La Ahnenerbe (en español: Herencia de los Ancestros) fue una asociación de la Alemania nazi para apoyar y financiar las actividades de investigación sobre la existencia y el pasado de la raza aria. Los resultados, exagerados y tergiversados, era usados para justificar la expansión militar y el genocidio. La creencia en la superioridad racial de los alemanes surgió a base de manipular el significado de parte de la herencia cultural y con afirmaciones pseudocientíficas.

La Ahnenerbe fue fundada por Heinrich Himmler en 1935. Estuvo presidida por Herman Wirth, que en 1937 fue sustituido en el cargo por Walther Wüst. Wolfram von Sievers fue secretario general. La organización estuvo vinculada a las SS.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en los juicios de Núremberg, las SS fueron declaradas organización criminal y Sievers, que había tomado parte en experimentos con internos de campos de concentración, fue condenado a la pena capital por crímenes contra la humanidad. Antecedentes

Adolf Hitler creía que se podía dividir la humanidad en tres grupos: «los fundadores de la cultura, los portadores de la cultura y los destructores de la cultura». Los fundadores de la cultura, según Hitler, eran una raza aria biológicamente distinta de personas rubias y altas originaria del norte de Europa. Él creía que, en la prehistoria, la raza aria había sido responsable de todos los desarrollos significativos de la cultura humana, incluyendo la agricultura, la arquitectura, la música, la literatura y las artes visuales. Él creía que la mayoría de los alemanes modernos eran descendientes de esos arios y que habían heredado la superioridad biológica aria con respecto a otras razas. Según Hitler, los destructores de la cultura eran los judíos, a quienes no consideraba como una población genéticamente diversa que compartiese ciertos rasgos étnico-culturales y religiosos (por entonces ampliamente conocidos), sino que creía que eran una raza unificada y biológicamente distinta. Él creía que allá donde fueran los judíos, dañarían y en última instancia destruirían las culturas que les rodeaban.

Hitler había promovido sus ideas sobre la grandeza de los ancestros de los alemanes en su libro de 1925 titulado Mi lucha. Fuera de Alemania, la mayoría de los académicos y de los científicos veían las ideas de Hitler sobre la evolución humana y la prehistoria como carentes de sentido, en parte debido a la ausencia de cualquier evidencia de que en las comunidades del norte de Europa se hubieran originado los principales avances en la Prehistoria, tales como la agricultura y la escritura, las cuales aparecieron primero en Oriente Medio y en Asia.

En enero de 1929 Hitler designó al miembro del Partido Nazi Heinrich Himmler como líder de las Schutzstaffel (SS), un grupo paramilitar fundado en 1925 que sirvió como guardia personal de Hitler y de otros nazis. Himmler se propuso reorganizar las SS, introduciendo un mejor sistema de organización, y recabando información sobre judíos y masones relevantes, así como sobre grupos políticos rivales. En 1929, Himmler emprendió una campaña de reclutamiento en las SS, y para finales de 1931 el grupo tenía 10 000 miembros. Himmler quería asegurarse de que los miembros fueran racialmente tan nórdicos como fuera posible y fundó la Oficina de Raza y Asentamiento (SS-Rasse- und Siedlungshauptamt) de las SS para seleccionar a los solicitantes y a las mujeres que los miembros proponían para contraer matrimonio. En la creencia de que existía un tipo de raza nórdica que conservaba la mayor pureza de los antiguos arios Himmler fue influenciado por las ideas nordicistas de Hans F. K. Günther (1891–1968), el cual había sido popular entre los círculos nacionalistas alemanes durante las décadas anteriores.

Himmler tenía un interés permanente en el pasado y en cómo podría proporcionar un modelo para el futuro. Sin embargo, sus puntos de vista sobre los antiguos pueblos alemanes diferían de los de Hitler en ciertas áreas. Hitler estaba perplejo por el hecho de que las sociedades antiguas del sur de Europa hubiesen desarrollado una tecnología y una arquitectura más avanzada que sus contemporáneos del norte de Europa. Hitler dijo que «las excavaciones que se llevan a cabo en los barrios donde vivieron nuestros antepasados en la época precristiana causan gran revuelo. Me temo que no puedo compartir su entusiasmo, porque no puedo evitar recordar que, mientras nuestros antepasados fabricaban estas vasijas de piedra y arcilla, que entusiasman a nuestros arqueólogos, los griegos ya habían construido la Acrópolis». Hitler explicó esto afirmando que los arios también debían de haber habitado en el sur del continente y que habían sido responsables del establecimiento de las sociedades de las antiguas Grecia y Roma. Específicamente, creía que fueron los climas más cálidos del sur los que permitieron a estos arios desarrollarse de una manera que no pudieron lograr aquellos que vivían más al norte, en climas más fríos y húmedos. Himmler era consciente de estas opiniones pero, a diferencia de Hitler, admiraba lo que creía que era la ferocidad y el valor de las tribus germánicas del norte de Europa.

Himmler estaba especialmente interesado en el libro Germania de Tácito, un relato etnográfico e histórico sobre las tribus germánicas en la Edad de Hierro escrito por este historiador romano a finales del La Ahnenerbe quiso conseguir el Códice Aesinas, una famosa copia del de esta obra. El dictador italiano Benito Mussolini había prometido regalárselo a los alemanes en 1936, pero se mantuvo como propiedad del conde Aurelio Baldeschi Guglielmi Balleani. En 1943 los nazis buscaron el códice en la casa del conde en Ancona pero no lo encontraron..

