El señor Presidente es una novela del Premio Nobel de Literatura guatemalteco Miguel Ángel Asturias publicada en 1946. La novela, considerada como un punto de referencia en la literatura de América Latina, explora la naturaleza de la dictadura y sus efectos en la sociedad, siendo una de las obras más notables del género literario conocido como «novela del dictador».
thumb|200px|Retrato del expresidente de Guatemala Manuel Estrada Cabrera, durante su último mandato. Asturias escribió El señor Presidente basado en su gobierno.
Aunque no se identifica explícitamente a la sociedad guatemalteca de principios del como marco de la trama, el personaje titular de la novela fue inspirado por la presidencia de 1898-1920 de Manuel Estrada Cabrera. Asturias comenzó a escribir la novela en la década de 1920 y la terminó en 1933, pero las estrictas políticas de censura de los gobiernos dictatoriales de Guatemala impidieron su publicación durante trece años. El personaje del presidente raramente aparece en la novela, pero Asturias crea un número de otros personajes para demostrar los terribles efectos de la dictadura.
Asturias es uno de los primeros en utilizar una técnica literaria que actualmente es conocida como realismo mágico. Su uso de imágenes de sueños, onomatopeya, símiles y la repetición de frases, combinada con una estructura discontinua que consiste en cambios abruptos de estilo y de punto de vista, surgen de influencias surrealistas y ultraístas. El estilo de El señor Presidente influenció a una generación de autores latinoamericanos. Los temas de la novela de Asturias, tales como la incapacidad de distinguir entre la realidad y los sueños, el poder de la palabra escrita en las manos de las autoridades y la alienación producida por la tiranía, se centran en la experiencia de vivir bajo una dictadura.
El señor Presidente fue desarrollado a partir de un cuento que Asturias había escrito anteriormente para protestar contra la injusticia social, tras un devastador terremoto que sacudió la ciudad natal del autor. La primera edición de la novela fue publicada en 1946 en México D.F. por la editorial Costa-Amic y rápidamente recibió críticas favorables. En 1967, Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura por su obra completa. Este reconocimiento internacional fue celebrado en toda América Latina, y fue visto como un reconocimiento de la literatura de la región en su conjunto. Desde entonces, El Señor Presidente ha sido traducido en muchos idiomas y ha sido adaptado para el cine y el teatro.
Antecedentes En una entrevista de 1970, el crítico alemán Günter W. Lorenz preguntó a Miguel Ángel Asturias por qué empezó a escribir, y el novelista respondió: Esta experiencia a la edad de 18 años llevó Asturias a escribir «Los mendigos políticos», un cuento inédito que más tarde se convertiría en su primera novela: El Señor Presidente.Himelblau, 1973, 45 Asturias comenzó a escribir El Señor Presidente en 1922, cuando todavía era estudiante de derecho en Guatemala. Se trasladó a París en 1923, donde estudió antropología en la Sorbona bajo George Raymond. Durante su estancia en Francia continuó trabajando en la novela. También entró en contacto con miembros del movimiento surrealista y con otros futuros escritores latinoamericanos, como el venezolano Arturo Uslar Pietri y el cubano Alejo Carpentier.Himelblau, 1973, 47 Asturias completó la novela en 1933, poco antes de su regreso a Guatemala.
