The Godfather Part III (en España, México y Uruguay, El padrino: Parte III; en el resto de Hispanoamérica, El padrino III) es una película estadounidense de crimen y drama de 1990, dirigida y producida por Francis Ford Coppola y basada en el guion coescrito por Mario Puzo y Coppola. El filme estuvo protagonizado por Al Pacino, Diane Keaton, Talia Shire y Andy Garcia, e incluyó las actuaciones de Eli Wallach, Joe Mantegna, George Hamilton, Bridget Fonda y Sofia Coppola. Es la tercera y última parte de la trilogía de El padrino y secuela de El padrino y El padrino II. La tercera entrega completa la historia de Michael Corleone, el patriarca de la familia Corleone, que trata de legitimar su imperio criminal. Se incluyen tramas ficticias basadas en hechos reales, como la muerte del papa Juan Pablo I y el escándalo del banco papal de 1981-1982, vinculándolas con los negocios de Michael Corleone.

Si bien la cinta logró resultados favorables en la taquilla, obtuvo críticas mayoritariamente positivas y recibió siete nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película, su éxito no se equiparó al de sus predecesoras. Al considerar la saga como una duología y la tercera parte como un epílogo, Coppola y Puzo intentaron titular el filme The Death of Michael Corleone, a lo que Paramount Pictures se negó. En 2020, en ocasión del trigésimo aniversario de la película, Coppola estrenó un nuevo montaje titulado Mario Puzo's The Godfather, Coda: The Death of Michael Corleone.

Argumento La última entrega de la saga Corleone empieza en 1979. Michael Corleone se encuentra en los finales de sus cincuenta años; sus hijos ya son adultos y no ha visto a su exesposa Kay Adams, que contrajo matrimonio con un juez, en ocho años. Tom Hagen ha muerto y su hijo, Andrew, se ha convertido en sacerdote.

El film comienza con una celebración, en donde Michael es galardonado por sus donaciones a la Iglesia católica. Esto es, en realidad, un intento de Michael para legitimar los negocios de la familia Corleone, habiendo vendido anteriormente todos sus casinos. Kay concurre a la celebración con el único objetivo de persuadir a Michael para que permita que Anthony, el hijo de ambos, desarrolle su vocación musical y abandone la carrera de derecho. Michael en parte se opone, deseando que Anthony complete su formación en derecho, pero Anthony le hace saber a su padre que jamás lo ayudará con los negocios de la familia. Una vez que Anthony abandona la oficina de su padre, Michael y Kay discuten, resurgiendo las viejas hostilidades entre ambos. Kay sigue reprochándole a Michael su pasado criminal, mientras Michael afirma que todo lo que hizo fue por su familia. Sus argumentos condujeron a una especie de tregua: Kay le insiste a Michael para permita que Anthony elija su propio camino, a lo cual él accede desanimadamente. Kay se lo agradece y se marcha.

Durante la celebración se presentan ante Michael su sobrino Vincent Mancini (hijo natural de su hermano Sonny) y Joey Zasa. Zasa pretende felicitar a Michael por el galardón recibido, pero debido al odio entre Vincent y Zasa, se produce una riña en la oficina de Michael, en donde Vincent hiere a Zasa mordiéndole la oreja. Luego del incidente, Michael, bajo la insistencia de su hermana Connie, toma a Vincent como su protegido y le permite ser su guardaespaldas personal. En esta celebración es en donde se hacen evidentes los sentimientos de Vincent por Mary, la hija de Michael (por ende, la prima de Vincent). Más tarde, luego de la celebración, Zasa envía a dos asesinos al apartamento de Vincent como venganza, pero Vincent descubre a los intrusos y los neutraliza.

