miniaturadeimagen|derecha|Mapa de los 11 municipios que pertenecen a la Mancomunidad Siberia La Siberia es una comarca española situada al noreste de la provincia de Badajoz. Limita con las de Cáceres, Toledo y Ciudad Real. El nombre de Siberia extremeña empezó a usarse a finales del siglo y principios del ; cuando empezaron a hacerse proyectos para construir en ella carreteras, alguna línea de ferrocarril y un pantano. Por aquellos años era noticia constante en los periódicos el nombre de la Siberia rusa, por las deportaciones de ciudadanos rusos por motivos políticos, y de la construcción del Transiberiano; tren que une Moscú con lo más distante al este de Rusia. La lejanía de los pueblos de la Siberia extremeña con Badajoz, capital de la provincia (algunos pueblos están a más de doscientos kilómetros), hizo que, por similitud, se comparara a una región con otra. Existen otras versiones sobre el origen del nombre.

Al principio se dio el nombre de Siberia extremeña a los pueblos incluidos en los partidos judiciales de Herrera del Duque y Puebla de Alcocer: al desaparecer este último, en 1965, algunos de sus pueblos pasaron al partido de Herrera del Duque. Son los diecisiete pueblos de este partido, más tres anejos, los que componen actualmente la Siberia extremeña: Baterno, Casas de Don Pedro, Castilblanco, Esparragosa de Lares -con su anejo Galizuela-, Fuenlabrada de los Montes, Garbayuela, Garlitos, Helechosa de los Montes-con Bohonal de los Montes-, Herrera del Duque -con Peloche-, Puebla de Alcocer, El Risco, Sancti-Spíritus, Siruela, Talarrubias, Tamurejo, Valdecaballeros y Villarta de los Montes. Tiene 19 820 habitantes y una extensión de 2756,26 kilómetros cuadrados. Su término está bañado por las aguas de los ríos Guadiana y Zújar, con un total de cinco pantanos: Cijara, García Sola, Orellana, Zújar y La Serena.

Está dividida la Siberia extremeña en dos mancomunidades: Cijara, con los pueblos de Castilblanco, Fuenlabrada de los Montes, Helechosa de los Montes y Bohonal de los Montes, Valdecaballeros, Villarta de los Montes y Herrera del Duque con su anejo Peloche; capital de la mancomunidad de Cijara, de la comarca de la Siberia extremeña, y del partido judicial de Herrera del Duque y otra parte a la Mancomunidad de Municipios de la Siberia, integrada, junto con la Mancomunidad de Cijara, en la comarca de la Siberia extremeña.

La Mancomunidad de Municipios Siberia,Mancomunidad de Municipios Siberia es una mancomunidad integral de la provincia de Badajoz (España), situada en la comunidad autónoma de Extremadura. La mancomunidad está integrada por once municipios: Baterno, Esparragosa de Lares, Garbayuela, Garlitos, Puebla de Alcocer, Risco, Sancti-Spíritus, Siruela, Talarrubias, Casas de Don Pedro y Tamurejo.

La mancomunidad Siberia limita al norte con la mancomunidad de Cijara, al este con la comunidad de Castilla-La Mancha, al sur con la comarca extremeña de La Serena y al oeste con la también comarca extremeña de Vegas Altas.

En 2016 se puso en marcha una candidatura para conseguir la declaración de la Siberia como reserva de la biosfera. La iniciativa, promovida por la Diputación de Badajoz y apoyada por la Junta de Extremadura, contó en un principio con el apoyo de los ayuntamientos de la zona. Sin embargo, tras repetidas protestas por parte de las asociaciones de agricultores y ganaderos como ASAJA, cinco de los once ayuntamientos que componen la mancomunidad de la Siberia retiraron su apoyo a la candidatura. Uno de ellos es Talarrubias, capital de la mancomunidad, que mediante resolución de la alcaldía con fecha de 17 de noviembre de 2016 excluyó a Talarrubias de la candidatura. La falta de consenso hizo que la Asamblea de Extremadura finalmente tampoco diese su apoyo a la iniciativa.

