miniaturadeimagen|Un hombre se somete a una autohemoterapia, en la que se le extrae sangre, se le expone al ozono y se le reinyecta. La ozonoterapia es un tipo de medicina alternativa sin evidencia científica que pretende, entre otros objetivos, la saturación de oxígeno en el organismo a través de la insuflación de una mezcla de oxígeno y ozono al cuerpo por diversas vías. No existen pruebas creíbles en publicaciones revisadas por pares que respalden el uso del ozono como un tipo válido de tratamiento médico, aunque algunos metaanálisis publicados en revistas indexadas han sugerido que la ozonoterapia podría ser útil para el tratamiento de hernias discales lumbares,la comunidad científica general considera que la ozonoterapia es una "charlatanería descarada"que se ha vendido como tratamiento para diversas enfermedades, incluido el COVID-19, VIH/sida, y cáncer. De hecho, hay amplias evidencias de que el ozono resulta perjudicial para los tejidos humanos y vegetales. La terapia puede causar graves efectos adversos, incluida la muerte.
El código de regulación federal de los EE. UU., con fecha del 1 de abril de 2016, en su párrafo a) dice lo siguiente, pero referido solo a la vía respiratoria:
: “El ozono es un gas tóxico sin aplicaciones médicas conocidas; específicas, coadyuvantes o preventivas. Para que el ozono sea efectivo como germicida debe estar presente en una concentración mucho mayor que la tolerada con seguridad por personas y animales” (sic).CFR Code of Federal Regulations Title 21, Volume 8 last revised April 1 (2016) En los siguientes epígrafes el código proporciona muchos más detalles sobre sus efectos dañinos y considera fraudulentos los generadores de ozono y sujetos a confiscación si se promocionan con fines médicos o se utilizan en hospitales u otros lugares ocupados por enfermos, ya que su uso con fines médicos se encuentra prohibido en los EE.UU. En la Unión Europea los generadores de ozono para uso médico son considerados productos sanitarios. En España cuentan con la calificación II-bAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios: cartera de servicios de las unidades de dolor en España y deben contar con la preceptiva certificación.
El ozono médico se produce a partir de oxígeno medicinal y está formado por una mezcla de un 5%, como máximo, de ozono y un 95% de oxígeno, ya que dosis superiores han demostrado ser tóxicas para todos los tejidos.
La dosis total de ozono usada se expresa en microgramos (μg) y es el equivalente al volumen del gas (mL) multiplicado por la concentración de ozono (μg/mL). En estudios ambientales se utiliza la unidad parte por millón de volumen como unidad de medida (ppm).
Historia de la ozonoterapia En 1856, tan solo 16 años después de su descubrimiento, el ozono fue utilizado por primera vez para el cuidado de la salud para desinfectar quirófanos y esterilizar material quirúrgico.Chemical Technology Encyclopedia; Barnes & Noble 1968 vol 1 pp 82-3 Para finales del se utilizó el ozono para potabilizar agua y eliminar sus microorganismos, fue difundido este proceso en Europa continental. En 1892 "The Lancet" publicó un artículo describiendo la administración de ozono para el tratamiento de tuberculosis.
Durante la Primera Guerra Mundial se usó el gas ozono para la limpieza y desinfección de heridas. Esta forma de tratamiento está muy extendida en el centro de Europa, sobre todo en Alemania, Austria y Suiza, habiendo sido tratados un gran volumen de pacientes, pero en muchas ocasiones de forma totalmente empírica.
