El ibis eremita o ibis calvo del norte (Geronticus eremita) es una especie de ave pelecaniforme de la familia Threskiornithidae propia de Europa, Oriente Próximo y África. Está en peligro de extinción y solo sobrevive en estado silvestre en Marruecos, y escasamente en Siria. En Europa se extinguió a comienzos de la Edad Moderna, y posteriormente también desapareció de Turquía, donde se conservó hasta finales del , y desde donde migraba a puntos de África Oriental. Existen planes de conservación en cautividad y semicautividad, y ha sido reintroducido en el sur de la península ibérica y Austria.

Descripción izquierda|miniatura|Ibis eremita. El ibis eremita es un ave grande y plumaje negro brillante, que mide entre 70–80 cm de largo y tiene una envergadura alar de entre 125–135 cm y suele pesar entre 1,0–1,3 kg. Su plumaje negro presenta iridiscencias verdes, broncíneas y violáceas. Sobre todo, las plumas cobertoras alares superiores tienen un brillo metálico luminoso, rojo cobrizo. Los ibis eremitas se caracterizan por tener la cabeza y el sector de la garganta sin plumas, con una carúncula de color rojo claro, como su largo pico, que mide 11,5 - 14,7 centímetros, y está ligeramente curvado hacia abajo, y también sus largas patas son rojas. En la nuca y parte posterior del cuello posee un copete de plumas negras, estrechas y muy alargadas. En su plumaje juvenil los ibis eremitas también tienen plumas en la cabeza y el cuello. Machos y hembras tienen un plumaje similar, aunque los machos son algo mayores, y como otros ibis que crían en colonias, tienen picos más largos. Los machos con los picos más largos tienen más éxito para conseguir pareja. miniatura|Detalle de la cabeza. En vuelo muestran aleteos poderosos, flexibles y de poco recorrido. Emiten llamadas guturales de tipo hrump y altas y roncas de tipo hyoh en las colonias de cría, pero en cualquier otro lugar son silenciosos.

El plumón de los polluelos es de un color pardo claro uniforme, y los juveniles emplumados se parecen a los adultos salvo en que tienen la cabeza negruzca, las patas grises y el pico claro. Las partes sin plumas de los jóvenes se vuelven rojas gradualmente a medida que maduran. Los ibis de Marruecos tienen picos significativamente más largos que los individuos de su mismo sexo de Turquía. Población Pico del macho Pico de la hembraMarruecos141,1 mm133,5 mmTurquía129,0 mm123,6 mm

Las poblaciones orientales y occidentales se consideran de distintas subespecies, pero no está clara cual debe considerarse la subespecie nominal, ya que la descripción de la especie se hizo a partir de una población de Suiza que ahora está extinguida y no se sabe a cual de las dos poblaciones correspondía.

El ibis eremita es fácilmente distinguible de su pariente cercano el ibis calvo de África austral, porque este último tiene el rostro blanquecino. El ibis eremita también podría confundirse con otro ibis de plumaje oscuro que solapa sus áreas de distribución con él, el morito común, pero el morito es más pequeño y menos robusto, y tiene la cabeza emplumada. En vuelo, cuando la coloración del pico y la cabeza no son apreciables, el ibis eremita tiene las alas menos redondeadas y el cuello más corto, lo que le da una silueta diferente a la del morito, y como tiene las patas relativamente cortas estas no se prolongan por detrás de la cola, a diferencia de las del morito.

