Chascomús es una ciudad argentina ubicada en el interior de la provincia de Buenos Aires, siendo cabecera del partido homónimo. Es una ciudad turística altamente reconocida por lugares de interés como la laguna, el paseo de los artesanos, el castillo de la amistad, la catedral y la capilla de los negros. A raíz de esto, la economía de la ciudad está fuertemente basada en el sector turístico.

Geografía Ubicación Ubicada a 125 km al sur del centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la que está comunicada principalmente por la Autovía 2 y un importante primer ramal ferroviario. También se comunica con la Ruta 20 proveniente de Ranchos.

Población Cuenta con , lo que representa un incremento del 26% frente a los del censo anterior.

Sismicidad La región responde a las subfallas «del río Paraná», y «del río de la Plata», y a la falla de «Punta del Este», con sismicidad baja; y su última expresión se produjo el , a las 3.20 UTC-3, con una magnitud aproximadamente de 5,0 en la escala de Richter (terremoto del Río de la Plata de 1888).

Área de Tormentas severas, poco periódicas, con Alerta Meteorológico Baja sismicidad, con silencio sísmico de miniaturadeimagen

Toponimia Durante mucho tiempo se aceptó que Chascomús significa "agua muy salada" haciendo derivar el topónimo de la lengua mapuche (mapudungún) porque quienes buscaron interpretar el vocablo lo hicieron a partir de que esa lengua la hablaban todos los pueblos originarios de la provincia de Buenos Aires a partir del dominio araucano de la región, que se inició a fines del con la penetración araucana en la Patagonia después de vencer a los guenaken (tehuelches septentrionales) en tres batallas que tuvieron como consecuencia la incorporación de estos últimos a la confederación mapuche. Sin embargo, los araucanos nunca estuvieron en la laguna de Chascomús y sus alrededores y, de hecho, la fundación del fuerte San Juan Bautista, origen de la ciudad, se realizó cuando los españoles comenzaron a detectar la presencia araucana en el sur de la provincia.

El topónimo, que ya aparece en una merced de 1645 donde dice "Cascomús", mucho antes de la llegada del mapudungún al sur de la provincia, encuentra su origen en una conjunción de palabras del guaraní y el guenaken (tehuelche septentrional). El primero hablado por los guaraníes que desde época prehispánica frecuentaban la región del río Salado; el segundo hablado por los querandíes, de tronco tehuelche. Juan de Garay anotó, en su acta de repartimiento de indígenas, en 1580, al cacique Tumutumús, que señoreaba en las comarcas entre la laguna de Chascomús y el río Salado. Los guaraníes llamaban a este cacique tubicha Tumutumús (algo así como cacique menor Tumutumús).

En diferentes documentos españoles las palabras se conjugan y apocopan apareciendo Suscumús, Sascomús, Chascumús, Cascomús, Chascumúz, Chascomun, Chascumús y otras hasta llegar al Chascomús actual, perdiéndose el conocimiento del verdadero significado. Es importante tomar en cuenta, además, que según datos de la estación hidrobiológica de Chascomús, el agua de la laguna no es salada y presenta en casos de bajante muy pronunciada, una mínima salinidad.

Otra versión dice que proviene del vocablo Chaskümüshl: Sas-comús (1644, en Trelles 1866); Cascomús (1645, en Trelles 1866); Chascomuz, Chascomus (Falkner, 1774, 2008); Chascomús (Escribano, 1779, en Carbia, 1930); compárese con Casco (Betbezé, 1779, en Cabodi 1952). La toponimia proviene de la lengua Günün a yajüch del Pueblo Günün a küna (coloquialmente Pampas Hets y Tehuelches septentrionales), siendo las voces chaskü "medano" y müshl (=müshlü) radical del verbo yamüshlü "expandir"; el todo dice chaskümüshl "medanal" de lagunillas, y hace referencia a la infinidad de lagunas que surgen en cierta época en la parte occidental de la laguna Chascomus, zona donde se establecía el antiguo paraje homónimo, y que son visibles aún por programas geográficos digitales: “indicó que él se hallaba en la parte de la región que los indígenas llamaban Chascomús, que en su lengua significaba “País de las lagunas” (Carbia, 1930: 50).

