La Batalla de Bucaramanga fue una acción militar de la Revolución de 1854, efectuada el 12 de julio de 1854, en la ciudad de Bucaramanga, en la que resultó vencedor el ejército constitucionalista de Tomás Herrera sobre el regenerador de la dictadura de José María Melo.
Antecedentes
Siendo Alipio Mantilla gobernador de la Provincia de Soto, el general Martiniano Collazos fue nombrado como comandante de las fuerzas constitucionales, pero terminó tomando partido por la dictadura y asumiendo el poder provincial, por lo que una fuerza combinada de Socorranos y tropas del ejército constitucionalista del norte, atacó a Bucaramanga el 12 de julio de 1854.
Batalla
Antonio María Díaz, comandante general de la provincia de Socorro y partidario del ejército constitucional, envió en la noche del 10 de julio al comandante Clímaco Rincón con 90 hombres para Bucaramanga, con orden de atacar al general Collazos ,luego de comprobarse su alianza con el coronel Dámaso Girón, comandante regenerador del ejército del norte. Al no recibir noticias de Rincón, Díaz optó por enviar a Nicolás Pereira Gamba a Bucaramanga con facultades para negociar con Collazos.
A la llegada de Pereira a Bucaramanga, ya había entrado Rincón en combate con Collazos. Pereira pudo alcanzar una posición cercana al cuartel de Collazos, encontrando a Joaquín París Bilbao (comerciante bogotano que residía en Bucaramanga y sobrino del general Joaquín París) a quien le pidió que lo acompañara a negociar la rendición de Collazos. Como fueran atacados a bala al salir a la plaza, París se marginó de la misión de Pereira, quien llegó al cuartel de Collazos, que se encontraba acompañado por cuatro soldados.
Pereira Gamba le pidió a Collazos el cese al fuego para poder hablar, y le expuso sus argumentos al comandante militar para que abandonara su empresa, entre ellas la de tener a un hijo en Honda militando en la división del Alto Tequendama que comandaba el general París en contra de la dictadura.
Cerca de ser persuadido, el comandante Delgado interrumpió la conversación indagándole a Collazos que si iba a rendirse para deshonra de sus méritos militares. Collazos reaccionó cerrando toda opción de diálogo con Pereira. El comisionado reveló las pruebas de la alianza de Collazos con Girón y lo intimó a que en un máximo dos horas evitara su derrota, que podría costarlea la vida.
Luego de algunos improperios, Collazos amenazó a Pereira con hacerlo fusilar, a lo que el comisionado respondió que le darían trato de traidor, lo que provocó la ira del general, quien hizo una exclamación de fuego, saliendo Pereira del lugar precipitadamente y perseguido por distintas balas, de las cuales ninguna logró interesarlo.
El comandante Rincón decidió el asalto al cuartel al recibir los pormenores de la conversación de Pereira con Collazos, acción que inició con un álgido intercambio de disparos y perdió intensidad ante un incendio que se tomó la edificación atacada y que incentivó la fuga de varios soldados. Como un capitán Polanco notara que la ventana desde la cual Collazos habló con Pereira había sido destruida, entró por ese lado al cuartel y abrió su entrada principal para el ingreso del grueso del ejército, que avanzó hacia Collazos hasta propinarle la muerte con un disparo en su frente. Clímaco Rincón marchó hacia Piedecuesta al encuentro con su comandante Díaz, entregándole 90 prisioneros, 120 fusiles y algunas carabinas y lanzas.
Bibliografía
Bucaramanga Categoría:Guerra civil colombiana de 1854 Categoría:Historia de Bucaramanga