Juslibol es un barrio rural de la ciudad Zaragoza (España). Está a una altitud de 214 m sobre el nivel del mar.

La Junta vecinal de este barrio está formada por Juslibol y la urbanización El Zorongo (a 15 km del centro de Zaragoza).

Juslibol y El Zorongo están separados por los terrenos de las instalaciones de la Academia General Militar de Zaragoza.

Alberga el mayor campo de maniobras de toda la península y tercero más grande de Europa, perteneciente al Ejército de Tierra de España (la Academia General Militar).

Medio físico thumb|Antiguos hornos de yeso Juslibol se encuentra en una ubicación peculiar, ya que su casco urbano se levanta sobre las laderas del escarpe de yesos que delimitan la zona norte de huertas del Ebro. Esta ubicación impide cualquier desarrollo urbanístico del barrio ya que la zona de huertas es inundable, mientras que en la semidesértica cima del inestable escarpe de yesos se encuentra el campo de maniobras de San Gregorio, el más extenso de Europa con 33 389 ha. Algunos de sus habitantes viven en una de los más de 200 casas cueva totalmente reformadas para las comodidades de hoy en día.

Juslibol posee una espléndida huerta, que a pesar de la cercanía del Ebro se riega con aguas del río Gállego.

En la parte superior del casco urbano se localizan las antenas de Juslibol, uno de los principales repetidores que prestan servicio a la ciudad de Zaragoza. Entre dichas antenas y el casco urbano existe una enorme cantera de la que principalmente se extraen gravas para la construcción.

Galacho de Juslibol

El espacio natural del Galacho de Juslibol es un área protegida consistente en un meandro (curva que describe un río) abandonado del Ebro y posee una gran diversidad de fauna y flora. El Galacho dispone de estrictas medidas de protección, un centro de interpretación, guías voluntarios y un «trenecito» turístico «El Carrizal» que lo comunica con el casco urbano de Zaragoza, situado 4,4 km al sureste.

Campo de maniobras de San Gregorio El campo de maniobras de San Gregorio está ubicado dentro del distrito Juslibol-El Zorongo. Tiene tres áreas de tiro de grueso calibre para explosivos de aviación, artillería y blindados, a estas áreas acotadas las rodea un área de posible caída de explosivos y a su vez esta área está rodeada de un área adicional de seguridad de exclusión. Está prohibido entrar en el campo de maniobras por la seguridad de las personas. Con todo, es peligroso transitar fuera de los caminos establecidos, especialmente en vehículos, ya que aunque el ejército establece brigadas de limpieza y unidades para la detonación de artefactos defectuosos, debido a errores humanos se encuentran dispersos proyectiles sin explosionar. Debido a la blandura del suelo calizo-arcilloso con humedad no es extraño que acolchen la caída del explosivo. Un proyectil está formado por un explosivo plástico en el interior de una carcasa metálica. Su vida útil es de más de 100 años y puede estallar si se manipula o se intenta extraer del suelo.

A partir del año 1910, en que el capitán general Huertas, ministro de la Guerra, adquirió para el Estado parte de los actuales terrenos del Campo de Maniobras y Tiro de San Gregorio que en los años 1974 y 1976 fueron ampliados en extensión hasta los límites actuales de casi 34 000 hectáreas y un perímetro de 108 km. Desde entonces algunos espacios fueron muy empleados por las fuerzas de todo el Ejército, pero especialmente de la Academia General Militar y el Centro de Instrucción de Reclutas número 10. Dedicándose además una parte a acuartelamientos esporádicos y estabulación de ganado, en relación con el hospital veterinario, ganado caballar y en menor medida vacuno que junto a repoblaciones de Pinus pinaster, acondicionamiento de arbolados y jardines y el cese de las extracciones de leña y el pastoreo, transformaron algunas áreas reducidas al fertilizar y remover profundamente los suelos con la construcción de instalaciones, pistas, caminos, zanjas, las aportaciones del ganado, de las letrinas y los desechos varios, de los vertederos de basura , restos y escombros.

