del final del siglo , las relaciones entre la Mancomunidad y los otomanos, que habían sido demasiado cordiales, empeoraron notablemente por el creciente número de incursiones de los cosacos. Desde la segunda mitad del , los cosacos habían empezado a saquear los territorios del Imperio otomano. Aunque la Mancomunidad no podía controlar a los fieramente independientes cosacos, se estimaba que eran de su responsabilidad, ya que estaban nominalmente bajo su gobierno. Al mismo tiempo, los tártaros, vasallos del sultán, saqueaban las tierras de la Mancomunidad. A diferencia de los cosacos, que golpeaban en el corazón del Imperio (a puertos mercantes ricos a dos días de la desembocadura del río Dniéper, que los cosacos usaban como ruta de transporte), los tártaros lo hacían en la región del sudeste de la Mancomunidad, poco habitada. En 1615, los cosacos incluso habían quemado los municipios aledaños a Constantinopla. Varios tratados entre las dos potencias conminaban al cese de las actividades de cosacos y tártaros, pero no habían llegado a aplicarse. En acuerdos internos promovidos por los polaco-lituanos, los cosacos se obligaban a quemar sus barcos y detener sus expediciones. No obstante, las naves cosacas se construían rápidamente, y su estilo de vida exigía campañas periódicas para obtener gloria y botín. Algunas veces los cosacos necesitaban recursos para asegurar su subsistencia, mientras que en otras ocasiones eran los Habsburgo los que fomentaba el aumento de la presión en la frontera otomana. Por añadidura, existía una intensa animosidad entre los cosacos y los tártaros, surgida de décadas de luchas fronterizas y saqueos recíprocos de tierras y pueblos. Los cosacos arrasaban los territorios otomanos y de sus vasallos casi cada año, normalmente en expediciones en venganza de los desmanes de los tártaros y viceversa. El círculo vicioso de caos y venganza hizo del sudeste de la Mancomunidad una zona de refriegas continuas. Las relaciones en la última década del siglo, sin embargo, mejoraron merced a la mediación de Isabel I de Inglaterra.
1593-1595
En 1593 empezó una guerra entre el Imperio otomano y los Habsburgo. En 1594 una importante expedición tártara, llevada a cabo por entre veinte y treinta mil hombres acaudillados por el jan de Crimea Ğazı II Giray (Gazi Gerej II), saqueó Pokucie y se adentró en Hungría, con la intención de arrasar las tierras de los Habsburgo. Las tropas de la Mancomunidad se reunieron demasiado tarde como para interceptarla. El príncipe de Transilvania, Segismundo Báthory, sobrino del anterior rey polaco Esteban I Báthory, había fortalecido la influencia de los Habsburgo en Moldavia después de haber instalado a Ştefan Răzvan en el trono moldavo. Răzvan era un rom de Valaquia que se había casado con una mujer noble moldava. Báthory había aumentado la influencia de los Habsburgo en Moldavia al sostener a una seria de príncipes en su trono: Aron Voda, Stefan Radu y, finalmente, Ştefan Răzvan.
Cuando la Mancomunidad se mostraba anti-Habsburgo o neutral, la Sublime Puerta veía con buenos ojos un hospodar propolaco. Pero, por esa razón, cuando las tropas del emperador Rodolfo II se hicieron con el control de Moldavia, Transilvania y empezaron a apoyar a Mihai Viteazul, príncipe de Valaquia, los otomanos no miraban con buenos ojos la intromisión de la Mancomunidad.
En 1595 Zamoyski, persuadido por refugiados moldavos, decidió intervenir. Las tropas de la Mancomunidad (unos siete u ocho mil soldados) a sus órdenes cruzaron el río Dniéster, vencieron la oposición local (mientras las tropas transilvanas se retiraban a sus tierras), e instalaron a Ieremia Movilă en el trono moldavo como su vasallo. Movilă había pasado algún tiempo exiliado en Polonia-Lituania y se había ganado el favor de sus dirigentes. En principio, tanto otomanos como polacos reconocieron la autoridad de Movilă sobre Moldavia, que le otorgaron a perpetuidad; el título pasaba a ser heredado por el primogénito varón de la familia Movilă. El cambio en el sistema sucesorio se debió el deseo común de polaco-lituanos y otomanos de eliminar una fuente de conflictos entre las dos potencias. Por entonces las relaciones entre los dos países eran tan buenas que los otomanos aceptaron al candidato polaco al trono de Moldavia que, junto con Transilvania, Valaquia y Crimea, era vasalla del sultán. Movilă había contado también con el respaldo del jan de Crimea. En 1596, el gran visir otomano invitó al canciller polaco a participar junto con el príncipe moldavo en las campañas de aplastamiento de la rebelión antiotomana que por entonces se extendía por Transilvania y Valaquia.
Zamoyski contactó con el gran visir Sinan Bajá y negoció con el gobernador otomano de la isla de Tyahyn en el mar Negro (cerca del río Dniéper); convenció a los dos de sus intenciones pacíficas y de que no deseaba enfrentarse al Imperio otomano. Sin embargo, el jan de Crimea, Ğazı II Giray, reaccionó y entró en Moldavia con alrededor de veinte mil hombres (pero sin cañones y pocos jenízaros). Zamoyski fortificó su campamento cerca de Cecora en el río Prut, aguantó un asedio de tres días (17-20 de octubre), y se las apañó para lograr un acuerdo con el Imperio otomano que reconocía a Movilă como hospodar (Tratado de Cecora). Moldavia pasó a ser vasallo de la Mancomunidad, aunque pagaba tributo a Estambul al mismo tiempo. No satisfecho con esta situación, el hospodar previo, Ştefan Răzvan, invadió Moldavia, pero sus tropas fueron aplastadas por Zamoyski y Răzvan fue empalado por Movilă.
