N1 o N-1 fue un cohete diseñado por la Unión Soviética para poner un hombre en la superficie lunar durante la carrera espacial con los Estados Unidos en la década de 1960. El cohete fue diseñado por la oficina de diseño de Serguéi Koroliov, la OKB-1 (actualmente la compañía RKK Energia) y el propio Koroliov dirigió su diseño hasta su muerte en 1966. Posteriormente, Vasily Mishin tomaría el relevo del ingeniero jefe y acabaría la construcción de este cohete gigante, equivalente al Saturno V de la NASA.
El programa fue cancelado en 1974 tras cuatro lanzamientos fallidos entre 1969 y 1972, y tras haber puesto los estadounidenses doce hombres en la superficie lunar con el programa Apolo. Su sustituto sería el proyecto del cohete Energía en 1976, que si llegó a terminar con éxito. La URSS mantuvo en secreto la existencia de este cohete y del programa lunar N1/L3 hasta su desaparición en 1991.
Características técnicas izquierda|miniaturadeimagen|600x600px|Imagen recreada del cohete N1 L5. El primer diseño dispondría de tres etapas, capaz de poner en órbita una carga útil de entre 40 y 50 toneladas. Tras ser elegido como lanzador destinado a situar a varios hombres en la superficie lunar, su diseño se modificó para poder elevar una carga de entre 50 y 75 toneladas, después de hasta 92, de 95 y finalmente de 98 toneladas, por lo que se modificó su sistema propulsor, pasando de tres a cuatro etapas más una quinta adosada al módulo lunar para las maniobras de corrección y descenso.
Se fabricaron cinco unidades de este cohete. Las piezas se construían en Samara y eran transportadas por ferrocarril hasta Baikonur, donde se montaba el cohete en el hangar gigante MIK-112. Las unidades se denominaron 3L, 4L, 5L, 6L y 7L (L de liotni, «[ejemplar de] vuelo»), pero la unidad 4L fue modificada para servir de modelo de pruebas y posteriormente sería conocida como M1.
Etapas Estaba formado por tres etapas básicas más dos destinadas a la misión lunar. El diámetro de la base era de 17 metros y su altura total de 103 metros incluida la torre de salvamento, similar a la empleada por el Saturno estadounidense. Primera fase
La primera fase, de 28 metros de altura, poseía 30 motores del tipo NK-15 con un empuje total de 4500 kN, alimentados por queroseno y oxígeno líquido.
Segunda fase La segunda fase medía 20 metros de altura y poseía 8 motores NK-43 y la tercera fase 12 metros de altura y 4 motores NK-39. Tercera fase Estas tres primeras fases, mediante el encendido durante 9 minutos, podían situar en órbita alrededor de la Tierra a su carga útil (la nave lunar de 43 metros de longitud). Vehículo lunar
El vehículo lunar estaba situado dentro de un carenado de 6 metros de diámetro y estaba compuesto por varios bloques: el primero, denominado G, era una etapa propulsora de 7,5 metros de altura equipada con un motor NK-31 que se utilizaría para inyectar todo el conjunto en dirección a la Luna desde la órbita terrestre (tras dar 1 o 2 vueltas a la tierra y encender el motor durante unos 8 minutos hasta alcanzar la velocidad de escape). La nave quedaría entonces en trayectoria de retorno libre, es decir capaz de rodear a la Luna y volver sin necesidad de encender motor alguno, tras lo cual se eyectaría el bloque G.
Durante el vuelo a la Luna, las correcciones serían efectuadas por el bloque D, de 5,5 metros de longitud y situado sobre el anterior. Ambos formaban el denominado LRK.
El motor del bloque D sería empleado asimismo para disminuir la velocidad al llegar a la órbita lunar, situando a la nave en una órbita circular de 119 km de altitud, la cual sería posteriormente disminuida hasta alcanzar sólo los 16.000 metros de altura sobre la superficie lunar. Sobre el bloque D se localizaba el módulo lunar LK denominado bloque Ye, dotado de un compartimiento esférico similar al Soyuz, un motor de descenso-ascenso y un sistema de aterrizaje formado por cuatro patas.
