miniatura|Cartel de la Feria de 1952 La Feria de Abril o Feria de Sevilla es una fiesta de primavera que se celebra anualmente en la ciudad de Sevilla (Comunidad autónoma de Andalucía, España), donde el público se reúne en un gran recinto denominado Real de la Feria, con calles engalanadas con farolillos y con casetas efímeras, por las que durante el día circulan jinetes y coches de caballo y por las que pasan diariamente aproximadamente 500 000 visitantes. Se celebra una o dos semanas después de la Semana Santa y coincide con las corridas de toros en la plaza de la Maestranza. Tiene un gran impacto económico y social en la ciudad y está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Etimología
La palabra «feria» es latina, feria, feriae, era usada en plural feriae, feriarum. Los romanos la citaban para señalar fiestas y días de descanso, pero no era descanso referente del trabajo, sino de todo acto civil para dedicarse al culto religioso (vacare diis) y festejos que se celebraban. - Monográfico sobre la Feria de Abril de Sevilla
Historia
Antecedentes thumb|En la Feria de Sevilla, obra de Manuel Cabral Aguado-Bejarano (1855), conservada en el Museo Carmen Thyssen Málaga.|izquierda En la Baja Edad Media europea se hicieron numerosos los mercados y, con el fin de que estos pudiesen desarrollarse debidamente, hubo de hacerse un código de respeto conocido como paz de mercado, otro de paz de la feria y del camino y un tercero de franquicias o privilegios. Una de las primeras ferias documentalmente conocida es la de Valladolid de 1152, creada por Alfonso VII. Hay unas cuantas más iniciadas en el mismo siglo (Sahagún, Palencia, Madrid, Cuenca, Cáceres, etc.).
Como las ferias eran frecuentadas por mercaderes del exterior trayendo sus propias mercancías, se vieron en la situación de poner puertos de control estratégicos para transporte de mercancía y cobro de impuestos (aduanas). En Andalucía fueron los de Huelva, Cádiz, Vejer, Sevilla y Jerez los que se crearon. Juan II instituyó la Feria de Mairena del Alcor, provincia de Sevilla, por concesión a Pedro Ponce de León, señor de Mairena. Se celebró por primera vez en 1441. Esta feria ha subsistido a lo largo de los siglos. Al igual que en otras localidades españolas, Alfonso X constituyó en Sevilla el 18 de marzo de 1254 dos ferias mercantiles al año, una en abril y otra por la fecha de San Miguel (en septiembre). En 1263, Sancho IV confirmó este derecho.
Orígenes miniatura|izquierda|Vista de la antigua feria de ganado en el Prado San Sebastián, en 1895 miniatura|Caballistas en la Feria de abril de 1935|300x300px miniatura|La Pasarela, que fue la portada de la feria desde 1896 a 1921 Los orígenes de la actual feria sevillana se encuentran en el 25 de agosto de 1846 cuando dos concejales, Narciso Bonaplata (catalán) y José María de Ybarra (vasco), empresarios asentados en la ciudad, inspirados en otras ferias de la provincia, redactaron una propuesta que llevaron al Ayuntamiento de Sevilla pidiendo la celebración de una feria agrícola y ganadera. El 15 de septiembre de 1846, el Ayuntamiento de Sevilla, siendo alcalde Alejandro Aguado, conde de Montelirios, fijó la feria los días 18, 19 y 20 de abril, con el objetivo de que fuese un día posterior a la Feria de Carmona y que fuese sucedida por la Feria de Mairena del Alcor. La feria fue autorizada el 5 de marzo de 1847 con un decreto de Isabel II. La primera Feria se inauguró el domingo 18 de abril de 1847 en el Prado de San Sebastián, con 19 casetas y supuso un éxito de público. Ya al siguiente año los comerciantes solicitaban al ayuntamiento una mayor presencia policial porque “los sevillanos y sevillanas, con sus cantes y bailes, dificultaban la realización de los tratos” Este origen como fundación real provoca que el recinto se conozca como Real de la Feria.
Desde su creación, la feria tuvo un marcado carácter mercantil ganadero y agrícola. Los comerciantes llegaban al evento con su ganado y lo dejaba en distintas zonas según el año: la dehesa de Tablada, la finca de la Isabela o el prado de Santa Justa. La feria-mercado se celebraba en el Prado de San Sebastián.
En 1849 se pusieron caminos en el recinto. En sus primeros años, la feria mostraba un ambiente campestre, pero con el crecimiento de la ciudad fue adquiriendo un cariz más urbano por parte de sus visitantes. En 1850 se expidieron licencias para decenas de puestos que servirían de tabernas y quioscos de aperitivos. En 1858 la feria ya contaba con 119 casetas desde la calle San Fernando hasta la Enramadilla y desde la puerta de San Fernando hasta la puerta de la Carne había puestos de aperitivos y juguetes. En 1859 la feria ya destinaba más espacio a la fiesta que al mercado. Durante la segunda mitad del hubo diversas exposiciones y ferias comerciales locales que le restaron exclusividad mercantil a la Feria de Abril. Por ello, a partir de comienzos del la feria fue centrándose en el festejo. A mediados del tuvo más afluencia de ganaderos una exposición con un concurso de ganado selecto. Entre 1947 y 1956 la feria pasó a ser un festejo sin componente mercantil.
Al norte del Prado de San Sebastián se encontraba la puerta de San Fernando de la antigua muralla de la ciudad. En 1859 se engalanó durante el festejo. Fue derribada en 1869.Se considera dicha puerta el origen de la portada de feria, ya que era el acceso original principal al recinto.
El primer cartel de la feria fue realizado en 1890 por el pintor García Ramos, que donó al Ayuntamiento.
