La República Centralista fue el período de la historia de México en que el Estado estuvo organizado bajo un régimen político unitario. El régimen centralista fue establecido formalmente el día 30 de diciembre de 1836, con la promulgación de las Siete Leyes Constitucionales, aunque ya en 1835 se había derrocado la constitución federal del año 1824. La República Centralista duró casi once años. El 22 de agosto de 1846, el presidente interino José Mariano Salas, expidió el decreto que restauró la vigencia de la Constitución de 1824."Decretos del Gobierno, 22 de agosto de 1846, números 2892 y 2893", en DUBLÁN, Manuel y LOZANO, José María, Op. cit., T. V, pp. 155-156
El período centralista del Estado mexicano fue un intento del sector conservador de ese país que intentó poner fin a las disputas entre las élites regionales y entre los diversos caudillos que protagonizaban la vida política nacional. Sin embargo, como ocurrió durante la Primera República Federal y el Primer Imperio, el país siguió padeciendo de una grave inestabilidad política y levantamientos armados. La supresión del régimen federal fue detonante de la reacción de los partidarios del federalismo en Zacatecas (1835), Tabasco (1841 y 1846), y el noreste de México, particularmente en el estado de Tamaulipas. Las respuestas más radicales a la instauración del régimen unitario fueron la proclamación de la independencia de Texas (1836) y de Yucatán.
Asimismo, México enfrentó en este período dos conflictos internacionales: la Primera Intervención francesa en México, provocada por reclamaciones económicas de súbditos franceses al gobierno de México; y la Intervención estadounidense en México, como consecuencia de la anexión de Texas realizada por los Estados Unidos.
Instauración del régimen centralista
Debido al caos político y contienda, y en la “Guerra de los pasteles”, gobernaron los centralistas después de que los conservadores asesinaran a Vicente Guerrero, el continuo debate entre federalistas y centralistas aun después de proclamada la Constitución de 1824 y las diversas sublevaciones provocadas por las reformas liberales expedidas por Valentín Gómez Farías, los conservadores iniciaron acciones para disolver la federación, imponer una república centralista y cancelar las reformas realizadas bajo el mandato de Gómez Farías.
thumb|left|200px|Óleo de Vicente Guerrero en sus últimos años, por Ramón Sagredo (1865) A mediados de 1835, el partido conservador estableció un Congreso, el cual se declaró constituyente y promulgó el 23 de octubre de ese año las Bases Constitucionales. El 30 de diciembre de 1836, se promulgaron las Siete Leyes Constitucionales, que establecían el régimen de centralización gubernamental y administrativa en el país.
Las Siete Leyes
Las Leyes Constitucionales de la República Mexicana, mejor conocidas como las Siete Leyes, fueron una serie de leyes de carácter constitucional que sustituyeron a la Constitución de 1824. A pesar de ser denominadas en algunas ocasiones como Constitución de 1836, las Siete Leyes no fueron una constitución en forma.
La primera ley se refería a los derechos y deberes de los ciudadanos y establecía la obligación de la religión católica. También se promulgó la ley de los penecos. La segunda creó el Supremo Poder Conservador el cual podía declarar la incapacidad física o moral de cualquiera de los tres poderes de la República (ejecutivo, legislativo y judicial). Las 3.ª, 4.ª y 5.ª leyes organizaban los poderes de la Unión, fijando los procedimientos de su elección y sus atribuciones. La sexta ley establecía la división del territorio en Departamentos, y la supresión de legislaturas locales, las cuales serían sustituidas por juntas departamentales. La séptima ley señalaba que por ningún motivo las leyes constitucionales podían ser modificadas durante un espacio de tres años.
El centralismo era liberal; mantenía la división de poderes pero creaba uno nuevo: el Supremo Poder Conservador; el Ejecutivo mantenía su debilidad, ahora sin vicepresidencia, pero su cargo se extendía a ocho años; los estados se convertirían en departamentos y los gobernadores eran nombrados por el presidente de una terna enviada por las juntas departamentales de sólo 7 miembros. Para fortalecer al gobierno nacional se le daba el control de todo el presupuesto de la República. Se estableció el voto censitario; es decir, sólo votarían y serían votados quienes tuvieran propiedades o capital.
Las Siete Leyes fueron decretadas por el presidente interino de México José Justo Corro y decretadas por el Congreso Nacional.
Oposición política y armada a la República Central
right|thumb|300px|División política y movimientos secesionistas ocurridos en el período de la República Central.
Secesión de Zacatecas
La Rebelión en Zacatecas fue la primera rebelión provocada por los intentos de centralizar los asuntos de los estados. La rebelión comenzó como respuesta a la orden del gobierno de desintegrar los cuerpos de milicias. La rebelión fue encabezada por el gobernador Francisco García Salinas, que dirigió un ejército de unos cuatro mil hombres en contra del gobierno, aún federal.
Antonio López de Santa Anna, presidente en aquel entonces, combatió personalmente la revuelta, dejando como encargado de la presidencia al general Miguel Barragán. El gobernador García Salinas, fue derrotado en la batalla de Zacatecas. Como castigo a la rebeldía de Zacatecas, el partido de Aguascalientes fue separado y declarado territorio de la federación el 23 de mayo de 1835.
Independencia de Texas
200px|thumb|left|República de Texas. La frontera sur continuó siendo disputada hasta 1846.
La Rebelión de Texas comenzó el 2 de octubre de 1835 en la batalla de González. El descontento de los colonos estadounidenses comenzó prácticamente desde que se asentaron en el estado de Coahuila y Texas. Como resultado de la rebelión de Fredonia de 1827, se decretaron las leyes del 6 de abril de 1830 que acrecentaron el descontento de los colonos. En 1831, las autoridades mexicanas dieron a los colonos de González un pequeño cañón para ayudar a protegerse de las frecuentes incursiones comanches.
