El protestantismo es una de las ramas del cristianismo que sigue los principios teológicos de la Reforma protestante. Los protestantes fueron originariamente grupos de disidentes que, alegando que la Iglesia católica venía incurriendo en numerosos errores teológicos, se separaron de esta en el , en un proceso que se denomina la Reforma protestante. Desde entonces, los protestantes niegan el primado del apóstol Pedro y por consiguiente la sucesión apostólica de los obispos de Roma y la eficacia de los sacramentos.
Los protestantes creen en el sacerdocio de todos los creyentes, la salvación solamente por la fe y no por las buenas obras, y la autoridad suprema de la Biblia (con un canon distinto) por encima de la tradición apostólica (sola scriptura).
Las principales organizaciones mundiales que recogen a la mayoría de protestantes son: Consejo Mundial de Iglesias Comunión Mundial de Iglesias Reformadas Alianza Evangélica Mundial Comunión anglicana
El término protestante hacía referencia originariamente a los partidarios de las ideas luteranas de la Reforma en Alemania a raíz de su protesta y resistencia a los edictos imperiales que intentaban buscar la uniformidad religiosa de Alemania. Para otros, el apelativo se les atribuyó con ocasión de que los príncipes que seguían a Martín Lutero protestaron por no poder asistir a la Dieta de Espira en 1529, apelando al concilio.
La doctrina luterana (algunos elementos centrales de las propuestas de Martín Lutero, además de en las noventa y cinco tesis del manifiesto colocado en la puerta de la Iglesia de Todos los Santos de Wittenberg el 31 de octubre de 1517, se presentan en sus obras 'Catecismo Mayor' y 'Los Artículos de Esmalcalda') giraría en torno a la idea de que la Biblia es la única autoridad en materia de fe para la Iglesia y en la necesidad absoluta de la gracia de Dios para que el hombre, mediante la sola fe en Cristo y el Evangelio, pueda ser salvado por Dios en un acto de conversión interior.
El protestantismo es muy diverso, y es bastante más heterogéneo que la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, tanto desde el punto de vista teológico como el eclesiástico. El protestantismo no cuenta con una autoridad suprema ni tiene unidad estructural. Ni son un solo grupo unido con las mismas creencias. Los protestantes desarrollaron la idea de la «Iglesia invisible», que se contrapone a la posición católica, que ve en la Iglesia católica la única Iglesia verdadera, fundada por Jesús.
Debido a la diversidad de miles grupos que se sumaron al protestantismo y sus diferencias doctrinales, el mismo no se corresponde con el modelo de una sola iglesia ni una doctrina homogénea. A pesar de las coincidencias originales expresadas principalmente en las Cinco Solas, aun en sus orígenes, no se podría hablar de un movimiento sólidamente uniforme en este aspecto. El protestantismo habitualmente se expresa en tres tipos de movimientos o congregaciones:
Aquel que se corresponde a iglesias de carácter nacional, como la Iglesia de Inglaterra (anglicanismo) en el Reino Unido y el ámbito de sus excolonias, las iglesias luteranas en Alemania y Escandinavia, y las iglesias calvinistas (reformados y presbiterianos) en Suiza, Países Bajos y Escocia. (Las iglesias metodistas y algunas iglesias bautistas, aunque sin carácter nacional, son agrupadas en este primer tipo). Aquel que se corresponde a iglesias de carácter congregacional, como las iglesias congregacionalistas, las iglesias puritanas, las iglesias anabaptistas (menonitas, hermanos) y la mayoría de iglesias bautistas; o a iglesias evangélicas, de carácter libre y generalmente calvinistas, aunque anabaptistas. Suelen llamarse iglesias de la segunda reforma. Aquel que se corresponde a movimientos pentecostales o carismáticos, surgidos de diversas iglesias protestantes o sin continuidad histórica.
Existen aproximadamente 800 millones 640 mil protestantes, un 30 % del total de cristianos, distribuidos en diferentes denominaciones que siguen distintas interpretaciones de la Biblia.
Etimología Protestante deriva del latín protestari, que significa ‘declaración pública o protesta’, en referencia a la realizada por los cinco príncipes electores y las catorce ciudades imperiales alemanas contra la decisión de la Dieta de Espira en 1529, que reafirmaba el edicto de la Dieta de Worms de 1521, en el que se proscribía creer y enseñar las doctrinas luteranas.
El término «protestante» no se utilizó en su origen para describir a los reformadores, sino posteriormente para describir a los diferentes grupos disidentes de la ortodoxia católica. Desde entonces se ha empleado en diferentes sentidos, siendo común para referirse a aquellos cristianos no pertenecientes a las iglesias católica, ortodoxas y orientales. Aunque las doctrinas de las diversas ramas protestantes varían, estas son unánimes en reivindicar una relación personal directa del individuo con Dios y la Biblia como autoridad última en asuntos de fe, principio conocido como sola scriptura. Teología Las noventa y cinco tesis de Martín Lutero
El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero, un fraile agustino alemán, publicó las noventa y cinco tesis, las cuales, de acuerdo con la tradición, clavó en la puerta de la Iglesia del palacio de Wittenberg, práctica común entonces. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia católica como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del papa para conceder indulgencias. Lutero criticaba en particular la práctica común por aquel entonces de la venta de indulgencias, de las que la Iglesia católica de LeónX hizo un uso extensivo para recaudar fondos dedicados a la construcción de la Basílica de San Pedro, algo que consideraba contra las enseñanzas bíblicas, poniendo en duda la autoridad del papa y la doctrina del purgatorio.