Vehículo de regreso
Por último se encontraba el vehículo Soyuz, de 9,5 metros de longitud denominado módulo lunar orbital LOK (Lunova Orbitalny Korably), similar al CSM estadounidense que permanecería en órbita alrededor de la Luna, mientras se efectuaba el alunizaje del módulo L.K. con dos cosmonautas a bordo. La Soyuz poseía tres módulos diferentes: uno de propulsión para maniobrar e iniciar el regreso a la Tierra, una cápsula de descenso en la cual los dos cosmonautas pasarían la mayor parte del tiempo y un módulo de servicio esférico situado en la parte superior de la nave. Los lanzamientos que se efectuaron con maquetas de las naves que serían empleadas en el viaje lunar fueron todos un gran fracaso, lo que unido a los innumerables cambios que se iban efectuando en su diseño, hicieron que el programa se alargase siendo superado por los estadounidenses con los vuelos del Apolo.
Especificaciones técnicas Masa al despegue: 2.735.000 kg Longitud: 105 m Capacidad de carga de los vehículos de prueba: 70 toneladas en órbita baja Capacidad de carga de los vehículos de serie (nunca construidos): 95 toneladas en órbita baja Empuje al despegue: 4.400.000 kgf Diámetro de la primera etapa: 17 m Número de etapas: 4 (más el complejo L3) Combustible: queroseno especial (RP-1) y oxígeno líquido (LOX) Motores primera etapa: 30 NK-15 Motores segunda etapa: 8 NK-15V (versión del NK-15 para trabajar en vacío) Motores tercera etapa: 4 NK-21 Motores cuarta etapa: 1 NK-19
Historia thumb|200px|Comparación entre el cohete Saturno V y el N-1.|alt= Programa lunar soviético La URSS se convirtió en la primera nación del mundo en poner un satélite en órbita, el Sputnik 1 en 1957. Cuatro años después lanzaría el primer hombre al espacio, Yuri Gagarin. Como resultado, ese mismo año el presidente estadounidense John Kennedy propuso una misión a la Luna para superar a los soviéticos en la incipiente carrera espacial, surgiendo así el programa Apolo. Los soviéticos, que hasta entonces habían tomado la iniciativa en el espacio, no respondieron de forma clara a este desafío, por un lado porque no estaban seguros de que el gobierno de los Estados Unidos lo llevase a cabo, y por otro, por la rivalidad existente entre las diversas oficinas de diseño (OKB) que competían por los distintos proyectos. Los proyectos asignados a estas oficinas de diseño dependían en buena medida de las relaciones de sus jefes con los líderes políticos y militares soviéticos del momento. Debido en gran parte a esta red de intereses contrapuestos, la respuesta inicial soviética fue confusa y tardía.
El proyecto espacial para lanzar una tripulación a la luna por parte de la Unión Soviética comienza con el decreto gubernamental 715-296, promulgado el 23 de junio de 1960 por el gobierno para el desarrollo de «Poderosos Vehículos Lanzadores, Satélites, Naves, y Exploración Espacial en el período 1960-1967».
Contra todo pronóstico, el primer programa lunar aprobado no fue asignado a la oficina de Serguéi Koroliov, artífice de los grandes éxitos del programa espacial soviético, sino a la de Vladímir Cheloméi, gracias a los contactos que éste mantenía con el primer secretario Nikita Jruschov. Aunque las autoridades soviéticas no aprobaron una misión de aterrizaje tipo Apolo, permitieron a Chelomei el desarrollo de un plan más modesto que consistía en rodear la Luna en una trayectoria de retorno libre. Para ello Chelomei debía diseñar la nave LK-1 y el cohete UR-500 (posteriormente conocido como Protón). Se trataba de un plan mucho más modesto que el de la NASA, pero a cambio podía ser llevado a cabo de forma más rápida y barata. Si el programa Apolo llegaba a fructificar, las autoridades propusieron a Koroliov que estudiase el desarrollo del N-1. En principio debía tener una capacidad de carga de unas 75 toneladas en órbita baja, para poder lanzar estaciones espaciales que compitiesen con el programa de estación espacial militar estadounidense MOL.