Michael revela su interés en adquirir la compañía europea Internazionale Immobiliare para finalizar con el proceso de legitimación de los negocios de la familia. Don Licio Lucchesi y Frederick Keinszig se oponen y obstaculizan el trato con la ayuda encubierta del arzobispo Gilday, a quien Michael considera como su socio. Las negociaciones se complican debido al delicado estado de salud del papa Pablo VI, cuya ratificación es indispensable para finalizar el trato. Además de las obstrucciones de Lucchesi y Keinszig, Michael es presionado por los cabecillas de otras familias criminales, quienes desean participar en la futura transacción entre la familia Corleone y el Vaticano. Michael no está interesado en asociarse con ellos, solo desea que su familia obtenga ganancias legítimas sin la intervención de personas ajenas a su clan.

Sin embargo, y como muestra de paz, Michael le solicita a Don Osvaldo Altobello que gestione un encuentro con los otros dones para poder distribuir, entre ellos, el dinero remanente de las inversiones en los negocios de la familia Corleone. Es en esta congregación de la mafia donde Zasa (que no recibió nada) y Altobello intentan asesinarlo, disparando largas ráfagas de metralla desde un helicóptero artillado. Michael logra huir ileso del atentado, pero los demás dones resultan muertos en el ataque. Esa misma noche, Michael sufre un ataque diabético como resultado de las circunstancias, siendo hospitalizado en estado crítico, entendiendo que Altobello lo traicionó y preparó el atentado, en complicidad con Joey Zasa. Connie, bajo la sensación de impotencia por ver a su hermano Michael inconsciente en una camilla, le da su aprobación a Vincent para que mate a Zasa, lo que se cumple eficazmente en el transcurso de una procesión en Little Italy (Nueva York): los guardaespaldas de Zasa son aniquilados primero y cuando él huye es muerto de tres balazos por Vincent disfrazado de un miembro de la policía montada.

Durante su recuperación, Michael se entera de que Joey Zasa fue asesinado, encolerizándose debido a que esa acción no fue ordenada por él y que no se encontraba dentro de sus planes. Hace prometer a Connie y a Vincent que nunca más darán esa clase de orden sin su consentimiento. En esta oportunidad, Michael le hace saber a Vincent que desaprueba su relación con Mary, hecho que nunca consentiría mientras él estuviera con vida.

Mientras Michael está internado en el hospital, Kay lo visita para informarle que Anthony realizará su debut operístico en Sicilia. Posteriormente, Michael viaja a la región italiana para presenciar la obra en donde su hijo actuará (Cavalleria rusticana) y para consultar con su viejo amigo y confidente, Don Tommasino. Tommasino le sugiere que se entreviste con el cardenal Lamberto, un sacerdote a quien Tommasino considera un hombre confiable. Michael se reúne con Lamberto y siente una inmediata conexión con él, expresándole sus temores sobre Lucchesi y Keinszig. Lamberto, quien está en carrera para convertirse en el próximo papa, le solicita a Michael que se confiese. Michael, en un principio, siente que podría ser un gesto desesperado, pero termina confesando sus peores pecados. Michael rompe en llanto cuando confiesa que ordenó el asesinato de Fredo, su hermano. Lamberto considera que sus pecados son terribles y que su sufrimiento es justo, pero también siente que Michael está verdaderamente arrepentido por su conducta pecaminosa y le da la absolución. Poco después, Michael conoce que la Immobiliare es una estafa dirigida por Gilday, Lucchesi y Keinszig.

Don Tommasino es asesinado por Mosca, un mercenario siciliano que Don Altobello contrató para eliminar a Michael. Vincent se presenta ante Michael, requiriendo la orden de matar a Altobello (para lo cual le indica que se infiltre en su círculo usando de excusa su prohibida relación con Mary). Exhausto, Michael le entrega el título de don a Vincent bajo la condición que termine su relación sentimental con Mary, no sin mencionar que es el precio que debe pagar por la vida que elige. Vincent acepta y Michael proclama a Vincent como el nuevo don de la famiglia Corleone, y que desde ese momento se llamará Vincent Corleone. Mientras tanto, el papa Pablo VI muere y el cardenal Lamberto es elegido como su sucesor bajo el nombre de papa Juan Pablo I.