En 2019 fue declarada reserva de la BioSphera por la UNESCO.La Siberia Biosphere Reserve

Toponimia Seguro que el nombre de "Siberia" es un registro erróneo -por influencia del generalizado para la geografía rusa-, de 'Ceberia', del latin cibaria: alimenticia' (panis cibarius), de cibum 'alimento', 'cebo', de donde tambien el cereal 'cebada'; la propia cabeza de comarca, Herrera del Duque, tiene un nombre que deriva de far farris, cereal, de donde también 'forraje' (y no del aparente 'hierro', 'herrar'), como Villarta (villa harta) confirma: al igual que Siruela, probable diminutivo de Senra (acinaria: graneros), granerillo; tal vez el propio Badajoz''' sea un battallons: aprovisionamientos, de uictualia: vituallas, y no de *battualia: batalla La perspectiva ciudadana y lejana explica las analogías un tanto desdeñosas con los helados desiertos inhóspitos que no tienen que ver con el paisaje de la zona. El hecho de que el nombre de Siberia arraigase en esta comarca pudo deberse a varias causas. De todas las versiones existentes, la que parece más creíble argumenta que la denominación alude al atraso de la comarca, a la falta de vías de comunicación, a su aislamiento, marginación y abandono que históricamente ha sufrido. Esta situación de aislamiento ya fue documentada en 1908 en un artículo publicado por José Ramón Mélida en El Correo de Madrid y en el Noticiero Extremeño:

Durante la dictadura de Primo de Rivera se intentó contrarrestar el tópico de atraso regional y nacional que connotaba el nombre. Así, en 1926 se inició desde los periódicos una campaña en pro de La Siberia. Sin embargo, estos intentos no lograron más que arraigar el término. A nivel nacional, el nombre de Siberia como símbolo de la España profunda alcanzó su cota más alta en la II República, a raíz de los trágicos sucesos de Castilblanco.

Otra hipótesis que algunos estudiosos esgrimen sobre el origen del nombre, es que provenga del río Iber , Ibero o Iberus, en referencia al actual río Guadiana. El nombre provendría del prefijo latín "Cis-" que indica "de esta parte o de este lado", y del río "Ibero", nombre que puede designar a los actuales ríos Ebro o Guadiana. Con la llegada de los romanos, quienes bautizaron el río con el nombre de "Ana" (proviene del romano "Anas", una familia de patos, por lo que vendría a significar "río de patos" o que procede del prerromano "Ana" que es, sencillamente, "agua" o "río"), y de los árabes después, los cuales añadieron el prefijo "wādi-" (río en árabe).http://www.uhu.es/publicaciones/ojs/index.php/huelvahistoria/article/viewFile/815/1269

Después, desde la segunda mitad del , se han seguido dos líneas de actuación respecto al nombre de Siberia. Desde ambientes políticos y culturales, se insiste en lo peyorativo del término y, por tanto, en la necesidad de cambiarlo. Se han propuesto apelativos como "Los Montes", "Los Lagos y Los Montes", "Los Montes del Guadiana"... Pero ningún intento ha tenido éxito. A nivel popular el término ha perdido cualquier connotación negativa, por lo que se ha extendido y ha sido aceptado por la mayoría de la población.

Historia Prehistoria La comarca nororiental de la actual provincia de Badajoz sale de la prehistoria fuertemente apegada a la ganadería y a la caza. Aun siendo tierras aisladas, sus habitantes han dejado prueba de sus preocupaciones religiosas y funerarias, en algunos hallazgos aislados, en los numerosos abrigos de pinturas rupestres repartidos por sus sierras, y en las genéricamente denominadas estelas decoradas extremeñas.

Entre los primeros hallazgos se encuentran, por ejemplo, el tesorillo áureo de Navalvillar de Pela o el torques de Orellana, ambos en oro. Las sierras de Talarrubias, Navalvillar y, sobre todo, los montes que marcan la transición al Valle de Alcudia son claros ejemplos de abrigos con pinturas rupestres. Destacan entre todas ellas las representaciones de carros y armas del Peñón del Buitre. También han aparecido figuras de guerreros, armas (escudos, espadas, lanzas y a veces arcos) y elementos propios del ajuar funerario como fíbulas, espejos, peines, navajas de afeitar, o, como en el caso de una pieza recuperada recientemente en Herrera del Duque, un instrumento de cuerda, a la manera de la phorminx homérica.