La presencia del campo de maniobras ha permitido la conservación de diversas especies como Quercus coccifera, Quercus faginea o el Acer monspessulanum. Destacan también poblaciones dispersas de acebuche, chaparro, efedra, endrino, enebro, almendro, varias especies de esparragueras, varias especies de espino negro, palmito, pinus pinaster, dos de las tres especies de sabina, zarzaparrilla, etc. Sin embargo, las especies herbáceas y pratenses, estacionales y de pequeño porte son su mayor riqueza, ya que el campo de maniobras no ha sido tratado nunca con herbicidas y está vedado al pastoreo desde su implantación por lo cual varias de las especies presentes son ahora raras o están extinguidas en el hábitat estepario y con ellas las especies animales invertebradas que dependen de ellas (coleópteros, ortópteros no voladores, lepidópteros). Siendo comunes mariposas como Zerynthia rumina, limonera, punta anaranjada marroquí por citar algunas, las escasísimas luciérnagas, arácnidos como el escorpión, la viuda negra mediterránea, la tarántula o al menos una especie muy rara en Europa de solifugae denominada araña camello, con algunos ejemplares de gran tamaño. En los arroyos salobres con agua estacional se encuentran varias especies endémicas. La diversidad de especies en aves insectívoras es la mayor del interior del valle del Ebro con algunas poblaciones de torcecuellos, currucas rabilargas, buitrones, etc. ligadas a los bosques de ribera, carrizales de las áreas salinas, el chaparral y la estepa. Varias de las especies arbóreas han sido dispersadas por la acción humana y el cambio de la estructura de los suelos en puntos determinados y el empleo del hormigón y las calzadas, ayudan a retener el agua para especies leñosas como higueras, olmos, ailantos, olivos, moreras, soforas, acacias, robinias, cipreses, agaves, chumberas, yucas, adelfas, rosales, escaramujos, adelfas, ciclamenes y otras especies de jardín. Entre los vertebrados destacan jabalí, zorro, tejón, garduña, hurón, erizo, rata de campo, campañoles, conejo, liebre y gato doméstico. Aves como alcaravan, torcaz, paloma zurita, paloma bravía, tórtola turca, perdiz común, perdiz roja, lechuza, lechuza campestre, mochuelo, autillo, búho chico, búho real, milano negro, cernícalo común, cernícalo primilla, águila calzada, gavilán, águila imperial, halcón peregrino, azor, alimoche, quebrantahuesos, chova piquiroja, chova piquigualda, arrendajo, cuervo, corneja, graja, grajilla, grajilla, abubilla, abejaruco, zorzales, colirrojo, roquero solitario, collalbas, oropéndolas, cuscute, garrulo, carraca, andarríos, chorlitejo, chorlito, agachadiza, zarapito, correlimos, avoceta, faisán, grulla, avutarda, cigüeña, sisón, ortega, ganga, Alcaudón común, Alcaudón chico, avefria, estornino pinto, estornino negro y otras aves que descansan o se refugian durante sus migraciones o dispersiones. Hay muchas y diversas especies de reptiles y en algunas áreas son muy abundantes debido al carácter árido y estepario. Las más comunes son: salamanquesa común, salamanquesa rosada, lagarto ocelado, lagarto verde (Lacerta viridis), lagartija común (Podarcis muralis), lagartija de turbera (Zootoca vivipara), lagartija rabilarga (Psammodromus algirus), serpiente de alfalce o de escalera (Rhinechis scalaris), culebra acuática o viperina (Natrix maura), culebra lisa (Coronella girondica), bastarda (Malpolon monspessulanus), cogullada (Macroprotodon brevis), víbora (Vipera latastei). Los anfibios más comunes son el sapo corredor (Bufo calamita) y el sapo común, pero donde las condiciones son propicias se hallan sapo partero (pozos y balsas) y rana verde, junto al Ebro y en algunas charcas permanentes.

