thumb|right|400px|Las lenguas de África revelan las principales migraciones y expansiones de pueblos durante el neolítico reciente. En África continental existen cuatro grupos lingüísticos principales: (1) las lenguas Níger-Congo se expandieron desde regiones cercanas a la costa del golfo de Guinea en África Occidental hacia la parte oriental y sur del continente. (2) La expansión de pueblos Níger-Congo debió desplazar a los antecesores de los pigmeos y a pueblos posiblemente relacionado con los actuales hablantes de lenguas joisanas (naranja, actualmente sólo restos en África Meridional). (3) Las lenguas afroasiáticas parecen haberse originado en África Oriental desde donde se habrían expandido hacia el norte de África y África occidental septentrional e incluso hacia Próximo Oriente y la península arábiga. (4) Los pueblos Nilo-saharianas parecen formar parte de poblaciones que oscilaron entre el actual Sáhara cuando las condiciones eran más favorables y el actual Sahel y algo más al sur hacia donde debieron migrar al desecarse el Sáhara. La historia de África se refiere al conjunto de sucesos relativos al poblamiento humano del continente africano, desde los orígenes de los seres humanos hasta la actualidad.

La prehistoria de África comienza con el surgimiento de los primeros homínidos hace unos cinco millones de años, por lo que el período prehistórico en África incluye hechos mucho más antiguos que la historia de los otros continentes poblados por seres humanos mucho más tardíamente.

El período propiamente histórico de la Edad Antigua en África incluye la aparición de la civilización egipcia, el posterior desarrollo de las sociedades fuera del valle del Nilo y la interacción entre ellas y las civilizaciones fuera de África. A fines del el norte y este de África fueron fuertemente influenciados por la expansión del islam, propiciando la aparición de nuevas culturas, tales como los pueblos suajili. Esto también incrementó el tráfico de esclavos (previamente existente) y que culminaría formalmente en el . La historia africana precolonial se enfoca en la época que transcurre entre comienzos del , caracterizada por el traslado de grandes cantidades de pobladores africanos en calidad de esclavos al Nuevo Mundo, hasta el inicio de la disputa europea por África. El periodo colonial africano transcurrió desde finales de los años 1800 hasta el advenimiento de los movimientos independentistas en 1951 cuando Libia se convirtió en la primera colonia africana en ganar su independencia. La historia africana moderna ha estado plagada de revoluciones y guerras, contando también, no obstante, con el crecimiento de las economías de algunas naciones africanas a lo largo del continente.

La historia africana ha sido un reto para los investigadores dada la escasez de fuentes escritas en grandes partes del África subsahariana, y también debido a las opiniones contrastantes sobre lo que es y no es africano. Algunas técnicas de estudio como el registro de la historia oral, la arqueología, la paleontología lingüística y la genética —para rastrear el movimiento de los pueblos— han sido cruciales a la hora de escribir la historia de varias regiones africanas que en el pasado había sido un misterio.

Prehistoria Según se dice en las últimas exploraciones paleontológicas y arqueológicas, los homínidos ya existían en África hace por lo menos 5 millones de años. La anatomía de su cráneo era similar a la de sus parientes cercanos, los grandes simios africanos, pero habían adoptado una forma bípeda de locomoción, la cual les otorgaba una ventaja crucial, pues les permitía vivir tanto en áreas boscosas como en la sabana en una era en la que África se estaba volviendo árida, con las sabanas superponiéndose a los bosques y selvas.

Hace unos 3 millones de años varias especies de homínidos del género Australopithecus habían surgido a lo largo del sur, este y centro de África. El siguiente gran paso evolutivo ocurrió hace aproximadamente 2 millones de años con la llegada del Homo habilis, la cual se cree que fue la primera especie de homínido capaz de fabricar herramientas. Esto le permitió a H. habilis comenzar a comer carne. En la cacería, H. habilis no era capaz de competir con grandes depredadores, y seguía siendo más presa que cazador, aunque probablemente podía robar huevos de nidos y pudo haber sido capaz de capturar pequeños animales.

Hace 1,8 millones de años, Homo erectus apareció por primera vez en África, aunque de igual forma lo hizo casi simultáneamente en el Cáucaso (Europa Oriental). Algunos de los primeros representantes de esta especie seguían teniendo cerebros bastante pequeños y usaban primitivas herramientas de roca, de forma muy similar a H. habilis. Su cerebro más adelante creció y H. erectus terminó desarrollando una tecnología de herramientas más compleja, de tipo achelense. Posiblemente fueron los primeros grandes cazadores. Además, Homo erectus dominó el arte de producir fuego, y fue el primer homínido en salir de África, expandiéndose por todo el Viejo Mundo. También se ha sugerido que Homo georgicus, un descendiente de Homo habilis, pudo ser el primero homínido y el más primitivo en vivir fuera de África. No obstante, muchos científicos consideran al Homo georgicus como un miembro anterior y más primitivo de la especie Homo erectus.

El registro de fósiles muestra que Homo sapiens pudo haber vivido en el sur y este de África hace al menos 100000 y posiblemente 150 000 años. Hace unos 40 000 años comenzó la colonización de nuestro planeta por los seres humanos modernos con su expansión hacia fuera de África. Su migración es indicada por evidencias lingüísticas, culturales y genéticas.

Al final de la Edad de Hielo (alrededor del 10 500 a. C.), el Sahara se había convertido de nuevo en un fértil valle, y su población africana regresó del interior del continente y de las montañas costeras en el África subsahariana. Sin embargo, el clima cada vez más seco y cálido hizo que para el año 5000 a. C. la región del Sahara se fuera volviendo cada vez más árida. La población se desplazó fuera de la zona dirigiéndose hacia el valle del Nilo, donde crearon asentamientos permanentes o semipermanentes. Una recesión climática mayor ocurrió, disminuyendo las fuertes y persistentes lluvias en África central y oriental; desde entonces las condiciones secas han prevalecido en el este de África.

