Este artículo se refiere al grupo de música punk-rock. Para el concepto jurídico, véase Siniestro total.

Siniestro Total (alguna vez en sus orígenes, conocido como Mari Cruz Soriano y los Que Afinan Su Piano) es un grupo español de música punk-rock formado en Vigo (Pontevedra) en 1981 por Miguel Costas, Julián Hernández, Alberto Torrado y Germán Coppini aunque, tras pasar por diversas formaciones, en el momento de su último concierto en 2022 estaba formado por Julián Hernández, Javier Soto, Oscar Avendaño, Andrés Cunha y Jorge Beltrán. En 2024 anuncian que están trabajando en un documental sobre la banda, que llevará por título " El balance de los daños".

Historia

El Colegio Alemán Alberto Torrado y Julián Hernández se conocen desde los cuatro años. Fueron juntos al Colegio Alemán. La afición de ambos por la música comienza a través de familiares: el primo de Julián, Luis, tiene discos de Cream, The Rolling Stones y de blues, y el hermano mayor de Alberto posee algunos vinilos de The Beatles y de The Shadows, además de un bajo eléctrico. En el colegio los dos se hacen más amigos debido a su gusto común por la música, de momento por artistas como Andrés Do Barro por parte de Julián, y a los diez o los doce años comienzan a escuchar grupos glam como Slade y T. Rex, y música chicle como la de Suzi Quatro o Redbone.

Cuando Julián tiene alrededor de doce años y su hermana menor, Eva, ocho, a esta última le regalan una guitarra NHJ con cuerdas de alambre muy separadas del mástil, casi de juguete, que Julián comienza a tocar empleando una pipa de girasol, a falta de púa; mientras, Alberto empieza también a interesarse por tocar música, gracias al bajo eléctrico de su hermano. Juntos van comprándose para poder tocar algunos libros de acordes de The Beatles o The Rolling Stones. Más tarde, a los trece años, Julián y Alberto comienzan a interesarse por grupos más progresivos, como Pink Floyd, Soft Machine, Jethro Tull y Frank Zappa, y, cuando los obligan a entrar en el equipo de balonmano del colegio, se pasan las horas en la banda, hablando de música. Junto con algunos amigos más que comparten su afición se van juntando por las tardes, después del colegio, cada vez en casa de uno, para escuchar sus discos.

El Instituto del Calvario

A los catorce años Julián y Alberto terminan sus estudios en el Colegio Alemán, pero tienen que convalidarlos en un instituto reconocido, y el que resulta más cercano para el primero es el Instituto del Calvario, donde su madre da clases de dibujo; Alberto, por su parte, se va a otro distinto, aunque no por ello dejan de verse, ya que de vez en cuando quedan para tocar e intentar sacar algo coherente con dos guitarras españolas.

El 20 de noviembre de 1975 muere Francisco Franco, por lo que se decretan vacaciones por luto nacional, y Julián vuelve a su casa antes de lo normal. Al llegar lo llama Alberto, que le dice que vaya a su casa para enseñarle algo, así que Julián en cuanto termina de comer corre para ver qué es. Se trata de una guitarra eléctrica Ibanez negra imitación Les Paul que le ha regalado su madre, viendo que a su hijo le gustaba la música, y un amplificador antiguo de válvulas Jomadi que le ha prestado su hermano para poder tocar, lo cual entusiasma a Julián.

Al poco tiempo de entrar en el instituto Julián empieza a asistir a clases en el conservatorio, con lo que sus conocimientos sobre música van mejorando, y ya puede tocar algunas cosas con Alberto, como una versión de doce minutos con muchos adornos de una canción de Genesis, y algo de Pink Floyd. Alberto comienza a refinar sus gustos musicales, pasándose definitivamente al rock sinfónico y progresivo y al folk rock americano y olvidando a grupos como Slade. Además comienzan a componer algunos temas instrumentales (ya que ninguno de los dos se atreve a cantar) basándose en los acordes que el hermano de Alberto le pasa a él y este a su vez a Julián.