La película alcanza su clímax en el Teatro Massimo de Palermo, donde Anthony hace su debut. Sabiendo que un asesino contratado se encuentra en el recinto para asesinar a Michael, Vincent ordena que dos guardaespaldas patrullen el edificio durante el espectáculo. Poco antes de comenzar la obra, Connie Corleone le entrega a Don Altobello una caja con cannolis envenenados, de modo que, en medio de la función, Don Altobello sucumbe en un palco cercano al de Michael. Vincent también ordena la muerte del arzobispo Gilday, de Don Lucchesi y de Kienzsig.

Durante la ópera, Michael es informado de que el nuevo papa está en peligro de muerte, pero concluye que no puede hacer nada para salvarlo y vuelve a su palco. Gilday es tiroteado en una escalera circular del Vaticano, Lucchesi es apuñalado con sus lentes y Keinszig es asfixiado y colgado en el balcón de su oficina para aparentar un suicidio. Sin embargo, es muy tarde para evitar el asesinato del nuevo papa: muere bebiendo una taza de té, aparentemente envenenada por Gilday. Una vez finalizada la obra, Vincent le comunica a Mary que su relación amorosa con ella terminó. Mary confronta a su padre en la escalinata principal del teatro, ofuscada por la interferencia de Michael en su relación sentimental con su primo Vincent. Es en este instante en donde Mosca, el asesino contratado por Don Altobello y que había asesinado antes a Don Tomassino (disfrazado de sacerdote), intenta asesinar a Michael. Saca de su bolsillo una pistola y dispara dos veces: ambos tiros se desvían, uno hiere apenas a Michael y el otro impacta en el pecho de Mary, dándole muerte. Una vez que Mosca es reducido, Vincent lo ejecuta de un balazo. Mientras tanto, toda la familia llora desesperadamente; Michael grita en llanto sobre el cadáver de su hija.

La trama finaliza con un viejo Michael Corleone en la más completa soledad, sentado en una silla en el jardín de la casa del difunto Don Tommasino en Sicilia, donde cae muerto, aparentemente por causas naturales.

Reparto

Producción Preproducción Coppola sentía que las dos primeras películas alcanzaban para contar toda la historia de los Corleone. Su intención es que la tercera parte fuese un epílogo de las dos primeras. En otra ocasión, afirmó que solo la grave situación financiera causada por el fracaso de One from the Heart (1982) lo obligó a aceptar la sólida oferta de Paramount Pictures para hacer una tercera entrega. Coppola y Mario Puzo preferían el título The Death of Michael Corleone, pero Paramount no lo aceptó.

Al Pacino, Diane Keaton y Talia Shire repitieron sus papeles de las primeras dos películas de la saga. Según los comentarios de Coppola en The Godfather DVD Collection, Robert Duvall se negó a participar en el filme a menos que le pagaran un salario comparable al de Pacino. En 2004, en el programa 60 Minutes, Duvall dijo: «Si le pagan a Pacino el doble de lo que me pagan a mí, está bien, pero no tres o cuatro veces, que es lo que hicieron». Ya sin Duvall como Tom Hagen, Coppola reescribió el guion para adaptarlo al reparto, describiendo a Hagen como fallecido antes del comienzo de la historia y creó el personaje B.J. Harrison, interpretado por George Hamilton, para reemplazar a Hagen en la trama. Coppola declaró que la película se siente incompleta «sin la participación de [Robert] Duvall». Según Coppola, si Duvall hubiera aceptado participar en la cinta, el personaje de Hagen habría estado muy involucrado en la gestión de las organizaciones benéficas de Corleone. Duvall confirmó en una entrevista de 2010 que nunca se arrepintió de la decisión de rechazar su papel.