Después de las victorias texanas de González y tras el asedio de Béjar, vinieron una serie de victorias mexicanas, la mayoría de ellas comandadas por el general José de Urrea. Urrea venció a los rebeldes en la batalla de San Patricio, la batalla de Refugio, la batalla de Coleto y la Batalla de Goliad del 27 de marzo de 1836.
El 23 de febrero de 1836, el Ejército de Operaciones en Texas, encabezado por el presidente Antonio López de Santa Anna, comenzó el sitio del Álamo. La mayoría de los soldados habían sido reclutados contra su voluntad. El Álamo cayó el 6 de marzo del mismo año, solo sobrevivieron dos personas.
El 21 de abril, tuvo lugar la batalla de San Jacinto, conocida también como "la siesta de San Jacinto", donde el ejército mexicano fue atacado mientras dormía y fue totalmente derrotado. Santa Anna fue capturado días después de la batalla y firmó el 14 de mayo el Tratado de Velasco, con el que reconocía la independencia de Texas. El gobierno mexicano encabezado por José Justo Corro no reconoció el tratado argumentando que Santa Anna no tenía autoridad de otorgar la independencia al territorio, sin embargo, Texas se mantuvo independiente de facto hasta 1845, cuando se anexó a Estados Unidos.
thumb|Stephen F. Austin, el llamado "Padre de Texas".
Rebelión de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas
La república del Río Grande fue un intento de república compuesta por los estados mexicanos de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y partes del actual estado estadounidense de Texas. El 17 de enero de 1840, un grupo de notables de los tres estados se reunieron cerca de Laredo. Planearon una secesión de México y la formación de su propia república federal compuesta por los tres estados, con Laredo como la capital. Sin embargo, las legislaturas de los estados (entonces departamentos) no tomaron ninguna acción constitucional para respaldar la creación de la república y pidieron ayuda al gobierno central para sofocar la rebelión. González Quiroga, Miguel Ángel Op.cit. p.84 izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Bandera de la República del Río Grande. Los insurgentes pidieron ayuda al presidente de la República de Texas Mirabeau B. Lamar, quien no les brindó apoyo porque buscaba el reconocimiento de su propia independencia por parte de México.
Finalmente después de una serie de derrotas insurgentes, el 6 de noviembre, Antonio Canales, comandante en jefe del ejército insurgente, se reunió con Mariano Arista quien le ofreció el puesto de general brigadier del Ejército Mexicano en cambio de abandonar su idea secesionista. Canales aceptó el ofrecimiento y el intento de independencia fue abandonado.Ortega Ridaura, Isabel Op.cit. p.53 "La República del Río Grande y Nuevo León", Stanley C. Green
Rebelión de Tabasco
La Rebelión de Tabasco inició en 1839. Fue liderada por rebeldes federalistas que estaban en contra del gobierno centralista implementado en México. Los rebeldes tomaron varias ciudades importantes y también pidieron ayuda al gobierno de Texas, quien los apoyó con dos barcos.[Compendio Histórico, Estadístico y Geográfico del Estado de Tabasco. Manuel Gil y Saenz "Consejo Editorial del Gobierno del Estado de Tabasco"], México (1979)</ref> 200px|thumb|Coronel Juan Bautista Traconis, obtuvo una victoria histórica sobre los estadounidenses. Declaró a Tabasco separado de México en 1846.
Esta guerra civil culminó en enero de 1841, con el triunfo de los federalistas y la caída del gobernador centralista José Ignacio Gutiérrez.<ref name=Tabasco>[Villahermosa Nuestra Ciudad. Geney Torruco Saravia "H. Ayuntamiento de Centro"], México (1979)
El entonces presidente Anastasio Bustamante, como represalia decretó el cierre del puerto de San Juan Bautista, lo que afectó el vida económica del territorio. Esto provocó descontento en las autoridades federalistas tabasqueñas, por lo que el 13 de febrero de 1841, Tabasco decretó su separación de México.
Meses después Antonio López de Santa Anna, revocó el decreto de Bustamante y aseguró a las autoridades tabasqueñas que el federalismo sería reinstaurado, lo que finalmente culminó en la reincorporación de Tabasco el 2 de diciembre de 1842.
Tabasco decretaría su separación en noviembre de 1846 como protesta a la falta de ayuda del gobierno ante la ocupación estadounidense del estado. Finalmente se reincorporó en diciembre del mismo año.
Independencia de Yucatán
thumb|right|250px|División Política de la República de Yucatán. Yucatán se unió a la federación en 1823 bajo un estatus especial, el de República Federada, tal como lo estipulaba la Constitución de Yucatán de 1825.
Al cambiar el sistema federal por el centralista, Yucatán consideró su pacto de unión a México roto. Después de varias peticiones al gobierno central de restaurar la Constitución de 1824, el 29 de mayo de 1839 estalló la revolución en Yucatán. Después de una serie de victorias yucatecas, el gobierno central declaró la guerra a Yucatán. El 4 de marzo de 1840, el Congreso yucateco decretó que mientras la Nación Mexicana no sea regida conforme a las leyes federales, el Estado de Yucatán permanecerá separado de ella, reasumiendo su Legislatura las facultades del Congreso general y su Gobernador las del Presidente de la República, en todo lo que concierna a su régimen particular.
El 31 de marzo de 1841, se promulgó la Constitución de Yucatán de 1841. Esta nueva Constitución estableció innovaciones como la libertad de culto, libertad de prensa y las bases constitucionales y jurídicas del juicio de amparo.
El 1 de octubre de 1841, la Cámara de diputados de Yucatán expidió el Acta de Independencia de la Península de Yucatán.