La indicación de tratamiento mediante ozonoterapia de la hernia discal es la que dispone de un nivel de evidencia más elevado. Este tratamiento ha permitido incluir de forma oficial a la ozonoterapia en la cartera de servicios de las unidades de dolor en España.Cartera de servicios de las unidades de dolor en España
A partir de los años 80 del siglo pasado se generalizó mundialmente el concepto de la "Medicina Basada en la Evidencia" MBE (del inglés Evidence-Based Medicine), que consideraba insuficiente el razonamiento fisiopatológico tradicional hasta el momento para tomar decisiones clínicas. Como pioneros en el desarrollo de la MBE se reconocen los trabajos publicados de Archie Cochrane, John Wennenberg, Iván Ilich y Thomas McKeown a partir de los años 70.Gérvas J, Pérez Fernández M. AMF 1 1, 46 (2005). http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2009/02/uso-apropiado-de-lamedicina-basada-en-pruebas-revision-de-diez-articulos-recientes.pdf Los puntos a considerar por la MBE son: La búsqueda y hallazgo de la literatura biomédica original y relevante, su lectura crítica y correcta interpretación para establecer su nivel real de evidencia. La experiencia clínica y el conocimiento sistemático del contexto de esa experiencia. Las preferencias del paciente. La colaboración Cochrane es una organización sin ánimo de lucro. La integran alrededor de 11.500 investigadores de unos 90 países que aplican un proceso de revisión sistemático y riguroso de las publicaciones sobre la salud. Los resultados se publican regularmente en la Cochrane Library. Algunos consideran que junto al Código de Núremberg y la Declaración de Helsinki, el concepto de MBE sentó las bases para una verdadera revolución social en el campo de la medicina del siglo pasado. En lo referente al ozono aún no aparecen resultados Cochrane favorables. Por el contrario resultados negativos sí aparecen en diversos lugares. En 2005 un Comité de Expertos del Ministerio de Salud de Malasia llegó a la conclusión de que no existía evidencia para recomendar las terapias de ozono como tratamiento alternativo en ninguno de los padecimientos analizados (sida, isquemias, oftalmología, otorrinolaringología, ginecología y obstetricia, ortopedia, cáncer y dermatología).Ozone Therapy. Head, Health Technology Assessment Unit. Medical Development Division. (Edited by Ministry of Health Malaysia. Level 4, Block E1, Parcel E, "Government‟s Office Complex, 62590 Putrajaya, Malaysia 2005. http://www.moh.gov.my. En los EE.UU., el código de regulación federal de fecha 1 de abril de 2016, en su acápite (a) dice lo siguiente: “El ozono es un gas tóxico sin aplicaciones médicas conocidas; específicas, coadyuvantes o preventivas” ([sic]). En los siguientes acápites el código proporciona detalles sobre sus efectos dañinos y considera fraudulentos los generadores de ozono si se usan en hospitales u otros lugares ocupados por enfermos. Otra referencia afirma que no existe evidencia creíble, revisada por pares, que apoye al ozono como un tipo de terapia médica. Por regla general, los estudios favorables a la ozonoterapia son solo aquellos realizados por terapistas del ozono en consultas de carácter privado.
Uso propuesto y evaluación científica
La ozonoterapia consiste en la introducción o insuflación de la mezcla de oxígeno y ozono al organismo por diversos medios, usualmente añadiendo a la mezcla distintas sustancias como otros gases o líquidos e insuflándolos al cuerpo por medios que incluyen el recto, la vagina, intramuscular (en distintos músculos), de manera subcutánea (dentro de la piel), o intravenosa (directamente en las venas). El ozono también puede administrarse por medio de autohemoterapia, en donde la sangre es extraída del paciente, expuesta a la mezcla oxígeno-ozono para después re-introducirse al torrente sanguíneo del paciente.
Se utilizan diferentes vías, parentelares y tópicas, para administrar el ozono sin que tenga efectos tóxicos en el organismo. Para facilitar la aplicación del gas sin efectos secundarios, este se mezcla con agua bidestilada o aceita de oliva o girasol, obteniendo respectivamente agua ozonizada y aceites ozonizados. En todo caso, hay que utilizar productos sanitarios específicos, si los hay, o resistentes al ozono.Materiales resistentes al ozono segun el sitio Ozone Solutions
El ozono se disuelve inmediatamente en el agua del organismo, tanto en el plasma como en los fluidos extracelulares debido a que su solubilidad es diez veces superior a la del oxígeno. Esto permite la reacción inmediata con los compuestos y biomoléculas solubles presentes en estos fluidos. Es por ello que cuando la sangre humana es expuesta a dosis no tóxicas de oxígeno-ozono, ambos gases se disuelven en el plasma, pero mientras que el oxígeno se equilibra entre la fase gaseosa y el plasma al reaccionar apenas con ninguna substancia, el ozono no puede equilibrarse, ya que reacciona de forma inmediata con biomoléculas presentes en el plasma y se agota totalmente.