Culturas prehistóricas thumb|400px|Las dos áreas de inicio de la agricultura en África parecen corresponderse bien, con el origen de las dos principales familias lingüísticas del continente, las lenguas Níger-Congo en la parte occidental y las lenguas afroasiáticas en la parte oriental. El fenómeno internacional conocido como la cultura del vaso campaniforme comenzó a afectar a África noroccidental. Llamada así por las vasijas de cerámica de forma característica encontradas en tumbas, la cultura del vaso campaniforme está asociada con el surgimiento de una mentalidad guerrera. El arte rupestre de este periodo en el norte de África representa animales pero también pone un nuevo énfasis en la figura humana, equipada con armas y adornos. La gente procedente de la región de los Grandes Lagos de África se asentó a lo largo de la costa oriental del mar Mediterráneo para convertirse en los proto-canaanitas, quienes dominaron las tierras bajas entre el río Jordán, el Mediterráneo y el Desierto de Sinaí.

Norte

Grabados en roca del Neolítico, conocidos como petroglifos, y los megalitos en el desierto del Sahara en Libia dan fe de la prematura cultura cazadora-recolectora establecida en las secas praderas de África del Norte durante la Glaciación. La región donde actualmente se encuentra el Sahara fue originalmente un buen sitio para la agricultura (cerca del año 4000 a. C.). No obstante, después de la desertificación del Sahara, el establecimiento en el norte de África se concentró en el valle del Nilo, donde los nomos de Egipto sentaron las bases para la cultura del Antiguo Egipto. Hallazgos arqueológicos muestran que las tribus primitivas vivieron a lo largo del Nilo mucho antes de que la historia dinástica de los faraones comenzara. Para el año 6000 a. C. había aparecido la agricultura organizada.

Las evidencias más antiguas de historia escrita en África provienen del Antiguo Egipto, y el calendario egipcio sigue siendo usado como el patrón para datar a las culturas de la Edad del Bronce y la Edad de Hierro en la región.

Alrededor del año 3100 a. C. Egipto fue unificado bajo el primer faraón conocido, Narmer, quien inauguró la primera de las 31 dinastías en las que se divide la historia del Antiguo Egipto, las cuales se agrupan en tres fases: Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo. Las Pirámides de Guiza (cerca de El Cairo), construidas durante la cuarta dinastía, dan fe del poder de la religión y el gobierno faraónicos. La Gran Pirámide, que es la tumba del faraón Keops (también conocido como Jufu), es la única de las Siete Maravillas del Mundo que aún se mantiene en pie. El Antiguo Egipto alcanzó su máximo poder, riqueza y extensión territorial en el periodo del Nuevo Imperio (1567-1085 a. C.).

La importancia del Antiguo Egipto en el desarrollo del resto de África se ha debatido. Los antiguos académicos de occidente generalmente veían a Egipto como una civilización mediterránea con poco impacto sobre el resto de África. Los estudios recientes, no obstante, han comenzado a desacreditar esta noción. Algunos han argumentado que varios egipcios antiguos, como los badarienses, probablemente migraron hacia el norte desde Nubia, mientras que otros hablan de un movimiento de pueblos de gran envergadura a lo largo y ancho del Sahara antes del comienzo de la desertificación. Sea cual sea el origen de cualquier pueblo o civilización, parece razonablemente seguro que las comunidades predinásticas del valle del Nilo eran esencialmente indígenas en su cultura, recibiendo poca influencia por parte de fuentes externas del continente durante varios siglos precediendo directamente al comienzo de los tiempos históricos. (en inglés)

Justo antes de la desertificación del Sahara, las comunidades que se desarrollaron al sur de Egipto, en lo que hoy en día es Sudán, fueron plenos partícipes en la Revolución Neolítica y tuvieron un estilo de vida sedentario, pudiendo domesticar plantas y animales. Algunos megalitos encontrados en Nabta Playa son ejemplos de lo que probablemente fueron los primeros instrumentos arqueoastronómicos del mundo, unos 1000 años más antiguos que Stonehenge. Esta complejidad, como fue observada en Playa Natba y expresada por diferentes niveles de autoridad dentro de la sociedad del lugar, posiblemente sentó las bases para la estructura tanto de la sociedad neolítica en Nabta Playa como del Imperio Antiguo de Egipto. Los pobladores pertenecientes al llamado "Grupo A", quienes habitaron el actual norte de Sudán y fueron contemporáneos del Naqada predinástico en el Alto Egipto, fueron responsables de lo que puede haber sido uno de los reinos más antiguos conocidos en el valle del Nilo, al que los egipcios llaman Ta-seti (Tierra del Arco). Su desaparición con el surgimiento del Egipto dinástico más tarde permitió el surgimiento de reinos como Kush, Kerma y Meroe, los cuales en conjunto comprendían lo que en ocasiones es llamado Nubia. El último de ellos vería su devastador golpe final dado por el líder de un reino creciente en Etiopía, Ezana de Aksum, llevando efectivamente a su fin a las civilizaciones nubianas clásicas.

Separadas por el "mar de arena" —el Sahara—, el África septentrional y el África subsahariana han estado conectadas por las fluctuantes rutas comerciales transaharianas. Las historias fenicia, griega y romana en el norte de África pueden ser seguidas a través de textos acerca del Imperio romano y de sus provincias en el Magreb, tales como Mauritania, África, Tripolitania, Cirenaica, Egipto, etc.