La Casa de Pilatos es un palacio situado en la ciudad española de Sevilla, en Andalucía, perteneciente a la Casa de Medinaceli. En él se integran diversos estilos arquitectónicos, como el renacentista italiano y el mudéjar español, fruto de las diferentes intervenciones acontecidas, desde el último tercio del hasta el .
Nombre
Cuando fue construido en el se le llamó "Palacio del Adelantado Mayor de Andalucía". En el fue llamado "Palacio del Marqués de Tarifa" y, a finales del , "Casas Principales del Duque de Alcalá". Como está cerca de la iglesia de San Esteban, en el se le llamó también "Palacio de San Esteban" o "Santiesteban". También se le ha llamado "Palacio de San Andrés", por ser el patrón de la casa ducal de Alcalá de los Gazules y de las jabonerías, que enriquecían a esta familia. En varios documentos del se le llama "Casa de las Acémilas", por los animales de carga que entraban en las caballerizas.
El I marqués de Tarifa realizó una peregrinación a Tierra Santa entre 1518 y 1520. En Jerusalén se dio cuenta de que, entre el lugar donde le dijeron que estaba el Pretorio de Pilatos y el Monte Calvario había la misma distancia que de su palacio sevillano a la Cruz del Campo, un templete con una cruz que había sido erigido por el asistente de Sevilla, Diego de Merlo, en 1482. Cuando regresó decidió establecer un vía crucis con doce estaciones entre su palacio y la Cruz del Campo. En 1653 se publicó en Sevilla un folleto donde se decía que en una cruz del exterior de este palacio, por entonces del IX marqués de Tarifa y VI duque de Alcalá de los Gazules, estaba la primera estación de un vía crucis, en la cual Jesús salía de la casa de Pilatos. En 1756 un documento de la XI duquesa de Medinaceli menciona a este lugar como "Palacio de Pilatos" y en 1755 otro documento dice que era conocido vulgarmente como "Casa de Pilatos".
Historia
El 27 de septiembre de 1483 el IV adelantado mayor de Andalucía, Pedro Enríquez de Quiñones, y su esposa, Catalina de Ribera, compraron a Luis de Mesa, receptor de los Reyes Católicos de los bienes confiscados por la Inquisición, unas casas situadas en la collación de San Esteban que habían pertenecido previamente a Pedro López, ejecutor del cabildo condenado por delito de "herética pravedad". Las casas tenían desván, molino, corrales, huerta y agua corriente procedente del acueducto Caños de Carmona. El matrimonio pagó por los inmuebles un precio bastante alto: 320 000 maravedís.
El palacio fue ampliado hasta ocupar casi toda la manzana. En este proceso, en marzo de 1487 compraron unas casas a Inés de Talancón y en agosto de 1487 otros inmuebles que habían sido confiscados al jurado Fernán Gómez por "herética pravedad".
En 1490 compraron al mercader genovés Jerome del Monte unas casas anejas que derribaron para hacer una plaza con una fuente rodeada de casas y tiendas. Esta plaza fue el origen de la actual Plaza de Pilatos. Por esas mismas fechas, el duque de Medina Sidonia había hecho otra plaza frente a su palacio sevillano, que es la actual Plaza del Duque de la Victoria.
Pedro Enríquez murió el 4 de febrero de 1492 junto al río Yeguas, cuando volvía de la Toma de Granada. El 16 de febrero de 1493 Catalina de Ribera compró una nueva casa, propiedad del Monasterio de San Agustín, que contaba con un horno de pan, desván y corral.
El escudo de Enríquez aparece en diversos puntos del palacio. Por Catalina de Ribera se colocaron los escudos heráldicos de Ribera y Sotomayor, por su tatarabuela Inés de Sotomayor. Catalina realizó la mayor parte de las obras del palacio hasta su muerte en 1505, por lo que sus escudos heráldicos aparecen más.
El palacio pasó a principios del a Fadrique Enríquez de Ribera, I marqués de Tarifa. En 1515 Rodrigo de Ribera le cedió sus derechos sobre una casa que estaba en la plaza junto al palacio. En 1517 el mayordomo del marqués, Virgilio Espinosa, adquirió dos nuevas casas a las hermanas Isabel e Inés Díaz de Sotomayor.