Taxonomía y etimología El ibis eremita se clasifica en el género Geronticus, perteneciente a la familia Threskiornithidae.Peterson, A. P. 2010. Clasisficación de Pelecaniformes. Consultado el 25 de julio de 2016. La familia Threskiornithidae está compuesta por dos subfamilias: la subfamilia de los ibis (Threskiornithinae) y la de las espátulas (Plateinae). A su vez, la familia Threskiornithidae se clasifica en el orden Pelecaniformes, junto a otras cuatro familias de aves acuáticas: Pelecanidae (pelícanos), Ardeidae (garzas), Balaenicipitidae (picozapato) y Scopidae (ave martillo). Los ibis son aves zancudas gregarias con picos largos y curvados hacia abajo. El pariente más cercano del ibis eremita es el otro miembro del género Geronticus, el ibis calvo (G. calvus) de África austral. Ambas especies se diferencian del resto de ibis porque tienen la cabeza desplumada, anidan en acantilados en lugar de los árboles, y prefieren los hábitats áridos a los humedales que pueblan sus parientes.

miniatura|izquierda|Grabado de Gesner, 1555.Gesner (1555) p. 337

Antiguamente, y como se documenta en los libros de cetrería españoles, se le denominaba «cuervo calvo». La mención más antigua se halla en el Libro de la caza de las aves de Pero López de Ayala: «Pero a todas las otras prisiones, salvo sisones, asy como grua, garça, abdarramia, martinet, cuervo calvo, alcaraván, lechuza, bitor, echaras a braço tornado».José Manuel Fradejas Rueda, Averramía. Nota léxica UNED. El ibis eremita fue descrito y representado en ilustraciones por el naturalista suizo

en su obra Historiae animalium en 1555,Gesner (1555) pp. 337–8 "Corvo sylvatico" originalmente Gessner lo denominó Corvo sylvatico que en latín significa «cuervo de bosque». En su descripción científica Carlos Linneo le dio el nombre binomial de Upupa eremita en su Systema Naturae de 1758. Fue trasladado a su actual género creado por el zoólogo alemán Johann Georg Wagler en 1832.

La especie se dividió en dos poblaciones separadas al menos hace 400 años, y desde entonces ambas poblaciones han cambiado de forma independiente morfológica y ecológicamente, pero siguen formando parte de la misma especie. La población oriental y occidental pueden diferenciarse por una sola mutación en un gen del citocromo b de su ADN mitocondrial.

Se han encontrado fósiles de ibis eremita del Holoceno (de hace aprox. 10 000 años) en el sur de Francia, en estratos del Pleistoceno medio (de unos 900.000 años) en Sicilia, y en depósitos del límite entre Plioceno y Pleistoceno (de hace aprox. 1,8 millones de años) en las costas del Mediterráneo español. Se encontró en Bulgaria lo que parece una forma ancestral de Geronticus balcanicus de finales del Plioceno, lo que prueba la temprana expansión del género en Europa, e indica que Geronticus eremita pudo tener su origen en el sureste de Europa u Oriente medio.

El nombre del género, Geronticus, deriva del término griego (geron), que significa «anciano», en referencia a su cabeza calva.Brookes (2006) p. 507 Eremita es la palabra latina que significa «ermitaño», que a su vez proviene de la griega (erēmia) «desierto»;Brookes (2006) p. 621 y que hace referencia a los hábitats áridos donde vive la especie.

