Los filisteos (, pəlištīm; , phylistieím o philistinoí; , filīstiun) fueron un pueblo originario del Bronce Reciente, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (egipcias, hebreas, asirias) o arqueológicas.Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 53 y ss. Su origen es todavía incierto.
Los documentos más antiguos que harían referencia a los filisteos son los documentos egipcios sobre los pueblos del mar, donde se menciona a los purasatiu (transcrito convencionalmente como peleset), junto a otras poblaciones hostiles a Egipto. Desde al menos el año 1822, se han relacionado estos peleset con los filisteos mencionados en fuentes bíblicas, aunque el consenso académico sobre dicha identificación no es total. Tras su enfrentamiento con los egipcios, se establecerían en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región de la actual Franja de Gaza (Palestina), extendiéndose al norte hasta casi la actual Tel Aviv (Israel).Tischler, All the things in the Bible, I, pág. 480. Entonces su cultura original (que es materia de debate) empezaría a asimilarse a la de cananeos y hebreos.
A los filisteos, organizados ya en torno a su pentápolis tradicional, se hacen numerosas referencias en la Biblia, donde aparecen mencionados como «pəlištīm», es decir, habitantes de Pəlešet o Filistea. Aparecen mencionados en la «tabla de las naciones» del Libro del Génesis, donde se les atribuye ser descendientes de Mizraím (es decir, de Egipto),al igual que los caftorim (es decir, los de Kaftor); puesto que estos últimos se han relacionado con el pueblo que los egipcios llamaban Keftiu (supuestamente de origen cretense). A partir de ahí se han desarrollado varias teorías que determinan que el origen del pueblo filisteo estaría en Creta, el mar Egeo o el Asia Menor.Tischler, All the things in the Bible, I, pág. 481 Esta relación, no obstante, es también materia de debate académico.Drews, Canaanites and PhilistinesHitchcock, All the Cherethites, and all the Pelethites, and all the Gittites, pág. 20 Análisis recientes de ADN de individuos enterrados en la ciudad filistea de Ascalón muestran que los filisteos eran una población inmigrante en Oriente Medio y que sus parientes más cercanos se encontraban en Creta, Cerdeña, Grecia o incluso España, es decir, eran de origen europeo.
Las ciudades filisteas dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C. Seguidamente, fueron sometidas a los imperios regionales y parecen haber asimilado progresivamente las culturas dominantes. Las últimas menciones a los filisteos como pueblo aparecen en la Biblia y datan del En época posterior y tras la diáspora judía del 70 d. C, los israelitas fueron expulsados de Samaria y Judea por los romanos, por lo que todo el territorio sur del Levante mediterráneo pasaría a ser conocido como Palæstina desde el año 135 d. C., término derivado asimismo del hebreo Pəlešet.
Etimología El nombre «filisteo» proviene del latín , variante de , que aparece en los escritos de Flavio Josefo. A su vez está tomado del griego (philistinoí), utilizado por Filón de Alejandría, si bien en la Septuaginta el término utilizado es o (fylistieim o fylistiim).
En última instancia proviene del hebreo pĕlištī, «gente de Plešt» (Filistea); cf. el acadio palastu y el egipcio purasatiu.Orr, The International Standard Bible Encyclopaedia, IV, pág. 2376.
Los estudiosos de la Biblia suelen proponer que el nombre se originaría a partir de la raíz semítica plš (), que significa ‘dividir’ o ‘invasor’.Jastrow, A Dictionary of the Targumim, the Talmud Babli and Yerushalmi, and the Midrashic Literature, pág. 1185 El endónimo que los filisteos se daban a sí mismos no se conoce. Sin embargo, como la Biblia los menciona también como gentes de Kaftor (; quizá relacionado con Keftiu),Alvar, Los pueblos del mar y otros movimientos de pueblos a fines del II milenio, pág. 42-43 que no es un término semítico, se ha sugerido que dicha palabra sea similar a la que usaban para referirse a sí mismos o a su idioma. Al parecer, su idioma también aparecería referido en la Biblia como «lengua de Ashdod», aunque es controvertido si se refiere al idioma filisteo, al dialecto cananeo que los filisteos adoptaron a partir del o a alguna otra lengua utilizada en la ciudad.