Un mercader de Milán estuvo en Sevilla entre 1517 y 1519 y escribió:
El I marqués de Tarifa salió de Bornos el 24 de noviembre de 1518 en dirección a Tierra Santa. Pasó por el norte de España, Francia e Italia. Le impresionaron mucho algunas obras góticas, como el retablo de alabastro de Pere Johan de la Catedral de Tarragona, el altar de plata y oro de la Catedral de Gerona y las imágenes de mármol labradas en la iglesia de Saint-Gilles. También se refirió con admiración a la Catedral de Milán y a la Cartuja de Pavía. Estuvo en una villa de los Médicis en Poggio a Caiano y en Roma, donde fue recibido por el papa en el Vaticano.
En Jerusalén estuvo donde se creía que había estado la casa de Caifás, en cuyo entorno había iglesia donde san Pedro negó conocer a Jesús con una ventanilla donde decían que estaba un gallo que cantó tras las negaciones. En recuerdo de esto, se puso en la capilla del palacio sevillano en el una hornacina con un gallo en barro vidriado, que fue destruido por el terremoto del 1 de noviembre de 1755 y sustituido por un lienzo.
Cuando llegó a la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén vio una capilla con una columna de mármol pardo donde decían que Jesús se apoyó mientras era azotado. En la capilla del palacio sevillano se puso una columna así en el centro. Regresó a Sevilla el 20 de octubre de 1520.
En 1526 el I marqués de Tarifa contrató 13 columnas para el patio principal. El 13 de mayo de 1530 compró unas casas, propiedad del Convento de San Leandro, que incorporó a sus huertas y que son el actual jardín grande. El 14 de mayo del mismo año compró otras casas linderas de las anteriores a los Clérigos de la Veintena para construir un guardarropa.
El 31 de enero de 1528 contrató 33 columnas de Génova con Antonio María y Petro Aprile da Carona que no le fueron entregadas, teniendo que hacer un nuevo contrato el 10 de septiembre de 1529 con María Aprile da Carona, esta vez por 32 columnas.
Las fuentes de mármol del patio principal y del Jardín Grande son de mármol genovés de tiempos del I marqués de Tarifa. La parte superior de la fuente del patio principal se ha perdido, ya que actualmente es un Jano bifronte y, según un inventario de 1751, estaba rematada por la escultura de un sátiro. miniatura|derecha|Fachada occidental, con la portada realizada por Antonio María Aprile da Carona en Génova en 1529. El 10 de septiembre de 1529 se contrató la portada principal, de mármol, con Antonio María Aprile da Carona, que se comprometió a realizar el pedido en 18 meses en su taller de Génova y en ir a Sevilla personalmente a montarla. Hernando Colón tuvo ocasión de verla cuando estuvo en esa ciudad italiana en 1529. Fue colocada en el palacio sevillano en 1533. En la parte superior de la portada hay tres cruces de Jerusalén con la inscripción "4 días de agosto de 1519 entró en Jerusalem", en referencia a la peregrinación del I marqués de Tarifa. La portada está inspirada en las de otros palacios genoveses como los que pudo ver el I marqués de Tarifa en la plaza San Siro y en la plaza Porta Vecchia o como la del Palacio Pagano d'Oria. miniatura|derecha|Escudos heráldicos en el artesonado del Salón del Pretorio. Este salón forma parte de la primera ampliación del palacio, tras el fallecimiento de Catalina de Ribera. El 20 de octubre de 1536 se contrató con el carpintero Andrés Juara el artesonado con escudos heráldicos del conocido como Salón del Pretorio, que costó 49 000 maravedís.
Se conserva un contrato del 1 de octubre de 1538 por el cual Diego y Juan Pulido, alfareros de Triana, se comprometían a entregar 2000 azulejos por semana para el palacio.
El 15 de octubre de 1538 se contrató con el albañil Diego Rodríguez la escalera principal, por 136 000 maravedís. La cúpula fue realizada por el carpintero Cristóbal Sánchez y dorada por Antón Pérez, según contrato del 2 de noviembre de ese año, con un coste de 165 000 maravedís.
El 26 de mayo de 1539 se contrató con el albañil Francisco Vélez la obra del Salón Dorado y el corredor anejo que hay detrás del Salón del Pretorio, por 25 000 maravedís.