La luna no era el objetivo original del N-1, su propósito principal era colocar una carga no tripulada de 70 toneladas en una órbita de 200 kilómetros, con destino a Marte.
El Programa Apolo continúa
En 1962, cuando se comprobó que el programa Apolo seguía adelante y recibía grandes fondos, las autoridades soviéticas aún no habían decidido claramente que oficina u oficinas se encargarían de cada proyecto. Todavía entonces las autoridades tuvieron en cuenta el proyecto de cohete gigante R-56 de Mijaíl Yangel como posible alternativa al N-1, aunque acabaría siendo desestimado.
Se aprueban los fondos No sería hasta 1964, con tres años de retraso respecto a los estadounidenses, cuando las autoridades soviéticas aprobaron los fondos necesarios para el desarrollo de los programas lunares. Incluso entonces se decidió continuar el desarrollo de dos programas paralelos:
Programa L1 de sobrevuelo de la Luna: otorgado a la oficina de Vladímir Cheloméi, que incluía el desarrollo de la nave LK-1 y el cohete Protón. Programa N1-L3 de alunizaje: otorgado a la oficina de Koroliov, incluía el desarrollo del cohete N-1, la nave Soyuz (ya en desarrollo) y el módulo lunar L-3. Este programa fue denominado N1-L3. Los planes originales contemplaban un primer alunizaje a ser realizado entre los años 1967 y 1968.
Cae Jruschov En 1964, el primer secretario Nikita Jruschov es destituido, por lo que Cheloméi pierde su principal apoyo político. Como consecuencia, el programa de sobrevuelo lunar pasa a ser controlado por Koroliov, quien sustituye el proyecto de nave LK-1 por una versión de la Soyuz. Fallece Koroliov
En 1966 fallece Koroliov, y se nombra a Vasily Mishin como líder de la OKB-1 (entonces llamada TsKBEM). La pérdida del carismático Ingeniero Jefe hace peligrar la supervivencia del programa N1/L3, ya que Chelomei contraataca y propone su programa UR-700 como alternativa al N-1. El cohete UR-700 debía ser capaz de lanzar más de 100 toneladas en órbita baja, mientras que el N-1 debe ser rediseñado para poder lanzar 95 toneladas, la carga mínima considerada necesaria para poder alcanzar la Luna.
Lanzamientos Primer intento miniaturadeimagen|260x260px|Modelo en 3D del cohete N1. Las autoridades soviéticas saben que llegan tarde y es prácticamente imposible ganar a los estadounidenses en este reto de la carrera espacial, especialmente después de la exitosa misión del Apolo 8 alrededor de la Luna en 1968.
Debido a los retrasos y a la falta de fondos, el primer lanzamiento del N1, el N1 3L, se fue retrasando y no tendría lugar hasta el 21 de febrero de 1969 desde Baikonur. Pocos segundos tras el despegue, el sistema de control de combustible para los 30 motores de la primera etapa llamado KORD, apaga el motor número 12 al detectar un pico de voltaje. Al perder uno de los motores y para mantener el empuje simétrico durante el ascenso, el sistema también apaga el motor número 24. El cohete N1 podía volar con dos pares de motores apagados, sin embargo seis segundos después del despegue, una oscilación violenta (el conocido como efecto pogo) provocada por el consumo del combustible había hecho que se separasen varios componentes del motor 2, provocando una fuga de oxígeno líquido. A los 25 segundos, otras vibraciones hacen que se rompa una tubería del queroseno y que, al entrar en contacto con el oxígeno, comienza a arder. El fuego derrite el aislante de varios cables eléctricos provocando un cortocircuito, y KORD lo reconoce como un problema de presurización en las bombas de combustible y desconecta todos los motores de la primera, segunda y tercera etapa del cohete a los 68,7 segundos del despegue, sin poder ordenar el activado de los motores desde el puesto de control en tierra. Los restos caen a 52 kilómetros de la plataforma de lanzamiento aunque el sistema de escape automático funciona y salva la carga útil, un modelo de pruebas de la Soyuz 7K-L1.