Wilhelm Franz Canaris (Aplerbeck, Westfalia; 1 de enero de 1887-Campo de concentración de Flossenbürg, 9 de abril de 1945) fue un oficial de la Marina Imperial alemana y un almirante de la Kriegsmarine que participó en la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Wilhelm Canaris llegó a ser almirante y desde 1935 y durante el nacionalsocialismo, jefe de inteligencia de la Wehrmacht. Tomó parte en varias conspiraciones contra Hitler, también en la preparación del atentado del 20 de julio de 1944, aunque no fue uno de sus personajes centrales y se opuso a asesinar a Hitler. Sin embargo, se encontraron documentos con planes de la oposición a Hitler, en los cuales apareció su nombre. Por eso fue detenido por los nazis el 23 de julio de 1944, llevado al campo de concentración de Flossenbürg y ahorcado allí el 9 de abril de 1945.

Biografía Su vida, rica en anécdotas y experiencias singulares, corre profundamente entrelazada con los escenarios bélicos de las dos guerras que protagonizó Alemania. Canaris nació en Aplerbeck (Westfalia) el 1 de enero de 1887. El apellido que utilizaba parece tener raíces griegas, pero, aunque Canaris gustaba convenientemente de mencionar entre sus ascendientes al almirante griego Konstantinos Kanaris —también marino y héroe de la guerra de Independencia de Grecia—, se supone que su familia procedía de Italia, a través de los Canarisi, que se mudaron a Alemania en el . Su abuelo se convirtió del catolicismo al luteranismo. En 1905, a la edad de dieciocho años, Canaris se enroló en la Marina Imperial alemana, y en la Primera Guerra Mundial estaba a bordo del SMS Dresden como oficial de inteligencia.

Poseía una figura relativamente baja, que no se asemejaba al ideal ario; a causa de su baja estatura se lo denominó «el pequeño Almirante», y él mismo solía compararse con Winston Churchill refiriéndose a sí mismo como «el pequeño WC».

Hijo del industrial Carl Canaris y Auguste Canaris, de soltera Popp, en 1919 se casó con Erika Waag, con la que tuvo dos hijos.

Trayectoria militar

En la Marina Imperial Pese a que su familia era de tradición industrial, dentro de su educación Canaris tomó clases de español e inglés y a los dieciocho años y con la oposición de su padre ingresó en la Marina Imperial alemana. Sirvió como teniente a bordo del crucero gemelo del SMS Emden, el SMS Dresden, desde su misma botadura. Gestionó el traslado de alemanes avecindados en el puerto mexicano de Veracruz, en plena guerra civil.

Canaris no era considerado como un tipo temerario, sino como una persona con carácter diplomático; sirvió de intérprete en varias ocasiones ante las autoridades mexicanas, ya que era el único tripulante que dominaba el español a la perfección.

Isla de Pascua El inicio de la Primera Guerra Mundial lo sorprende en pleno Pacífico. El Dresden se dirige a Tsingtao (hoy en día escrito Qingdao) y espera órdenes del almirantazgo. Se reúne con la flota del almirante Maximilian von Spee en la Isla de Pascua.

A bordo del Dresden sirve como teniente, oficial de informaciones y ayudante del comandante Fritz Lüdecke. Sus compañeros le apodan Kieka o 'mirón' por su don de observación y profundización de las cosas.

Batalla de Coronel

Después de la batalla de Coronel en las costas chilenas el 1 de noviembre de 1914, donde la escuadra de von Spee vence a una escuadra inglesa, la flota se dirige al puerto de Valparaíso. Allí Canaris sirve de intérprete a von Spee ante las autoridades chilenas. Luego la flota alemana se dirige a las islas Malvinas, donde es derrotada el 8 de diciembre de 1914 en la batalla de las islas Malvinas.

El Dresden es el único buque superviviente, el cual se refugia durante meses en los canales australes de la Patagonia chilena, eludiendo a sus perseguidores ingleses, especialmente en el fiordo Quintupeu, donde la tripulación vive de los recursos naturales. Más tarde, cuando pretendía ser abastecido en la isla Más a Tierra (hoy Robinson Crusoe) del archipiélago Juan Fernández en el mar territorial de Chile, es sorprendido por fuerzas inglesas y hundido por la tripulación mientras estaba bajo fuego enemigo, fondeado en la Bahía Cumberland de esa isla.

Internamiento en Chile La tripulación sobreviviente del Dresden, Canaris entre ellos, es internada en Chile, en la isla Quiriquina —frente al puerto de Talcahuano— y, pese a que formalmente eran prisioneros, el relajamiento de las medidas de seguridad impuestas por la Armada chilena permitió a varios de los oficiales alemanes viajar a Concepción en más de una oportunidad.

El «chileno» Reed Rosas El 6 de agosto de 1915, provisto de un pasaporte chileno auténtico que fue conseguido por agentes de la embajada alemana en Buenos Aires, a nombre de Reed Rosas, un modesto vendedor anglochileno, Canaris emprendió un viaje de quinientos kilómetros en tren hacia Osorno, llegando a esta ciudad el 6 de agosto. La elección de su destino no fue casual, ya que esta zona geográfica del sur de Chile es asentamiento de una importante colonia alemana avecindada allí desde mediados del y además de ello, se encuentra cercana a la frontera con Argentina. Durante su estancia en la ciudad se alojó en la mansión de la familia von Geyso. El desplazamiento lo hizo valiéndose de su excelente dominio del español.

Finalmente, Canaris se fuga de Chile desde Osorno junto con otros compañeros de armas. Von Geyso lo envía al fundo de la familia alemana Eggers, en la localidad fronteriza de Puyehue, a fin de preparar el cruce de la cordillera de los Andes, el cual realizó a caballo y sin compañía.

Al otro lado, en una de las puntas del lago Nahuel Huapi, era esperado por otro integrante de la familia Eggers, que lo cruzó en bote hasta San Carlos de Bariloche, ubicándolo por algunos días en la estancia de Luis von Bulow. Allí fue recibido por el cónsul alemán y fundador de la ciudad, el chileno Carlos Wiederhold Piwonka, quien le proporcionó ayuda.

Canaris finalmente consigue embarcarse hacia Alemania en un carguero neerlandés que lo llevó a Róterdam, desde donde retornó a Alemania, donde fue bien recibido y rápidamente ascendido a capitán.

Posteriormente fue transferido a las nacientes oficinas de Inteligencia de la Marina por los servicios de inteligencia exterior alemana, y dado su conocimiento del español se le envió a trabajar a la embajada alemana en Madrid, donde estuvo un año ejerciendo labores de contraespionaje y logística, para lo cual utilizaba como cobertura su falsa de identidad del «chileno Reed Rosas», asegurando —cuando se lo preguntaban— provenir de una pequeña ciudad en el sur de Chile llamada Osorno.

Más tarde fue asignado como comandante de un submarino en el mar Mediterráneo, acreditándosele dieciocho hundimientos, por lo cual fue condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase.

1918 Terminada la guerra, permaneció dentro del ámbito militar. Durante el período revolucionario de 1918, cuando prestó ayuda como organizador de los Freikorps, cuerpos antidemocráticos de voluntarios creados para combatir a los comunistas en su empeño revolucionario, Canaris habría planeado el asesinato de dos de los principales líderes comunistas alemanes. En sus memorias, Baldur von Schirach, mientras permaneció recluso en la prisión de Spandau tras los juicios de Núremberg, recuerda que el Gran Almirante de la Marina Alemana (Kriegsmarine) durante la Segunda Guerra Mundial, Erich Raeder, le confesó que Canaris fue el responsable del asesinato de los dirigentes espartakistas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. "Canaris preparó aquel asesinato y se las arregló para ser nombrado juez en el proceso. De esta manera le fue posible influenciar la investigación y conseguir que el autor, que había obrado de acuerdo con sus órdenes, saliera bien librado. Doy mi palabra sobre todo ello"."Yo Creí en Hitler", Baldur von Schirach.

