Tomás Francisco Romero Pereira (Encarnación, 4 de octubre de 1884-Asunción, 12 de agosto de 1982) fue un político, militar y arquitecto paraguayo que fungió como el presidente de la República del Paraguay en carácter provisional desde el 8 de mayo al 15 de agosto de 1954, luego del golpe de Estado que derrocó al presidente Federico Chaves. Su asunción al mando se dio con la intención de legitimar el futuro gobierno dictatorial de Alfredo Stroessner, por lo que en julio del mismo año se realizaron las elecciones generales de 1954, de las cuales Stroessner salió victorioso siendo el único candidato presentado en las ternas electorales.
Romero Pereira es conocido como uno de los dirigentes históricos del Partido Colorado, se había afiliado en 1908 y del cual fue presidente en varias ocasiones. Desempeñó los cargos de ministro de Obras Públicas y del Interior dos veces, durante los gobiernos de Federico Chaves y del dictador Alfredo Stroessner, de este último fue también ministro sin cartera, puesto delegado exclusivamente a dirigentes del partido y que enlazaba las políticas de la autoridad partidaria con el gobierno de estado y presidente titular del Consejo de Estado de Paraguay hasta su muerte, por lo que durante la larga dictadura stronista hacía las veces de un vicepresidente de facto y se encargaba del despacho de la presidencia cuando Stroessner realizaba misiones diplomáticas. Fue presidente de la Convención Constituyente de 1967 que redactó la constitución hecha a medidas para el dictador y, en 1977, fue también convencional para la enmienda del art. 173 de la misma que permitió a Stroessner perpetuarse en el poder.
Además de su labor como político, Romero Pereira ejerció también la labor militar, especializándose en la Argentina y posteriormente formando parte del Ejército Paraguayo durante las revoluciones de finales de 1910. Estas habilidades militares le valieron el desafío de acudir en 1932 en defensa del Chaco paraguayo, durante la guerra con Bolivia, a la que posteriormente sucede su ensanchada labor política de la que fue protagonista durante el gobierno de Alfredo Stroessner.
Biografía Nació en la ciudad de Encarnación, Departamento de Itapúa, el 4 de octubre de 1884. Fue hijo de Emilio (o Emiliano) Romero, correntino, y Rosa Isabel Pereira quien fuera una de las tantas residentas sobrevivientes de la guerra de la Triple Alianza. Fueron sus hermanos Rosa Isabel (casada con Félix Genes), Josefa, Sandalia, Cayo (casado con Clodomira Casabianca) y Emilio.
Entre 1899 y 1901 sus estudios secundarios se cumplen en el Colegio Nacional de Encarnación. El 4 de febrero de 1902 continúa sus estudios, esta vez desde el cuarto curso en la Capital de la República. Fue egresado bachiller con medalla de oro del Colegio Nacional de la Capital. Apenas traspuesto el 5.ºcurso obtiene, por méritos, una beca que le fue conferida por parte del gobierno argentino para proseguir sus estudios en el Colegio Militar de la Nación. Posteriormente estudió arquitectura en la Universidad de la Plata. También realizó una especialización en París, Francia.
Actuación militar Tomás Romero Pereira permanece en el Colegio Militar de la Nación entre 1904 y 1906, egresando -el tercero entre 47 alumnos- como Subteniente de Caballería. Inmediatamente retorna al Paraguay enlistándose a las filas del Ejército Nacional; no obstante, durante la Revolución del 2 de julio de 1908, donde era depuesto el presidente Benigno Ferreira, solicitó el cese de sus servicios dentro de la milicia por el hostigamiento del que era objeto por parte del gobierno liberal. En septiembre de 1908 es apresado y enviado a la Argentina en calidad de exiliado. En 1909, participó del movimiento subversivo en contra del gobierno liberal de Emiliano González Navero, al combatir en la revolución colorada de Los Laureles en la que los resultados fueron negativos para la meta de la Asociación Nacional Republicana. En aquella revuelta, su hermano Emilio resultó fallecido a causa de heridas de arma de fuego.