Distribución y hábitat

Está en peligro crítico de extinción y solo han sobrevivido en Marruecos; y algunas partes de Siria y el este de Turquía, desde donde esta última población migra a puntos de África Oriental. A diferencia de los demás ibis que anidan en los árboles y se alimentan en los humedales, el ibis eremita cría en acantilados y busca alimento en zonas de matorral y pastizales secos, además de zonas de cultivo no intensivo, como las estepas semiáridas y cultivos de barbecho. La cercanía de las estepas adecuadas a las zonas de cría con acantilados es un requerimiento de hábitat importante. miniatura|Parte de una bandada en su reducto de Souss Massa. El ibis eremita en el pasado se extendía por oriente medio, el norte de África, y Europa meridional y central; Criaba a lo largo de los ríos Danubio y Ródano, y en las montañas de España, Italia, Alemania, Austria y Suiza (la descripción original de Gesner era de ibis de Suiza),Gesner (1551) pp. 337–38 Eremita montanus helveticus y habitat in Helvetia y muy probablemente también en la región alta del Adriático. Usaba los salientes de los acantilados y las almenas de los castillos para anidar antes de desaparecer de Europa (alrededor del ). También se extinguió de la mayor parte de su anterior área de distribución, y en la actualidad la mayor parte de la población reproductora salvaje total, unos 500 individuos, está en Marruecos, en el parque nacional de Souss-Massa, donde hay tres colonias documentadas, y cerca del monte Oued Tamri (al norte de Agadir), donde hay una sola colonia que contiene casi la mitad de la población reproductora de Marruecos, además las áreas adyacentes son conocidas por proporcionar hábitat estable fuera de la época de reproducción a un gran número de ejemplares de la especie. Hay algunos intercambios de individuos entre los dos emplazamientos. También existe una población residual en Oriente Próximo. miniatura|izquierda|Las estepas alrededor de Oued Massa son las áreas de alimentación preferidas de la población marroquí. Las tradiciones religiosas ayudaron a esta especie a sobrevivir en una colonia al este de Turquía mucho tiempo después de que hubiera desaparecido de Europa, ya que se creía que los ibis migraban cada año para guiar a los peregrinos del Hajj a La Meca. Los ibis se protegían por este simbolismo religioso, y se celebraba un festival anual para festejar su regreso al norte. La población de ibis de Turquía se localizaba cerca de la pequeña ciudad de Birecik, en el sudeste del país, y durante la primera mitad del la colonia de Birecik se mantuvo relativamente estable con una población de unas 500 parejas reproductoras, llegando a tener una población total de unos 3000 individuos alrededor de 1930. En la década de 1970, la población declinó drásticamente y se iniciaron programas de cría en cautividad en 1977, con un adulto y nueve polluelos sacados de la naturaleza. El programa fracasó en su intento de revertir el declive de la población natural. Había 400 ibis en 1982, cinco parejas en 1986, y siete parejas en 1987. En 1989 solo tres ibis regresaron de su cuarteles invernales, y solo una en 1990. Las aves reintroducidas morían antes de poder reproducirse, por lo que la población salvaje de Turquía se extinguió en 1992. Una vez que la población silvestre en Turquía se consideró no viable, la colonia en cautividad se mantiene en una colonia que vuela libre la mayor parte del año, pero se enjaula en otoño para impedir su migración. miniatura|Ruta migratoria de la población oriental.— Los ibis marcados en Siria migraron al sur a través de Yemen en 2006 y regresaron vía Eritrea.— Los ibis de Birecik visitaban la colonia de Siria en Palmira. Tras la desaparición de la colonia migratoria turca, solamente se conocen las colonias de cría de ibis eremita de Marruecos, aunque avistamientos ocasionales en Yemen, Eritrea, Arabia Saudí e Israel durante los años 1980 y 1990 indicaban que todavía hay alguna colonia en algún lugar de Oriente Medio. Censos de campo intensivos realizados en la primavera de 2002, basados en el conocimiento de los nómadas beduinos y los cazadores locales revelaron que la especie nunca se ha extinguido completamente en las estepas del desierto de Siria. Tras búsquedas sistemáticas se encontraron 15 lugares de anidamiento viejos, y uno cerca de Palmira, todavía albergaba una colonia de cría activa de siete individuos. Aunque el ibis se había declarado extinto en Siria más de 70 años antes, al parecer los ibis eran relativamente comunes en las zonas desérticas durante las dos últimas décadas del , cuando la combinación de la sobreexplotación de sus tierras y el incremento de la presión cinegética inició su drástico declive.

Los ibis de Marruecos son sedentarios, y se dispersan a lo largo de la costa tras la época de cría. Se supone que la bruma costera proporciona una humedad extra a esta población, que permite que esta población permanezca allí todo el año. En el resto de su anterior área de distribución el ibis eremita migraba al sur en invierno y aparecían como divagantes en España, Irak, Egipto, las Azores, y Cabo Verde.