1599-1601 thumb|left|Mihai Viteazul, voivoda de Valaquia, Transilvania y Moldavia. En 1599, Mihai Viteazul, con el deseo de apoderarse de los tronos vecinos a Valaquia, Transilvania y Moldavia, derrotó al príncipe de Transilvania, Andrés Báthory, que perdió la vida mientras huía tras la batalla. Posteriormente venció a Ieremia Movilă, merced a lo cual se apoderó de casi toda Moldavia, con la excepción de Jotín (Chocim o Hotin), ciudad con una fortaleza situada en el margen derecho del Dniéster, que permaneció en manos polacas. Mihai usó los títulos de voivoda de Valaquia, Transilvania y Moldavia por primera vez en mayo de 1600. Intentó ser reconocido por el emperador Rodolfo, ofreció su vasallaje a la Mancomunidad y organizó una liga antiturca. Después de que Segismundo III Vasa rechazara su proposición, envió a sus tropas a conquistar Pokucie (región reclamada por los moldavos), pero el hetman Stanisław Żółkiewski se enfrentó a ellas.
thumb|300px|Los tres principados y los territorios unidos bajo la autoridad de Mihai.
En 1600 Zamoyski y el hetman Jan Karol Chodkiewicz reunieron a las fuerzas polacas y penetraron de nuevo en Moldavia, donde derrotaron a Mihai en Bucov (Bukova) en Valaquia (batalla del río Teleajăn cerca de Ploieşti); devolvieron el trono a Ieremia Movilă y ayudaron a su hermano Simion Movilă a obtener el de Bucarest, extendiendo así temporalmente la esfera de influencia de la Mancomunidad por el sur, a lo largo del Danubio. Mientras tanto, Mihai Viteazul viajó a Viena a solicitar el auxilio del emperador, a cambio de colaborar con los Habsburgo contra los otomanos y aceptar la influencia imperial en Moldavia, que hasta entonces había tenido la de la Mancomunidad. El emperador prometió ayudar y en 1601 envió a su ejército, encabezado por Giorgio Basta, a escoltar a Mihai de vuelta al este. A su llegada a Transilvania, después de una victoria conjunta en la batalla de Gurăslău contra el príncipe de Transilvania Segismundo Báthory, el general Basta asesinó a Mihai durante la noche, en el campo de Câmpia Turzii (al sur de Cluj), y sometió Transilvania a la autoridad imperial.
La Mancomunidad fue incapaz de aprovechar sus conquistas, ya que había estallado la guerra polaco-sueca (1600-1611) y necesitaba destinar el grueso de sus fuerzas a proteger Livonia. Un año después, los otomanos derrocaron a Simion Movilă y pusieron en su lugar a Radu Şerban. La Mancomunidad se las ingenió para retener el control de Moldavia; los Habsburgo fueron el único bando que no ganó nada: al contrario, perdieron sus anteriores posesiones en la región. Sin embargo, la Paz de Žitava que puso fin al conflicto conocido como la «Gran Guerra» obligó a los otomanos a reconocer a los Habsburgo como sus iguales, como consecuencia de su incapacidad para penetrar en la Hungría Real. Este tratado marcó el final de la guerra directa entre otomanos y Habsburgo, que tardó décadas en reanudarse, pero las dos potencias siguieron compitiendo por la influencia en la región que constituye la moderna Rumanía.
1607-1613 thumb|left|Hetman Stanisław Żółkiewski. Ieremia Movilă murió en 1606. En 1607 Stefan Potocki instaló a su cuñado (e hijo de Ieremia), Constantin Movilă (Konstanty Mohyła) en el trono moldavo. Sin embargo, al ser Stefan Potocki uno de los magnates pro-Habsburgo y Gabriel Báthory, el gobernante anti-Habsburgo de Transilvania, destronó a Constantin en 1611. El trono moldavo recaería entonces en Ştefan II Tomşa (Tomża).
En 1612 Stefan Potocki volvería a intentarlo (con la asistencia tácita de Segismundo III Vasa, pero contra la voluntad del Sejm y del Senat pero fue un rotundo fracaso. El ejército de siete mil hombres de Potocki fue derrotado el 19 de julio en la batalla de Sasowy Róg (cerca de Ştefăneşti) por las tropas de Tomşa y por los tártaros de la horda de Budjak del jan Temir. Stefan Potocki y Constantin Movilă acabarían sus días en cautividad en Estambul. El contraataque de Tomşa y de los tártaros sobre la Mancomunidad fue detenido por Żółkiewski sin necesidad de luchar; Żółkiewski y Tomşa alcanzaron un acuerdo que se firmó en octubre de 1612 en Jotín. Tomşa se aseguró su amistad, jurándole fidelidad al rey polaco ayudando a solucionar los conflictos entre el Imperio otomano y la Mancomunidad.
En 1613, cuando Segismundo firmó un tratado defensivo antiturco de facto con los Habsburgo, contando con su apoyo para su restauración al trono sueco, Polonia pasó al campo enemigo desde el punto de vista otomano. El hetman Stanisław Żółkiewski, en una demostración de fuerza, indujo a los moldavos y a los turcos a firmar un acuerdo en 1612 con Ştefan Tomşa en Jotín.
Para entonces, las relaciones polaco-otomanas se habían agriado, tanto por las disputas en Moldavia, donde los polaco-lituanos habían sostenido a diversos príncipes destituidos por la Sublime Puerta como por las graves correrías cosacas por las costas del mar Negro en territorio otomano (en 1614, por ejemplo, saquearon Sinope).
1614-1617