Historia miniaturadeimagen|Estatua de Pedro Nicolás Escribano, fundador de Chascomús

El 8 de mayo de 1578 Francis Drake en su circunnavegación alrededor del planeta ancló frente a las costas de cabo San Antonio.

Dos siglos después, dentro de las Reformas borbónicas, la Monarquía española consideró primordial proteger la gobernación del Río de la Plata contra la intromisión de otras potencias europeas, tanto en la margen norte —la llamada Banda Oriental del río Uruguay— como en la margen sur del Río de la Plata. Así se fundaron fortines en la Banda OrientalManfred Kossok, El Virreinato del Río de la Plata, Hyspamérica, 1986, Buenos Aires, ISBN 950-614-432-X y en la intendencia de Buenos Aires.

Entre esas avanzadas estaba el de Chascomús, que fue fundado el 30 de mayo de 1779 como un fortín por el capitán Pedro Nicolás Escribano, de los Blandengues de Buenos Aires, con el nombre de San Juan Bautista. Eligió como patrona a la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de la Merced, construyendo la primera capilla.

Con la protección del fuerte se fueron asentando estancias y se creó un núcleo poblacional también llamado Chascomús, que pasó a ser centro político del nuevo distrito hacia 1801, dependiente del partido de Magdalena, y el 1 de enero de 1808 el Cabildo de Buenos Aires lo escindió como el nuevo partido de Chascomús, eligiendo como su primer alcalde de hermandad a Juan Lorenzo Castro.

Entre 1826 y la década de 1850 funcionó en la boca del río Salado un puerto alternativo al de la ciudad de Buenos Aires, ejerciendo su influencia comercial sobre la economía de la zona en general y de Chascomús en particular. Este puerto funcionó especialmente durante los bloqueos portuarios de la guerra con el Brasil (1825-1828), el bloqueo francés al Río de la Plata (1838-1840) y el bloqueo anglo-francés al Río de la Plata (1845-1848).

La profundidad en la zona de dicho puerto, durante la bajamar, rondaba los 8-9 pies. También se embarcaba por allí carne y víveres para abastecer a la tripulación de las embarcaciones del almirante Guillermo Brown, especialmente a partir de 1840. Mercaderías transaccionadas en el puerto: cuero de coipo, cuero de vaca, artículos de almacén, tabaco, sal, azúcar, ginebra, aguardiente, papel, harina, yerba mate, café, te, galletas, fideos, arroz, canela, ladrillos. Banderas de los buques que amarraban en el puerto: Argentina, Uruguay, Brasil. "En esta desembocadura había un pequeño asentamiento con una batería de 4 cañones que protegían un pequeño muelle y una carretera expuesta a los vientos del nordeste. Llamarlo "base" sería exagerado".

El 18 de enero de 1827 Francisco Fourmantín finalizó en el puerto de la desembocadura del Salado su campaña de corso frente a las costas de Brasil.

En marzo de 1827, luego de la batalla de Carmen de Patagones, este muelle fue usado como punto de recalada en su destino a Montevideo de los 94 tripulantes del imperio de Brasil en su fuga a bordo del buque recapturado Ana, entre ellos Guillermo Eyre.

Alrededor del 21 de agosto de 1832, el HMS Beagle, en su segundo viaje al mando de Roberto Fitzroy y con el naturalista Charles Darwin a bordo, navegan entre Punta Piedras y Cabo San Antonio, es decir, frente a la desembocadura del Río Salado.

miniaturadeimagen|Desembocadura del río Salado en bahía de Samborombon.

En 1839 se produjo la batalla de Chascomús, que terminó con la breve revolución de los Libres del Sur. Las fuerzas rosistas vencieron a los antirrosistas a orillas de la laguna de Chascomús.

thumb|250px|La Vieja estación del ferrocarril en el año 1875.