A pesar de que El señor Presidente fue escrito en Francia, se desenvuelve a finales del y principios del vigésimo en un país latinoamericano sin nombre, gobernado por un presidente sin nombre, existe suficiente indicaciones para vincular la novela al gobierno de Manuel Estrada Cabrera en Guatemala. Así también lo explica el crítico Jack Himelblau: «Asturias [...] escribió su novela sobre todo con sus compatriotas en la mente, quienes, sin duda, habían vivido la tiranía de Estrada Cabrera de 1898 a 1920».Himelblau, 1973, 56 Manuel Estrada Cabrera era conocido por su brutal represión de cualquier disidencia en Guatemala, y Asturias participó en las protestas contra su gobierno en 1920.Himelblau, 1973, 44 Asturias incorporó y reprocesó incidentes de la dictadura de Estrada Cabrera en su novela, tales como la tortura de un adversario político, quien había sido engañado «en creer que su inocente esposa le habría sido infiel».Hughes Davies, 79
Finalmente, Estrada Cabrera fue forzado a renunciar como resultado de los disturbios populares y de la intervención de diplomáticos de los Estados Unidos y de otros países. Sin embargo, en lugar de salir al exilio, el ex presidente optó por defenderse contra los cargos criminales.Gail Martin, 2000, 560–561 En el subsiguiente juicio, Asturias se desempeñó como Secretario Jurídico y así, como se señala en la reseña biográfica de Gregory Rabassa, tenía la oportunidad de basar su propio líder ficticio —el presidente— en observaciones históricas del dictador guatemalteco, caído en desgracia.Rabassa, 170 En las palabras de Asturias:
El señor Presidente no se publicó hasta años después de ser escrito. Asturias, sostiene que Jorge Ubico Castañeda, el dictador de Guatemala de 1931 a 1944, «prohibió la publicación porque su predecesor histórico, Estrada Cabrera, era mi "señor presidente" y que esto significó que el libro representaba un peligro para él también». Además, como Ubico era dictador de Guatemala mientras se completó la novela, críticos literarios lo han vinculado con el personaje titular de El señor Presidente.Grieb, 202 Como lo señala Himelblau, ciertos elementos del libro «podrían fácilmente haber sido interpretados como reflejando [...] la dictadura del general Ubico».Himelblau, 1973, 49 La novela finalmente vio la luz del día en México, en 1946, cuando Juan José Arévalo se desempeñaba como el primer presidente electo de forma democrática de Guatemala.
A pesar de la mala influencia manifiesta de las experiencias de Asturias con los gobiernos de Estrada Cabrera y Ubico en Guatemala, y a pesar de ciertos vínculos históricos, el crítico Richard Callan observa que su «atención no se limita a su época y nación, sino que abarca el mundo entero y se extiende a través de los siglos. Al vincular el mundo que creó con el amanecer de la historia, y sus personajes del siglo XX con mitos y arquetipos, les ha anclado en temas de importancia universal».Callan, 423 Asturias afirmó que «escribió El Señor Presidente sin compromiso social».Lorenz, 159 Con esto quiere decir que a diferencia de algunos de sus otros libros, tales como Leyendas de Guatemala u Hombres de maíz, «El Señor Presidente tuvo una relevancia más amplia porque no se centra tan fuertemente sobre los mitos y las tradiciones de Guatemala». Asturias muestra aspectos de la vida que son comunes a todos los regímenes dictatoriales, y así logró establecer El Señor Presidente como una de sus obras más influyentes.
Argumento
Primera parte La novela comienza en «El portal del señor», donde los mendigos pasan la noche. Uno de los mendigos, el Pelele, está agotado después de haber sido continuamente acosado sobre su madre fallecida. Cuando el coronel José Parrales Sonriente, uno de los militares leales al presidente, se burla de él con la palabra «madre», el Pelele reacciona por instinto y asesina al coronel. Los mendigos son interrogados y torturados para obligarles a implicar al general retirado Eusebio Canales, anterior miembro del ejército del Presidente, y al abogado independiente Abel Carvajal, en el asesinato del coronel, ya que, según los hombres del presidente, no hay manera de que «un idiota sea responsable». Mosco, un vagabundo, muere por decir que Pelele era el responsable.Asturias, 1963, 16 Mientras tanto, un delirante Pelele «escapó por las calles en tinieblas enloquecido bajo la acción de espantoso paroxismo».