Entre 1896 y 1921 se colocó la Pasarela, una estructura de hierro situada al comienzo de la avenida de casetas, al final de la calle San Fernando. En 1906 se instalaron en ella focos eléctricos. A partir de entonces comenzó a instalarse anualmente una portada de entrada a la feria.Diego A. Cardoso Bueno: Sevilla. El Casco Antiguo. Historia, Arte y Urbanismo. Ediciones Guadalquivir (2006). ISBN 84-8093-154-X. Consultado el 24-3-2010 La primera portada de gran envergadura se colocó en 1949. Desde entonces, se levantan portadas con temas cambiantes y que durante la noche se ilumina.
El recinto ferial se trasladó en 1973 desde el Prado de San Sebastián a una parcela de 64 000 metros cuadrados en el barrio de Los Remedios. Esta mudanza posibilitó ampliar el número de casetas hasta 630. En la actualidad, el terreno ha sido ampliado hasta los 275 000 metros cuadrados y alberga más de mil casetas.
Durante un tiempo el Ayuntamiento especuló con trasladar la feria a la zona de la Vega de Triana, pero el espacio disponible no lo permite.
Fecha de celebración
Las primeras ferias contaron con una duración de tres días. En 1913 el Ayuntamiento aumentó la duración a cuatro días y, en 1952, se estableció en seis.
Tradicionalmente, ha habido al menos una semana de separación entre la Semana Santa y la Feria de Sevilla, provocando en algunos casos excepcionales que se celebrase total o parcialmente en mayo. En 1943, la feria empezó el 29 de abril y terminó el 2 de mayo. En 1962 se celebró del 1 al 6 de mayo. En 1973 el alumbrao tuvo lugar a las 9 de la noche del 30 de abril para que pudiera coincidir la feria unas horas con ese mes. En 1984 la feria comenzó el 29 de abril.
La Ordenanza Municipal de la Feria de Abril, aprobada por el Ayuntamiento de Sevilla el 25 de noviembre de 2011 y modificada en sesión plenaria de 28 de octubre de 2016, en su «Título I, artículo 1. De la fecha de celebración de la Feria», establece:Boletín Oficial de la provincia de Sevilla nº 290 de 16 de diciembre de 2016. Página 11
Es decir, se procura que haya dos semanas de separación con Semana Santa, salvo si esto provoca que la feria empiece en mayo, en cuyo caso solo habría una semana de separación.
En octubre de 2016, se aprobó por el pleno ordinario del Ayuntamiento de Sevilla una modificación de la ordenanza municipal que regula esta celebración para ampliar su duración un día por lo que a partir de 2017 comenzó el domingo, con el alumbrado a las cero horas de ese día, y concluyó el sábado siguiente. Con esa modificación, el calendario de la fiesta ganó dos días en su inicio y perdía uno en su final.
Con el cambio del equipo de gobierno en el Ayuntamiento, el pleno municipal, tras la celebración de una consulta popular, aprobó volver a partir de 2025 al modelo anterior a 2017, es decir de lunes de 'pescaíto' hasta el domingo, con lo que la duración volvió a ser de 6 días.
Las casetas
miniatura|Interior de una caseta de Feria a primeras horas de la mañana En los primeros tiempos de la feria, al estar relacionada con la venta de ganado, lo que se calificaba de caseta era el equivalente a un establo. En la correspondiente al año 1849 el Ayuntamiento montó la primera caseta tal como se entiende el término ahora. Su estilo era el de una tienda de campaña, con la intención de vigilar y mantener el orden público, que cambió al poco tiempo debido al ambiente festivo que allí existía. En 1850 se colocaron otras casetas con diversos elementos de ocio, alimenticios y otras utilidades.
Con el transcurso de los años, familias y algunas instituciones quisieron disfrutar más tiempo de ese espacio que se aventuraba anual, eso hizo que el número de casetas fuese en aumento, cada cual la adornaba a su antojo quedando todo muy pintoresco, adquiriendo formas morunas, circulares, militares... Fue en el año 1919 cuando se consiguió cierta uniformidad en el estilo, basándose en un diseño realizado por el pintor Gustavo Bacarisas. La uniformidad total se consiguió en el año 1983 cuando se establecieron normas para el montaje.
La estructura y montaje de las casetas está regulada por el Título IV de la Ordenanza Municipal de la Feria de Abril. El módulo tiene una anchura de 4 metros y una profundidad de entre 6 y 8. El frontón de la caseta recibe el nombre de pañoleta y debe estar hecho de madera. La mayoría de las casetas solo tienen un módulo aunque, si hubiera más de uno, podrían colocarse varias pañoletas o una que abarcara a todos. Las lonas de la caseta deben ser listadas de rojo y blanco o verde y blanco.
Los toldos empleados en la cubrición deben ser de lona o cualquier otro material con grado máximo de reacción al fuego M2 certificado recogida por la Norma Básica de la Edificación CPI/96. La parte exterior debe contar con una barandilla de metal o madera de color verde y que no supere la altura de 1,50 metros y que deje una anchura mínima de paso de 1,20 metros. miniatura|Detalle de la decoración de una caseta, en la Feria de 2012|izquierda El Servicio de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de la ciudad celebra un Concurso de Exorno de Casetas para premiar a la mejor decorada. En la actualidad el número de casetas que conforman la Feria asciende a 1040. Las casetas suelen tener un tablao para los que bailan sevillanas.
La titularidad de la caseta se rige por el Título II de la Normativa, y se hace mediante licencia municipal. Las casetas suelen ser otorgadas a particulares que las comparten con sus grupos de pares, a entidades públicas y a entidades privadas, como empresas (Carrefour, Dragados y otras) o asociaciones (hermandades, asociaciones de amigos, asociaciones culturales, peñas, etcétera).
Casetas públicas y privadas