El cerro Nutibara es una formación montañosa de ubicada en el centro geográfico del Valle de Aburrá, sobre la margen occidental del río Medellín, dentro del área urbana de Medellín, Colombia. Se localiza en el barrio Cerro Nutibara de la comuna 16 Belén, y está delimitado por las calles 32D y 33 al norte, la carrera 65 al occidente, la calle 30A al sur y el puente que conecta la avenida del Ferrocarril con la avenida Guayabal al oriente.

Es uno de los cerros tutelares de la ciudad y fue declarado Área de Recreación Parque Ecológico (ARPE) mediante la Resolución 511 de 2009 del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

El cerro alcanza una altitud de 1551 metros sobre el nivel del mar y se eleva aproximadamente ochenta metros sobre el nivel de la ciudad. En su cima se encuentran el Pueblito Paisa, una réplica de un pueblo antioqueño de principios del , el Teatro al aire libre Carlos Vieco y el Parque de las Esculturas, un jardín de esculturas modernas creado en 1983. Desde este punto también se obtiene una vista panorámica del Valle de Aburrá.

Conocido durante la época colonial como morro Marcela de la Parra y posteriormente como morro de los Cadavides en el , fue adquirido por el Municipio de Medellín en 1927 y rebautizado en honor del cacique Nutibara, gobernante indígena de la región. En la cima se encuentran además varios monumentos escultóricos, entre ellos la estatua del cacique Nutibara, realizada en 1955 por el maestro José Horacio Betancur, y los bustos de Tomás Carrasquilla y Guillermo Zuluaga «Montecristo».

El cerro alberga una rica biodiversidad, con más de 90 especies de flora y 150 especies de fauna, principalmente aves, que han sido objeto de programas de conservación y monitoreo. Permanece abierto al público todos los días del año, sin costo de ingreso, y constituye un espacio destinado a la práctica deportiva, el avistamiento de aves, las caminatas ecológicas y el turismo sostenible.

Geografía

Ubicación

El cerro Nutibara es una pequeña formación montañosa situada en el centro geográfico del Valle de Aburrá, sobre la margen occidental del río Medellín, dentro del área urbana de Medellín, Colombia. Se localiza en el barrio Cerro Nutibara de la comuna 16 Belén.

Está delimitado al norte por la calle 32D y la avenida 33; al occidente por la carrera 65; al sur por la calle 30A; y al oriente por el puente que conecta la avenida del Ferrocarril con la avenida Guayabal.

Relieve

De origen tectónico, el cerro Nutibara se eleva en el centro del Valle de Aburrá. Su cumbre alcanza una altitud de 1551 metros sobre el nivel del mar y sobresale aproximadamente ochenta metros sobre el nivel de la ciudad. Según los mapas topográficos de la región, presenta una altitud media de 1486 metros, con valores que oscilan entre los 1460 y los 1581 metros.

Tiene una extensión de 33 hectáreas y una forma cónica, con una base de aproximadamente 0,65 kilómetros de diámetro. Sus laderas presentan pendientes pronunciadas, lo que lo convierte en un accidente geográfico destacado dentro de la topografía urbana de Medellín. Su configuración actual es el resultado de procesos geológicos y de la intervención humana, que han modelado tanto las laderas como la cima, donde se localizan los principales equipamientos culturales y turísticos.

Desde el punto de vista geomorfológico, corresponde a una colina aislada dentro de la unidad de relieve del Valle de Aburrá Medio, con vertientes de pendientes suaves a moderadas y una cima amplia de perfil suavemente redondeado. La susceptibilidad del terreno a movimientos en masa es predominantemente media, aunque existen áreas de amenaza alta localizadas en los taludes de las vías interiores y en las inmediaciones del Parque de las Esculturas.

Ecología

Flora

El cerro Nutibara alberga una diversidad vegetal representativa del Valle de Aburrá. Según el censo de la Secretaría de Medio Ambiente de Medellín, se han identificado aproximadamente 90 especies de árboles, arbustos, flores y plantas ornamentales. En 2009, con motivo de su declaratoria como área de recreación parque ecológico, se habían registrado 61 especies de flora silvestre.

Su bosque constituye una «isla verde» capaz de regular la temperatura y depurar contaminantes, además de constituir un importante corredor de conectividad ecológica dentro del Área Metropolitana. En este contexto, la Corporación Arví, como gestora integral del área, adelanta acciones de recuperación, protección y conservación mediante la siembra de especies nativas —como chirlobirlo (Tecoma stans), guayabo (Psidium guajava), guamo (Inga edulis), florentino (Miconia notabilis), heliconia (Heliconiaceae), guanábano (Annona muricata), noro (Byrsonima crassifolia) y alcaparro (Senna viarum)—, que proporcionan alimento y refugio a las aves y demás especies de fauna.

Fauna

El cerro Nutibara alberga una rica diversidad de fauna silvestre, lo que lo convierte en un ecosistema estratégico dentro del Valle de Aburrá. Los monitoreos realizados por la Secretaría de Medio Ambiente de Medellín y el Área Metropolitana han registrado más de 150 especies de aves, además de mamíferos, reptiles y polinizadores, como mariposas y abejas.

En 2017, como parte de la actualización del Plan de Manejo del área protegida, se registraron 143 individuos de fauna vertebrada, distribuidos en tres clases: aves (129 registros), reptiles (10) y mamíferos (4), agrupados en 26 familias y 51 géneros.

La avifauna constituye el grupo más representativo. En 2018, el Plan de Manejo documentó 53 especies de aves agrupadas en once órdenes y veintiuna familias, equivalentes al de las especies registradas en Colombia, al de las del Valle de Aburrá y al de las de Medellín. Para 2021, el número de especies registradas había ascendido a 98, mientras que en 2025 se reportaron más de 150, consolidándolo como un punto estratégico para las aves locales y migratorias.