Una rara visión del presidente lo muestra dándole órdenes a Miguel Cara de Ángel, a veces referido como el «favorito» del presidente, para que ayude al General Canales a huir antes de que sea arrestado en la mañana por el asesinato del coronel José Parrales Sonriente. El presidente, que supuestamente orquestó las acusaciones para fines propios, quiere que Canales trate de escapar porque huir sería una confesión de culpabilidad.Asturias, 1963, 62
En el Tus-Tep, una taberna local, Miguel Cara de Ángel tiene un encuentro con el policía Lucio Vásquez y se anima a contarle que quiere secuestrar a Camila, la hija del General Canales. En realidad, el rapto de Camila es un artificio para encubrir la fuga de Canales. Más tarde, Vázquez se reúne con su amigo Genaro Rodas y al salir de un bar ven a Pelele. Al horror de Genaro Rodas, Vásquez le dispara al Pelele. La conclusión de esta escena es presenciada por Don Benjamín, un titiritero, cuyos «muñecos se aventuraron por los terrenos de la tragedia».Asturias, 1963, 53 Genaro Rodas regresa a su casa y discute el asesinato de Pelele con su esposa, Fedina de Rodas, y le cuenta que la policía se prepara a detener a Canales por la mañana. Mientras tanto, Canales sale de la casa de Miguel Cara de Ángel, agotado y preocupado por tener que huir del país. Más tarde esa noche, Canales logra escapar mientras que la policía saquea su casa y Miguel Cara de Ángel entra sigilosamente para llevar a Camila a la taberna El Tus-tep.
Segunda parte En la madrugada, Fedina de Rodas se apresura a la casa de Canales, para avisarle que será arrestado por el asesinato del coronel Sonriente. Ella no llega a tiempo y se encuentra con el Auditor, un asesor del Presidente, quien la detiene como presunta cómplice en la fuga de Canales y la tortura con el fin de descubrir el paradero del General. Los soldados colocan cal en sus pechos antes de devolverle a su bebé, lo que provoca la muerte del niño, ya que se niega a alimentarse al «sentir el sabor acre de la cal».Asturias, 1963, 117
Regresando al Tus-Tep, Miguel Cara de Ángel visita a Camila. Trata de encontrar un hogar para Camila con sus tías y tíos, pero todos se niegan a alojarla por miedo de comprometerse por estar asociados con «la hija de un enemigo del Señor Presidente».Asturias, 1963, 105 Se pone de manifiesto el carácter complejo de Miguel Cara de Ángel y su lucha entre sus deseos físicos para con Camila y su anhelo de convertirse en una persona mejor en un mundo dominado por el terror.
Camila cae enferma y un niño es enviado para informar a Miguel Cara de Ángel que su condición está empeorando. Se viste rápidamente y corre al Tus-Tep para verla. Mientras tanto, Fedina de Rodas es finalmente liberada de cargos criminales por el Presidente, y el Auditor la vende a un prostíbulo. Cuando se descubre que sostiene a su bebé muerto en sus brazos, es colocada en un hospital. Miguel Cara de Ángel informa al Mayor Farfán, quien está al servicio del Presidente, que su vida está en peligro. Con el acto de salvar la vida de un hombre en peligro, Cara de Ángel espera que «Dios, en cambio, tal vez le daba la vida de Camila».Asturias, 1963, 171 El General Canales escapa a un pueblo y, con la asistencia de tres hermanas y un contrabandista, cruza la frontera del país, después de salvar a las hermanas matando a un médico que les agobiaba con el pago de una deuda absurda.
Tercera parte Juntos en una celda de la prisión, un estudiante, un sacristán y Abel Carvajal hablan porque «el silencio da miedo» y por «miedo de la oscuridad».Asturias, 1963, 197,199 La esposa de Carvajal corre por toda la ciudad, visitando el Presidente y figuras influyentes como el Auditor, pidiendo la libertad de su marido porque queda a oscuras sobre lo que le sucedió. A Carvajal se le da la oportunidad de leer su inculpación, pero siendo incapaz de defenderse contra las pruebas falsificadas, es condenado a muerte.