Durante la guerra civil del Centenario (1911-1912) -desatada entre las dos facciones preponderantes dentro del Partido Liberal, por un lado los liberales cívicos y por el otro los liberales radicalizados, quienes combatieron entre sí -renuncia el presidente Liberato Marcial Rojas (liberal cívico)-. El congreso nombra como su sucesor al Dr. Pedro Pablo Peña, iniciándose un efímero gobierno colorado. A Romero Pereira lo restituyeron en las filas del Ejército Nacional, con categoría de capitán por lo que fue designado al encargo de la defensa de la ciudad de Luque de modo a contrarrestar a las fuerzas revolucionarias, quienes eran superior en la dotación de recursos humanos y armamentos militares. A pesar de las fuerzas desplegadas, los republicanos fueron derrotados por los rebeldes afines al Partido Liberal. Sin embargo, Romero Pereira logró salvar su vida.
Matrimonio miniaturadeimagen|197x197px|Romero Pereira junto a su madre y hermanos. Establecido ya oficialmente en el Paraguay, el 25 de abril de 1929 contrae nupcias con la joven Lilia Isabel Arza Taboada con quien tuvo un total de seis hijos: Rosa Isabel (casada con Carlos A. Saldívar), Marta (casada con Juan Segalés), Lilia (casada con Gaspar Lluch), Carlos Francisco (futuro ministro, casado con Teresa Gross Brown), María Cristina (casada con José Conti) y Susana (casada con José Puente).
Exilio político miniaturadeimagen|331x331px|Romero Pereira en uniforme militar, 1911. Durante la contienda liberal de 1908, Romero Pereira había renunciado a combatir en el ejército oficialista, debido a los problemas que lo enfrentaban con los liberales, al firmar su renuncia había mencionado que "así terminó mi corta odisea en el ejército liberal".
Es exiliado con un grupo de opositores al régimen a Buenos Aires, donde ya había estado años anteriores, entre ese grupo de exiliados figuraba el general Bernardino Caballero, fundador y principal referente del Partido Colorado. En octubre de 1908 Tomás Romero Pereira se afilia oficialmente al Partido Colorado firmando el "libro rojo" de afiliación, como un dato importante el padre de Romero fue un importante colaborador de Bernardino Caballero en las revoluciones de la posguerra del 70.
Retornó al exilio en Argentina donde finaliza los previos aprendizajes obtenidos de Arquitectura. Se gradúa en la Universidad de La Plata en 1914, convirtiéndose en uno de los pocos paraguayos en recibirse de dicha carrera, sin embargo, al poco tiempo de culminar su carrera volvió al Paraguay. A causa de la anarquía reinante en el país, Romero Pereira decide asilarse en el Brasil donde logra establecerse por un corto período, para luego trasladarse a España primero y a Francia después, donde realizó varias especializaciones concernientes a su profesión. A la par de su permanencia en el país galo se abatía sobre Europa los embates de la Primera Guerra Mundial, esto lo motivó a alistarse al servicio de voluntariado en la atención a las víctimas y refugiados de dicha guerra.
Posteriormente, al finalizar el conflicto fue desarticulado trasladándose por segunda vez al Brasil, realizando luego paradas en Chile, Perú, Venezuela y Estados Unidos, para retornar nuevamente a Francia, en donde se hace con la dirección de una importante casa de edición desde la cual realizó importantes labores culturales. Regresa a América, y junto a Natalicio González, en el año 1925 funda en el Perú la "Editorial de Indias". Tras idas y vueltas entre Europa y Sudamérica, en el año 1928 se radica definitivamente en el Paraguay, después de casi dos décadas de vida en el extranjero.