El campo de maniobras geomorfológicamente es una muela, una plataforma calcárea individualizada por la erosión fluvial, y con dos escalonamientos: el más elevado, la Plana de Muses, en el límite norte del término municipal, y uno inferior, compuesto por los Montes de Castejón al norte, los Montes de Zuera al este y los Montes del Castellar al sur. El revestimiento vegetal, por similitud con zonas cercanas, es pobre y claro, lo cual facilita la erosión. Se trata de una zona de antiguo aprovechamiento ganadero (ganado ovino y caprino) y agricultura de secano (centeno, almendro, trigo, cebada, esparto...) hasta las expropiaciones de 1973 y 1975, que se ampliaron considerablemente hasta su extensión actual. Es un ecosistema representativo de la estepa, un auténtico enclave africano a más de 40° latitud norte, aunque muy degradado en algunos lugares por su uso militar para bombardeo o su antiguo uso agroganadero, que se recupera lentamente por sus condiciones extremas de sequía estival y temperaturas extremas. Es similar a zonas cercanas, como la comarca de Monegros, si bien la cercanía del acuífero y las nieblas procedentes del río Ebro propician una mayor humedad en algunos enclaves. La orilla del Ebro presenta vegetación húmeda ribereña, bosques de galería de pequeña extensión, asimismo cuenta con la presencia de varios enclaves de vegetación halófila en algunos barrancos con arroyos salinos y charcas estacionales, Chaparral algo degradado en las laderas orientadas al norte y un bosque de pinar en su parte norte semejante al de Zuera, únicos restos del bosque autóctono de pino carrasco característico de las zonas altas de las muelas.

Los montes de «El Castellar» son una zona esteparia de gran valor natural y paisajístico, protegida en parte por las figuras de LIC y ZEPA, casi la totalidad del Castellar, con unas 34 000 hectáreas forma parte del campo de maniobras militares de San Gregorio, siendo este el mayor campo militar de España y el segundo en extensión terrestre más grande de Europa.

Historia

miniatura|Restos del castillo de Juslibol () Este núcleo cuenta con restos arqueológicos de los primeros asentamientos en el valle del Ebro, situados en un cabezo al oeste de Juslibol donde también se halla el castillo de Miranda. Su posición elevada le permitía controlar toda la vega del Ebro, en su momento cubierta por densos bosques, y lo protegía de las riadas.

En la Edad Media, Juslibol fue el lugar elegido por Pedro I de Aragón en 1101 para construir una fortaleza con el fin de asediar Saraqusta (Zaragoza), conquistada por Alfonso I el Batallador en el año 1118. Las ruinas del castillo de Juslibol son conocidas popularmente como el «Picote de San Martín». De esta época datan también los restos del castillo de Miranda, y el propio nombre de Juslibol, que se deriva del grito de guerra de la Primera Cruzada Deus lo vol ('Dios lo quiere' o 'es la voluntad de Dios').

Demografía

Transporte

La línea de autobús que comunica Juslibol con el resto de la ciudad de Zaragoza es la línea 43 de la empresa adjudicataria TUZSA.

Economía En el lugar se encuentran los polígonos industriales Ciudad del Transporte y Parque empresarial Puerta Norte.

Patrimonio

Castillo de Miranda

El castillo de Miranda se alza sobre un peñasco, en los acantilados de la margen izquierda del Ebro que se extienden desde Alfocea hasta Juslibol. Su localización tuvo enorme valor estratégico para el control de los movimientos en la vega del Ebro inmediata a la capital musulmana de la taifa de Zaragoza. El antiguo establecimiento musulmán que se ubicaba en este cabezo quizás fue ocupado en la expedición de Pedro I y convertido en uno de los castillos que aseguraron la conquista del valle, momento en el que seguramente recibiría el topónimo Miranda, frecuente en las repoblaciones cristianas del norte peninsular para lugares de buena visibilidad. Hasta el año 1180 no existe documentación.