Toma del poder por el Partido Nazi

En las elecciones federales de 1932 los nazis consiguieron 230 escaños en el Reichstag, convirtiéndose en el partido más grande pero careciendo de una mayoría capaz de tomar el control. Seis meses después, el presidente Paul von Hindenburg invitó a Hitler a convertirse en canciller, después de lo cual este último consolidó el dominio sobre el gobierno. En febrero de 1933, Hitler convenció a von Hinderburg para emitir el Decreto del Incendio del Reichstag, por el cual fueron suspendidas legalmente las libertades civiles. Himmler, que había sido nombrado recientemente jefe de la policía de Múnich, ordenó el arresto de aquellos que consideró una amenaza para los nazis -incluyendo a periodistas, sindicalistas, líderes de las comunidades judías, socialistas y comunistas y los encarceló en el campo de concentración de Dachau. Hitler aprobó las tácticas de Himmler y lo designó como cabeza de la policía política de toda Alemania.

En 1933 Himmler inició planes para establecer una especie de «academia nórdica» para asistir a la instrucción de los altos rangos de las SS. Fue ayudado en esto por Karl Maria Wiligut, un ocultista que era popular en los círculos ultra-nacionalistas alemanes. Himmler introdujo a Wiligut en las SS —donde llegó a ser Brigadeführer— y le dio una villa privada en Berlín.

Usando las profecías de Wiligut como guía, Himmler escogió el Castillo de Wewelsburg en Westfalia para que sirviese de base de muchas operaciones de las SS. Se contrató al arquitecto Hermann Bartels para supervisar las reformas en el castillo para adaptarlo para su uso por las SS. Como parte de estas alteraciones, uno de los cuartos del edificio pasó a ser conocido como el «Cuarto del Grial». Este cuarto tenía tenía un cristal de roca que representaba el Grial en el centro. Himmler también estableció un museo privado en el castillo, empleando en él al joven arqueólogo Wilhelm Jordan para administrarlo.

En 1934 Himmler conoció al prehistoriador neerlandés Herman Wirth, que estaba viviendo en Alemania en la casa de Johann von Leers, un propagandista nazi. Wirth fue uno de los prehistoriadores más controvertidos de Alemania. Después de examinar los símbolos del arte tradicional frisio se convenció de que representaban la supervivencia de una antigua escritura usada por una civilización nórdica prehistórica. Wirth creía que esta escritura era el lenguaje escrito más antiguo y que había sido la base de otros escritos antiguos. Wirth también pensaba que si llegaba a descifrarlo podría aprender la naturaleza de la antigua religión de la raza aria. Esta creencia entraba en contradicción con la concepción de los académicos del pasado; durante la década de 1930, los académicos se habían dado cuenta de que las dos escrituras más antiguas del mundo eran las de Mesopotamia y Egipto, y que el norte de Europa solo desarrolló su propio alfabeto, las runas, bajo la influencia de la escritura etrusca entre el 400 a. C. y el 50 d. C.. Al intentar explicar la falta de evidencia arqueológica o histórica de una antigua civilización nórdica avanzada, Wirth afirmó que los arios habían evolucionado en una patria ártica hace dos millones de años, antes de establecer su sociedad avanzada en una tierra en el Atlántico Norte, que se había hundido en el mar, dando lugar a las historias sobre la Atlántida.

Las ideas de Wirth fueron rechazadas y ridiculizadas por el establishment arqueológico alemán, aunque ellas consiguieron ganar el apoyo de varios patrocinadores ricos, que le asistieron en su promoción. Himmler estaba entre las personas a las que le gustaban las ideas de Wirth. Himmler estaba interesado en las religiones precristianas del norte de Europa y creía que una religión pagana moderna modelada a su imagen podría reemplazar al cristianismo como la principal religión del pueblo alemán. A Himmler no le gustaba el cristianismo por sus orígenes semíticos, su representación de Jesús de Nazaret como judío y su vocación por la caridad y la compasión. Posteriormente, Himmler dijo en privado que después de la Segunda Guerra Mundial «los viejos dioses germánicos serían restaurados».

Orígenes: 1935–1939 miniatura|derecha|Un emblema de la Ahnenerbe con el Irminsul.El 1 de julio de 1935 Himmler organizó una reunión en el cuartel general de las SS en Berlín donde habló de su deseo de impulsar un instituto de investigación de la prehistoria. Tanto Wirth como el agriculturalista Richard Walther Darré estaban presentes, y ambos respondieron con entusiasmo ante la idea. El grupo comenzó como un departamento de la Oficina de Raza y Asentamiento de las SS. Wirth fue nombrado presidente del grupo, mientras que Himmler tomó el papel de superintendente, un puesto que implica un control considerable al ponerlo a cargo de su consejo de administración. Su objetivo formal fue «promover la ciencia de la antigua historia intelectual».

Su fin, según se establece el auto de acusación del proceso de Núremberg llamado «de los doctores», fue:

La organización fue inicialmente llamada Sociedad para el Estudio de la Historia de las Ideas Primitivas (Deutsches Ahnenerbe Studiengesellschaft für Geistesurgeschichte), pero pronto se abrevió como la Ahnenerbe. Este es un término alemán para «algo heredado de los antepasados». Al principio, tenía un personal de siete miembros. Como reflejo de la fijación de Wirth por la idea de una escritura aria antigua, el enfoque inicial de la organización se centró en lo que Wirth llamó «estudios de escritura y símbolos». Como ejemplo de esto se puede mencionar que a uno de sus investigadores, Yrjö von Grönhagen, se le encargó coleccionar calendarios finlandeses de madera en los que estaban grabados varios símbolos.