La reacción del ozono implica varios procesos fundamentales que tienen lugar al mismo tiempo:
Una pequeña parte de la dosis de ozono se consume en la oxidación de sustancias antioxidantes naturales: ácido ascórbico, ácido úrico, grupos sulfidrilo del GSH, proteínas y glicoproteínas presentes en el agua del plasma. Este hecho explica que una dosis muy baja de ozono puede ser ineficaz o equivalente a placebo. Concentraciones de ozono por debajo de 15 μg/mL son inactivadas por los antioxidantes del plasma en la mayoría de individuos. No obstante, los diferentes tejidos del organismo tiene distinta capacidad antioxidante y, por tanto, la dosis mínima y máxima varía de uno a otro.
El ozono tiene una gran afinidad por los dobles enlaces carbono-carbono (C=C) presentes en algunos compuestos orgánicos, como los ácidos grasos insaturados. Estas moléculas viajan en el plasma habitualmente en forma de triglicéridos, unidas a lipoproteínas plasmáticas, ya que no son solubles en el agua; pero una parte se encuentra unida a la albúmina en forma de AGI libres, que son los AGI que reaccionan con el ozono. La mayor parte del ozono se consume en una reacción de adición a los dobles enlaces carbono-carbono de los ácidos grasos insaturados, conocida como Reacción de Criegee. Esta reacción en condiciones fisiológicas hidrofílicas genera aldehídos, alfa-hidroxi-hidroperóxidos, conocidos como productos de oxidación lipídica (POLs) y especies reactivas de oxígeno (ERO) especialmente peróxido de hidrógeno (H2O2), con un carácter oxidante mucho menor que los peróxidos generados por el metabolismo aeróbico y con poca tendencia a la formación de radicales libres. Es importante destacar que estas reacciones, por ser molécula a molécula, se terminan rápidamente, con el agotamiento del ozono suministrado, por lo que el estrés oxidativo que se produce es fácilmente controlable, a diferencia del estrés oxidativo crónico patológico que genera una reacción en cascada que se retroalimenta.
Esta reacción es la responsable de los efectos biológicos y terapéuticos del ozono, mientras que las ERO, fundamentalmente el H2O2, son responsables de los efectos biológicos inmediatos con un estrés oxidativo leve, controlado, agudo y transitorio, pues su vida media de minutos/segundos, los POLs son los efectores tardíos y llegan al sistema vascular y a prácticamente todos los órganos, con una vida media de días. Incluso una dosis alta de ozono (16000μg para 200mL de sangre venosa —concentración de 80μg/mL—) nunca sobrepasa la capacidad antioxidante del plasma y no produce daño a las células sanguíneas. La respuesta terapéutica alcanzada con la ozonoterapia tras un estrés oxidativo repetido y controlado puede ser considerada como un efecto precondicionante capaz de re-equilibrar y potenciar el sistema redox alterado en algunas patologías.
La molécula de ozono puede ser sintetizada de forma natural por algunas células de nuestro organismo, como los leucocitos activados que producen ozono en determinadas circunstancias. En este caso, tiene un efecto bactericida directo, pues debilita la membrana del microorganismo e induce su muerte. Partiendo de esa reacción del ozono, según el tejido dónde se administra, sus metabolitos (ERO y POLs) producen distintos efectos, que han sido estudiados en laboratorio sobre muestras biológicas y animales de experimentación.
Entre las aplicaciones propuestas para la ozonoterapia se encuentran: