Monte Albán es un sitio arqueológico localizado a 8 km de la ciudad de Oaxaca de Juárez. Fue la antigua capital de los zapotecos y una de las primeras ciudades de Mesoamérica, y de las más populosas durante su auge. Se fundó aproximadamente 500 años a. C., floreciendo hasta 500 d. C., desde el declive de San José Mogote en el Preclásico Medio (1500-700 a. C.) hasta el ocaso de la ciudad, ocurrido alrededor del .

El nombre antiguo de esta ciudad fundada por los zapotecas a finales del Preclásico Tardío es objeto de discusiones. Se sabe, en cambio, que los mexicas llamaron a la ciudad Ocelotépec, que en náhuatl significa Monte Jaguar o Monte del Jaguar, de océlotl - jaguar, y tépetl - monte o cerro,Görich K. et al., 2008. Die große Chronik-Weltgeschichte: Orient und Okzident im Aufbruch, pág. 900. y que traducido al zapoteco resulta en Dani Beedxe, de dani - monte, y beedxe - jaguar; aunque al parecer los zapotecos también conocieron la ciudad con el nombre de Dani Baán.http://www.aglutinaeditores.com/media/resources/public/31/31bf/31bf3fdf215b46a3a468711f69eac78f.pdf Los mixtecos, en cambio, llamaron a la ciudad Yukú Kuììn, del mixteco yukú - monte, y kuììn - jaguar. El nombre castellano de Monte Albán fue dado por los españoles en la conquista por la similitud del paisaje con los montes Albanos en Italia.

Monte Albán fue una de las ciudades más importantes de Mesoamérica. Se fundó en el 500 a. C. sobre la cima de una montaña en el centro de los Valles Centrales de Oaxaca y funcionó como capital de los zapotecas desde los inicios de nuestra era hasta el 800 d. C. En su momento de mayor desarrollo Monte Albán llegó a tener cerca de 35000 habitantes, que vivían en su mayoría en las laderas aterrazadas de la montaña, dedicados a la agricultura. Como la gran mayoría de las grandes metrópolis mesoamericanas, Monte Albán fue una ciudad con una población pluriétnica. A lo largo de su historia la ciudad mantuvo vínculos muy sólidos con otros pueblos de gran importancia en Mesoamérica, en especial con los teotihuacanos durante el período Clásico Temprano. La ciudad fue abandonada al final de la Fase Xoo por la élite y buena parte de su población. Sin embargo, el recinto ceremonial que constituye el conjunto de la Zona Arqueológica de Monte Albán fue reutilizado por los mixtecos durante el Período Posclásico. Para esta época, el poder político del pueblo zapoteco se encontraba dividido entre varias ciudades-Estado, como Zaachila, Yagul, Lambityeco y Tehuantepec.

Aunque es probable que su existencia fuera conocida durante la época colonial, Monte Albán no se menciona en las crónicas de la conquista o en los siglos posteriores, hasta principios del . Durante la primera mitad del el mexicano Alfonso Caso llevó a cabo una serie de excavaciones que lo llevaron a encontrar la Tumba 7, donde reposaba el mayor depósito de obras de orfebrería mesoamericana de oro que se haya descubierto hasta la fecha.

La zona arqueológica de Monte Albán fue declarada por la UNESCO, conjuntamente con el Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca, como Patrimonio Cultural de la Humanidad el 11 de diciembre de 1987.

Medio físico thumb|Placa "Patrimonio Cultural de la Humanidad" en Monte Alban thumb|right|Placa dedicada a Alfonso Caso, explorador de Monte Albán, ubicada a la entrada del Museo de Sitio.

El centro ceremonial de Monte Albán se encuentra sobre un conjunto de macizos montañosos donde se unen los Valles Centrales de Oaxaca. Desde las alturas de Monte Albán se domina visualmente los tres brazos del valle de Oaxaca: Etla al norte, Zimatlán al sur y Tlacolula al este. Las crestas de los cerros, al igual que las laderas, fueron cortadas y niveladas para construir los edificios que conforman el conjunto arquitectónico. Las edificaciones se construyeron copiando las formas de los cerros. En las laderas se formaron terrazas donde se construyeron las casas de la mayor parte de los habitantes. La mayor parte de la población radicaba en viviendas de materiales perecederos en las laderas del monte. En cambio, las élites política, militar y religiosa vivían en el interior del recinto ceremonial.

El valle de Oaxaca se caracteriza por su clima cálido y de lluvias moderadas. Sin embargo, la presencia del río Atoyac era garantía de una fuente de agua necesaria para el florecimiento de la agricultura —que fue la principal actividad económica de los mesoamericanos—, favorecida también por las características topográficas de la región, con aluviones amplios y suelos fértiles. Monte Albán era el centro político de esta región de gran importancia agrícola.En el valle de Tlacolula, brazo oriental del valle de Oaxaca, ella se han encontrado algunos de los indicios más antiguos de agricultura en Mesoamérica, procedentes de Guilá Naquitz. La morfología del cerro de Monte Albán fue adaptada para la construcción de la ciudad y la satisfacción de ciertas demandas propias de una población urbana. Por una parte, la Plaza Central requirió de una serie de intervenciones sucesivas que dieron como resultado una plataforma aplanada sobre la que se construyeron los edificios de la ciudad, aprovechando las canteras de las inmediaciones de los Valles Centrales. Por otra parte, los habitantes construyeron terrazas con propósitos agrícolas, amén de pequeñas presas que permitían el almacenamiento de agua en la temporada de lluvias, que en la zona abarca el verano, el otoño y el invierno.

Los valles que circundan a Monte Albán favorecieron la obtención de recursos tales como plantas medicinales (yerba del cáncer, arnica, espule, entre otros), frutos y semillas de plantas silvestres (pochote, guaje, pitayo, tunillo, agave, entre otros), insectos comestibles (chapulín, chicharra, gusano de maguey, chicatana y avispa) y animales de caza (conejo, armadillo, venado y codorniz). También se obtenían piedra, cal y adobe para la construcción y barro para la elaboración de cerámica y otros productos.

Historia thumb|200px|Monumento 3 de San José Mogote. Los Valles antes de la fundación de Monte Albán

El valle de Oaxaca presenta evidencia de ocupación humana que data por lo menos del décimo milenio antes de Cristo —dentro de la llamada Etapa Lítica de México—. El objeto más antiguo que se haya localizado en la región es una punta acanalada de lanza, encontrada en San Juan Guelavía, en el valle de Tlacolula. Posteriormente, el valle de Tlacolula fue también uno de los centros donde se empezaron a cultivar algunos de los productos agrícolas más importantes de la economía mesoamericana precolombina, como son el maíz, la calabaza y el frijol. Entre los sitios en los que se han encontrado evidencias de este proceso agrícola se encuentran la cueva de Guilá Naquitz y Gheo Shih.

Durante el Preclásico Medio, la región de los Valles Centrales comienza a recibir la influencia del estilo olmeca, al mismo tiempo en que se establecen algunas de las primeras aldeas sedentarias de la región, habitadas por grupos del habla zapoteca y principalmente agricultores. La mayor parte de las grandes aldeas agrícolas de los valles se desarrolló hacia el final del Preclásico Temprano (alrededor del ), y entre ellas se encuentran Tierras Largas —que da su nombre a la fase arqueológica—, Hacienda Blanca y San José Mogote. Estas tres poblaciones, probablemente las mayores en la región durante esta época, se localizaban todas en el valle de Etla. Se supone que para esta época, la población de habla otomangueanaEntre las lenguas de la familia otomangueana se encuentran el zapoteco, el mixteco y el idioma otomí. —relacionada con un tipo de cerámica de amplia distribución entre la Cuenca de México y la región central de Oaxaca— ya se encontraba distribuida en buena parte del centro de México.Winter, 1997: 6. San José Mogote destaca por su importancia, por mostrar señales de un proceso de urbanización favorecido por el incremento de la población y una base económica más amplia. Sin embargo, hacia el final de la Fase Rosario (alrededor del 500 a.C.), la naciente ciudad zapoteca fue abandonada por el 95% de su población, que presumiblemente participó en la fundación de Monte Albán.Marcus y Flannery, 2004.

Inicios de Monte Albán

thumb|200px|Una de las estelas conocidas como Danzantes, por las posiciones poco ortodoxas de los personajes representados.

Monte Albán inició su propia historia alrededor del . Hacia el final de la Fase Rosario, la primera ciudad de Los Valles declinó definitivamente en favor de Monte Albán. En el valle de Tlacolula, Dainzú permaneció como un centro de segunda importancia en el área. Para cuando se comenzó la construcción del centro administrativo de Monte Albán, Mogote y Dainzú ya contaban con edificios públicos monumentales. La relación entre estas tres grandes ciudades no es muy clara: pudieron ser ambiguas o francamente conflictivas. Algunas otras poblaciones de Los Valles parecen haber optado por un sistema de alianzas con la nueva élite de Monte Albán. Entre estas se encontraban Tomaltepec y Yagul. El hecho es que durante la segunda mitad de la Fase Monte Albán I (300-100 a. C., aproximadamente), la región debió enfrentar un clima de hostilidad derivado por el expansionismo militar de Monte Albán, tal como atestiguan las representaciones de personas sometidas —los llamados Danzantes—.Los Danzantes son un conjunto de estelas que recubren uno de los edificios más antiguos del centro ceremonial de Monte Albán. Representan hombres desnudos en posiciones caprichosas. En la región genital, todos los relieves tienen una figura estilizada que sustituye al miembro viril, por lo que se supone que los personajes fueron castrados tras ser vencidos por los señores de Monte Albán. Las estelas están acompañadas de jeroglíficos y fechas.

Durante la Fase Monte Albán I y la primera parte de la Fase Monte Albán II, Monte Albán es el escenario de varias innovaciones importantes en el contexto mesoamericano. En contraste con otras regiones que durante el Preclásico Medio y Superior recibieron un importante aporte de la cultura olmeca, en los Valles Centrales la impronta de este estilo está asociada por un corto período con el desarrollo de San José Mogote, para luego dar lugar a un estilo artístico más o menos característico de la cultura zapoteca. Otro dato importante sobre el desarrollo formativo de Monte Albán es la creación de un sistema de escritura propio, cuyas evidencias más antiguas corresponden al Urcid Serrano, 1997: 43. La escritura zapoteca estaba asociada al registro de sucesos notables para la historia de la ciudad, por lo que implica el manejo de un calendario.Como otros pueblos de Mesoamérica, los zapotecos de Monte Albán manejaban dos calendarios: uno solar de 365 días y otro ritual de 260 días. Durante la Fase I de la ciudad se comenzó el aplanamiento de la cumbre, así como la construcción de un muro defensivo en las laderas norte y oeste del cerro. La pobreza era muy escasa.

Florecimiento de Monte Albán Monte Albán y Teotihuacán thumb|200px|Vista de Teotihuacán, la mayor metrópoli de Mesoamérica durante el Clásico. Esta ciudad mantenía sólidas relaciones con Monte Albán, como demuestra la existencia de un barrio zapoteco en la ciudad.