Dominación romana thumbnail|250px|Villa romana de Lacimurga. A la primera presencia romana obedecen asentamientos fortificados del porte del que se conserva el Peñón del Pez, de Peñalsordo, y muy pronto toda la zona debió de verse sometida al sistema administrativo romano, desarrollado desde centros urbanos priorizados desde el punto de vista político, algunos de los cuales recibirían el estatus de municipium con la concesión generalizada del ius Latii que tiene lugar bajo el reinado de Vespasiano (73-74 d. C.). Tal sería el caso de los dos grandes núcleos urbanos de época romana documentados hasta la fecha en la zona: Lacimurga Constantia Iulia, identificada con el Cerro de Cogolludo (Navalvillar de Pela), y Mirobriga, localizada en el Cerro del Cabezo, en término municipal de Capilla. De ambas se conocen gran cantidad de hallazgos, tanto monumentales como epigráficos, y en ambas se han realizado recientemente excavaciones arqueológicas sistemáticas que en el primero de los casos ha documentado el hundimiento de sus raíces en los primeros siglos del I milenio a. C., con una fuerte presencia orientalizante, y en el segundo la presencia de un edificio monumental tal vez relacionado con el foro de la ciudad.Pastor Muñoz, Mauricio y Pachón Romero, Juan Antonio: Excavación arqueológica de Miróbriga: campañas de 1987-88; Páginas 347-360. Mérida, 1991.

Reconquista Las tierras que se conocen como Siberia extremeña pertenecieron al reino musulmán de Toledo hasta que fue conquistado en 1085 por Alfonso VI de León. Sin embargo, al estar este territorio tan alejado de la capital toledana, no se incorporó en esta fecha a Castilla, sino que quedó entre cristianos y musulmanes; es decir, en la frontera.

En la vanguardia de esta zona, los musulmanes construyeron o repararon una serie de fortalezas estratégicamente situadas en Capilla, Almorchón, Alcocer, Puerto Peña y Herrera. A su vez, los cristianos de Toledo construyeron otra serie de fortalezas con los castillos de Muro, Dos Hermanas, Malamoneda y Milagro. Es en 1212, con la derrota musulmana en las Navas de Tolosa, cuando se produce un fuerte cambio de ritmo en la reconquista. Entre 1212 y 1230, las tierras de La Siberia extremeña fueron incorporándose a Castilla.

La reconquista de la comarca la inició Alfonso Téllez de Meneses, caballero palentino, afincado en Toledo, quien en 1222 pobló, entre otros, el castillo de Muro. Unos años después, en 1226, el castillo fue vendido al arzobispo de Toledo. Alfonso Téllez conquistó también Alcocer hacia 1225, donándola al arzobispo de Toledo. En 1226 Fernando III conquistó el castillo de Capilla, para entregárselo unos años después a los templarios con un amplio alfoz que, al disolverse en 1309 la Orden del Temple, pasó a la Orden de Alcántara. Este territorio, que pasó también al arzobispado de Toledo, formaría luego el estado de Capilla, adscrito a la casa ducal de Osuna.

Así comenzó la dependencia de La Siberia respecto de Toledo, que aún perdura hoy en lo eclesiástico. Con la reconquista, los reyes cristianos se vieron obligados, ante la imposibilidad de controlar todos los territorios, a repoblar los que iban recuperando y a otorgar su administración a miembros de la nobleza, a órdenes militares, a instituciones eclesiásticas y a las ciudades. A las ciudades en particular les interesaba expandir lo más posible su jurisdicción municipal sobre grandes extensiones de tierra. Por eso, en La Siberia extremeña serán los concejos de Toledo y Talavera de la Reina los que formen cada uno un amplio alfoz, para poblarlo y defenderlo. De la actual Siberia extremeña solo dos localidades, Castilblanco y Valdecaballeros, pertenecieron al concejo de Talavera; las demás pertenecieron al de Toledo, organizándose a partir de la reconquista en tres unidades territoriales: condado de Belalcázar (más tarde, vizcondado de Puebla de Alcocer), estado de Capilla y condado de Siruela.