La rebelión de la India de 1857 comenzó como un motín de cipayos, los soldados indios del ejército de la Compañía Británica de las Indias Orientales, el 10 de mayo de 1857 en el acuartelamiento de la localidad de Meerut. Muy pronto, se produjo una escalada del conflicto con el estallido de otros motines y revueltas civiles a lo largo de la llanura del Ganges y del centro de India. Los enfrentamientos principales se produjeron en zonas de los actuales estados indios de Uttar Pradesh, Bihar, el norte de Madhya Pradesh y en la región de Delhi. Cita: "La rebelión de 1857 se produjo en la llanura del Ganges del norte de India y en el centro del país.", y Esta rebelión supuso una amenaza considerable para el poder de la Compañía Británica en toda la región y no fue sofocada hasta la caída del reino de Gwalior el 20 de junio de 1858. La rebelión de los cipayos también es conocida por algunos historiadores indios como Primera Guerra de Independencia de India.

Otras regiones controladas por la Compañía Británica, como Bengala y las presidencias de Bombay y Madrás, permanecieron mayormente en calma. En el Punyab, los príncipes sijes apoyaron a la Compañía con el envío de tropas y suministros. Los principados de Hyderabad, Mysore, Travancore y Cachemira, así como los pequeños dominios de Rajputana, no se sumaron a la rebelión. En la zona de Oudh, el alzamiento tomó el cariz de una revuelta patriota contra la presencia europea., Los líderes marathas, como Rani Lakshmibai, se convirtieron un siglo después en héroes populares del movimiento de independencia indio, aunque ellos mismos «no generaron una ideología coherente» para un nuevo orden.

Esta rebelión de los cipayos llevó a la disolución de la Compañía Británica de las Indias Orientales en 1858 y obligó a los británicos a reorganizar su ejército, el sistema financiero y la administración de India. El país pasó a continuación a ser gobernado directamente por la Corona británica con el nombre de Raj británico.

Introducción

La Compañía Británica de las Indias Orientales obtuvo el poder sobre Bengala después de ganar la batalla de Plassey (Guerras carnáticas) en 1757, la cual colocó bajo su dependencia a gran parte del Decán. La victoria sobre Alam II en la batalla de Buxar en 1764 añadió Bihar y Odisha a su regencia.

En 1843, la Compañía había logrado extender su control sobre la provincia de Sindh tras una sangrienta campaña bélica llevada a cabo por Charles James Napier. En 1845 tuvo lugar la primera guerra anglo-sij y la Compañía logró el control de Punyab acabando con el Reino sij en 1849. En 1853 el líder maratha, Nana Sahib fue despojado de sus títulos y de su pensión, pasando a ser subordinado de los británicos.

En 1854 Berar (Distrito de Amravati) fue anexada al dominio de la Compañía Británica de las Indias Orientales. En 1856 el estado de Awadh/Oudh fue también añadido a la regencia de la Compañía. Poco después el Imperio mogol, que mantenía un poder puramente nominal ante los británicos, sucumbió en su totalidad ante el dominio británico, siendo el emperador Bahadur Shah Zafar el último de esta dinastía.

Causas

La rebelión de los indios tuvo diversas causas religiosas, sociales, políticas y económicas. Hacía tiempo que los cipayos acumulaban animadversiones contra la Compañía Británica de las Indias Orientales, principalmente por las diferencias étnicas entre los oficiales británicos y las tropas indias.

Fricciones sociales

Por otra parte, los indios no veían con buenos ojos la rápida ocupación de territorios por parte de la Compañía y la introducción de costumbres occidentales que dicha ocupación conllevaba, así como las conversiones de indios al cristianismo. Otro agravio fue la ilegalización de ciertas costumbres religiosas, tanto hindúes como musulmanas, que eran consideradas poco civilizadas por los británicos. Por ejemplo, los británicos abolieron el matrimonio entre niños, el satí (el suicidio o el asesinato de una viuda en la pira funeraria de su esposo fallecido) y el infanticidio de las niñas. Muchos de los esfuerzos de la Compañía Británica de las Indias Orientales se veían con desconfianza. Por ejemplo, los hinduistas consideraban que la primera locomotora que arrancó de Bombay en 1850 era un asura (demonio). No obstante también había reformistas indios, muy notablemente Raja Ram Mohan Roy, que eran la verdadera fuerza detrás de estas reformas.

El sistema judicial, como era de esperarse en un régimen de ocupación extranjera, era injusto para los indios. Se presentaron los abusos ante la Cámara de los Comunes en 1856 y 1857 reveló que a los oficiales británicos se les otorgaba una serie de prerrogativas de apelación al ser acusados de brutalidad o de crímenes contra los indios.

Motivos económicos

La Compañía Británica de las Indias Orientales era una poderosa empresa de exportación cuya fuerza respaldaba gran parte de la colonización británica de la India. El poder de esta empresa llevó 150 años en lograrse. Ya en 1830 la compañía estaba muy activa, al punto que las dádivas a regentes y príncipes indios llegaban a 90.000 libras por año, una gran suma de dinero en aquella época. A través del soborno generalizado a aristócratas indios la Compañía podía operar en los mercados extranjeros a pesar de que las importaciones baratas del sureste de Asia de seda, algodón y otros productos eran perjudiciales a la economía de esas regiones.

En 1848, sin embargo, las dificultades financieras de la Compañía obligaban a una masiva expansión de los territorios británicos en el sur de Asia. La Compañía anexó doce reinos regentados por Rajás locales entre 1848 y 1854. En un artículo publicado por The New York Daily Tribune el 28 de julio de 1857, Karl Marx escribió: «En 1854, el Raj británico de Berar ―que comprende 80.000 millas cuadradas de terreno y una población entre cuatro y cinco millones de habitantes y enormes tesoros― ha anexado por la fuerza este territorio».