En 1538 se contrató con Andrés Martín y en 1539 con Alonso Hernández Jurado unas pinturas murales renacentistas en las galerías altas y un salón también en la planta alta (conocido actualmente como Salón de los Frescos y llamado en el Sala de las Vidrieras) que no llegaron a acabar. El 10 de junio de 1539 se contrataron de nuevo estas pinturas con Diego Rodríguez, que fue el que las terminó.
Consta que el 2 de octubre de 1539 el I marqués de Tarifa ya había muerto y que el palacio había sido heredado por su sobrino, Per Afán de Ribera y Portocarrero, que encargó finalizar las obras empezadas.
San Juan de Ribera, hijo natural de Per Afán de Ribera, sufrió en su infancia la muerte de su madre, Teresa Pinelo. Tras esto, fue criado en este palacio por su tía paterna, María Enríquez, marquesa de Villanueva del Fresno.
En 1558 Per Afán de Ribera fue nombrado duque de Alcalá de los Gazules y virrey de Nápoles por el rey Felipe II y permaneció en la ciudad italiana hasta su muerte, el 2 de abril de 1571.
El I duque de Alcalá fue adquiriendo una nutrida colección de estatuas durante su estancia en Nápoles. Varios autores italianos han escrito que, cuando enviaba su colección por mar a España, el barco fue interceptado por piratas argelinos que tiraron las obras por la borda. Es posible que esto se hubiese producido con algún cargamento, pero la mayor parte de las piezas sí llegaron a España, como demuestran las obras conservadas en el palacio sevillano y documentos de 1569 sobre un envío a Cádiz para su casa de Sevilla y de 1571 sobre un envío a Cartagena. El envío a Cartagena llegó un mes después de que el I duque de Alcalá hubiese muerto y sus herederos se negaron a recoger el envío, que fue ofrecido a Felipe II, sin que se sepa que pasó con él.
Consta que, el 15 de diciembre de 1568, Benvenuto Tortello ya ejercía en España como maestro de obras del I duque de Alcalá. En el palacio de Bornos y en el palacio de Sevilla, Tortello tendió a respetar las edificaciones existentes, construyendo nuevos elementos adosados.
El 15 de diciembre de 1568 se registraron pagos al cerrajero Nicolás de Ribera por seis rejas.
Tortello dispuso en torno al Jardín Grande unas construcciones similares a las de un patio del palacio napolitano de Poggio Reale. Para esto se hicieron una serie de contratos. El 15 de marzo de 1569 se contrató con el cantero Antonio Hernández, por 1200 ducados, la construcción de logias dobles (de dos pisos). Dos semanas después se realizó un contrato con los albañiles Melchor de Andrada y Juan Miguel para esta misma obra. El 28 de mayo de 1569, Antonio Hernández subcontrató con Manuel Hernández y Antonio Gómez la hechura de doce arcos de piedra de Morón. El 12 de agosto de 1569 se contrató la obra de carpintería para las logias y las habitaciones adyacentes. El 4 de julio de 1570 se contrató con el albañil Hernando de Limpias, por 150 ducados, la construcción de la logia de una sola altura, que tenía el propósito de ocultar un almacén de agua usada en los jardines. Ese mismo día se contrataron las obras de carpintería para esta logia con Alonso Rodríguez, por 90 ducados.
El 28 de junio de 1570 se contrató con los albañiles Juan Suárez y Juan Miguel la reforma del guardarropa construido por el I marqués de Tarifa para su transformación a caballerizas. Posiblemente su artesonado de casetones (similar al del Pretorio) fuera desmontado, y parte de él aprovechado en el hoy Salón Dorado.
El 26 de julio de 1570 se contrató con Alonso Rodríguez la hechura de las puertas, ventanas y alacenas de los cuartos nuevos construidos junto a la calle Imperial y junto al antiguo guardarropa.
Tras la muerte del I duque de Alcalá, en 1571, el palacio y los títulos fueron heredados por su hermano menor: Fernando Enríquez de Ribera.
El II duque de Alcalá vivía en el Palacio de las Dueñas y alquiló la Casa de Pilatos en 1587 al canónigo Lorenzo de Ortega.