Lutero mantuvo que la salvación se garantizaba por la fe sola, expresando que las buenas obras y los sacramentos administrados por la Iglesia católica no eran necesarios para ser salvado. Lutero envió una copia de las tesis a su obispo, el cual las reenvió a Roma."The Protestant Reformation." Religion, 16th century. Web: 28 Feb 2010. The Protestant Reformation-En inglés- Tras ignorar inicialmente a Lutero,Philip Schaff, History of the Christian Church (Charles Scribner's Sons, 1910), 7:99; W.G. Polack, The Story of Luther (Concordia Publishing House, 1931), p. 45 el papa LeónX escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantuvo la autoridad papal sobre la Iglesia y condenó cada “desviación” como una apostasía. Lutero replicó, iniciándose una controversia que culminó con la excomunión de Lutero por el papa LeónX el 3 de enero de 1521 mediante la bula Decet Romanum Pontificem.
Las cinco solas
Del mismo modo que no se puede hablar de una sola iglesia protestante, tampoco se puede hablar de una sola doctrina protestante coherente y cohesionada. De hecho, la variedad doctrinal que el protestantismo ha ido adoptando a lo largo de su evolución ha sido una de las causas de su fragmentación. Aun con todo, se puede hablar de una doctrina de mínimos que con distinta intensidad sí comparten todas las iglesias herederas de la Reforma. Tradicionalmente se suele resumir esta doctrina común en las “cinco solas”, que desarrolladas comprenden el núcleo de la fe protestante: La doctrina de la “sola scriptura” es la creencia en que toda fuente de autoridad en materia de fe debe ser extraída con exclusividad de la Palabra de Dios, la Biblia. Esta posición, común a todas las iglesias protestantes, varía en su intensidad, desde el extremo del rechazo de cualquier contenido de fe ajeno a la Biblia (protestantismo evangélico más radical) hasta la supeditación de la tradición y las costumbres a la Biblia sin que por ello sea rechazada si no se puede argumentar una incoherencia o incompatibilidad manifiesta (iglesias protestantes históricas). Las biblias protestantes constan de 66 libros (7 menos que los establecidos en concilio de Roma en el 382). La doctrina de la “sola fide” es la creencia en que sólo mediante la fe en Cristo el hombre recibe gratuitamente la salvación. Esta fe en Cristo se describe como una fe viva que implica una conversión total del hombre, es decir, una fe que produce una transformación que implica un cambio en las creencias, obras y aspiraciones del creyente. La doctrina de la “sola gratia” es la creencia en que la salvación es recibida de parte de Dios, por el hombre, de forma gratuita, sin que este pueda merecerla o adquirirla por sus propias fuerzas. La doctrina de la gracia en el protestantismo es semejante a la doctrina agustina si bien enfatizada o según para algunos mal entendida. El protestantismo presenta al hombre condenado e incapaz de obrar en favor de su salvación por causa del pecado original. En esta situación de depravación, el hombre necesita de Dios para su salvación desde incluso el mismo momento en que se convierte, pues sin la gracia de Dios tampoco podría recibir la gracia de la fe. Dentro del protestantismo se ha entendido esta doctrina de diversas formas. Existen algunas iglesias que defienden la idea de que el hombre es totalmente incapaz incluso de aceptar la gracia o de resistirla, de modo que su libertad queda totalmente anulada y todo depende de la elección divina (calvinismo más extremo) hasta posturas muy parecidas a la doctrina católica que defienden la idea de que el hombre, aun no mereciendo ni pudiendo lograr por sus méritos la salvación, una vez capacitado por Dios puede libremente aceptarla o rechazarla. Como una consecuencia de la radicalidad de la doctrina de la gracia y la fe en el protestantismo, el papel de las obras como actos que puedan merecer la salvación, la santidad o el favor de Dios es generalmente rechazado o muy atenuado como un producto secundario de la fe. Aun así, en el protestantismo se suele argumentar que una vida de fe que no produce obras es una vida de fe muerta, es decir, no es una vida de fe basándose en la cita bíblica de Santiago 2:17. La doctrina de “solus Christus” es la creencia en que sólo hay un mediador capaz de redimir al hombre ante Dios, y que este es Cristo. Desde un punto de vista teológico, esta doctrina es compartida por todas las iglesias cristianas. No obstante, en el protestantismo adoptó una serie de implicaciones nuevas que sí lo diferencian. La implicación más importante fue el rechazo de la intercesión de la virgen María y los santos en nuestro favor desde el cielo. También se rechazó el culto y veneración de éstos y otras creencias populares que incluso la misma Iglesia católica no reconoce como correctas. Otra implicación importante fue el rechazo de lo que se percibió como una apropiación por parte del clero de ciertos medios de salvación o condonación de los pecados, como la celebración del sacramento de la penitencia y las indulgencias. La doctrina de “Soli Deo Gloria” es la creencia en que solo a Dios se le puede dar gloria y adoración. Asimismo es la creencia en que ángeles y toda la creación (incluidos los hombres) dan gloria a Dios y que por ello y para ello Dios los creó. En el protestantismo se incluye además el rechazo de la veneración de los santos.
Otras doctrinas presentes en el protestantismo Además de las “cinco solas”, el protestantismo, como la mayoría de las corrientes del cristianismo, comparte igualmente las creencias en la Trinidad, la cristología clásica o de los primeros concilios ecuménicos, la celebración de los sacramentos del bautismo y la cena del Señor (eucaristía), aunque con diferencias importantes, la creencia en el Juicio Final y la resurrección de la carne, etc. Algunas de sus iglesias se adhieren a los credos niceno-constantinopolitano y de Atanasio (Iglesia Anglicana, Iglesia Luterana, Iglesia Metodista, Iglesia Presbiteriana y calvinistas en general, etc.).