Otra teoría, propuesta por Jacobsohn y apoyada por otros autores, es que el nombre deriva de la región iliria de Palaeste, cuyos habitantes se habrían llamado palaestīnī añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos.Bonfante, Who Were the Philistines, pág. 251-262 Por su parte, Jones sostuvo que el nombre Filistea es una corrupción del griego φυλὴ ἱστία (fylḗ histía, ‘tribu del hogar’, con la ortografía jónica de hestía).Jones, The Philistines and the Hearth, pág. 343 y ss. Sugiere además que los filisteos habrían sido los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo; dicha sugerencia fue propuesta antes de que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.
Origen La historiografía ha ubicado en torno al 1200 a.C. la aparición de unos pueblos, denominados «pueblos del mar», gracias a las fuentes egipcias, que ocasionaron la crisis y desaparición de diferentes culturas, imperios y reinos que habían existido durante el Bronce Reciente, surgiendo así nuevas entidades políticas como es el caso de los filisteos, con unos hábitos culturales nuevos. Aunque existió una rápida aculturación que pronto extinguió sus rasgos diferenciadores.
Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo, aunque también se ha sugerido que la cultura material filistea sea simplemente una continuación de la cultura cananea de la Edad del Bronce. Más vagas son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar (los peleset), generalmente identificados los filisteos. Igualmente, un estudio genético realizado en un cementerio filisteo en Ascalón confirmó la teoría del origen europeo de los filisteos. Las evidencias del idioma filisteo, muy tenues, así como las que los relacionan con los pelasgos, podrían apuntar también hacia el mundo egeo.La primera sugerencia en dicha dirección aparece en Noordtzij: De Filistijnen, citada en Bonfante: Who Were the Philistines, pág. 252, nota 4. Bonfante defendió un origen ilirio de los filisteos basándose en los παλαιστινοί (palaistinoí) de Palaeste, una ciudad del Epiro, añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos. La conexión sugerida se introdujo en:
Independientemente del origen geográfico, el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico. La lengua filistea no ha sido identificada satisfactoriamente: se ha considerado que se trata de una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.Dothan, The Philistines and Their Material Culture. Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua cananea sin dejar apenas escritos, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.
Historia miniatura|Bajorrelieve del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.), representando un grupo de peleset cautivos. Destaca el característico tocado de plumas que portan en la cabeza. miniatura|300px|Mapa del sur del Levante mediterráneo, ca. 830 a.C. Las regiones representadas son, de oeste a este y de norte a sur:
Antecedentes
Los «pueblos del mar» se mencionan por primera vez alrededor del año 1208 a.C. en textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Estos pueblos tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los estudiosos europeos en el ) y estaban aliados para atacar al próspero Egipto. Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los eqwesh, los sherden, los lukka, los shekelesh y los teresh (según una hipótesis de vocalización, ya que el egipcio antiguo no anotaba las vocales). Las inscripciones de Karnak los describen como los «habitantes del Norte que venían de todas las tierras». En el templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la Vigésima Dinastía, aparece una inscripción que celebra una victoria marítima y terrestre sobre los «pueblos del mar». El segundo pilar indica: «Entre ellos se encontraban como aliados los peleset, los tjekker, los shekelesh, los denyen y los weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los confines de la tierra». La mención a los peleset (en realidad prst en el original; la vocalización moderna más aceptada es purasa o purasatiu) se considera generalmente como la primera mención a los filisteos.Sergent, Les indo-européens, pág. 108. Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.
Asentamiento Desde el los estudiosos bíblicos han identificado la tierra de los filisteos (Filistea) con las menciones a Palastu y Pilista de las inscripciones asirias.Easton's Bible Dictionary (1897)
Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia. Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris ITécnicamente designado por la referencia Papyrus British Museum 9999. indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes «de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre» y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.
A partir del , el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniado por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si «la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas».Finkelstein y Silberman, La Biblia desenterrada, pág. 386. Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo. Entonces, los filisteos ocuparían las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, que había pertenecido a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.). Su organización política fue una pentarquía en la que en cada uno de sus cinco centros de gobierno un príncipe (seren) ostentaba el poder.
Expansión Los filisteos conocían el empleo del hierro, cuyo secreto hasta el habían guardado celosamente los hititas. El monopolio de este metal (saber dónde encontrarlo, cómo forjarlo y cómo usarlo) les confirió una superioridad militar durante siglos.