Entre las especies nativas que pueden observarse figuran la guacharaca colombiana (Ortalis columbiana), el batará carcajada (Thamnophilus multistriatus), el carpintero real (Dryocopus lineatus), el sirirí rayado (Myiodynastes maculatus) y el jilguero común (Spinus psaltria). También se han registrado especies como el toche pico de plata (Ramphocelus dimidiatus), avistado por primera vez en el lugar en 2021, y el mosquerito silbón (Camptostoma obsoletum), registrado en 2020.

Constituye además un sitio de importancia para las aves migratorias boreales procedentes de Estados Unidos y Canadá, que utilizan el cerro como área de descanso y alimentación durante sus desplazamientos estacionales, principalmente en los meses de abril, septiembre y octubre. Entre las especies registradas se encuentran la reinita gorjinaranja (Setophaga fusca), la candelita norteña (Setophaga ruticilla), la reinita de manglar (Setophaga petechia), la reinita castaña (Setophaga castanea), el chipe trepador (Mniotilta varia), la reinita de humedales (Parkesia novaboracensis), la piranga roja (Piranga rubra), el cuco americano (Coccyzus americanus) y el gavilán aliancho (Buteo platypterus).

Entre los mamíferos registrados se encuentran especies como el zorro perruno (Cerdocyon thous), la ardilla (Sciurus granatensis), el guatín (Dasyprocta punctata), el perezoso (Bradypus variegatus) y la zarigüeya (Didelphis marsupialis). Asimismo, alberga una importante comunidad de polinizadores, entre ellos mariposas y abejas.

Conservación

Entre las acciones de conservación implementadas se encuentran jornadas de sensibilización ambiental, recorridos guiados, manejo adecuado de residuos y excretas de mascotas, así como campañas de siembra de especies nativas, entre ellas noro, árbol de Navidad o rayo (Parkia pendula), puntaeguayabo (Wittmackanthus stanleyanus), carbonero (Calliandra medellinensis) y mulí (Buchenavia tetraphylla).

Con ocasión de la Feria de las Flores, la Secretaría de Movilidad de Medellín implementa un plan especial para regular la circulación vehicular. Entre las disposiciones adoptadas se encuentran la habilitación del ingreso y la salida de vehículos por la calle 30A hasta la cima, con restricción de parqueo en la vía; la prohibición de circulación de chivas y vehículos de carga con un peso superior a 4,5 toneladas; la limitación de las labores de cargue y descargue entre las 05:00 y las 09:00; y la restricción del uso de la ciclorruta durante ese mismo horario, quedando el resto del día destinada exclusivamente a motocicletas. Estas medidas permanecen vigentes durante los días de la feria.

Permanece abierto de forma permanente para la práctica deportiva, el avistamiento de aves, las caminatas ecológicas, el turismo sostenible y los recorridos culturales.

Administración

Marco legal y adscripción

El cerro Nutibara fue declarado área de recreación parque ecológico (ARPE) mediante la resolución 511 del 7 de mayo de 2009 del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, por la cual se dispuso su declaración, reserva y alinderación como área protegida de carácter metropolitano. La resolución lo constituyó además en un determinante ambiental para el Plan de ordenamiento territorial del municipio de Medellín. La declaratoria consolidó el lugar como un área protegida urbana de carácter metropolitano y reconoció su función como nodo de la estructura ecológica principal del municipio, además de uno de los ecosistemas estratégicos urbanos más representativos del Valle de Aburrá.

Posteriormente, la resolución 2137 de 2011 adoptó el Plan de manejo del área de recreación parque ecológico Nutibara, mediante el cual se establecieron las zonas de manejo general de uso público y zona de y las líneas estratégicas para su conservación. El plan reconoce al cerro como «el cerro tutelar de mayor reconocimiento ciudadano, patrimonio cultural de la ciudad de Medellín, espacio público privilegiado por sus condiciones para el uso de la ciudadanía y un potencial prestador de servicios ambientales a partir de su biodiversidad».

Está catalogado como cerro tutelar conforme al artículo 32 del acuerdo 48 de 2014 y forma parte de la estructura ecológica principal del distrito de Medellín. Es reconocido oficialmente como el primer cerro tutelar de Medellín. Junto con los cerros Pan de Azúcar, El Salvador, El Volador, La Asomadera, Las Tres Cruces, El Picacho y Santo Domingo, integra el conjunto de cerros tutelares de Medellín, una red de accidentes geográficos distribuidos a lo largo del Valle de Aburrá con un importante valor histórico, arqueológico, ecológico y turístico.

El polígono en el que se localiza se denomina Z6-API-35 para la preservación de infraestructuras y del sistema público y y se encuentra en el barrio Cerro Nutibara de la comuna 16 Belén. Dicho polígono forma parte del Macroproyecto río centro, adoptado mediante el decreto municipal 2053 de 2015 y modificado por el decreto 1006 de 2018.

En 2019, la Alcaldía de Medellín expidió el decreto 0454, mediante el cual adoptó el Plan maestro para el desarrollo urbanístico y arquitectónico del área para la preservación de la infraestructura y del sistema público y colectivo Z6-API-35 – Cerro Nutibara. Este instrumento establece como objetivo general fortalecer las condiciones naturales, paisajísticas y ambientales del lugar mediante una intervención que armonice los elementos naturales y construidos, con el fin de consolidar un gran espacio público educativo y recreativo.

La administración del cerro corresponde a la Alcaldía de Medellín que, a través de distintas dependencias ellas la Secretaría de cultura ciudadana y la Empresa de Desarrollo Urbano , ha ejecutado las intervenciones y gestionado su mantenimiento.

Plan maestro