Para consolidar y controlar las colonias los británicos contaban con un ejército de 200.000 soldados nativos, organizados por unos 4.000 a 5.000 oficiales y suboficiales británicos, a los que había que añadir unos 20.000 militares en unidades estrictamente británicas (muchos, sin embargo, estaban de baja por enfermedad o permisos), más unos 5.000 funcionarios civiles y un número indeterminado de civiles (las estimaciones fluctúan entre 10.000 y 20.000 hacia mediados de siglo).

En 1857, los últimos vestigios de independencia en la India habían desaparecido y la Compañía exportaba toneladas de oro, piedras preciosas, seda, algodón, especias y otros materiales de gran valor al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda cada año.

La región era gobernada bajo un sistema bastante duro y riguroso denominado zamindari que facilitaba el cobro de impuestos a cargo de los rajás locales. En algunas regiones los campesinos fueron forzados a sustituir sus cultivos de productos para su subsistencia a plantaciones de índigo, café y té por orden del Raj británico, que exigía dedicar atención solo a los cultivos rentables para la exportación. Esto ocasionó dificultades para los campesinos que no eran remunerados debidamente.

La industria local también sufrió de los rigores impuestos por la Compañía. Estableciendo tarifas muy bajas de importación, así la India se veía inundada de telas baratas del Reino Unido, con las cuales las rudimentarias industrias indias no podían competir, pues además se les imponían elevados impuestos. De esta forma, la India que había sido un exportador de telas de lujo a Europa, se vio reducida a cultivar y exportar algodón, que era manufacturado en las fábricas del Imperio británico para elaborar textiles que luego eran exportados a la India, que a mediados del era el principal mercado mundial para el textil británico.

Interferencia política

Los británicos crearon la Doctrina del lapso (The lapse doctrine, en inglés), como medio de aumentar los territorios bajo control directo británico. Según tal principio, si cualquier terrateniente (sea un rajá o un príncipe) fallecía sin un heredero masculino, sus territorios pasaban automáticamente a formar parte de la Compañía Británica de las Indias Orientales; inclusive si el difunto tenía un heredero por adopción, este no era reconocido por la autoridad británica. Tampoco permitían los británicos que el terrateniente legase sus territorios a un tercero ajeno a su familia. Lord Dalhousie utilizó esta doctrina para tomar posesión de diversos reinos, entre ellos Pune, Nagpur y Jhansi, lo que movió a sus derrocados regentes locales a unirse a las tropas rebeldes. En ocho años, James Andrew Broun-Ramsay ―primer marqués de Dalhousie y gobernador general de la India― anexó 650.000 km² de territorio a la Compañía, en detrimento de diversos terratenientes y rajás.

Los cipayos

thumb|Soldado cipayo del imperio mogol (c. 1850).

Los cipayos eran soldados indios que servían en el ejército de la Compañía bajo el mando de oficiales británicos. Estos oficiales eran entrenados en escuelas de guerra que tenía la Compañía en Inglaterra. Los enclaves de la Compañía en Bombay, Madrás y Bengala mantenían sus propios ejércitos con sus propios comandantes-en-jefe y tenían mayor contingente de tropas que el ejército del Imperio británico. En 1857 había 257.000 cipayos. y a los soldados británicos se les conocía como casacas rojas.

La Compañía también reclutaba indios de otras castas diferentes a los brahmanes y los rayastaníes. Estos últimos son una casta guerrera de la parte occidental del norte de la India. En 1856 tropas de cipayos fueron a pelear en Birmania. La tradición hindú dictaba que aquellos que «atravesaban las aguas negras» perdían su casta en la comunidad hindú. Por esto los cipayos se antagonizaron muy profundamente al ser enviados fuera de India.

Los cipayos también estaban descontentos con varios aspectos de la vida militar. Si bien no estaban sujetos a ciertas normas exclusivas de los soldados británicos (como el castigo de azotes con látigo), la paga era relativamente baja y gozaban de pocas prestaciones. Cuando los británicos conquistaron Awadh y Punyab, los cipayos no recibieron la paga extra que representaba servir en estas regiones, por cuanto ya no se consideraban como misiones extranjeras.

El detonante de la rebelión fue, sin embargo, un nuevo fusil de avancarga. En efecto, por esta época el ejército fue armado con el fusil Enfield Modelo 1853. El cartucho de papel que utilizaba este fusil estaba cubierto por una membrana engrasada que debía rasgarse con los dientes para poder cargarlo en el fusil.Hyam, R (2002) Britain's Imperial Century, 1815–1914 Third Edition, Palgrave Macmillan, Basingstoke, p. 135. Circulaba el rumor que esa grasa provenía de vacas o de cerdos, algo ofensivo tanto para los soldados hindúes como para los musulmanes, dado que consideraban el consumo de cualquier producto derivado de la vaca o el cerdo como algo prohibido por sus principios religiosos.Headrick, Daniel R. "The Tools of Empire: Technology and European Imperialism in the Nineteenth Century". Oxford University Press, 1981, p. 88. Los británicos alegaron que la grasa no era de animales y trataron que los indios prepararan su propia grasa con cera de abeja o aceites vegetales. No obstante el rumor persistió. Inclusive se estableció un nuevo procedimiento mediante el cual el cartucho podía ser rasgado, no con los dientes, sino con las manos.

Por aquella época también se esparció el rumor entre los fieles hinduistas y musulmanes que el dominio británico «solo duraría cien años». Este dominio comenzó en 1757, tras la batalla de Plassey, lo cual aumentó la inquietud al acercarse el centenario de dicho evento.

Comienzo de la guerra