Actividad política
Actividad profesional inicial Tras su retorno al Paraguay en 1926, desarrolló actividades en el ámbito de la ingeniería y la arquitectura. Colaboró con la administración municipal de Asunción durante la gestión del intendente Pedro Bruno Guggiari, participando en la ejecución de obras de infraestructura urbana, entre ellas el Parque Carlos Antonio López, la Costanera de Asunción, intervenciones en el Cementerio de la Recoleta y trabajos iniciales de reorganización del Panteón Nacional de los Héroes. Asimismo, intervino en proyectos privados, incluyendo la capilla del Seminario Metropolitano y la residencia de Rigoberto Caballero, con intervención artística de Julián de la Herrería.
Incorporación a la actividad política A inicios de la década de 1930, Tomás Romero Pereira se incorporó a la estructura orgánica del Partido Colorado. Desde 1930 desempeñó funciones dentro de la administración partidaria. En la convención general de diciembre de 1931 fue designado para integrar la conducción del Partido Colorado.
En el contexto de la crisis política de 1931-1932, vinculada a la represión de manifestaciones estudiantiles en inmediaciones del Palacio de Gobierno y al proceso de juicio político contra el presidente José Patricio Guggiari, el Partido Colorado adoptó una política de retiro institucional de sus representantes en órganos legislativos y administrativos. Durante este período, la conducción partidaria fue ejercida de manera orgánica por Romero Pereira, mientras el Poder Ejecutivo quedó interinamente a cargo del vicepresidente Emiliano González Navero hasta la restitución de Guggiari en enero de 1932.
Participación durante la guerra del Chaco Previo a la escalada del conflicto con Bolivia en el Chaco paraguayo, Romero Pereira, en su calidad de presidente del Partido Colorado, suscribió el 24 de julio de 1932 una declaración institucional orientada a la suspensión de disputas políticas internas y a la movilización coordinada en defensa del territorio nacional.
Posteriormente, presentó su renuncia a la conducción partidaria e incorporó su solicitud de servicio al frente de operaciones. Tras autorización del Poder Ejecutivo, fue designado jefe de Operaciones de la III División de Infantería. Más adelante fue transferido al Estado Mayor General del Ejército, donde desempeñó funciones como jefe del II Departamento (Inteligencia), en tareas vinculadas al análisis de información operativa y coordinación de inteligencia militar, hasta enero de 1935.
Posguerra y reorganización política Finalizadas las operaciones militares y suscrito el acuerdo de paz con Bolivia, retornó a Asunción en 1935, reintegrándose a la actividad política dentro de la Asociación Nacional Republicana.
Tras la Revolución Febrerista de 1937, encabezada por el coronel Rafael Franco, se produjo la interrupción del gobierno de Eusebio Ayala y una reconfiguración del sistema político paraguayo. En este proceso, Romero Pereira participó en la reorganización institucional del Partido Colorado en 1938, en el marco de su reconstrucción interna posterior a la etapa de inestabilidad política iniciada en 1931.
Durante la administración de Juan León Mallorquín, el partido sostuvo una posición crítica respecto del Tratado de Paz con Bolivia, en relación con la delimitación territorial posterior al conflicto del Chaco.
Evolución política en la década de 1940 En 1937 el Partido Liberal retomó el control del Poder Ejecutivo bajo la presidencia de Félix Paiva. En 1939, con la asunción de José Félix Estigarribia, se promulgó la Constitución de 1940, que redefinió la estructura institucional del Estado paraguayo.
Tras el fallecimiento de Estigarribia en un accidente aéreo, se produjo una reorganización del poder político-militar que culminó con la asunción del general Higinio Morínigo el 7 de septiembre de 1940. Su administración implicó la centralización del poder en la estructura militar y la reconfiguración del sistema partidario.
En este contexto, el Partido Colorado estableció mecanismos de reorganización interna ante la suspensión de actividades del Partido Liberal en 1942. Romero Pereira fue considerado para integrar instancias de conducción partidaria en caso de vacancia institucional.