En 1857 "en el marco de grandes inundaciones que anegaron extensas superficies de campo en Buenos Aires, el río Salado fue testigo de una nueva apuesta de navegación mercantil. Varias embarcaciones a vela, y hasta algunas a vapor, lograron remontar el curso del río gracias a que las fuertes lluvias aumentaron el caudal del Salado. La empresa Aspiazú y Cía. logró, en mayo de aquel año, la aprobación de la Cámara de Representantes para realizar la navegación a vapor desde el puerto de la capital hasta la desembocadura del Salado y por su interior. Con la intención de comerciar efectos en Dolores y Chascomús, así como de embarcar la producción local hacia el exterior, algunos pailebotes y balleneras incursionaron río arriba, llegando el vapor Río Salado del sud incluso hasta la laguna de Chascomús. Pese al furor que por entonces generó en la prensa local y en buena parte de la población de la zona, la posibilidad de remontar el río hasta el interior de la provincia duró hasta que las aguas bajaron nuevamente, dando por terminado el proyecto de la compañía Aspiazú y liquidándose sus bienes".

En 1865 llegó el ferrocarril con la empresa Ferrocarril del Sud, datando de ese año la mayor parte del edificio de la vieja estación ferroviaria.

En 1873, merced al poblamiento en gran medida debido a inmigrantes europeos, Chascomús adquirió la categoría de ciudad.

En 1892 viajar desde ciudad de Buenos Aires a Chascomús tomaba 3 horas en tren y era considerada "una de las mejores ciudades al sur". Se indicaba como un lugar preferencial por criadores de ovejas escoceses, listando estos establecimientos: Bell, Brown, Buchanan, Burnett, Campbell, Cox, Dodds, Fair, Graham, Green, Johnston, Maxwell, Mullady, Newton, Nowell, Plowes, Reid, Robson, Sheil, Twhaites, Wallace, Wide y Wilson. La estancia Newton fue la primera en tener alambrado en la provincia. La estancia Fair de El Espartillar también era un establecimiento renombrado. Se menciona la capilla presbiteriana de Adela. Había en la ciudad una escuela en inglés para niñas, dirigida por Madame Faruesi. También se mencionaba una bilbioteca pública gratuita (la bilbioteca Popular Sarmiento, fundada en 1872) y un diario local, así como que el hospital local tenía 16 camas.

Es particularmente destacable el papel de los primeros pobladores de Chascomús. Muchos de ellos Blandengues de Buenos Aires, del fortín San Juan Bautista, fueron troncos de familias que por vez primera poblaron tierras al sur del paralelo 35°S, estableciendo estancias pioneras que se constituyeron en hitos poblacionales en la inmensidad de las pampas, hasta entonces llamada el Desierto o la Frontera. Estas estancias paulatinamente avanzaron sobre la cuenca deprimida del Río Salado y del sudeste de la provincia de Buenos Aires, expandiendo la estrecha franja apretada contra el Río de la Plata que constituyeron durante dos siglos los pagos pampeanos, aquellos con que fueron retribuidos los primeros pobladores de Buenos Aires.

Entre estos primeros pobladores de Chascomús hay algunos pioneros que quizás se encontraban establecidos desde tiempos anteriores a la misma fundación del pueblo, como los criollos Eugenio Girado y Clemente López Osornio. Con la fundación aparecieron Juan Gregorio Girado, lenguaraz del cuerpo de Blandengues —cuyo hijo Juan Elías tuvo particular relevancia en la expansión de la frontera al poblar la estancia San Juan—, Prudencio Ortiz de Rozas y Juan Manuel Villarino, criollos; los gallegos Jaime Casalins, el cirujano Juan Alday y Francisco Riobó; los vascos Ignacio y Juan Simón Unanue, José Agustín de Arístegui, Juan Antonio Izurieta; Vicente Casco, paraguayo, Mauricio Machado y Lencinas, cordobés, Diego Dodds, escocés, Juan Milani, italiano, Ricardo Newton, inglés, y otros.Álvaro Casalins y Juan Cruz Jaime Crespo, Chascomús en la Genealogía, Junta sabatina de especialidades históricas, Buenos Aires, 2003, ISBN 987-43-6861-6

Sitios de interés miniaturadeimagen|Capilla de los Negros.

La Capilla de los Negros Aunque la edificación chascomunense ha sido arquitectónicamente modesta, resultan interesantes algunos solares, por ejemplo: el de la Capilla de los Negros, así llamada porque durante un largo período su principal feligresía fue constituida por descendientes de africanos.