En la clase de Julián en el instituto está Tochi, hermano de Javier Soto aficionado al country, algo que lo hace bastante raro; pero al menos le gusta la música, lo que hace que comiencen a hablar con frecuencia y Julián acabe por conocer al hermano de Tochi, Javier, un año menor que él. Javier es muy amigo de Miguel Costas, con el que compra asiduamente la revista Disco Express, prácticamente única fuente de información musical a la que tienen acceso por aquel entonces, y cuyos artículos Miguel suele aprenderse de memoria. Finalmente Julián les presenta a Javier y Miguel a Alberto, que es el más virtuoso de todos ellos.

En esta época abren en Vigo una tienda de discos llamada Elepé, que en la actualidad aún existe, y en la que por comprar un disco te regalan bonos; y sumando bonos puedes conseguir discos nuevos. Existen entonces dos series de blues a precios muy bajos, El Camino del Blues y La Casa del Blues, que comienzan a comprar para después, con los bonos que ganan, conseguir los discos más caros. De este modo descubren a gente como Junior Wells, Professor Longhair o Luther Johnson, y empiezan a acercarse al blues, cosa que Julián ha empezado a hacer a través de su primo Luis, ya que es en principio más fácil de tocar que el rock progresivo. Este tiene entonces dos guitarras: la del conservatorio y una acústica Eko a la que le ha puesto una pastilla para poder enchufarla al amplificador o, en este caso, a un tocadiscos.

Javier vive en una casa en la Travesía de Vigo, y en ella sus padres les dejan tocar, lo cual les viene muy bien a todos, ya que Julián, por ejemplo, vive en un piso. Entre todos compran un amplificador Talmus, y conectan todas las guitarras a una sola entrada, lo cual es al menos una mejora respecto de conectarlas a un tocadiscos. De este modo comienzan a ensayar más en serio, como un grupo.

Gracias a los conocimientos de Miguel extraídos de Disco Express se enteran de que Jethro Tull, antes de triunfar con ese nombre, se lo cambiaban cada domingo; así que deciden no ensayar ese día y dedicarlo a pensar un nombre para el grupo. Finalmente llegan a la conclusión de que tiene que ser el nombre que sea más «Blues Band» al final, llegando a llamarse de formas como «Mi carro no me lo robaron que lo presté Blues Band». Dentro del repertorio de la banda se encuentran temas originales medio improvisados como Hace calor, Tu abuela siempre saca el brazo por la ventanilla, Una gota en el cogote y el instrumental Vigo, Tennessee.

A estas alturas no hay un concepto de punk en la actividad de la banda: se trata simplemente de una típica gamberrada de unos chavales de instituto con zapatillas y vaqueros, hasta que van todos a un concierto de Cucharada en el que presentan un espectáculo titulado Irrevocablemente inadaptados que cambia su forma de ver la música. Se lleva a cabo en el salón de actos de la Iglesia de los Capuchinos, y en ella el bajista, Manolo Tena, sale a escena vestido de monja, y en un momento dado sale un espectador de entre el público y le pega un tiro al cantante, vestido de Tío Sam. Esto hace que el grupo comience a querer ser como ellos y que compren los disfraces que usan, se sepan e intenten tocar todas sus canciones, etc.

Ya en 1976, a los dieciséis años, Julián comienza a interesarse por otras músicas más desconocidas, como Can, o complicadas, como John Cage, Pierre Boulez, Stravinski o Varèse, cosa que Javier y Miguel desprecian. Todo esto le lleva a conocer al compositor Enrique Macías, que le presenta a los miembros del Grupo de Comunicación Poética Rompente, formado por Manolo Romón, Antón Reixa y Alberto Avendaño. Junto con otros grupos artísticos (músicos, pintores, etc.) organizan actuaciones en las que, con collages musicales creados por Julián y Enrique de fondo, Rompente recita poesía algo subversiva, con los escenarios pintados por Antón Patiño y Menchu Lamas.