En la Reichsmarine de la República de Weimar Durante la llamada República de Weimar Canaris asume en 1922 el mando del acorazado Schlesien y después del crucero Berlín, en 1923. Cumpliendo estas labores recibe bajo su mando, entre los aspirantes, a quien sería su futuro antagonista, Reinhard Heydrich, quien para esa época era un tímido oficial, destacado en deportes y con una buena instrucción.

Existen pruebas para sostener que Canaris patrocinó el ingreso de Heydrich, ya que el hogar de este último tenía como vecinos a los Canaris. Además este último, por no pertenecer a la alta sociedad alemana, habría quedado excluido. En 1930, Heydrich es expulsado a causa de un asunto personal ligado a problemas de faldas.

Jefe de Estado Mayor del Mando del Mar del Norte En 1930 es nombrado jefe de Estado Mayor del Mando del mar del Norte. En 1932 se le da el mando del navío de línea Schlesien.

En 1933 recibe con beneplácito el advenimiento del nacionalsocialismo debido a su acentuado anticomunismo y su esperanza en la revisión del Tratado de Versalles. En 1934, vuelve al servicio activo y es nombrado comandante de la fortaleza de Swinemünde, en el mar Báltico.

La Abwehr Una vez llegado Adolf Hitler al poder, y ya ostentando el grado de capitán de navío y dado su prestigio, experiencia en labores de espionaje, niveles de contacto y sobresalientes aptitudes, se le asigna la jefatura de la Abwehr. Esta oficina era una organización de inteligencia y contraespionaje, trabajo que asume en enero de 1935, en reemplazo de su homólogo, el capitán Conrad Patzig. thumb|left|Canaris en una pista de Smolensk, U.R.S.S en 1942. La oficina de Canaris quedaba en Berlín en la calle Tirpitzufer 74-76 (hoy Reichpietschufer), y los SS la llamaban despectivamente la guarida de los «Papa Noel».

Al momento de recibir sus nuevos despachos, es advertido por su antecesor de los planes siniestros de Heinrich Himmler y Reinhard Heydrich junto a Walter Schellenberg, quienes para entonces trabajaban en la Oficina Central de Seguridad del Reich o RSHA, de hacer tentativas de anexar la oficina y todos los órganos de inteligencia a las SS.

Intentó infructuosamente llegar a un acuerdo con las SS, pero las intrigas contra la oficina misma, llevadas a cabo por Heydrich, Schellenberg y apoyadas por Himmler, no cesaron durante la gestión de Canaris, a pesar de tener aparentemente buenas relaciones con ellos.

Canaris no profesaba ideas antisemitas, pero se manejó muy inteligentemente para mantenerse en el puesto, haciéndose de información confidencial de sus antagonistas, usando la misma técnica que las SS. Esto mantuvo a raya a Heydrich y sus seguidores por un tiempo.

A medida que transcurrían los acontecimientos, Canaris previó el futuro de Alemania con gran acierto, y cuando se abrió el frente del Este, sus percepciones de tener a Alemania entre dos frentes y las atrocidades de las huestes de Himmler no solo en Polonia, sino en la Unión Soviética, lo desencantaron definitivamente del nacionalsocialismo.

Su personalidad thumb|Canaris en segundo plano (con cordones y traje negro) junto a Stasys Raštikis y Hans von Tschammer und Osten (1939) Era la antítesis de quien se suponía debía manejar los hilos del espionaje militar. Resulta sorprendente que la Alemania nazi lo tuviera en uno de los más altos cargos, ya que no era nacionalsocialista. Aunque algunas fuentes lo describen como un nazi convencido, sus acciones demuestran una ambigüedad y, más tarde, un claro alejamiento de los ideales del nazismo. Dicho cambio ocurrió durante la invasión de Polonia, después de ver las atrocidades cometidas por los Einsatzgruppen (grupos de operaciones) de Heydrich y la escalada de atrocidades cometidas fundamentalmente por tropas de las SS en territorio ruso.