En un cine club de Vigo donde ponen películas en versión original subtitulada se conocen la parte «cafre» de las amistades de Julián (Miguel y Javier) y la parte intelectual, encabezada por Antón Reixa, y ambas se miran con recelo, pues ni a Miguel y Javier les agrada la intelectualidad ni a los otros les parecen ellos gente de confianza, aunque con el tiempo acaban por hacerse muy amigos.

El Conservatorio de Madrid

En 1977 Julián acaba el bachillerato, con lo que va a hacer la selectividad a Santiago de Compostela, y se da cuenta de que no quiere hacer la carrera en esa universidad. Así pues, en vez de continuar con sus estudios en Galicia se marcha a Madrid para hacer la carrera de filología y seguir sus estudios de conservatorio allí. Ayudado por su primo Luis se instala en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, el más barato de la zona, y comienza su vida en la capital.

En la universidad conoce a Sebas, bajista de Polanski y el Ardor, y a Gerardo Auger, hijo del juez Clemente Auger, y se hace amigo de ellos, aunque de todos modos aborrece la facultad. En verano Gerardo dice que abandona sus estudios, y esto hace que Julián, viendo que sus amigos se están marchando, los deje también, aunque promete a sus padres continuar en serio con la música para poder hacerse profesor de instituto en un futuro.

Mientras estudia en el conservatorio Julián mantiene sus amistades de la facultad, y a través de su prima Loló conoce a un compañero suyo de colegio, Pepo Fuentes, más metido en el mundo de la música. Además, cada vez que tiene vacaciones regresa a Vigo, donde vuelve a tocar con la banda. En el verano de 1979 hacen un cartel fotocopiado en el que aparecen unos negros y se hacen llamar «El Sexteto del Blues», y tienen una única actuación organizada por Juventudes Musicales en el Ayuntamiento de Vigo el 26 de agosto de ese mismo año, en la que tocan clásicos de Muddy Waters o Chuck Berry. En este grupo Julián canta y toca el piano, cosas que no sabe hacer en absoluto.

Los miembros del Grupo Rompente ven el Sexteto del Blues y se animan a meter algún instrumento en directo en sus actuaciones: una guitarra (Julián), un clarinete (Moncho Alpuente), un acordeón..., y se presentan en el Satchmo de Vigo con nombres como «Banana Coat» o «Bebra Brothers» (nombre sacado de los enanos de El tambor de hojalata).

En este año Julián, mientras está estudiando en Madrid, suele pasarse por el Rastro, para comprar alguna que otra cosa. En una ocasión compra el primer álbum de The Ramones en cinta, y cuando vuelve a Vigo y Miguel lo escucha, este último queda fascinado por ellos, y finalmente, cuando The Ramones actúan en Vistalegre, van todos (Julián, Miguel, Javier y otro amigo, Barros) a verlos, lo cual les demuestra que no hace falta ser un virtuoso en música para poder montar un grupo y salir a escena.

En las navidades de 1980 comienzan a ir a un bar llamado «O Cerne da Devoura» (en traducción libre algo así como «El Ojo del Huracán») en el que su dueño, Modesto Román, pone música más moderna que la que se pone en el resto de bares de la zona, como The Specials o The Clash. En una ocasión Modesto les dice que por allí suele ir un tipo con pintas como las de ellos y de los discos que les gustan, y que por lo visto canta en un grupo llamado «Coco y los del 1500», lo cual les extraña, ya que en Vigo no hay nadie así. Un día, finalmente, lo conocen: se llama Germán Coppini y es algo más joven que ellos (dos años menor que Julián, concretamente).

De entrada no se hacen muy amigos de Germán, sino que siguen con su grupo, con el que por ejemplo cantan poemas de Rosalía de Castro con música punk, y viendo como en Vigo van apareciendo nuevas bandas de música. Es entonces cuando Julián conoce a Loquillo, que acaba de sacar su primer disco y está haciendo la mili allí, y ambos se hacen buenos amigos. Todo esto les sirve de aliciente para formar un grupo en serio.

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